viernes, 29 de julio de 2011

El Ideario: Gris para dos

Un vestido y dos situaciones. Algo más que habitual. Y algo perfectamente posible gracias a la ayuda de los complementos. Elegir los adecuados nos evitará un gasto adicional en otra prenda más. Lucía Esther tiene un vestido y dos situaciones. La vamos a intentar ayudar con los complementos.

El vestido es de color gris, en seda con la falda de volantes pequeños. Y el cuerpo lleva un bustier en color rosa palo. La idea es poder llevarlo a una boda y a un bautizo, dos situaciones formales pero con un protocolo diferente:
  • Para la boda, podremos arreglarnos más. Lo ideal será bien un look totalmente en gris, con el zapato en gris y los complementos en plata. También elegir un zapato gris-rosa, de tacón fino, y un bonito recogido de ondas al agua. Una pulsera ancha o una bonita horquilla en tonos asalmonados combinado con plata. La cartera de mano, en plata, lisa, sin lentejuelas ni apliques. O bien gris, del mismo tono que el vestido.
  • Para el bautizo, podremos arriesgar con otros colores, en contraste, pero en la gama a la que pertenecen los grises o los rosas. Así, un zapato en color coral con una gran cartera de mano del mismo tono. O ambos en azul tinta. Y como punto diferente, un tocado pequeño, en los tonos que elijamos de contraste. Si no llevas tocado, puedes aportar un fajín en ese tono de zapato/cartera. O un collar babero.
Y si nos lo queremos poner para salir una noche, por qué no con un zapato abotinado y una chaqueta fina, larga, de punto, levemente remangada.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: al vestido le pegan los botines y los abotinados. Pero nunca para una boda, ni bautizo, ni similar.
Un mantón de Manila. Le pega cero.
Para el bautizo puedo llevar una blazer si tengo frío. Sin embargo, a la boda es preferible que no. Mejor cualquier otro estilo de chaqueta, como una corta, con paillettes, en plata, por ejemplo.
Si no estás segura del colorín, es igualmente elegante decantarse por un monocolor.
Con color block. Absurdo. Demasiado pastel como para probar esta mezcla, no tiene sentido.
No te lo pongas todo: elige una sola cosa. O tocado, o fajín, o collar babero.

Lo encontrarás en: el vestido de Lucía Esther es de Jovonna London. Los zapatos de la derecha, de Pura López.

jueves, 28 de julio de 2011

El Glosario: Palazzo Pants

Con esto de que vuelven los 70 llenamos el armario de esas prendas que evocan la época más canalla. Como los palazzo pants, que todo sea dicho, son perfectos para el verano como alternativa a los vestidos largos. Además de muy cómodos.

La definición
Palazzo pants o wide pants son eso, pantalones anchos. Una especie de pantalones tan anchos, con tanto vuelo y de largo hasta los pies, que desde lejos parecen una falda. Suelen estar confeccionados en tejidos con buena caída como el algodón o la seda, precisamente para conseguir ese efecto.

Como combinarlos
Mutan de estilo según con qué los combinemos. Para ir más arregladas, si los llevamos de seda, con unas sandalias de exagerada plataforma y un top de gasa o un jersey calado. O más informales con cuñas de madera y camiseta de algodón estampadas. Si hace fresco, lo suyo es optar por prendas que no sobrepasen la cintura, y sin duda, la cazadora de piel es la gran amiguísima.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: los complementos ayudan a que funcionen con ese estilo que buscamos. Así, tienen aires 70 con pañuelos en el cabello. Y más elegantes, con collares babero.
Chaquetas de punto largas. Mucho volumen, perfecto para el efecto soy un saco.
Nunca con blazer. Sólo chaquetas en todo caso, esmoquin por ejemplo. Nunca que lleguen a la cadera.
No te quedes en combinaciones anodinas. Se trata de una prenda muy atrevida y exige también que sigas esa línea. Así que unas bailarinas o unos salones básicos no serán lo más favorecedor.
Nada de botas. Si es que ni se ven. Para hacer una sauna de pies, no es la mejor idea.

Lo encontrarás en: ambos estilismos son de Zara.

miércoles, 27 de julio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Miles de flores

Los estampados de flores son al verano lo que la playa y los chiringuitos. Un vestido de flores es como una evidencia en cualquier armario estival. Un estampado que funciona para cualquier ocasión siempre y cuando el corte de la prenda sea el adecuado. Merche tiene un vestido floreado que se pondrá en una boda.


