viernes, 28 de septiembre de 2012

El Ideario: de una boda a una cena


Da mucha rabia, pero mucha mucha, eso de comprar un vestido para una boda y que además nos encante, pero que luego nos lo pongamos esa única vez. Mar tiene un vestido precioso que quiere aprovechar para otros temas menos formales como una cena, por ejemplo. Que cuando nos demos cuenta, ya estamos con las cenas de Navidad a vueltas.

El vestido de Mar es una pieza sin mangas, en azul noche, cuello a la caja, con un drapeado frontal que recoge en un adorno de pedrería. Sus dudas, la prenda de abrigo, por ejemplo.

El negro es un acierto seguro, más en invierno. Así lucirá el adorno de pedrería por ejemplo. Si optamos por negro: un abrigo de corte recto y cuello chimenea. Si la manga es francesa, mejor. Así lo podemos acompañar de un guante de piel corto, en color gris plata. Media tupida negra con zapatos de ante negro. Y una cartera de mano gris oscuro.

El gris es una buena opción para informalizarlo más. Con una media tupida gris antracita, oscuro. Sandalias también en gris. Chaqueta de corte blazer entallada a la cintura e incluso con algo de peplum, en negro. Si hace fresquito, un cuello de pelo también negro sobre el blazer. Y cartera de mano de piel blanda, grande para que no se vea tan formal, en gris.

O poner un poquito de color. Los zapatos en azul noche como el vestido. Media tupida negra si el zapato es de tacón ancho; y si es fino, podemos elegirla más fina si nos apetece. Cartera de mano, también en azul noche. Abrigo de corte recto, sin cuellos, con abotonadura delantera, en color negro.

Y la última, es atrevernos a informalizarlo por completo. Media azul noche, con bailarinas del mismo tono o negras. Chaqueta de punto gruesa, larga, tipo abriguito; en color gris. Y bolso de ante en azul. Y a la calle divinamente.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con botas lo veo demasiado jevimetal. Mucho para la pedrería.
Y por supuesto, olvidando ya los temas botas moteras o con hebillas.
Complementos en tachuelas. Si ya tiene la pedrería, pa qué meter más historias.
El único elemento que puede sustituir a la cartera de mano, es un bolso pequeño, acolchado, de cadena. Al hombro. Cruzado, never.
Chaqueta de punto sí, pero siempre con una bonita caída. Que no se vea cutrerío sideral.
Lo mismo con los pelos. Un cuello de pelo ha de ser aparente. Que no se vea tipo peluche. Pero peluche de cuando eras pequeña, del que ya está asqueroso.

Lo encontrarás en: el vestido de Mar es de Roberto Verino. Los zapatos, de Uterqüe.

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4 comentarios:

  1. El vestido me parece precioso, yo optaría por la opción del gris es más mi estilo.

    besos
    Ana B.

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  2. A mi es que me va el negro...la primera opción me gusta mucho aunque la del gris no te digo que no...la que descarto por mi altura es la de las bailarinas...no me veo...besos

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  3. La del gris me gusta más.. luego en invierno cerrado ( como le llamo yo ) ya me da por el negro, pero ahora aún me cuesta horrores.
    Y si, un hurra por los guantes en las bodas de invierno, que al mundo le falta imaginación!!
    Un besazo!!

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  4. He encontrado tu blog por casualidad..y me encanta! te sigo para estar al día y te invito al mio
    xxx
    www.elrincondenohemi.blogspot.com

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