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lunes, 14 de julio de 2014

¿Cómo me lo pongo?: Falda con volumen


Las consultas para bodas siguen siendo la estrella de la casa, así que hoy volvemos con una más. Diana tiene este vestido para llevar de invitada a una boda. A ver cómo podemos sacarle partido.

El vestido es un falso dos piezas de cuerpo en blanco con escote cerrado y hombro desnudo y falda en volante rizado en color melocotón. A ver ideas variadas:
  • Para el fresquito, lo ideal es buscar una chaqueta cuyo largo llegue de máximo a la cintura, para no cargarnos el efecto de la falda. Las piezas rectas de cuello caja son perfectas, tanto en liso como con lentejuelas o apliques metálicos. Y si no damos con la adecuada, en negro también funcionará perfectamente.
En cuanto a las combinaciones:
  • Chaqueta protagonista y zapatos a tono: Podemos buscar una chaqueta con aplicaciones metálicas, que destaque sobre el conjunto y unas bonitas sandalias en color melocotón o maquillaje, como la falda. La cartera de mano, rígida, en plata vieja u oro viejo (según predomine en la chaqueta).
  • Chaqueta sencilla y zapatos protagonista: Si nos decantamos por una chaqueta en negro, más básica; podremos arriesgar con los zapatos. Elegir unas sandalias altas, tipo jaula, con algún aplicación en pedrería o brillo. En un color contraste, combinando nude y fucsia, por ejemplo. En este caso, la cartera de mano que sea igualmente en fucsia.
  • Total mix: Una de riesgo extremo. Una chaqueta de corte esmoquin, de largo a la cintura, en color blanco (para que se mimetice con el cuerpo y deje la parte inferior en protagonismo) Los zapatos, en verde agua o azul pavo real. O negro + naranja. Un choque total que irá acompañado de la cartera de mano.
  • Y si la boda es en el césped: apuesta por unas sandalias joya en plano, que quedarán perfectas con un bolso pequeñito, cruzado, con cadena.
En el pelo, puedes apostar por turbantes, un canotier (si la boda es de mañana) o un tocado pequeño.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: unos salones no están mal pero son algo sosetes para este vestido que pide sandalias a gritos humanos.
Por mucho frío que haga, las pieles son para el invierno. Así que ya puede estar el día polar, con osos y pingüinos paseando a sus anchas y hablándote de tú, que NO te puedes poner prendas invernales. Ni medias tupidas.
Joyerío. El justo y necesario, amigas. No pasarse. Que lo siguiente es el maquillaje con la cara llena de brillos y eso es el MAL TOTAL.
Corona de flores no la veo. No es que no me gusten, es que corona de flores y tanto volante en la falda lo veo algo suicida.

Lo encontrarás en: el vestido de Diana es de Alba Conde. La chaqueta, de Hoss Intropia.




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miércoles, 26 de marzo de 2014

¿Cómo me lo pongo?: Vestido cuello bebé


De esto que tenemos una prenda en el armario que nos fascina pero que se nos ha atragantado. Y claro, queremos, por encima de todas las cosas humanas, sacarle el partido que se merece. Así que, no queda más remedio, que enfrentarse al espejo. Ana tiene un vestido con cuello bebé que no sabe cómo aprovechar.

El vestido de Ana es corto, con elástico a la cintura y cuello bebé. Su principal problema es que ella suele vestir de modo muy informal y no sabe cómo encajarlo, con qué chaqueta ponerlo para que parezca menos formal. Aquí alguna idea:
  • Con una bomber. El boom de las bomber (uy, qué redundancia) viene muy bien para informalizar prendas que tienen un aire muy serio para nuestro estilo habitual. Unas slippers sencillas serán el punto perfecto para el aire del vestido.
  • Con una cazadora vaquera. La infalible del armario. Si además, eliges botas moteras, pondrás el punto perfecto. No te olvides de un gran foulard al cuello.
  • Con una cazadora de cuero. La biker o la tipo Perfecto. Con unos zapatos abotinados que pondrán el punto arreglado al conjunto, más femenino pero con su puntito canalla. Atrévete con un cinturón ancho dorado. Y si hace mucho frío, un chaleco de pelo sobre la cazadora.
  • Con una parka. Como el frío se resiste a irse, pues volvamos a la parka. En los pies, unos zapatos estilo masculino, de cordones. O unas botas tipo UGG.
No se te ocurra: americana. Es que no le pega ni de broma.
Ojito a las botas altas. Bien si son planas o de tacón cuadrado en color cuero. Mal si son de tacón fino y caña pegadita a la pierna. Qué demodé, my god.
No descartes los cinturones, pero sólo si la cadera no es tu punto débil.
Medias transparentes con botas moteras es peor que una tortura nivel Inquisición. Mis ojos no han nacido para tamañas barbaridades.

Lo encontrarás en: la bomber es de Zara.

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lunes, 3 de marzo de 2014

¿Cómo me lo pongo?: Novias con tocado


Carolina se casa este año. Tiene ya pensado el vestido, tiene claro que no llevará velo pero duda qué peinado elegir para su gran día. Y sobre todo, qué tocado sería el adecuado para su vestido de novia.

El vestido de Carolina es una pieza de escote abierto con un adorno de pedrería bajo el pecho. De corte clásico, lleva una capa trasera. No va a llevar velo y busca ideas para su pelo y tocado.

Como no conozco a la novia, ni sus rasgos, ni su estatura, ni sus gustos personales, ni si está habituada a llevar o no piezas en el cabello, tampoco conozco su morfología ni los puntos fuertes a sacar partido, ni el largo de su pelo, ni su color de cabello; vaya por delante que se trata de un consejo orientado a las características del vestido. A la pieza adecuada para este tipo de prenda. En este caso, hay que tener presentes dos aspectos:
  • la pedrería delantera
  • la cola trasera
Estos dos elementos delimitan la pieza a lucir, al igual que el corte clásico del vestido. Experimentos con bandeaux y piezas grandes son algo peligrosos. Así que el término medio más adecuado es elegir un peinecillo o dos, para colocar en la parte trasera, en el recogido. De este modo, no recargamos la delantera cuyo punto de atención es la cinturilla de pedrería.

