10 camisas blancas divinas


La camisa blanca es un básico de vida. Y eso que su vida suele ser bastante limitada porque sufre los lavados y envejece más o menos rápido, pero igualmente, sigue siendo necesaria porque le da un el toque de estilo a un pantalón vaquero, a un culotte con tacones o a una falda de lentejuelas. Ella es versátil a más no poder y su foto aparece en los diccionarios del "vale para todo". Esta temporada además, se ha puesto juguetona. Y a los cortes clásicos habituales, añadimos nuevas formas para todos los gustos. Echa un vistazo a esta selección de 10 camisas blancas y elige la tuya.

No se te ocurra: con mucha lycra. Pueden ser algo elásticas (aunque personalmente, no me convencen) pero que no queden amarradas a tu cuerpo como si te lo hubieran vendado.
Muy entallada. Aunque elijas el modelo más clásico, intenta que no quede demasiado pegada a ti. Que no marque hasta la ropa interior que llevas por debajo.
Llevarla estropeada. Si está crisácea, amarillenta, con el tejido ajado o las axilas regulín: fuera.
Malucha. Hay camisas baratitas que dan el pego. Es cierto que su vida útil es más limitada, pero intenta siempre que el algodón tenga apariencia y tacto.
Descuidarla. Ojo con el maquillaje y los cuellos, con los tintes de pelo y los cuellos, con los lavados. De veaz en cuando, dales una pasada de perborato. Aunque no garantiza su eternidad, si va alargando su vida útil.

Lo encontrarás en: en cada punto, su link.

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