Manual de uso: chaquetas y abrigos de pelo


Este invierno las prendas de abrigo con pelo serán grandes protagonistas de la temporada. A pesar de que no son nada nuevo, su novedad radica en que este año se tiñen de colores chillones y dejan crecer el pelo a lo máximo. Auténticos peluchones, que obviamente tienen su manual de uso. Haciendo caso a una solicitud de @alice_gingko, ahí van unas pequeñas directrices.
  1. Yo apuesto por lo clásico siempre. Un tres cuartos (o una cazadora de largo a media cadera) en negro, tostado o topo. Da igual que vengan o vayan las modas, con una prenda de estas en el armario podrás solucionar una boda, una fiesta o un día a día con vaquero, camisa blanca y mocasines. Tienen un punto chic ideal sobre cualquier básico (un vaquero tipo boyfriend, jersey de punto fino y cuello alto, un pañuelo grande y botines) y se adaptan muy bien tanto a looks de cartera de mano como de shopping bag. 
  2. Me muestro respetuosa con cualquiera de las opciones a elegir por cada una (éste no es un espacio de debate). Pieles seminaturales las hay en Sfera a muy buen precio y muy muy aparentes. Y recreaciones artificiales las hay logradísimas en cuanto a tacto y calidad en Mango, por ejemplo. El truco está en tocar el pelo con los ojos cerrados. Si resulta suave, entonces aprobado.
  3. Si tienes mucha cadera, entonces olvídate de los abrigos largos y los semilargos ni de los cortos a la cintura y quédate con los que quedan a media cadera. Y si eres muy menudita, estás de enhorabuena: los de mucho volumen te sentarán estupendamente.
  4. Los peluchones de colores estridentes son muy temporada, pero su uso es mucho más limitado. Son un estupendo capricho de rebajas o de chollo, pero no son un fondo de armario. Mucha modernez de la que aburre pronto. Si te vas a atrever con uno, lo ideal es el rosa, el amarillo o el turquesa. Y si el pelo es muy largo, mejor aún. Que se te vea como un alfiler hundido en medio del abrigo.

No se te ocurra: los abrigos grandes no resultan demasiado favorecedores salvo que seas menudita o muy alta. Si eres de cuerpo más o menos latino, te desdibujan el perfil y no te van a favorecer.
Si la retaguardia es más que tu fuerte, renuncia a las cazadoras o a los que terminen justo en la cintura.
Pelo tieso. Mejor siempre un peluche, como un borreguito de color. Prefiero eso mil veces antes que un pelo poliesterizado de los que causa electrificación mental nada más verlo. Eso te lo pones y llevas el pelo tieso todo el día.
Pelos y lluvia no concuerdan. Olvídate de ellos si llueve. No son impermeables. Y el look gatito mojado no me convence. No eres ni el gato de Shrek ni tampoco un lindo gatito de los que salen en los memes de internet.

Lo encontrarás en: los dos abrigos son de Mango. El rosa, aquí. Y el beige, aquí.

Comentarios

  1. ufff, ¡qué divertida va a estar la calle este invierno, con lo peligrosísima que es esta moda! personalmente, no me convence nada el tema peluchón..

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  2. yo me veo rarísima rarísima con los peluches! me parece que me ponen 8000 años encima (con el fluorescente y coloreado nunca he osado, la verdad) y que engordan un montón... Y eso que siempre fantaseaba con los astracanes de mi abuela... el único peluchoso q a menudo a llamado mi atención y con el q aún no me he regodeado es con un buen chaleco... habrá q otear...

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