Los peinecillos podemos colocarlos directamente sobre un moño clásico, detrás. O podemos elegir un peinado menos forzado, un recogido más despeinado. Así, los peinecillos harían las veces de horquillas que sujetan en el moño los mechones que se sueltan.

Para novias muy muy muy clásicas, la tiara es otra opción.

El resto de los complementos, muy discretos. Pendientes pequeños y poco más.

No se te ocurra: flores en el pelo. No las veo con la pedrería del vestido. Quizás un choque entre estilos que no me termina de convencer.
Velos cortos de rejilla. Demasiados elementos llamativos juntos.
Tocados altos. Cuidado, la capa de atrás del vestido puede contrastar demasiado.
Melena suelta. No está mal, pero si es muy larga, tapará el detalle de la capa en la espalda. El escote está pensado para dejar el cuello libre, respirando.

Lo encontrarás en: el vestido de Carolina es de Franc Sarabia. El peinecillo, de la colección de novia de Mieji Collection.



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jueves, 20 de febrero de 2014

¿Cómo me lo pongo?: De blanco y negro a una boda


Seguro que más de una nos hemos visto en situación de invitada a una boda y con un vestido maravilloso, que nos encanta y nos sienta genial, pero que es blanco... y ya sabéis que el blanco es un color del que si es posible, es mejor alejarse para vestirse a una boda. Salvo que seamos la novia, claro. Anabel tiene un vestido en blanco combinado con negro al que vamos a intentar adaptar para lucirlo en una boda.

El vestido de Anabel es corto, en color blanco con vivos, lazada y detalle de encaje en negro. Para restarle protagonismo al negro, tenemos opciones:
  • Con un abrigo estampado. En blanco, negro, nude y algún tono de apoyo como el rosa palo. Así, los complementos como zapatos y cartera de mano pueden ir en esta línea de color.
  • Con una capelina en pelo color visón. Media negra tupida, zapatos negros en ante. Cartera de mano en madera y guantes en gris antracita.
  • O con un chaquetón de plumas en rosa palo o en gris perla. Medias y zapatos en negro. Los zapatos pueden tener un punto diferente: ser unos bonitos tacones, con pulsera al tobillo. Guantes en gris plata si el abrigo es rosa palo o en rosa palo si el abrigo es gris. Y la cartera de mano, pequeña y rígida, en plata vieja.
  • Y otra opción es el tuneo. Retirar el cinturón negro y sustituirlo por uno en dorado. Abrigo tres cuartos en dorado, medias y zapatos en negro y cartera de mano rígida en negro con los bordes en dorado.
Por supuesto, no me puedo olvidar de los pendientes, que servirán para darle continuidad al juego de color elegido para el conjunto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: darle color es una cosa, y el colorín otra muy distinta. Que sea blanco y negro no significa que se trate de un lienzo en blanco sobre el que tirar a lo loco todos los colores del espectro cromático. Uno más, y chimpún.
La idea es intentar pasar a un segundo plano el color blanco. Así que, nada de idas de olla a modo americana blanca. Que el espíritu de Sonny Crockett no te posea, por favor.
Ojito: medias transparentes no son bienvenidas en invierno.

Lo encontrarás en: el abrigo es de Hoss Intropia.


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jueves, 30 de enero de 2014

¿Cómo me lo pongo?: Vestido mostaza



El color mostaza es de esos colores raros, que aún siendo tan extraños suelen quedar bastante bien a casi todas las pieles. El estar a medio camino entre los amarillos, naranjas y marrones facilita el asunto. Vanessa tiene un vestido en color mostaza para llevar a una boda. Y busca ideas para combinarlo.

El vestido de Vanessa es similar al de la fotografía, con la diferencia de que el suyo tiene la manga francesa. Veamos ideas:
  • Un bolero de plumas en color gris plata. Así los complementos pueden jugar con ambos tonos: unos grandes pendientes en plata y mostaza, cartera de mano en mostaza y zapatos en gris, de ante. Como punto genial, unos guantes maxi en ante gris.
  • Un abrigo de cuello a la caja, manga francesa y recto. Estampado, con tonos mostaza, dorado, fucsia (como la maravilla que me he comprado en Antonio García y que podéis ver en mi Facebook). Los zapatos y la cartera de mano, en fucsia. 
  • Una chaqueta de corte kimono en color verde agua. Si es de terciopelo, ya triunfa. El verde agua es un tono que aportará luz y equilibrio al conjunto. La cartera de mano, estampada, con estos tonos como guía, pero que ponga el punto de color. Y los zapatos, en sintonía con el vestido. O incluso, en bicolor mostaza y agua.
  • Si no queda más remedio que el negro, pues un chaquetón corto, de largo a la cintura, de pelo. Zapatos negros de corte salón con la puntera metalizada en dorado y la cartera de mano, también en dorado.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: no me pegan los charoles. No sé por qué, pero a este vestido no le pegan los charoles. No lo puedo explicar. Es un algo que llevo dentro.
Guantes de punto, ni de rejilla, ni de organza, ni inventos varios. Es que no me gustan nada. Es que me dan prurito.
Pelo sí. Peluche picantón, no. Ojo a la apariencia de la pieza, por favor.
A partir de una edad, las carteras de mano tienen que superar el ojo clínico. Que no se vean plasticosas.
Sandalias con medias transparentes, nunca. Las únicas medias que le encajan a las sandalias son las tupidas.

Lo encontrarás en: el bolero de plumas es de Adolfo Domínguez.


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jueves, 16 de enero de 2014

¿Cómo me lo pongo?: Sacando partido a una Belstaff


Belstaff es una marca que ha popularizado un estilo de cazadora hasta el punto de que a ese corte de prenda ya se le conoce como estilo Belstaff. Se trata de una cazadora con aires a medio camino entre una prenda de lluvia y una prenda de moto. Con cinturón y cuello cerrado, de aspecto encerado y cremallera delantera; es bastante informal y habitualmente se viste como tal. Patricia tiene una cazadora Belstaff, en color rojo sangre, a la que quiere darle una vuelta de tuerca y aprovecharla al máximo.