El vestido de Merche es sin mangas, de cuello a la caja, corto, y corte tulipa. Estampado con flores en tonos fucsias, verdes, azules, amarillos... y con tantas opciones como colores. Sus dudas pasan por saber con qué zapatos y con qué bolso podría llevarlo.


Merche no desea mucho tacón ni tampoco sandalias que dejen el pie demasiado descubierto. Según esto:


  • Un zapato jaula (que sujeta el pie) de tacón medio. En azul añil. Combinado con una cartera de mano de piel blanda, también en el mismo azul. La cartera de mano puede llevar incluso una pulsera para llevar colgando de la muñeca. Para el frío, una chaqueta de punto, muy fina, en color verde (como el del vestido), de contraste con los zapatos. Pendientes pequeños y una bonita pulsera en azules y verdes.

  • Un peep toe en fucsia. La cartera de mano, pequeña y dorada, como una cajita (en Parfois suele haber opciones interesantes). Chaqueta a la cintura, de corte recto y manga corta, también en fucsia. Un moño alto, muy femenino, con una cinta fina dorada en el cabello.

  • Para informalizarlo y aprovecharlo, con una bailarina en color verde pistacho, o azul marino y un gran bolso de rafia o paja.

Y muy guapa y muy todo. Pero de todas, la flor más bonita y la que más se tiene que ver, siempre tú.


Seguid tan guapas.


No se te ocurra: chaquetas más largas de la cintura. El corte tulipa marca ese límite. Nunca deben sobrepasar la cintura.

Pie sujeto, sí. Pero nada de botines para las bodas, ni de romanas que suban por la pierna. Eso está muy bien, pero para momentos super informales.

No renuncies a los guantes de piel. Máxime si estás en lugares poco calurosos. Con este vestido, un guante mini de piel es un caramelito precioso. Y si hace fresco, la chaqueta de manga francesa.

Gargantillas. Con el escote tan cerrado no pega. Y cuidado con los collares babero, que si bien el escote lo permite, no el estampado. Demasiada fiesta de los elementos.

Ni fajines, ni cinturones. El vestido de por sí, con su estampado, ya tiene suficiente fuerza.

Y sácale todo el partido que puedas en verano. Porque olvídate de poner tus miras en reaprovecharlo en invierno. No tiene sentido.


Lo encontrarás en: el vestido de Merche es de Zara. Los zapatos de la derecha, de Bimba&Lola.

martes, 26 de julio de 2011

El Bellezario: Sin durezas

En verano es vergonzoso cómo alguna gente saca sus pies a pasear. Los pies son algo de lo que no se habla, están ahí y tienen que estar bellos y cuidados. Pero jamás llamar la atención por descuidados y asquerosos. Lo que no entiendo es cómo sus dueñas no lo ven y se atreven a llevarlos descubiertos en estados lamentables. Señoras, no tengo que sufrir el desastre de nadie. Tan importante como hidratarlos, es prestarles una atención continua, como al resto del cuerpo. Y la exfoliación para ello es fundamental. Como con el Exfoliante pies lisos de lavanda de Yves Rocher.

El exfoliante pies lisos de lavanda de Yves Rocher es un exfoliante muy suave, con extracto de piedra pómez que además tiene todos los beneficios de la lavanda. Entre los que está el de oler increíblemente bien. Su función es la de eliminar las pieles muertas para que queden los pies suaves.

Antes de comenzar con el cuidado de los pies (que incluye un remojo intenso de los pies en agua con aceites esenciales, o con un jabón suave e hidratante. Incluso en leche entera), cogemos una pequeña cantidad de exfoliante y la repartimos por todo el pie, incidiendo en los dedos y en el talón. Después los metemos en agua y seguimos con el proceso. No va a hacer milagros (en pies asquerosamente descuidados no hace milagros) pero sí es muy útil para un mantenimiento continuado. Deja la piel suave y con un olor estupendo.

