martes, 28 de junio de 2011

A todo gas: Move en Sevilla y South 36.32 N en Cádiz


Esta semana el sur está que no para. Una semana de moda por los rincones, de propuestas nuevas y sobre todo, de mucho diseño. Y que empieza ya, desde hoy.


Hoy martes comienza en Sevilla Move-Moda en Movimiento Sevilla. Una iniciativa loable y muy necesaria en la ciudad que da cabida a nuevas ideas y nuevos creadores en ámbitos como la moda, el diseño gráfico o la fotografía. Impulsada y avalada por la experiencia de CEADE, sé que será un punto de encuentro más que interesante. Sólo hay que echarle un vistazo a la programación.


Y mañana empieza South 36.32 N Cádiz. Más veterana en este tipo de eventos y con una trayectoria impecable, ha conseguido situarse como un referente en propuestas independientes y de vanguardia. Con exposiciones (para no perderse la retrospectiva de Roberto Diz), desfiles, conferencias, música y el showroom de diseñadores, en el que El Jardín de Lulaila tomará parte.


Estamos que no nos lo creemos. Haber sido seleccionadas para este showroom y compartir espacio con consagrados como Fernando Claro nos pone más que contentas. Que nuestro trabajo sea considerado como una aportación diferente en esto del mundo de la moda, pues eso, que nos llena de orgullo y satisfacción como tan bien diría aquí nuestro jefe de Estado.

El programa es completo. Para no perder detalle. Y el lugar muy apetecible: en Cádiz (siempre maravillosa, con la luz perfecta), mirando al mar.

Move Sevilla: del 28 al 30 de junio. Forum Sevilla Congresos. Edificio Europa. Isla de la Cartuja. Todo, aquí. Síguelos en twitter.

South 36.32 N Cádiz: del 29 de junio al 2 de julio. Baluarte de la Candelaria. Todo, aquí. Más sobre el showroom. Síguelos en twitter.

viernes, 24 de junio de 2011

El Ideario: Romana

Las bodas en verano, si son de tarde, se agradecen. Para no tener que madrugar por eso de arreglarse, porque la temperatura es más agradable y porque a las que les guste ir de largo, se lo podrán permitir. Miriam tiene una boda por lo civil, de tarde, y un vestido para ir.

El vestido es largo, con cola trasera. Escotado en la espalda, de color gris plata y con cierta inspiración romana. Necesita ideas para combinarlo:
  • Con fucsia, madreselva o similares. Para contrarrestar la frialdad del gris, los colores cálidos le ponen un punto amable y más de verano. Podemos seleccionar una sandalia alta (un vestido largo, casi obliga a que sea alta) en ese color, cartera de mano en plata (muy pequeñita y discreta) y una chaqueta de punto de seda, muy especial, en el mismo color que los zapatos.
  • En dueto de violeta y verde oscuro. Sandalias con ambos tonos. También un broche de pedrería en violeta y verde oscuro para colocar en la zona de la cintura de donde sale el pliegue de tela. Para los hombros, un bolero en el mismo tono que el vestido, con el objetivo de cubrirse levemente si hace frío. Si llevamos el broche, la cartera en gris plata. Si no lo llevamos, la cartera en violeta o verde.
En cuanto al cabello, nada de tocados ni prendedores. Un recogido alto, de inspiración romana. pendientes largos, sencillos. Y las pulseras como complemento estrella, más si van pegadas al antebrazo, en plata.

Y a manchar los bajos del vestido. Que es casi obligación al volver de una fiesta en la que lo hemos pasado bien.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: blazer. Fuera, fuera. Podría encajar una chaqueta de corte esmoquin, o incluso frac. Pero nunca una americana.
Peinados de inspiración romana es una cosa. Tirabuzones, otra muy distina. Los tirabuzones, para las muñecas.
Abrigos. Cuidado con esos juegos de largos extraños con tan poco sentido.
Ir de largo a una boda de mediodía. Hablo de largo fiesta. Aparecer con un vestido de estas características en una boda de mañana es un pecado mortal de infierno directo.
Al igual que ponerle un tocado enorme o un sombrero. Los sombreros con vestidos largos son aberraciones de estilo.
Los bolsos con los vestidos largos tienen que ser carteritas muy discretas y pequeñas. Los sobres planos, de piel, grandes, no se recomiendan.a

Lo encontrarás en: el vestido de Miriam es de Purificación García. Los zapatos, de Zara.

jueves, 23 de junio de 2011

El Espiario: Okko



Me encanta ver cómo la gente sigue dejando que su creatividad se convierta en una herramienta para que este descalabro de mundo sea más bonito y más agradable. Y que además lo haga sacando cosas hermosas y diferentes, que son una gran alternativa a lo de siempre que todo el mundo lleva. Ideas nuevas para personalizar lo que tenemos en el armario o para destacar en algún momento. Como las creaciones de Okko.

Esta firma superjoven nace en abril de este año, de la mano de Marietta Sacristán. Marietta es artista. Licenciada en Bellas Artes con una amplia formación en escultura y diseño gráfico, conoce y domina los volúmenes y las texturas, además del valor fundamental de la mirada, de la observación pausada.