Vamos a ver ideas para exprimirla en el mayo número de ocasiones:
  • La más sencilla: combinarla con un jersey de punto fino, maxi, y pantalones pitillo. Explotamos el punto masculino con unos zapatos estilo oxford, planos, de cordones. Y de bolso, un estilo bowling.
  • La tendencia: tiramos de furor de pantalones de cuero o leggings de ídem. Con una camisa masculina, o un jersey XXL. Zapatos abotinados tanto planos como con tacón (con algún detalle tipo tachuelas. O en rollo chelsea boots) y de bolso, un tote.
  • La femenina: dale un punto más femenino combinándola con un vestido de seda y media tupida. Con botas planas, de tacón cuadrado o incluso, de agua.
  • Para el trabajo: con una falda de seda o con una falda lápiz. Media tupida y zapato de tacón cuadrado. Top de seda, jersey fino de punto o una sencilla camisa en la parte superior.
  • Y de noche: quizás es la mezcla más arriesgada. Pero le restará formalidad a un vestido negro con slippers para las noches menos protocolarias. El punto perfecto lo pondrá una cartera de mano de tela como las de Zubi.
Un cuello de pelo le dará un aire más arreglado al conjunto, mientras que un gran foulard será el punto más informal.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: cuello de pelo sintético, vale. Pero aparente. No a los peluches picajosos.
Aunque esté diluviando lo más grande del universo, ni se te pase por el entendimiento llevarla a una boda o cualquier otro evento formal.
Quedarte en el look moterito: jersey, vaquero y botas moteras. Experimenta más, porfis.
Nada de plantarle un vestido lencero. No perdamos el norte con ello.
Vale que te la pongas para salir. Pero elige entonces un bolsito pequeño con cadena, para llevar al hombro, como el minichic de Lacambra. No le vayas a plantar una cartera de mano festiva o un clutch. La única cartera de mano que admite, son las estilo By Iria Lepina o Zubi.

Lo encontrarás en: la cazadora de Patricia es Belstaff. El conjunto de la derecha, de Comptoir des Cotonniers.


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miércoles, 8 de enero de 2014

¿Cómo me lo pongo?: De boda, de negro, y algo de color


Cada vez que recibo un correo de alguien que sigue este blog, de esa gente que está al otro lado y que le da sentido a todo esto; cada vez que llega un mail de alguien que te cuenta su historia, que expone sus dudas, que habla con tanta confianza y con tanto cariño; me emociono. Me emociona que estéis ahí, me emociona que compartamos este espacio y que haya esa confianza extraña de quien nunca se ha visto pero se conoce y se entiende. GRACIAS. Así me ha pasado con el correo de Carmen. Me da pena no haber llegado a tiempo para su consulta (¡lo siento!), y le agradezco infinito todo lo que ha escrito. Leyéndola me la imaginaba sentada enfrente de mí. Ella escribió con dudas para combinar un vestido negro para acudir de invitada a una boda.

Carmen se define como grande. Yo la definiría como estupenda. Alta, con porte. Rotunda. Mujer de las de aquí estoy yo. Señoras, eso es envidiable. Cuarentañera, con las ventajas de una edad en la que puedes resaltar toda la elegancia que da la madurez. Para esta boda tiene un vestido en negro, al que ha pensado añadir unas mangas en gasa u organza para minimizar la presencia de los brazos, que no son su punto fuerte. Lo que considero un total acierto. De complementos, tiene un conjunto con esmeraldas. Y a partir de ahí, sus dudas:
  • ¿Tocado sí o no? Dice que no quizás por edad o por el corte alargado del rostro... y yo le digo que sí. Los tocados no tienen edad y se adaptan a prácticamente todos los estilos. Si su rostro es alargado, es recomendable que busque una figura que no sea igualmente alargada, ni hacia arriba. Mejor una pieza redonda, para ejercer cierto contraste. Si el tocado lleva plumas de pavo real, estamos incluyendo el negro, suavizándolo y dándole protagonismo a las esmeraldas de sus complementos.
  • ¿Y los zapatos? ¿En negro? No pasa nada porque los zapatos sean de color negro. Si la boda fuese en invierno, con media negra fina (o tupida, según gustos), mejor en negro. De este modo, se estiliza la pierna por la uniformidad entre zapato y pierna. Si fuese en primavera o en verano, recordad una media transparente de las que no brillan ni son bronceadas. Y en este caso, el zapato puede ser de color. Un tono acorde al tocado. En este caso, azul añil o en verde esmeralda. 
  • ¿Qué color en la cartera de mano? Acorde a los zapatos. Y así el vestido negro rompe su sobriedad. Mejor siempre una pieza pequeña y rígida. Los bolsos, cuanto más pequeños, mejor se llevan con las tallas grandes. Recordad que en Parfois siempre hay clutch salvadores para todo tipo de bodas y fiestas varias.

Y siempre el maquillaje. Una cara bien maquillada, resaltando los pómulos y con puntos de atención en mirada o en labios, es el mejor de los complementos.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: embutirte. Nada de apretujamientos innecesarios. No hace falta que vayas como Demis Russos (luce tus curvas con orgullo, que suerte que las tienes) pero siempre en tu talla.
Ojo al largo de las prendas. Ni te pases y te vayas al midi; ni tampoco vayas minifaldera. A la altura de la rodilla es lo ideal para estar guapa guapa.
Los zapatos de empeine despejado estilizan mucho más las piernas.
Evita los bolsos de cruzar. Aumentan ópticamente la talla. Por mucho que se lleven.
Cuellos cortos y anchos, alejados de gargantillas y collares pegados al escote. Se acentúa el efecto.

Lo encontrarás en: el tocado es de Mieji Collection. Disponible aquí.


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lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: De dorado a una boda


A puntito de terminar el año, un post de dudas para bodas. En este caso, Ana tenía una boda de tarde. Para ella, un vestido en blanco y dorado que quería combinar con una chaqueta blanca entallada. Vamos a ver cómo lo solucionamos.