Lo encontrarás en el exfoliante pies lisos de Yves Rocher se vende en centros Yves Rocher. El bote de 50 ml. cuesta 6 euros. Aunque suele haber promociones con rebajas del 50%.

lunes, 25 de julio de 2011

El Recetario: Bocinegro al horno

Cocinar al horno es cómodo y además es muy sano. Los pescados especialmente quedan muy bien, como este bocinegro al horno. El bocinegro es un pescado exquisito, no obstante se alimenta de marisco, con lo que su carne es muy sabrosa. Disfrutarlo al horno, con todo su sabor, es lo más recomendable.

Ingredientes
Un bocinegro entero, limpio
Patatas
Tomates
Cebolla
Limón
Aceite de oliva
Caldo de pescado
Sal

Preparación
1. Precalentar el horno a 220ºC.

2. Lavar bien el pescado y dejar que escurra el agua.

3. Pelar las patatas, lavarlas y cortarlas en panadera. Freír en abundante aceite de oliva, bien caliente. Retirar cuando empiecen a estar doradas.

4. Lavar los tomates. Cortar en rodajas.

5. Cortar la cebolla en láminas.

6. En una fuente para horno, echar una cucharada de aceite de oliva. Sobre ella, colocar las patatas. Después la cebolla y luego el tomate. Sobre esta cama, poner el pescado.

7. Echar la sal sobre el pescado y en el interior del mismo.

8. Añadir unas gotas de limón.

9. Rociar el pescado con aceite de oliva y mojar con el caldo de pescado.

10. Meter en el horno, a 220ºC, unos 20 minutos. Hasta que el pescado se despegue con facilidad de la espina. Durante la cocción, vigilar que no se seque. Mojar frecuentemente con el caldo de pescado.

La variación
Esta receta puede prepararse con otros pescados como la lubina, la dorada, la urta o el pargo, por ejemplo.

viernes, 22 de julio de 2011

El Ideario: Mil vidas

Me encantan los cánones rotos. Me gusta la gente fiel a sí misma que hace las cosas sin pensar en el qué dirán o pensarán, en lo que se supone que hay que hacer. Enri es una de ellas. Se casó con un vestido que a ella le gustaba, sin importarle lo que los demás dijeran. Lo tenía claro, y por esa razón seguro que fue guapísima, porque se sentiría muy ella y así se reflejaría. Su vestido de novia era azul marino, de largo midi. Lo ha aprovechado mucho pero quiere sacarle aún más partido.

Enri duda si cortarle el largo para poder utilizarlo más. Pero no considero que sea necesario. Esta temporada además, los largos a media pierna se ven mucho, por lo que no tiene por qué destrozar el vestido, que por otro lado, al cortarlo, adquiriría un volumen extraño porque perdería caída. Para combinarlo según ocasiones:
  • Para una fiesta de noche, podríamos ponerle un fajín ancho. Así también se acorta el largo del vestido. Por ejemplo, en color bronce, y si es metálico, mejor. Sandalias altas, de tacón ancho, también en bronce.
  • Para una boda, con verde menta. Zapatos altos, de empeine descubierto para estilizar más la pierna. Y una chaqueta de punto de seda sin botones ni cuellos, sólo que cubra los hombros, de largo máximo a media cadera.
  • Para aprovecharlo en momentos más informales, con sandalias de suela de madera y un maxibolso de cuero natural, blando. Brazaletes de madera y un pañuelo de seda estampado en el cabello, de turbante. El pañuelo también puedo llevarlo de cinturón, si me apetece, para darle más vuelo a la falda del vestido.
Las piezas buenas, que siempre lucen estupendas. No importa el tiempo que pase.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con blazer. Al tener tan vuelo no funciona en absoluto.
Botas de media caña. O como parecer paticorta ipso facto.
Tampoco sandalias romanas ni nada que trepe por la pierna.
Cuidado con los zapatos brutos, de corte exagerado y cuadrado. Cuanto más peso óptico coloquemos en los pies, más chatitas pareceremos.
Las prendas de abrigo maxi o con mucho vuelo. Mejor algo pegadito al brazo, para no caer en el modo saco.
Abullonarlo a la cadera. No. Si lo ceñimos, que sea a la cintura. A la cadera no.
Bailarinas. Mejor evitar el calzado plano. Los largos midi con tanto vuelo piden tacones. Si fuera un largo midi pero con caída, sí podríamos llevar zapato plano. De este modo, no.