Okko es su proyecto de moda. Su propuesta. Como una manera nueva de entender lo que nos rodea impreso en el cuerpo de la mujer. Okko viene de los nombres que denominan las prendas acompañado con el nombre de alguna forma, complemento, función… de lo que ya sólo se conoce como la vestimenta de las gheisas: el kimono.


Y Okko lo hace desde la inspiración orental. Desde ese feminidad velada tan propia de esa cultura en la que los volúmenes y las formas tienen tanto valor y significado. De hecho, las colecciones de Okko toman siempre como referente elementos tan relacionados con las prendas de oriente, como los fajines, las prendas de una pieza, los kimonos.

En el universo de Okko podemos encontrar vestidos increíbles de cuello transformable en capucha, chaquetas de corte frac, maravillosos pantalones palazzo, faldas de tul y la estrella: los cinturones-fajín.

¿Con qué me quedo? Con el vestido de cuello transformable para cubrir la cabeza como capucha o dejar los hombros al aire, y manga larga inspirado en el kimono kakeshita o con los cinturones fajín de bellísimos colores y botones.

Dónde encontrarlo: Okko está aquí. Además puedes contactar con Marietta Sacristán por mail (info@okko.es) o por teléfono (646 74 23 84)

miércoles, 22 de junio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Pequeños detalles

Existen ocasiones en las que lo tenemos todo: el vestido, los complementos, los zapatos, el bolso. Y de repente, paramos en un punto en el que nos damos cuenta de que todo, no. Que nos faltan pequeños detalles que nos traen por la calle de la amargura porque mal elegidos son capaces de cargarse todo el conjunto. Virginia tiene una boda civil y en ese estado se encuentra.

Para la boda, tiene el vestido, en negro con aplicaciones doradas de corte palabra de honor. Todos los complementos serán en oro viejo. Pero le falta la opción para abrigarse y el peinado.

Para abrigarse se recomienda una pieza muy acorde con todo el conjunto. El conjunto es llamativo, y necesita algo que siga esa misma línea, que no se lo cargue pero que tampoco lo mamarrachice. Para ello, una chaqueta bolero en seda o en georgette, en un tono de dorado algo más apagado que los complementos y los apliques del vestido. Que sólo cubra los hombros y que deje las mangas abullonadas. Otra opción es buscar ese mismo tono dorado-champagne en una simple chaqueta de punto sin cuellos y de manga francesa.

En cuanto al peinado, Virginia sólo nos dice que tiene el cabello muy largo. Desconocemos su estilo, su edad, el óvalo facial, el color de su pelo... y sin estas premisas lo único que podremos hacer será soltar ideas que no tienen por qué ser determinantes. Las emitiremos en base al vestido. Bien, según el vestido, vamos a intentar encontrar un peinado muy sobrio. El peinado ha de pasar casi desapercibido, ya que todo el conjunto tiene demasiada presencia. Para ello, podemos elegir una coleta alta, tirante, con el pelo muy estirado. O todo lo contrario, un moño bajo, de efecto despeinado. Pero siempre con el cuello despejado.

Que llamemos la atención por nuestro estilo y la manera de movernos. Nunca por nuestro atuendo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: prendas de abrigo de color negro. El vestido es muy sobrio y teniendo en cuenta que la boda es en verano, aunque sea por lo civil, si le metemos un color negro será más propio de una fiesta de noche que de una celebración de ese tipo.
Cuidado con los recogidos. Olvídate de coletas de lado con acabados en bucles, ni moños altos con caída libre de bucles, ni pelos super embuclizados con flequillos altos e imposibles. Caracoles en el campo y punto.
Tampoco le pongas aplicaciones a los moños en plan brillitos, florecitas y bolitas.
Este conjunto no admite ni tocados, ni horquillas, ni ningún otro adorno en el cabello.
Si prefieres llevarlo suelto, simplemente péinalo. Normal, peinado, suave.
Trenzas de lado. Mucho adorno ya.
Con los semirrecogidos hay que tener cuidado porque es fácil que nos enñoñen y nos echen años encima.

Lo encontrarás en: el vestido de Virginia es de Jorge Terra. El bolero, de Ralph Lauren para Net-á-porter.

martes, 21 de junio de 2011

El Bellezario: Cuidado con el sol

El sol de hoy no tiene nada que ver con aquél que disfrutábamos cuando éramos pequeñas. El que nos permitía jugar de espaldas en la arena sin inmutarnos. Ahora, un simple paseíto sin protección y nos llevamos las marcas y picores para casa. La piel la protegemos, pero el cabello sufre igualmente sus consecuencias, por lo que también necesita sus cuidados. Para ello está el Sparkling Shield leave-in smoother de la línea Color Extend Sun de Redken.

Con el sol, el pelo tiende a resecarse y es fácil que los cabellos finos se acaben quemando. Las puntas se abren, se pierde brillo, y adopta ese maravilloso aspecto estropajoso que a a nadie le convence. O eso creo. Con el Sparkling Shield leave-in smoother de Redken este problema está bajo control. Se trata de un spray que contiene una especie de sérum a base de aceite de mango para proteger el pelo contra las agresiones del sol, lo suaviza y por eso es también útil para luchar contra otras amenazas veraniegas como el salitre o el cloro.

