6 looks para una graduación


Nos aproximamos a otro de los eventos de estas fechas: las graduaciones. Tanto si tú vas a ser la protagonista como si como @gemmarositacoto eres acompañante de un graduado, aquí tienes 6 looks para ser tanto la invitada como la graduada perfecta.

La única diferencia entre invitada/acompañante y graduada es el grado de ceremonia. La graduada se puede permitir mayor boato, ir mucho más arreglada. La acompañante o invitada irá más discreta. Arreglada, pero más discreta. Los vestidos y monos son los más habituales, pero no reniegues de una falda o pantalón + top, unos culottes con taconazo o un traje de chaqueta.
  1. Si eres invitada/acompañante, puedes decantarte por un vestido liso, sin estampados. Para combinar con una cartera grande, estampada, con abalorios, de colores... y unas sandalias atadas al tobillo. Este vestido lo tienes aquí.
  2. También para invitadas pero igualmente válido para protagonistas del día, un vestido con volantes en las mangas. Tipo túnica, pero con algún detalle como los volantes. Puedes apostar por unas sandalias estampadas y con tiras al tobillo, o centrarte en un look más neutro con unos salones altos en nude. Lo tienes aquí.
  3. Los conjuntos con pantalón o trajes de chaqueta son también perfectos para cualquiera que sea tu protagonismo. Un palazzo con un bonito top para llevar con bolsito de madera. Aquí.
  4. Si tú eres la protagonista del día, atrévete con looks más sofisticados. Como un vestido asimétrico con un bolso tipo bombonera, por ejemplo. Lo tienes aquí.  
  5. También un vestido midi, de aire romántico, para llevar son sandalias muy sencillas, de pulserita al tobillo. Aquí.
  6. O atrévete (si tu cuerpo te lo permite) con un vestido escote bardot, ceñido. Un aire de diva, que puedes potenciar con un sobretodo ligero, como una especie de gabardina de seda y una cartera de mano pequeñita. Disponible, aquí.
No se te ocurra: olvidarte de los complementos. Son los que convierten un look normal en un look 10. Elige una cartera de mano en los colores adecuados, las sandalias bonitas (y que te permitan caminar cómodamente), el peinado, el maquillaje... todo suma.
Renunciar a tu estilo. Ir arreglada no significa ir disfrazada. Si nunca llevas vestido, apuesta por un pantalón; si te mola lo masculino, vete de traje; si no te pones tacones jamás, de plano.
Ojo con los inventos. Una cosa es llevar un detalle en el pelo y otra muy distinta, ir de tocado. La única concesión es que si la graduación es a mediodía y al aire libre, puedes ponerte un sombrerito si te apetece.
Cuidado con las medias. Ya sabéis mi opinión al respecto: nunca con sandalias y si no queda más remedio, que sean de las que menos se notan.
Es tu graduación, no la Puerta del Sol en Fin de Año. No te marques un Igartiburu.

Lo encontrarás en: en cada número su link correspondiente.

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