Lo encontrarás en: el vestido de Enri es de Ángel Schlesser. El vestido de la derecha, de Diane von Furstenberg.

jueves, 21 de julio de 2011

El Espiario: South Chic sigue creciendo

Aquí ya os hablé de ella. Lejos de quedarse en un número anecdótico, South Chic sigue creciendo. Llega a su número tres con paso firme y madurez, mejorando contenidos, haciéndose eco de lo bonito, de lo bello, de lo interesante que pasa por el Sur. Por el Sur Chic.

Ya puedes salir a la calle como las locas a buscar tu ejemplar, que además es gratuito. Y deleitarte la mirada con la superbelleza de Silvia, de Lady Addict que nos cuenta uno de sus días. Qué guapa es esta chica, y qué mona va siempre. Le haría la ola cada vez que me cruzara con ella. Además de ser guapa, no os podéis imaginar lo simpática que es. Un bombón.

O pasear por entre los interesantes reportajes, de entre los que me quedo sin duda, con éste de escapadas. En él nos descubren hoteles a tener muy en cuenta en emplazamientos todavía a tener más en cuenta aún.

Y el super momento de gloria. Esther nos reunió a los bloggeros sevillanos (y aledaños) para hacer una foto de familia en la que nos lo pasamos estupendamente. Pedro, el fotógrafo, tuvo la paciencia infinita (pero infinita) hasta que nos vimos pues como salimos, guapísimos. Porque estamos hiperbonitos todos. La primera empezando por la izquierda, de pie, es mi persona. Y llevo un estupendo colgante de El Jardín de Lulaila que queda más estupendamente aún. Es éste.

Por supuesto, deseando estoy que llegue el número 4. Mientras, si queréis podéis disfrutar el número 3 al completo, aquí. Más que recomendable.

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Suma elegancia

A veces poseemos alguna prenda en el armario que en la percha nos tiene absolutamente enamoradas, pero que cuando intentamos trasladarla a nuestros cuerpos nos supone una complicación porque no acabamos de verle el uso adecuado. A Esther le pasa con un vestido que quiere llevar a una boda.

El vestido de Esther tiene la peculiaridad de ser tremendamente escotado. Para solucionarlo, le ha puesto una pieza de gasa en el hueco más abierto del escote. Con todo, sigue sin saber con qué combinarlo exactamente para salirse de lo habitual del dorado o similares.

Los beiges, crudos, nudes y similares son colores muy agradecidos que además en verano nos dejan jugar casi con lo que nos dé la gana. Podemos meter tonos muy fuertes y fríos, o más suaves y cálidos. Por ejemplo:
  • Colocarle un par de flores en el tirante a la altura del hombro, en azul eléctrico y negro. Así podremos poner unos tacones en cualquier de estos dos colores y la cartera de mano, en dorado para mantener el tono neutro del vestido.
  • Que el tocado (aunque la boda sea de noche, al ser el vestido corto, podremos arriesgar con el tamaño del tocado. La limitación es que éste no sea plano que recuerde a una pamela o sombrero) sea en coral y faisán. La cartera de mano de madera y los zapatos en color coral.
  • O puede ser que elijamos una chaqueta (siempre de largo a la cintura, lo más sencillo es una chaqueta de manga francesa y cuello a la caja) sea de lentejuelas o similar en verde aguamarina, con unas sandalias en verde aguamarina y dorado.
Tan sólo es cuestión de ponerle un poquito de technicolor a la vida. Y de repente el vestido que íbamos a condenar al ostracismo cruel del armario cobra vidas infinitas.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: Quedarte en el monocolor del dorado y beige. Más que nada, por respeto a la novia. No es conveniente acudir tan claritamente a una boda. Mete algo de color. Ahora las novias no tiene por qué ir de blanco extremo. Deja que sea ella la que se decante por el champán, el gris, el beige o lo que le venga en gana.
Elige los zapatos con cuidado y criterio. Un vestido tan especial y elegante exige unos zapatos acordes. Nada de cutreríos, de tiras escalando por las pantorrillas, ni de strass de medio pelo.
El bolso pequeño y discreto. Los volantes del vestido mandan.
No te limites con el tocado. El vestido corto permite más flexibilidad con tu cabeza. Eso sí, piensa que es de noche, con lo que los tocados que simulan sombreros están descartados. Pero nadie dice nada de la altura del mismo, de las redecillas, los tules, las plumas, las flores, etc.
Una pulsera bonita, un buen anillo o unos pendientes son complementos ideales. Nunca todos a la vez.
Para abrigarte nada que sobrepase la cintura del vestido.