Antes de nada, es muy importante que cuando vayamos de invitadas a una boda, recordemos un punto fundamental: intentar escapar del color blanco. El blanco es un color reservado a la novia. Es ella la que puede decidir si ir o no de ese color. Pero como invitadas, es mejor reservarlo para ella. En este caso, como el vestido tiene dorado, para neutralizar la presencia del blanco, la chaqueta blanca no es la mejor opción. Vamos a intentar seleccionar complementos y prendas que potencien más el lado dorado que el blanco.

Así, alguna idea:
  • El color verde esmeralda marida a la perfección con el dorado. Así, verde en unas bonitas sandalias altas, de ante; y en una chaqueta de corte recto y cuello a la caja. La cartera de mano, en dorado. Y los pendientes, grandes, en dorado y verde.
  • Neutralizamos con colores más fríos como el marino. En una chaqueta de lentejuelas en este color. Cartera de mano pequeña, tipo clutch, en marino. Y las sandalias, clásicas, de tiras, en color dorado.
Ana tiene además una bonita melena muy rizada. Así que para potenciar el aire griego de las prendas doradas, retiramos el cabello en la frente y le damos todo el volumen que nos permita el cabello rizo. De este modo, los pendientes cobran protagonismo y podemos elegir piezas grandes con pedrería, o aros.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: recuerda siempre lo del color blanco. Y si no queda más remedio, intenta que pase lo más desapercibido posible.
No te quedes en el binomio de color. Hay ocasiones en las que la prenda pide un color de apoyo para romper y pasar de "qué guapa" a "o sea estás increíble chata".
Eso sí, si lo tuyo no es mezclar colores, quédate en el binomio. Experimentos, los justos.
Si no queda más remedio que llevar media (primavera o verano) porque hace fresco, recuerda: que no se note, que no brille y di adiós al efecto piernas morenas. Para eso es mejor utilizar pinceles o autobronceadores.

Lo encontrarás en: el vestido de Ana es de Oki Coki. Los zapatos, de Casadei.


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martes, 26 de noviembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: De largo a la boda de mi hermano

De verdad que me encantaría poder responder a todas las consultas a tiempo. Pero es que a veces es tan poco el margen (y voy respetando el orden de llagada de los mails) que me resulta imposible. Por eso, cuando alguna me escribe con mucho tiempo de antelación, como Elena, me alegra saber que sí. Que voy a llegar. El verano que viene será la boda de su hermano. Y quiere alguna idea para rematar su look.

Para la boda de su hermano, Elena tiene un vestido largo de apariencia dos piezas. Con cuerpo superior sin mangas en color champán y falda en negro o marino (por las fotos, no se distingue con claridad). Lo va a combinar con un conjunto de pendientes y sortija en cristal. Y necesita ideas para el peinado.

Para entonces tendrá el cabello más largo. En este caso, el cuello del vestido y los pendientes mandan. Ambos tienen protagonismo y hay que dejar que se vean. Así que le recomiendo que aproveche el bucle natural que parece tener su pelo y que se haga un recogido semibajo. Es una opción perfecta para el aire del vestido y para lucir los pendientes.

En cuanto a los zapatos, las sandalias de tiras son las más adecuadas. En dorado es una apuesta segura. Al igual que en la cartera de mano, tipo clutch: pequeña y rígida.

Si hace fresquito o para cubrirse los hombros, una estola de marabú en negro/marino (en función de la falda) será el complemento diez.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: carteras de mano grandes. No. Tampoco de piel blanda, ni cutres. No te plantes un vestido maravilloso y una cartera de mano cuyo plástico se vea a la legua.
Lo mismo con los zapatos. Aunque el vestido sea largo, SE VEN. Mejor sandalias o de los modelos salón abierto por detrás. Preferibles a los salones clásicos.
No te vayas a poner unas medias tupidas por debajo del vestido. Por lo mismo: es largo, sí. Pero se ve.
No renuncies a la faja. Increíble el efecto divino que hace. Viva la faja. Larga vida a la faja.

Lo encontrarás en: el vestido de Elena es de Carolina Herrera. Sus pendientes y sortija, de Swarovski.


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lunes, 18 de noviembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Boda post-parto


Ir de invitada de boda embarazada puede ser una faena. Pero lo es más ir de invitada de boda en modo post-parto y dando el pecho. Las opciones de vestir se limitan porque van en función de encontrar un escote cómodo para poder acomodarnos al momento lactancia sin tener que huir a escondernos a una habitación/baño pero al mismo tiempo, sentirnos guapas y elegantes. Neila tendrá una boda en abril, en esas condiciones, y busca ideas.

Las opciones para Neila son afortunadamente, bastante variadas:
  • Un vestido en escote cruzado. Si el escote no viene abierto de todo, podemos descoserlo y solamente colocarle un broche automático para poder abrirlo cada vez que sea necesario. Con manga francesa estilizamos la figura y ocultamos los brazos, que suelen "sufrir" con las oscilaciones de peso durante el embarazo. Si el vestido además tiene un leve fruncido delantero, disimulamos la barriguita post. Aunque ya sabéis que una buena faja ayuda y mucho.
  • El vestido camisero. Furor de la temporada que supone salvación absoluta. Un vestido de cuello camisero y botonadura delantera. Si además lo elegimos en corte túnica (es decir, no entallado) ayudará a disimular la figura.
  • Las opciones top y pantalón. Un pantalón en negro o marino, de panta ancha y tejido con caída tipo crepé. Y arriba, una camisa masculina pero en seda. Con conjunto con un aire muy Carolina Herrera.
Elige unos zapatos que te resulten cómodos (que cómodo no significa sin tacón) para no tener que renunciar a cambiártelos. Si por ejemplo tu opción es la del vestido camisero, puedes incluso arriesgar con zapatos planos. La cartera de mano puede resultar incómoda si acudes con carrito, bolsa de carrito y bebé. Así que, o bien sencillamente no la llevas. O bien escoges alguna alternativa a la cartera de mano como los bolsos pequeños de cadena que puedes llevar colgando de un hombro o incluso cruzados.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: si vas con un bebé, aléjate de mega pamelas y tocados excesivos si no quieres que acabe en accidente.
Ser práctica e ir cómoda no significa que tengas que descuidarte. Nadie dijo que arreglarse tenga que ser tan confortable como estar tirada en el sofá con la bata de guatiné y el pijama de Hello Kitty. Pero hay que hacer el esfuerzo. Verse guapa lo compensa.
FAJA por favor. Fundamental recoger la barriguita en la medida de lo posible. Te verás mejor y quedará mejor. No vale "bueno, es que acabo de dar a luz". ¿Y qué? ¿Significa que ya te vas a descuidar ya para el resto de tu vida?
Mejor evita excesivos complementos como collares o pendientes grandes. Por tu seguridad ante los tirones.