Se aplica sobre el cabello seco o mojado y tantas veces como queramos. Lo ideal es antes de exponerlo al sol y cada vez que salgamos del agua. Aunque no necesita aclarado, sí es necesario (y lógico, después de un día de playa o piscina) lavarse el pelo, porque si bien no engrasa, deja una película finita. Con su uso continuado se nota el cabello más suave, se enreda menos y las puntas permanecen intactas todo el verano.

Lo encontrarás en: el Sparkling Shield leave-in smoother de la línea Color Extend Sun de Redken se vende en peluquerías especializadas que vendan Redken. El spray de 150 ml. cuesta alrededor de 20 euros.

lunes, 20 de junio de 2011

El recetario: Bizcocho de naranja

Para esas mañanas de domingo en las que nos levantamos tarde y decidimos hacer una única comida-desayuno (el brunch), algo dulce sienta muy bien. Como un bizcocho de naranja, fresquito, con sus trocitos por el medio.

Ingredientes
250 grs. de azúcar
3 huevos
250 grs. de harina de trigo
1 yogur natural o yogur griego no azucarado
100 grs. de aceite de girasol
1 pellizco de sal
1 naranja entera, sin pelar
16 grs. de levadura Royal

Preparación
1. Precalentar el horno a 200ºC.

2. Lavar bien la piel de la naranja. Trocearla y echarla en un bol.

3. Añadir al mismo bol los huevos y el azúcar. Batir con la batidora durante unos 3 minutos, hasta que todo se haya mezclado.

4. Incorporar el yogur y el aceite de girasol. Mezclar, en este caso, con las varillas.

5. Tamizar la harina y la levadura y añadir, junto con la sal. Batir de nuevo hasta que la mezcla quede homogénea.

6. Engrasar un molde para horno con mantequilla y recubrir con harina. Sacudir la harina sobrante, que no se haya adherido a la mantequilla, para evitar que se pegue la masa.

7. Rellenar con la mezcla moviendo a ambos lados para evitar que quede aire. Espolvorar con azúcar por encima.

8. Hornear a 200ºC durante 45 minutos aproximadamente, hasta que la prueba del palillo salga limpio.

9. Desmoldar aún caliente y dejar enfriar antes de servir.

El acompañamiento
Para disfrutarlo en modo goloso total, lo ideal es servirlo en bastones. Mojamos la punta en chocolate fundido y dejamos que se enfríe.

viernes, 17 de junio de 2011

El Ideario: Largo y de seda

Los vestidos largos inundan catálogos y tiendas esta temporada. Maravilla para tapar piernas aún blanquitas, para no pasar frío en las terrazas nocturnas del género fresco o para ocultar defectitos que no nos apetece enseñar. Son cómodos y además, dependiendo de cómo se lleven, pueden tener mil vidas. Álex tiene el suyo y quiere aprovecharlo.

El vestido de Álex tiene escote halter y un estampado muy 60's en azules y topo. Un vestido muy bonito con varias opciones:
  • Para momentos informales, con unas sandalias planas, de tiras, en cuero natural. Un pañuelo en la cabeza, en color marino, a modo de diadema turbante. Múltiples pulseras anchas en dorado y un bolso de rafia blanda.
  • Para un día a día cualquiera, con unas sandalias de suela de madera y tiras anchas de piel, con tacón. Chaqueta de punto larga o gabardina si se presenta lluvia. Y bolso estilo bowling de asas cortas.
  • Para un momento especial como una boda o una fiesta, con sandalias jaula de tiras, de ante. En color azul eléctrico. Cartera de mano en madera. Recogido muy informal y despeinado con una horquilla en azul eléctrico. Y para el fresco, una chaqueta de punto en el color gris frío que lleva de fondo el vestido. Un punto de seda, que se vea arreglada.
Y hasta que la seda aguante. Que será mucho tiempo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: confundir. Llevar una chaqueta de punto con un vestido de fiesta es estupendo siempre y cuando la chaqueta de punto sea adecuada. No vale esa de pelotillas que usas para ir a comprar el pan. Ni tampoco una básica de punto gordito. Mejor algo en punto de seda, lamé, etc.
Para situaciones informales puedes atreverte con las botas. Siempre y cuando sean unas botas planas, de ante. Y no haga un calor excesivo en el exterior.
El vestido en cuestión se puede llevar con sandalias planas, tiene cierto estampado hippy pero no es hippy. Así que aunque te inspires en los 60 para llevarlo tienes que mantener cierto aire elegante y no ir pareciendo una zarrapastrosa.
La cazadora vaquera también vale con las sandalias planas. Pero sólo con las sandalias planas (o botas planas).
Si la cazadora es de piel, ha de ser corta e informal. Bien estilo biker, bien cuello mao. De estas corte blazer de cruzar delante, nada de nada.
Tampoco lo veo con blazer. Ni con un kimono largo.
No abuses de la seda. Ya hay seda en metros suficientes. Así que no le pongas otro foulard de seda al cuello, ni una chaquetita de seda.