Lo encontrarás en: el vestido de la derecha es de Jason Wu.

martes, 19 de julio de 2011

El Bellezario: Suave, suave

Y llegamos al tercero de los milagros para que nuestro cabello pase con nota el verano. Después de protegerlo cuando estamos en la playa, y tras lavarlo con el champú apropiado, sólo queda aportarle lo que le hace falta para que siga sedoso y suave. Y es la mascarilla Color Extend Sun After Sun de Redken.

La mascarilla Color Extend Sun After Sun de Redken huele increíblemente bien a mango. Ya sólo por eso, vale la pena usarla. Es cremosa, ligera, y reparadora gracias a las ceramidas. Ayuda a regenerar el cabello estropeado por el ataque del sol. Lo renueva y lo nutre, por lo que le devuelve el brillo. Además, al sanearlo al cabello recupera su luminosidad.

Una vez que hayamos aclarado el cabello tras el lavado, cogemos una nuez de mascarilla. La extendemos por todo el pelo, deshaciendo nudos. La dejamos actuar al menos un minuto, y después aclaramos con abundante agua. El pelo se queda suavísimo, y muy fácil de desenredar. Y huele, de vicio.

La encontrarás en la mascarilla Color Extend Sun After Sun de Redken se vende en peluquerías y centros de estética especializados. El precio del tarro de 250 ml. es de 27 euros aproximadamente.

lunes, 18 de julio de 2011

El Recetario: Crema fría de chocolate blanco y naranja

Los postres fresquitos son los que apetecen en verano. Y si nosotros no nos lo podemos permitir por eso de la operación traje de baño, a los niños seguro que les encanta. Como la crema fría de chocolate blanco y naranja.

Ingredientes
200 grs. de chocolate blanco
2 naranjas
250 ml. de nata para montar
100 grs. de azúcar


Preparación
1. Derretir el chocolate al baño María, con mucho cuidado para que no se corte. También puede derretirse en el microondas, pero siempre con precaución, a baja potencia, por la misma razón.

2. Rallar la piel de las naranjas y exprimir el zumo, que añadiremos al chocolate derretido.

3. Montar la nata. Para ello, echar la nata en un recipiente y comenzar a batirla con la batidora o las varillas. Es importante tener el recipiente frío, sobre hielo. Primero añadir la mitad del azúcar. Batir. Finalmente, el azúcar restante. Y seguir batiendo. Siempre en la misma dirección, sin demasiado movimiento para que la nata no se corte. Seguiremos batiendo tanto como queremos que suba. En este caso, al ser una crema, tampoco hace falta batir en exceso.

4. Añadir la nata a la mezcla anterior. Remover todo.

5. Servir en vasitos y dejar enfriar en el frigorífico al menos dos horas.

La presentación
Con una rodaja de naranja, naranja rallada o una piel de naranja rizada.

viernes, 15 de julio de 2011

El Ideario: Más difícil todavía

Desde aquí hago un llamamiento a las firmas de moda: hacéis vestidos maravillosos pero os olvidáis de que el gran problema de quien los compra será cómo no pasar frío con ellos. Qué se pone una para estar mona, que no desluzca la prenda y que resulte cómodo. Si esto de por sí es un problema, cuando el vestido tiene un corte complicado la tarea se vuelve un casi imposible. Así está Violeta.

El vestido de Violeta tiene un corte entallado hasta media cadera, para abrir en capas de volantes con mucho volumen. Lleva un falso escote palabra de honor del que sale un cuello de aire María Antonieta en un tejido y color diferentes al cuerpo del vestido. Los colores son fresa y rosa chicle.