Lo encontrarás en: el vestido es de Hoss Intropia. Los zapatos, de Guess.


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jueves, 31 de octubre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Vestido de antelina


Los vestidos de cuero y de antelina son un básico esta temporada. Una manera menos aburrida y menos formal de llevar vestido cada día y que además, ofrece mil opciones para divertirse poniéndoselo. Carmen tiene uno, y vamos a darle alguna idea para que lo aproveche al máximo.

El vestido de Carmen es de antelina en color caramelo, manga tres cuartos, escote redondo y corte túnica. Puede combinarlo:
  • Con los animal prints. Tanto pitón como leopardo, en slippers, bailarinas o salones de tacón. Ideal tanto con medias en negro como en marrón. Finas o tupidas, a gusto de la consumidora.
  • Con tachuelas. Es el mix más interesante. Salones de tacón cuadrado con tachuelas doradas o botines de tacón con tachuelas en talón y tacón. 
  • Con salones de tacón de madera. Unos zapatos escotados con el tacón cuadrado en madera. Ya que el tacón es en madera, podemos atrevernos a elegir el zapato en burdeos, por ejemplo.
  • Con marino. El azul marino esta temporada está con fuerza. Así que aprovéchala combinando el vestido con medias en marino y zapatos en el mismo color: salones, bailarinas, slippers, botines, etc.
  • Con negro. Siempre es un acierto. Si además buscas un zapato de pala subida (como éstos), mucho mejor.
En cuanto a la prenda de abrigo, irá perfecto con gabardina cuando llueva. También con abrigos de corte recto, escote a la caja y manga francesa (como éste, que puede ser una bonita combinación con el print animal). O con cazadoras de piel en versiones más atrevidas. El bolso, siempre mejor de mano. Es el punto que le pega: bowling, doctor bag y similares.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con americanas no lo veo. ES QUE NO LO VEO.
Ojito al tema botines. Obsérvate las piernas. Y si la rectitud no es tu fuerte, olvídate de ellas. Vas a acentuar sus defectos.
Mezclas con pata de gallo. Tantas tendencias juntas es un poco NO.
En la medida de lo posible, evita las medias transparentes.
Si bien es cierto que puede encajar perfectamente para cenas y fiestas con un punto informal, no vale NI DE BROMA para bodas y cosas similares. No te vayas a poner toda loca y uy así no se puede ir.

Lo encontrarás en: las slippers son de Massimo Dutti.


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miércoles, 23 de octubre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Vestido de flores a una boda


A veces el punto un vestido bonito pasa a vestido increíble sólo encontrando los complementos adecuados. Myriam tenía este vestido estampado para una boda, junto con unos zapatos de ante en beige. Y buscaba ideas para el resto de complementos.

El vestido de Myriam es largo, en estampado de flores. Busca algo de color para la cartera de mano. Yo apostaría por una cartera de mano sencilla, en raso o en piel, en color malva (uno de los tonos no protagonistas del vestido). Otra opción, es una cartera de mano en rafia, color naranja. Si el color es intenso, mejor apostar por la rafia que neutraliza el tono y no se ve tan agresivo junto al vestido.

El pelo se lo va a recoger. En lugar de colocar algo en el recogido, le recomendaría uno bonitos pendientes, grandes. De pedrería en los tonos de la cartera de mano o de plata. Con los tonos fríos del vestido funcionará mejor la plata. En cada antebrazo, un brazalete ancho. Y para potenciar el aire delicado del vestido, una chaqueta de punto sencilla, fina, de manga francesa y escote a la caja, largo a la cintura y en el color de la cartera de mano.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: chal. El chal en general es un tema bastante controvertido en mi mente. Pero ya el chal con vestido largo es de desear el garrote vil.
Una americana negra. Con este vestido tan claro, no la veo. Otra cosa, es algo en lino, en color tostado.
Cuidado con los recogidos. Siempre acordes a tu edad. Evita que te vayan a echar años por culpa de un recogido demasiado impostado. Lo ideal: uno con trenzas, ligero, semidespeinado.
Flores en el pelo, sí. A modo de corona, por ejemplo. PERO NO a modo de "me voy a la feria". ¿A qué feria, alma de cántaro? Nada de ponerte una flor en el moño. Es muy jet set marbellí de los 90.

Lo encontrarás en: la cartera de mano es de Menbur.


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miércoles, 9 de octubre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Invitadas de boda gorditas


El peso es una soberana estupidez que no está en absoluto reñido con el estilo. Así que dejémonos de estereotipos, de eufemismos y de complejos y disfrutemos de nuestro físico. Yo por la calle sólo veo gente que tiene estilo y que no, y es lo que importa. Y si empiezo con esto, es porque no quiero que en ningún momento se tergiversen mis palabras. Yo hablo con naturalidad. Los límites los pone quien quiere ponerlos.