Lo encontrarás en: el vestido de Álex es de Trucco. El conjunto de la derecha, de Ted Baker.


jueves, 16 de junio de 2011

Combinando: Máscaras

Los días en los que nos levantamos y nos vemos sositas. O minimal, que parece que le resta un poco de tragedia. Esos días en los que nos ponemos una camiseta y una falda, o una blusa y un pantalón, o un vestido liso y sentimos que resaltan más nuestras ojeras que todo el conjunto-junto. Menos mal que los complementos están ahí para salvarnos la vida. Como los colgantes.

El colgante es esa pieza que en invierno mola pero que en verano lo peta. Y lo digo así, con toda la literatura diccionarada de que soy capaz. Quiero decir, que en verano es el momento de sacarles el máximo partido porque no llevamos abrigos ni capas varias de ropa y se pueden ver perfectamente con la ropa. Lucirlos, vaya.

Mucho más si el colgante es una pieza muy especial, con detalles de esos que llaman la atención y que provocan que en el metro la gente te mire de reojo con esa carita de medio-envidia (sana, claro, sana) o que las personas que te conocen te digan "qué chulo, ¿dónde lo has comprado?" Piezas como los colgantes de la edición especial de verano de El Jardín de Lulaila. Como siempre, hechos a mano en España. Con haz de cuero fino en marrón chocolate, apliques en bisutería dorada y una gran máscara-calavera en cerámica blanca colgando de una cadena dorada. Para combinar perfectamente con un baggy en tostado + blusa blanca de seda y cuñas de madera. O con un vestido liso, entallado, con un cinturón finito y sandalias de colores. O con minifalda dorada y camiseta supergrande + bailarinas. Infinitas opciones. Y además, no cansa. Se convierte en una seña de identidad que te diferencia y te desclona. Algo que siempre se agradece.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: complementos es algo añadido. No mogollón de cosas y como complemento, un vestido. Jugar al Marujita Díaz sólo le sale bien a Marujita Díaz.
Decántate por cositas algo más originales. Que eso de ir en el bus con la misma pulsera que tantas mujeres del mundo no quiere decir que sepas más de moda, que estés al tanto de lo que se lleva, que tengas dinerito ahorrado, que seas como quien se le viste por primera vez. Sólo significa que eres una borrega.
Ni gastarte el sueldo de tu vida ni tampoco llevar plastiquismo sideral. A partir de los 30 las pulseras de plástico son cosa de otro mundo.
Colgantes y pañuelos a mí siguen sin convencerme.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Comptoir des Cotonniers. El colgante, pertenece a la nueva colección de El Jardín de Lulaila. Lo tienes en primicia en la tienda on-line, y pronto lo presentaremos en South Cádiz 36.32 N para cuyo showroom El Jardín de Lulaila ha sido seleccionada y estará presente.

miércoles, 15 de junio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Azul

Qué me pongo para no pasar frío es de los temas que más nos preocupan cuando nos vestimos para una fiesta formal. Pero si además tenemos alguna que otra limitación adicional, el asunto se vuelve más complicado. Así está Isabel, con vestido para bautizo pero con problemas para lo demás.

Isabel tiene un vestido en azul que no llega a marino. Sin mangas, necesita algo para el fresco que no quiere que sea de un color claro (tipo crudo), ni tampoco de punto o similar. Le gustan los cortes blazer. Bien, pues la solución es muy sencilla. Lo mejor será buscar un zapato del mismo tono que el azul del vestido. Con cuidado de que no sea muy alto porque el vestido parece ser bastante corto. Después, podemos elegir una blazer (o mejor aún, una blazer estilo kimono que se ven tanto esta temporada) en dos opciones de color:
  • El más comedido, en tostado para mantenerse en la gama de los beige que tiene el cinturón. La cartera de mano, en el mismo tono.
  • El que rompe, con un color diferente, como el coral. En chaqueta y en cartera de mano.
De este modo, al estar vestida con todo el conjunto se verá el color en cartera y chaqueta. Y para el momento en el que es más distendido, y nos quitamos la chaqueta, el vestido queda en binomio con el mismo tono del zapato.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: abrigos tres cuartos. El vestido tiene un punto informal que no funcionará con piezas tan arregladas. Por eso, lo mejor es buscar blazer, chaquetas esmoquin o de lentejuelas.
Medias. Ni transparentes. Este vestido es demasiado de verano como para ponerle medias.
Tacones muy excesivos. Si el vestido además es muy corto, para momentos formales se puede chabacanizar el conjunto.
Limitarnos. Si sigue sin convencernos la opción de color, lo mejor será retirarle el cinturón y sustituirlo por uno de un color que nos aporte más juego. Como el verde menta, por ejemplo.
Dejar de jugar. Cerrar las opciones provoca que nos cueste más encontrar la alternativa ideal.
La cartera de mano de fiesta. No. Mejor algo de piel, grande. Más adecuado al corte del vestido.

Lo encontrarás en: los zapatos son de Bimba&Lola.

martes, 14 de junio de 2011

El Bellezario: Sombras perennes

Que las sombras o los correctores de ojeras hagan rayitas en el párpado, dejando el producto acumulado en los pliegues del mismo, es muy habitual. Tan habitual como antiestético y horroroso. Da un aspecto como de ojos sudando y afea el maquillaje. Podemos seguir con rodeos para llegar a la misma conclusión: es horrible. Menos mal que hay soluciones como los Paint Peintures de M.A.C.