Para abrigarse habrá que buscar una pieza que no sea nunca más larga que la cintura, que no tenga cuello y que no quede floja en el cuerpo. Para ello, nos quedan estas opciones:
  • Una chaqueta torera de manga francesa. De cuello a la caja para que los cuellos del vestido sobresalgan. En un tono rosa pálido, por ejemplo.
  • Una chaqueta bolero de manga corta. Que sirva únicamente para cubrir ese hueco que queda libre de los hombros y la espalda. En un tono de rosa más oscuro que el vestido, de contraste.
  • Una chaqueta de punto de seda, muy fino, de manga francesa. En color contraste como el morado, por ejemplo, para romper.
  • Una chaqueta brocada, en rosa con dorados. Escote a la caja, muy entallada, hasta la cintura, casi como si fuese un corset, e incluso de manga larga o la manga con farol. En una inspiración en esa línea tan María Antonieta.
  • Y si nos atrevemos, una chaqueta de traje de luces. De torero. De exceso, que sea ya en exceso supino.
Y accesorios muy sencillos, sin ninguna estridencia, ni en el peinado ni en el maquillaje. El vestido por sí mismo es el que brilla, y no podemos esforzarnos en eclipsarlo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: ya sabéis que los chales no son de mi devoción en absoluto. Pero es que en este caso es peligroso porque provocará un efecto demasiado saco, con tanta capa de tela cayendo una sobre la otra. Lo único admisible, es una estola, colocada de lado a lado de cada brazo. En invierno, con una de piel se soluciona el problema.
Blazer. Ninguna chaqueta que tenga cuello y que esté demasiado armada quedará bien.
Nada de abrigos. Con el volumen de la falda no tienen cabida en absoluto.
Al hablar de chaquetas de punto, no nos referimos a una chaqueta de punto cualquiera. Ha de ser de punto muy fino, con algo de seda, de excelente caída. Apropiada para el momento.
El vestido casi obliga tacón, para no parecer una tarta en movimiento.
Nada de complementos excesivos. Nada de pendientes grandes, ni tocados, ni diademas, ni horquillas. Como mucho, un anillo, una sutil cartera de mano o una pulsera finita.

Lo encontrarás en: el vestido de Violeta es de Uvas de Fresa. La chaqueta de la derecha, de Zara.

jueves, 14 de julio de 2011

De lectura obligada: Atelier 9

Es el número del verano. Para leer y disfrutar en el verano. Para, como siempre, ponernos al día, conocer de cerca a gente, aprender y pasarlo bien. Un número de la Revista Atelier además que cuenta con unas fotografías de impresión. Las de Eugenio Recuenco, que recomiendo que las veáis con calma porque son de quedarse con la boca abierta.



Una entrevista fabulosa a Charo Izquierdo, la directora de la revista YoDona o a la archiconocida Isasaweis, que nos deja ver su lado menos bloggero y más cotidiano. Y más: Maya Hansen, José Luis Diez (o Esmoquinroom), la Lima Fashion Week, ideas de viajes, música, arts&crafts... Por supuesto, tampoco podía faltar mi sección. Esta vez, con ideas para ir a cual sea la fiesta que nos inviten este verano. Sin necesidad de salir corriendo y amortizando el armario al máximo.



Podéis leerla con toda la calma del mundo. Lo vale.

* Como siempre, me quito el sombrero ante el trabajo de su directora, Beatriz Vera, que aunque parece imposible, ella siempre sorprende con nuevas ideas y geniales entrevistas. Y a todo el equipo que la hace posible.

miércoles, 13 de julio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: De bailarina

Después del éxito de "Cisne Negro" y del extraordinario imán de Natalie Portman, el mundo del ballet clásico y de las bailarinas comenzó a inundarlo todo. Y si bien es cierto que las falditas de tul y de gasa de seda ya estaban ahí, se convirtieron en protagonistas junto a todo lo que recuerda a la danza de zapatillas planas y suelos de madera. Beatriz tiene una falda de este estilo pero no quiere parecer demasiado vestida con ella, ni tampoco muy ñoña.