Rosa me escribió (y siento de nuevo no llegar a tiempo. Sabéis que cuando el margen de tiempo es pequeño, mejor echad mano de las soluciones El Estilario) para una boda. Ella está gordita y eligió con atino un vestido precioso con un detalle interesante en el cuello. Sus complicaciones derivaban de qué ponerse para el fresquito, qué zapatos y qué ponerse en el pelo.
  • La opción de la chaqueta de punto fino, de largo maxi (casi como una especie de abriguito) que puede elegir en un color metalizado como el gris. Una cartera de mano rígida, pequeña, para darle más sobriedad al conjunto, en un color salmón. Los zapatos, una sandalia metalizada, también en plata.
  • Otra chaqueta, como las de corte esmoquin. Sin entallar pero con un ligero corte pegado al cuerpo. De solapa abierta, mejor que a la caja, para favorecer la verticalidad del cuerpo. Y en un tono contraste como el berenjena o el vino. Unos zapatos de corte peep toe en ante, también en vino o berenjena y la cartera de mano en rafia clara, por ejemplo.
  • Si hace mucho fresco o ya es otoño, las capelinas de pelo corto son otra buena opción. En color visón, con unos guantes midi arrugados para alargar el brazo, de color granate. Los zapatos, unos corte salón de punta redondeada y tacón cuadrado en nude. Cartera de mano de piel blanda igualmente en nude.
  • O incluso un abrigo de cuello caja, corte recto y manga francesa para estilizar. En un azul tinta, oscuro. Zapatos y cartera de mano, en nude. Y el tocado, como continuidad en nude y azul.
En el cabello podemos atrevernos con un tocado. Y recomendable de buen tamaño. Si tenemos peso y nos ponemos un tocadito tipo adornito, más pequeño va a parecer con la proporción. Aprovechemos y luzcamos un buen tocado.

Los zapatos merecen especial atención. Si hay un tema de sobrepeso, es importante elegir una altura de tacón y una horma de zapato adaptada a la anchura de nuestro pie. No queda bien el efecto desparrame ni tampoco es necesario ir caminando de forma incómoda.

Por supuesto, no olvidarnos del maquillaje y la peluquería. Que a fin de cuentas, son los complementos más importantes de nuestro look.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: si el brazo no es tu fuerte, no lo enseñes. Hay recursos en forma de gasa, muselina o sedas. Tampoco lo hiperaprietes con el punto. Y por supuesto, los guantes siempre a medio brazo y flojitos. No los vayas a llevar a más arriba del codo con calzador.
Los boleros ni las prendas tan cortas son los más indicados. Realizan un corte óptico que en ocasiones rompe la estructura de la silueta. Mejor chaquetas de la largo a la cintura. Un poquito más largas que un bolero.
Hiperreceñirte. En general, el rollo apretujadísimo no es adecuado. Siempre elijamos prendas de nuestra talla. Nada de escotes pujando por salir.
No renuncies a la faja. Nadie debería renunciar a la faja. Yo soy adicta.

Lo encontrarás en: el vestido de Rosa es de El Corte Inglés. La chaqueta, de Dorothy Perkins.


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miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Invitada de boda en coral y naranja


Aprovechando los últimos calores del verano, nos vamos de boda con un poco de color. Como el del vestido de Patri.

Patri tuvo una boda (siento no haber llegado a tiempo con el mail, pero ya sabéis que voy respondiendo por orden de llegada) a la que llevó este vestido de corte túnica, sin mangas y en bicolor coral y melocotón. Busca ideas para lucir calzado y complementos.

El vestido es muy corto. Si bien Patri es muy joven y puede permitirse lucirlo, es importante no olvidar que para este tipo de eventos es mejor no pasarse con lo corto. Al menos en las épocas en las que no podemos echar mano de las socorridas medias tupidas. Para que ópticamente no se vea tan corto, lo mejor será echar mano de unas sandalias que aten al tobillo. De este modo, cubrimos algo de pie y acortamos visualmente el espacio "vacío". Como los colores del vestido son cálidos, podemos darle un punto de corte con algo de negro.

La cartera de mano será algo tipo clutch, pequeño, rígido. Quizás en color naranja intenso. Que vaya en la misma gama de color, pero que le aporte contraste. Si nos apetece darle un aire más personal al vestido, un collar tipo babero, de bisutería, sobre dorado. Para los hombros, una chaqueta de punto fino, levemente remangada o una americana/blazer negra.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: la americana masculina. Nada oversize o parecerá que vas desnuda. Que sea justita, pegadita. Y no la lleves abrochada.
Zapatos en color nude. No dejes el pie en apariencia desnuda o el vestido encojerá visualmente.
Lo mismo sucede si eliges una cartera de mano muy grande.
Olvidarte del peinado. No te olvides de arreglarte el cabello y siempre acorde a tu edad. Si eres joven, no te eches años con recogidos estructurados y rígidos que no irán nada con tu estilo.
Practicar el barroquismo loco. Si ya llevas un collar babero hiper mono, deja los pendientes de cuarto kilo de peso en casa.

Lo encontrarás en: las sandalias son de Zara.


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miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Invitada de boda con largo asimétrico


Hay prendas que de manera informal tienen un punto muy sencillo de combinación pero que se complica para las situaciones más arregladas. Como el vestido azul marino de largo tail hem que tiene Leire y que desea llevar a una boda de mañana bastante informal.

El vestido de Leire es de escote cerrado, manga sisa, corte a la cintura y largo asimétrico. Color azul marino que va a combinar con unas sandalias de ante en color tostado y cierre al tobillo además de con un cinturón en dorado. Su duda pasa principalmente en qué prenda de abrigo colocarle:
  • una solución muy sencilla es la de la chaqueta en crochet o guipur. Algo muy sencillo que conecta con el aire del vestido y que podemos reforzar con una cartera de mano en color natural o madera.
  • si elegimos unos zapatos estilo salón, de tacón más fino, una chaqueta de aire chanelero en tonos azules y tostados quedará estupenda y convertirá el conjunto en algo más arreglado.
  • si nos atrevemos y nuestra silueta además es delgada o con poca cadera, una chaqueta de punto fino y largo tres cuartos. Sin botones, caída, como si fuera una especie de abriguito. Con una cartera de mano de piel, maxi.
Un detalle importante es el tema del calzado. No está mal elegir un zapato de pusera al tobillo con una falda de estas características, siempre y cuando pensemos en el largo de nuestra pierna, en la morfología de la misma y en la estructura del zapato. Esto es: mejor siempre en piernas delgadas, derechas y largas. Y si lleva pulsera, cuanto más fino sea al zapato (en cuanto a tacón y plataforma), más arregladito se verá el conjunto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: plantarle un abrigo tipo boda. Es decir, de esos de cuello caja y manga francesa que en este caso quedaría como una patada.
Renunciar al plano. Si no te gustan los tacones, con este conjunto lucirás estupendamente bien igualmente con zapato plano.
Una americana o blazer no queda mal pero tampoco es la mejor opción.
Con un chal te lo cargas. Directamente. No le pega ni a oscuras.
Olvidarte de los complementos: unos pendientes grandes, pulseras o brazaletes, cinturón o fajín e incluso cabría un collar babero. En cambio un tocado, ni de lejos.