Los Paint Peintures de M.A.C. son unos tubitos que contienen sombra de ojos en crema. Los hay de colores, para aplicar las sombras como tal, pero sin duda, lo realmente recomendable es elegir un tono del mismo color que nuestro párpado. De esta manera, preparamos una película sobre el ojo para aplicar sobre ella lo que queramos, como las sombras en polvo de cualquier otro color.

Para ello, lo extendemos en el párpardo estirado con ayuda de un pincel. Al ser en crema y si lo hemos elegido del mismo color que el párpado, quedará perfectamente camuflado con nuestra piel. Sobre él, ya podemos pintar con las sombras en polvo, el lápiz de ojos... sin riesgo a que se cuartee ni se agriete.

Lo encontrarás en: los Paint Peintures son de M.A.C. y se venden en sus tiendas o en los corners de El Corte Inglés. El tubo de 6,5 gr. cuesta unos 18 euros.

lunes, 13 de junio de 2011

El Recetario: Merluza con gulas

Aunque con el calor los guisitos apetecen menos, una cazuela de pescado con un buen vino blanco fresquito tampoco está nada mal. Sobre todo, para una cena, en la que que el calor no aprieta tanto. Hoy, merluza con gulas.

Ingredientes
4 lomos de merluza fresca
100 grs. de gulas (frescas o congeladas)
1 cucharada de maicena
Vino blanco
Aceite de oliva
Caldo de pescado (si no hay, agua)
Perejil
Ajo
Sal
Pimienta blanca

Preparación
1. En una cazuela no demasiado honda, poner un fondo de aceite a calentar.

2. Cuando esté caliente, bajar a fuego medio y echar la maicena. Remover con la ayuda de una cuchara de madera, con cuidado de que no se pegue.

3. Una vez que la harina haya absorbido todo el aceite, echar un chorrito de vino blanco, y seguir removiendo hasta que se evapore.

4. Pronto añadir el agua o el caldo de pescado, tanta cantidad como sea necesaria para que quede una salsa fina. Con la batidora, batir para que no queden grumos en la salsa.

5. Salpimentar los lomos de merluza ya lavados.

6. Añadirlos a la salsa. Incorporar el perejil bien picado.

7. Bajar el fuego a lento y dejar que se cocine la merluza unos 5 minutos, cambiando de lado con cuidado de que no se rompa.

8. En una sartén con una cuchara de aceite bien caliente, dorar los dientes de ajo. Incorporar las gulas y cocinar a fuego vivo durante medio minuto.

9. Echar las gulas en la cazuela en la que se cocina la merluza y remover con cuidado. Mantener todo a fuego suave durante dos minutos más.

10. Rectificar de sal y emplatar con cuidado.

La variante
Podemos añadir a las gulas unas colas de langostinos.

viernes, 10 de junio de 2011

El Ideario: Futuras mamás de boda

Las embarazadas por regla general están guapas. No importa que la barriga crezca, que los tobillos crezcan, que el cuerpo en definitiva, crezca. Lo importante es que en realidad hay que comportarse como en la vida sin embarazo: hay que cuidarse y así será más sencillo verse guapa y aceptarse con el nuevo aspecto físico. Lo cierto es que la ropa lo pone más complicado, sobre todo para momentos más especiales como las bodas estando embarazada. Myriam tiene una, y un embarazo avanzado, de 7 meses.

Myriam cuenta que en ese estadío el cuerpo está más pesado. Hay mujeres que retienen más líquidos y se ven menos favorecidas al vestirse. Algunas ideas para estar guapa en una boda podrían ser:
  • En primer lugar, si retienes mucho líquido o has ganado mucho peso, siempre colores oscuros. Hay licencia para el negro, pero si no nos apetece, el berenjena, el marino o el verde oscuro son opciones estupendas.
  • Si las piernas y sobre todo, los tobillos, los tenemos todavía bien, es mejor aprovechar para enseñarlos. Elegir un vestido a la rodilla dejando esta parte aún "delgada" al aire, ópticamente ayuda a vernos mejor.
  • Si pasa todo lo contrario, y estamos más pesadas, podemos elegir tanto un vestido largo como un pantalón negro combinado con una bonita blusa de fiesta.
  • Los cortes más adecuados para vestidos son los imperio. De este modo, se marca un límite bajo el pecho. El vestido realiza como una especie de falsa cintura al salir pegado al cuerpo bajo el pecho. Si el vestido es muy túnica podremos parecer enormes sacos.
  • Si nos vemos muy grandes, elegir vestidos que superpongan una capa de tela sobre otra, despista. Y es preferible a llevar la barriga muy ceñida, poniéndola demasiado en primer plano.
  • El escote palabra de honor suele ser favorecedor. Pero si los brazos están muy gruesos, es mejor decantarse por un halter, que afina visualmente.
  • Apostar por los complementos es una muy buena opción. Desviarán la atención a donde preferimos que miren. Así, una cartera de mano bonita, un brazalete, unos grandes pendientes... son fundamentales.
  • El maquillaje y el peinado también cuentan. Maquillaje suave (si es necesario, también para disimular las posibles manchas) y un peinado adecuado al nuevo óvalo facial. Si el rostro está muy rellenito, es mejor optar por melenas sueltas o semirrecogidos.
Para elegir, hay opciones como Mit Mat Mamá, Alía en El Corte Inglés, Mama Licious, Olian Maternity... o simplemente elegir un vestido que nos guste, de talla mayor, y arreglarlo adaptándolo al cuerpo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: megataconazos sólo aptas para los que los aguanten. Si tu problema está en retener líquidos, olvídate de ellos.
No enseñes las piernas si no te apetece ni tampoco vayas de largo si te vas a ver muy bajita o muy ancha. Recurre a los pantalones. Se puede ir perfecta con ellos.
Nada de leggings. Si no te gustan tus piernas buscas otra alternativa. A una boda no se va de leggings. Aunque estés embarazada.
Evita los vestidos túnica. Con las barrigas grandes hacen efecto saco.
Tampoco valen los abullonados o globo. Lo mismo. Es fundamental que marques algo en la parte superior (pecho y especie de cintura).
Tampoco los busques plisados. Los plisados son ideales para los primeros meses de embarazado. Pero ya en el séptimo te harán parecer más grande.
Maquillajes de loba no tienen sentido. Transmitir serenidad es lo que te toca.
Si tienes mucho pecho o el escote muy alto, no te pongas gargantillas o lo acentuarás.
Los recogidos muy pegados a la cabeza te harán parecer más gordita si tienes la cara hinchada.
Elige sedas o rasos de seda, tejidos ligeros. Evita los puntos elásticos, las lycras y similares.
La barriga al aire es indecorosa. Muy Britney Spears.