Es cierto que una falda que recuerda a las bailarinas de clásico tiene un punto muy femenino que puede parecer demasiado pasteloso. Pero también es cierto que es mejor respetarlo. O será fácil caer en roqueras de ojos ahumados en modo borrón con botas moteras en actitud "soy una malota que lo flipas". Y no es plan. De las combinaciones más apropiadas para esta falda, destacaremos:
  • Con un jersey de punto calado, muy a lo Isabel Marant, que de este modo también le damos ese aire más desaliñado sin pasarnos. Más una bailarina plana, trenzada. Y un bolso midi, de mano.
  • Con una blusa de manga corta, de algodón y unas sandalias de suela de madera, con tacón. El bolso, de rafia.
  • Con una camiseta de algodón y zapatos planos, de cordones. El bolso, bandolera a un solo hombro.
Si la queremos reaprovechar para momentos con medias, lo ideal es combinarla con un conjunto total en negro. Con la media tupida negra, los zapatos de tacón también en negro, de ante. Top negro y una chaqueta de corte esmoquin. Y para el día, por qué no con una media estampada en flores de tonos pastel, mocasín plano y jersey de cuello alto, pegado al cuerpo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: lo dicho. Nada de hacer la malota de videoclip. No te creas que estás en un editorial de moda. Nadie te va a decir que te tires sobre las balas de heno, con el pelo hecho un ovillo.
Seda+seda. Mejor mézclalo con otros tejidos naturales como el algodón. Para el invierno también es válido el encaje. Y en verano, con crochet.
Unas zapatillas deportivas. Es como muy novia a la fuga.
Si hace frío, tienes mil opciones estupendas: las cazadoras de piel, gabardinas, las vaqueras, las esmoquin, blazer, una simple chaquetita de punto corta... pero nunca le vayas a meter esas chaquetas de punto grueso, largas.
Si la falda tiene mucho volumen, marca la cintura con cinturones o pañuelos. No te hagas un saco dentro de ella.

Lo encontrarás en: las bailarinas son de Uterqüe.

martes, 12 de julio de 2011

El Bellezario: Cabellos limpitos


El cabello hay que cuidarlo con el sol. Ya hablé de ello aquí. Es cierto que hay que protegerlo mientras estamos en la playa, o en la piscina, o en el río, o en el pantano, o en donde sea. También es fundamental pasar por la peluquería. Mala idea ésa de dejar que pase el verano para ya arreglar el estropicio todo junto. Mal. Primero hay que ir a que nos saneen las puntas y nos apliquen un tratamiento de hidratación que protegerá el pelo de la que le viene por delante. Así no se resecará ni se estropearán las puntas. Como si no hubiera pasado nada. Y cuando acabe el verano, repetimos operación sin necesidad de llevar todo el verano un estropajo puesto. Más, en el caso de las que tenemos el pelo largo.


Pero a estas ideas hay que añadirle también un champú adecuado. Como el Color Extend Sun de Redken. El Color Extend Sun es un champú after-sun a base de aceites naturales. Muy poco agresivo con el cuero cabelludo, elimina suavemente y por completo todos los agentes que se encargan de estropajizar nuestro cabello y lo nutre para que no se debilite. Huele fenomenal, lo cual es un dato a tener en cuenta, y con una pequeña cantidad produce mucha espuma. Además, sólo es necesario un único enjabonado.

Y seguiremos viendo más complementos de esta gama que me tienen contenta. A mí, y a mi morena cabellera.

Lo encontrarás en el Color Extend Sun After Sun Champú de Redken se vende en centros de peluquería y estética autorizados por Redken. El bote de 300 ml. cuesta alrededor de 20 euros.

* Por cierto, para las que queráis ponerme cara, hoy es una oportunidad estupenda. Aquí podréis verme en esos días de South 36.32 N, en Cádiz. Ante el SUBLIME objetivo de Fernando Mañas.

jueves, 7 de julio de 2011

Mientras vuelvo... algo de interés

Menuda ausencia. Pero el tiempo no me estira, no da más de sí. Así que despacito y buena letra. Que la semana que viene ya vuelvo a la normalidad, os cuento del South 36.32 N y retomamos la rutina. Mientras, algo para pensarse, para soñar, para atreverse, para lanzarse.

Resulta que Zarzaparrilla, de quién ya hablamos aquí, está preparando un desfile de prêt-à-couture para el próximo mes de septiembre. Y quiere cumplir sueños, como los que Balbina, su diseñadora, ha cumplido ya. Por eso, si eres chica, si sueñas con ser modelo o ya lo eres, si te apetece subir a una pasarela de las de verdad, de vivir un backstage en primera persona, si estás en Sevilla o puedes acercarte, contacta en info@zarzaparrilla.es y apúntate al casting que se celebra pero ya. Es el próximo 12 de julio a las 20.00 h. ¿Nos vemos allí?
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