12 cinturones ideales para todas y para todo


Los cinturones son uno de los accesorios que más rollito le pueden dar a un look. Además, no caducan, aguantan muy bien el paso de las modas y vale la pena tener unos cuantos. @noeliaroru preguntaba por recomendaciones al respecto y aquí estoy yo con 12 ideas de cinturones que vais a amar y desear y querréis tener por encima de todas las cosas:

1. El básico. Un cinturón de color cuero, de ancho medio (que quepa en todos los pantalones) siempre es bienvenido. Porque funciona genial con cualquier camisa + vaquero pero también lo puedes acoplar encima de una gabardina o de un abrigo para darle otro aire.
2. El de hebilla distinta. Éste de cabeza de zorro es ideal. Convierte el típico look sencillo de jersey negro de cuello pico, finito + pantalón sastre negro en toda una joya divina.
3. El del foulard. No hay cosa que más me guste que usar un foulard a modo de cinturón. Un simple pañuelo de seda carré de toda la vida, pero como cinturón. Así que esta idea de fajín que te facilita la vida para colocarte un pañuelo de seda en él, me fascina.
4. El joya. Un fajín con hebilla joya es el que te salva de un evento repentino. Se lo pones a un soso vestido negro entallado y pum, magia.
5. El finito. Uno finito tienes que tener. Si es de estampado serpiente es mucho más versátil. Se lo puedes poner a todo. A mí especialmente me encanta con unos baggy de tiro alto y camisa blanca + mocasines.
6. El negro. Otro básico que tienes que tener. Si es de piel trabajada, mejor (tipo cocodrilo). Y no hace falta que lo pongas solo con pantalones. Si tienes un vestido de sedita estampado, con gomita en la cintura, acóplaselo por encima. Le va a dar un punto.
7. El trenzado. Uno que nunca pasa de moda. Que va fantástico con sudadera + boyfriend jeans + zapatillas o también con un vestido de seda largo.
8. El de ante. Con hebilla redonda y de inspiración años 70. Con una falda vaquera, botas de caña alta color cuero (de tacón cuadrado, muy Jenny en Forest Gump) y cardigan grueso... me encanta.
9. El de fiesta. Para ponértelo con un vestido de boda que ves demasiado sencillo. Siempre es bueno tener un cinturón especial que alegre ese vestido sosito. O que convierta una ganga low cost en un vestido perfecto.
10. El de cadenas. Será de nuevo, la revolución. Digo "de nuevo" porque ya ha estado, pero volverá. Cuanto más ornamentado, ancho, mezclado con pañuelo, con charms colgando; sea, mejor. En 1998 se me antojó uno y como no se llevaban, me lo hice con cadena de ferretería. Así que si eres mañosa, ya sabes.
11. El canalla. Un fajín canalla que siempre vuelve. Y que convierte el vestido de seda ñoño en una pieza perfecta para llevar con botines cowboy.
12. El blogger. Sí, el que tienen todas las influencer del lugar. Si te apetece, pues a por él. Porque nunca pasa de moda. Personalmente, ataca al color cuero natural. Menos visto y más ponible.

No se te ocurra: guardarlos mal, deprisa, corriendo, arrugados, enredados y me ENTRAN PICORES. Dedícales un cajón (si tiene separadores, mejor) o un cestito. Pero evita colgarlos de una percha o cosas similares que hagas que no los veas bien (tu cintura es redonda. Tan pronto te los quites nunca estarán rectos de todo).
Cutres. No pasa nada que sean low cost. Pero que no sean cutres. Que no huelan a petróleo. Que a la legua se vea que se van a despegar en breve. No llenéis el armario de cosas malas. Es mejor poquito y aparente que mucho y tremendamente cutre. Lo cutre NUNCA da estilo. Un armario lleno no es sinónimo de estilo.
Siempre con el logo a cuestas. No está mal tener cosas con logos. Pero ser doña firmas es algo hortera. Así que un detalle, ok. Que parezcas una página del Vogue: no. 

Comentarios

compartir en facebook compartir en google+ compartir en twitter compartir en pinterest compartir en linkedin