Lo encontrarás en: el vestido de Natalie Portman es de Viktor&Rolf.

jueves, 9 de junio de 2011

Soluciones para problemas

Dos de las secciones quizás esencia de este blog son las de respuestas a preguntas de estilo. Lectoras que envían una fotografía de la prenda que les produce cierto dolor de cabeza con la esperanza de darle una nueva vida. Esta sección es totalmente gratuita precisamente por eso, porque forma parte de este espacio igualmente gratuito. Pero sucede que las consultas se desmandan. Que hay cientos de correos en la cola de espera. Los mails se responden por orden de llegada. Por eso, a veces me apena no llegar a tiempo a alguna de las peticiones que me hacen puesto que son consultas de esta semana para algo que sucederá la siguiente... y normalmente los mails tienen unos dos meses de espera.

Por eso, para solventar el problema y que haya soluciones para todos los gustos, vamos a ofrecer tres servicios que podréis elegir con total alegría y libertad, sabiendo cuál se adapta a vuestras necesidades.

El servicio gratuito actual continuará como hasta ahora. Si tienes una duda, me envías tu consulta por mail junto con la fotografía de la prenda (sin fotografía las imaginaciones son prodigiosas. No lo olvidéis. Siempre con fotografía). En el momento en el que llegue tu turno, se publicará una entrada en una de las dos secciones destinadas a tal fin: tanto "¿cómo me lo pongo?" como "el ideario". Los mails se seguirán contestando por orden de llegada, nunca por la fecha de la finalidad de la consulta. Como hasta ahora. Lo más justo.

Pero además, habrá dos servicios adicionales.

Para las impacientes, el servicio exprés.


El servicio exprés da una respuesta genérica, con opciones como en el blog pero a través del correo electrónico, en el mismo momento de la recepción del mail, sin esperas, y además, confidencial, puesto que no saldrá publicado en Internet. El contenido y la ayuda será la misma que en el blog, pero sin tener que esperar el turno. Esto es perfecto para situaciones imprevistas o para tímidas que no desean aparecer. Igualmente que para cualquier otra consulta privada de estilo. El precio de este servicio es de 12 euros.

Para las que tienen un problema mayor, el servicio socorro.


El servicio socorro es una sesión de personal shopping pero on-line. Es decir, realizamos una asesoría previa para conocerte en profundidad y con ello, rastreamos los complementos, las prendas, los peinados... más adecuados para ti y dónde encontrarlos. Todo en un detallado informe en PDF que recibes por mail, igualmente confidencial, para que te lleves de compras en la búsqueda de lo que necesitas. El coste de este servicio es de 30 euros.

Y así hay para todos los gustos. Sin olvidar también las clásicas asesorías on-line de 30 euros. O cualquier de los otros servicios presenciales, como la organización y análisis del armario ahora que estamos a puntito de empezar a comprar. O las compras asesoradas. Y si no sabes cuál es la tuya o tienes más dudas, escríbeme pregunta@elestilario.com

Y lo de siempre. Seguid tan guapas.

miércoles, 8 de junio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Seda y flores

El algodón y la seda son dos tejidos que nos suenan a verano. Son frescos y cómodos, y desde que he descubierto que la seda se puede meter en la lavadora en un programa de prendas delicadas sin centrifugado, mi felicidad para con ella no conoce límites.

Es habitual que la seda se vea en vestidos y blusas. Pero esta temporada también son muchos los pantalones. Como estos pantalones anchos o palazzo pants que tiene Lorna y que quiere combinar.