Lo encontrarás en: el vestido de Leire es de Asos; y sus sandalias, de Chie Mihara. La chaqueta de guipur es de Hoss Intropia.

* Siento no poder responder a tiempo a todas las consultas que enviáis para que sean publicadas en el blog. Las consultas que salen aquí publicadas se hacen por orden riguroso de llegada, y son muchos los correos que llegan. Es decir, me resulta imposible publicar un post para una duda que necesita solución en un plazo de uno/dos meses. Todos serán respondidos y publicados. En cuanto les llegue su turno. Pero si necesitas una respuesta antes, recuerda que tienes estas soluciones a tu disposición. Miles de gracias a todas.


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miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Rescatando un vestido verde


Dar una vuelta de vez en cuando por esos fondos de armario perdidos a veces nos trae gratas sorpresas. Y encontramos una prenda que nos saca de un apuro y con la que acertamos de pleno. Luz tiene un vestido verde que quiere rescatar para una boda en el sur.

El vestido de Luz es en tonos verdes, de tirante fino. Lo quiere combinar con una cartera de mano de concha, en dorado. Para complementarlo puede:
  • elegir un abrigo de corte kimono en twill, de color verde intenso que resaltará el estampado del vestido y el dorado de la cartera de mano. Cierra el conjunto con unas sandalias de tiras finas también en dorado.
  • con una sencilla chaqueta de largo a la cintura y botonadura delantera con solapitas. Manga tres cuartos. En color verde pálido o en salmón, para buscar el efecto dos piezas. Con un collar de pedrería en dorado y alguna piedra de color. Zapatos en salmón independientemente de si la chaqueta es verde o salmón.
Si queremos llevar tocado, podemos decantarnos tanto por una pieza muy sencilla como una diadema, o por algo más sofisticado. Y para las atrevidas, un pequeño sombrerito en color natural con un par de flores quedaría estupendo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: contrastes de tejidos de formas locas y extrañas. Como por ejemplo, meterle a este conjunto crochet, guipur o encaje variado. Es mortalino de ver.
Un chal le dará un aire "he salido de una foto de los 80" que se cargará tu conjunto.
Ojito a los zapatos: bien experimentar con el color. Mal pasarnos con zapatos que trepan por las piernas, charoles o estampados.
Meterle un cinturón es un terror. Déjalo así, entalladito.

Lo encontrarás en: el abrigo es de Hoss Intropia.


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miércoles, 4 de septiembre de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Invitada de boda civil y de negro


Una boda por lo civil no tiene por qué ser menos festiva que una boda por la Iglesia. Aunque sí es cierto que el protocolo es mucho más relajado que en las segundas. Paula acudirá a una muy especial para ella y tiene dudas sobre su vestido de lunares con fondo negro.

La boda es por lo civil, de mañana, en invierno. Paula es familiar es familiar directa del novio. Para la boda, tiene un vestido negro de lunares grandes. Marca cintura y falda con vuelo. Sin mangas.
Para llevarlo, puede explotar el negro. No pasa nada. Al ser una boda civil se permite sin ningún tipo de reserva, el uso de ese color para un familiar directo.
  • Podría combinarlo con un bolero de angora y pluma de avestruz. Guantes extralargos, de piel, en color berenjena (por ejemplo). Media negra, zapatos de color negro y ante y una cartera de mano también en berenjena. También así otros complementos como unos vistosos pendientes.
  • Con una capelina color visón. Guantes cortos en plata. Cartera de mano en tostado. Medias y zapatos, en negro.
  • Más colorido metiendo una chaqueta de punto en rosa palo con un cuello de pelo o de plumas en idéntico color. Calzado y medias en negro y un pequeño tocado en tonos rosa palo, vino, platas y tostados.
Otros colores con los que complementarlo son el verde menta o incluso el rojo muy oscuro. En pequeños detalles que pueden darle el punto ideal al conjunto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: cuidado con los vestidos con faldas de vuelo. Si nuestra parte superior del cuerpo es menudita y en cambio se ensancha en la cadera, este tipo de prendas otorgará demasiado volumen y protagonismo justo a la parte que queremos que pase más desapercibida. El volumen tendría que estar arriba, no al revés.
La media tupida es siempre bienvenida. Pero en este caso, quedará mejor una negra más fina. Más rollito 50's.
No te olvides del peinado. Bien peinado ganas tantos puntos como con el mejor de los joyones. Recogidos de moños bajos o cabellos cortos ondulados son acierto seguro.
Ojito con la bisutería cutrería. No quiero decir que haya que gastarse la vida, pero sí elegirla algo aparentita.

Lo encontrarás en: el bolero de la derecha es de Purificación García.


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viernes, 9 de agosto de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Combinar un vestido verde


Es genial el momento en el que encuentras el vestido perfecto para ir a una boda. En el que tienes los complementos ideales. Pero dudas en cómo darle el toque redondo con el peinado o sufres pensando qué harás para que el fresquito no arruine tu hallazgo maestro. Anika tiene una boda y un vestido verde.

El vestido de Anika es entallado, de escote pico, sin mangas y un detalle en forma de lazada en el pecho. Su idea es combinarlo con coral (para ello, tiene unos zapatos estupendos) pero necesita ideas sobre peinados y qué ponerse para el fresquito.