Los pantalones de este estilo pueden ser super elegantes o todo lo contrario. Todo va a depender de nuestra habilidad al combinarlos. Es muy fácil chabacanizarlos y meter la pata cayendo en el terrible look del perroflauta siniestro. Para mantenerlos con estilo y comodidad podremos:
  • Combinarlos con una camiseta de algodón que no sea ceñida. Si nos atrevemos a mezclar estampados, usaremos las flores con rayas (cuidado, estos experimentos siempre con cuidado). La camiseta ha de quedar a media cadera, al ser floja, aprovecharemos su caída natural. Y con una cazadora de piel que en cambio quede más corta en a cintura, con las mangas remangadas. En los pies, unas cuñas de madera.
  • Si los bajos del pantalón van ceñidos al tobillo o son estrechos (también válido si el pantalón es ancho totalmente como los de la fotografía), con unas sandalias planas, de tiras. Y camisa de manga corta, de corte recto, en algún color liso.
  • También puedo aprovechar la moda de los jerseys de punto calado con uno en color nude y zuecos de suela de madera o de esparto.
Y si el cuerpo me lo permite, y la altura también, un jersey de barriguita al aire (como esos que se llaman cropped, porque están como mal cortados y quedan más largos de un lado que de otro) y cuñas altas hasta infinito + mil pulseras metálicas en los brazos. Pero con mucha actitud.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: chanclas de playa. Este pantalón para la playa, no. Si lo llevamos por la calle puede parecer hasta elegante. Si lo llevamos a la playa es mejor que nos compremos un diábolo.
Zapatos salón. Tampoco lo veo. En todo caso, una sandalia de tacón alto.
Con un blazer. Las chaquetas es mejor que sean de corte cazadora, tanto de piel como vaquera.
Chaquetas de punto largas. Demasiado vagabundismo. Chaquetas de punto a la cintura o máximo de largo media cadera.
Seda + seda. No te inventes un total look seda porque no. Con algodones, con punto, mucho mejor.
Las camisetas de algodón siempre un poquito amplias, con un punto de diseño en el corte. Evita las básicas de algodón de tirantes que son como la combinación básica y terrorífica que no.
Flores + flores. Para los homenajes a la Faraona con toda la prole, genial. Para este caso, en la ropa, no.
Botas. No.

Lo encontrarás en: los pantalones de Lorna son de Primark. El conjunto de la derecha, de Zara.

lunes, 6 de junio de 2011

El Recetario: Empanadillas de queso y champiñones

Las comidas frías en verano son un clásico. Ensaladas de verduras, de pasta, de arroz, gazpachos, salmorejos, sopas frías y derivados mil. Pero hay también opciones un poco más sólidas que no tenemos por qué comer calientes y que están muy buenas. Como las empanadillas de queso y champiñones. Una variante más con obleas de empanadillas.

Ingredientes
1 paquete de obleas para empanadilas
1 caja de quesitos en porciones, tipo El Caserío
1 huevo
250 grs. de champiñones frescos (o en su defecto, en conserva)
Pimienta negra
Sal
Perejil
1 diente de ajo
Vino blanco
Aceite de oliva

Preparación
1. Lavar, retirar el tallo y laminar los champiñones.

2. En una sartén, poner a calentar a fuego vivo una cucharada de aceite. Echar el diente de ajo pelado y sin corazón. Dorar.

3. Añadir los champiñones sin dejar de remover. Cuando hayan bajado de volumen, salpimentar y echar perejil picado. Remover hasta que hayan absorbido toda su agua.

4. Manteniendo el fuego vivo, echar un chorrito de vino blanco. Remover mientras se evapora.

5. Cuando los champiñones estén tiernos, retirar y reservar.

6. Poner el horno a precalentar a 180ºC.

7. Comenzar a rellenar cada oblea con ayuda del consabido aparato que lo facilita todo, o bien cerrando los bordes con un tenedor.

8. En cada oblea meter un quesito aplastado ligeramente y una cucharadita pequeña de champiñones.

9. Colocar las empanadillas en una bandeja cubierta con papel de horno.

10. Pintar las empanadillas con el huevo batido.

11. Meter en el horno y mantener a 180ºC durante 20-30 minutos, hasta que estén doradas.


La variante
El quesito se derrite y como está ligeramente salado tiene un paladar muy rico. Por eso, también podemos combinarlo con anchoas, por ejemplo.

viernes, 3 de junio de 2011

El Ideario: Princesas de verano

A veces somos más complicadas de lo que deberíamos e intentamos darle vueltas a cosas que no tienen. A veces, la solución pasa por dejar las cosas como están y sólo esforzarse en pequeñísimos detalles. J. tiene un vestido para una boda que quiere reaprovechar.

El vestido es una pieza de fiesta, largo, en gasa de seda rosa chicle con pedrería plateada en el escote. Con esto, ya no podemos jugárnosla más. El vestido por sí mismo tiene tanto protagonismo que lo único que podremos hacer será acompañarlo de manera sutil.

En primer lugar, es importante recordar que los vestidos de estas características sólo pueden llevarse a las bodas de tarde. No quiere decir que sea obligatorio llevarlos a este tipo de bodas (también se puede ir de corto), pero nunca podrán llevarse a una boda de mañana. No están recomendados ni siquiera para las madrinas ni madres de novia en esos casos.