Si el coral es su alternativa, puede utilizar algún tono complementario para elegir la prenda de abrigo. Por ejemplo:
  • Con una chaqueta de lentejuelas en tono dorado. Así, la cartera de mano puede ser también en dorado. Y otros complementos, como los pendientes, en coral. Para mantener un equilibrio con los zapatos.
  • Una chaquetilla corta en crochet color crudo. De manga francesa, en un tono neutro. Para que el resto de complementos se mantengan en coral.
  • O una chaqueta de largo a la cintura, de manga francesa y cuello a la caja. Estampada, con tonos en verde, crudo y coral (de aire muy japonés) para romper la rigidez del duotono.

En cuanto al peinado, si el vestido es de aire Sofia Loren, lo ideal será buscar un recogido muy italiano, con el cuello despejado para que los pendientes tengan protagonismo. Y si la melena es corta, peinada con mucho volumen. Por supuesto, el maquillaje obliga a un eyeliner marcado, con la mirada como protagonista.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: la faja es amiga. Muy amiga de las mujeres. Y para vestidos entallados es casi una necesidad. Lo bien que quedan esos muslitos lisitos y esa barriguita plana... Así que olvídate de prejuicios y vete a por la tuya. No es cuestión de kilos.

El largo de los vestidos para las bodas en mujeres que superan la treintena ha de ser observado con detalle. No estoy hablando de pasarse al decoro extremo, pero es mejor olvidarse de largos a medio muslo. Quedan hiperfatal.

Sí a los tocados y pamelas. Pero no todo vale para todo. Además del protocolo día/noche, hay modelos que no se adaptan a cualquier look. Por ejemplo, a este vestido un canotier le quedaría como un precioso pegote.

Si te decantas por unos pendientes calibre grande, de esos que se ven y se notan; entonces elige un colgante al cuello. Algo muy ligerito. Pero fiesta de la bisuta, no, please.


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martes, 30 de julio de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Vestido en blanco y negro



Que se case un hermano o hermana es un momento especial. Es emotivo. Y es para celebrarlo. Así que elegir la ropa adecuada casi es obligación. Vane tiene la boda de su hermano y muchas dudas con su vestido blanco y negro.

El vestido de Vane es un estilo damero en blanco y negro, corto, sin mangas. Ella no suele arreglarse, ni llevar tacones. Así que busca ideas para verse guapa y adecuada al momento sin sentirse disfrazada.
  • Con un toque de color. Por ejemplo, una cartera de mano en color verde esmeralda, de ante. Cinturón tipo fajín en el mismo color. Y así puede aprovechar sus salones negros que le resultan muy cómodos. Para el fresquito, una chaqueta de largo a la cintura, manga francesa y cuello a la caja. Sencilla, recta, pero muy elegante.
  • Tirando a los metálicos. Un cinturón llamativo, en plateado. Con sandalias planas (no siempre el tacón es obligado) tipo joya, con pedrería también en plata. Cartera de mano tipo clutch en plata vieja. Una chaqueta de crochet, tipo abriguito, con manga tres cuartos, en negro. Y guantes cortos, de piel, en gris plata.
  • Más cálido. Con berenjena o con coral. Tanto en los zapatos como en un broche prendido en una sencilla chaqueta tipo torera como la de la primera de las opciones. Y una sencilla cartera de mano en metálico, plata. Si te atreves, sustituye la chaqueta por una capelina de plumas de marabú.
Con un vestido de base como éste hay que apostar por los detalles. Un cinturón, unos guantes, una cartera de mano, un broche o incluso un pequeño tocado si nos resulta cómodo o estamos acostumbradas. Esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia y convierten un look sencillo en algo muy especial.

Segud tan guapas.

No se te ocurra: si nunca te pones tacones, no es el momento de experimentrar. Llevar tacones no significa obligatoriamente ir elegante. Los andares y las maneras también ayudan.
Chal no. Y menos con este vestido. Existen capelinas, chaquetas de punto de seda, capas, chaquetas a la cintura de corte capa, abrigos tres cuartos, chaquetas y abrigos de crochet... mil opciones antes que caer en el terror del chal mortal.
Si la barriguita no es lo tuyo, busca mejos un cinturón ancho. Los finitos la acentuarán más.
Quedarte en el binomio blanco y negro. Alégralo. Y si el colorín no es lo tuyo, arriesga con los metálicos.

Lo encontrarás en: la cartera de mano es de Hoss. El vestido de Vane, de Sonia Peña.


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jueves, 25 de julio de 2013

¿Cómo me lo pongo?: Vestido rojo largo a una boda


El color rojo es maravilloso. Es de los que te suben la moral y te ves monísima aunque tengas el día de "me siento horrorosa". Blanca va a llevar un vestido largo rojo a una boda. Y quiere ideas para combinarlo.

El vestido de Blanca es de seda, sin mangas, largo. Y lo llevará a una boda de tarde. Para combinarlo:
  • Arriesgar metiendo unas sandalias de estampado serpiente, también la cartera de mano. Para darle un punto diferente.
  • Muy elegante con unos zapatos de ante en gris perla. La cartera de mano plana, tipo sobre, en idéntico color.
  • Más sobria con los zapatos en nude y un clutch rígido también en nude.
  • Rompiendo moldes con el calzado en naranja e igualmente la cartera de mano.
Para el fresquito, me gusta la idea de Purificación García de una capa en seda. Del mismo color del vestido o incluso en contraste (en gris o en naranja en el caso de los zapatos de esos tonos). Me gusta con un cabello en peinado más informal para que no quede tan rígido (un recogido despeinado, unas trenzas o un peinado tipo playa). Maquillaje muy suave de eyeliner y labios en rojo sangre. Y los complementos muy limitados, reducidos a una horquilla o prendedor bonito (en dorado) en el recogido o una pequeña tiara en el pelo suelto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: tocado de dimensiones espectaculares. No. Ojito con los vestidos largos tipo fiesta, que con los tocados grandes no se llevan demasiado bien.
Cuñas. Los zapatos con cuña tienen un punto informal que en este caso no pega nada.
Suelas de esparto o de madera. Es que no. Es que para eso tienes que elegir otro tipo de vestido.
Un blazer. Ni con cola le pega. O sea, pegote.
Sombrero. TAMPOCO. Sombrero con este vestido = morir.

Lo encontrarás en: el vestido de Blanca es de Purificación García. Las sandalias, de Guess.


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