En segundo lugar, están reservados (y se aconseja) que sólo los elijan quienes tengan una especial relación o parentesco con alguno de los novios. Es decir, amigos especiales o familia. Si la boda ni nos va, ni nos viene, se nota a la legua que o estamos aprovechando el vestido de otras bodas o queremos ocupar un lugar que no nos corresponde llamando en exceso la atención.

Aclarado esto, que seguramente ya lo sabíais todas (pero que había que dejar constancia por si algún despiste), el vestido en cuestión se combinará con plata. No hay mucho más margen puesto que la pedrería del escote lo pide y así mantenemos cierta sobriedad. Los zapatos nos esforzaremos en que sea una pieza especial y elegante. La cartera de mano, pequeña. En todo caso, con un juego de plata y concha, rígida. Y después, lo fundamental: las joyas y el peinado. Porque a un vestido como éste hay que intentar ponerle joyas. Unos pendientes discretos, en perla o en oro blanco con brillantes, no demasiado grandes. Un brazalete ancho, también de oro blanco.

El maquillaje muy suave y natural. Y un recogido que no nos haga mayores, pero que implique ir peinada. Quizás ondulando previamente el cabello, y recogiendo una trenza en moño bajo.

Para el fresco la opción es limitada. Una gasa en rosa con dos costuras bajo la axila para simular una especie de chal chaquetilla que sólo usaremos en la iglesia.

Y mucha actitud. Un vestido como éste hay que saber defenderlo.

No se te ocurra: tocados. Ni grandes ni pequeños. Aquí no caben.
Sombreros. Esto ya me parece hasta carnavalesco.
Colorines. Por mucho que nos apetezca dar el campanazo, ser originales, ir diferentes, experimentar... aquí no hay opción. O cambiamos de vestido o nos ceñimos a lo que hay.
Collares o gargantillas descartados. Con este escote, además con pedrería, son para olvidar.
Guantes a lo Gilda, destiérralos de tu memoria. Estás en una boda, no en una alfombra roja.
Las melenas sueltas tienen que ir muy trabajadas igualmente. Quizás con ondas marcadas, o al agua. Pero nunca un despeinado playero rollo californiano. En este caso será de todo menos adecuado.
El único bolso que existe en este caso es la cartera de mano. Y punto.
Medias tupidas. No os lo creeréis, pero lo he visto. De todo se ve en la viña del señor.
Saber caminar. Un vestido largo hy que saberlo llevar. No te lo pises, ni te lo arremangues en modo princesa de cuento corriendo por pasillos de palacio. Naturalidad ante todo.

Lo encontrarás en: el vestido es de Pronovias. Los zapatos, de Lodi.

jueves, 2 de junio de 2011

Combinando: La boda en rosa

El vestido adecuado es la gran solución para una boda, y también el típico punto de partida. En ocasiones, nos complicamos en exceso intentando buscar combinaciones diferentes sin darnos cuenta de que lo evidente puede funcionar. Ana tiene un vestido de encaje rosa, una boda en verano, y pasa de los 40 años.

A este punto de partida hay que añadirle una premisa más: no quiere ir demasiado cursi. Y aunque el vestido sea de encaje y rosa, no tiene por qué ser así. Sin embargo, lo importante a tener en cuenta es que el largo del mismo no resulte excesivamente corto. Si fuese así, tendremos que bajar la altura del tacón.

En cuanto a los colores a combinar:
  • Mantenerse en monotono. Con unos zapatos en el mismo tono de rosa que el vestido. Una sandalia que refuerce ese tono romántico. Ideal si la cartera de mano es también en ese color. Y para los pendientes, brazalete y tocado, reforzamos con el color dorado.
  • Un duotono fácil. El gris es el color no riesgo. Zapatos en gris y bolso de mano con colgante de pedrería gris. El tocado, un binomio en ambos colores.
  • O arriesgar con mezclas más complicadas. Como por ejemplo, el turquesa. De ser así, habrá que darle un toque más veraniego, como un tocado basado en las flores.
Tres opciones para tres estilos distintos. Siempre el nuestro, claro está.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: el decoro es fundamental. Evita llevar las rodillas al aire una vez pasados los 40 para momentos formales. Que por supuesto, dependerá de las piernas de cada una. A las piernas perfectas, les vale casi todo. El resto de las mortales, tendremos que conformarnos.
No lo ciñas en la cintura. Porque entonces se verá más corto.
Si tu piel es muy blanca, huye de las combinaciones con nude porque se verá lavadita lavadita. Combina nude pero apoyado con algún tono de berenjena, violeta, que levante el tono.
Con negro no queda mal. Pero en verano el negro da tanta pereza...
Al ser el vestido de encaje, evita materiales como la rafia. Mejor la piel o el ante. Más discretos.

Lo encontrarás en: el vestido de Ana es de Mango. Los zapatos, de Pura López.

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Mi mejor amiga



La boda de una amiga es un acontecimiento emocionante y generalmente muy divertido. Si además es la mejor amiga, eso lleva implícito un secreto deseo de ir estupenda, como homenaje al día grande de a quien queremos. A. pronto tendrá la boda de su mejor amiga, y así quiere pasarlo.

Para ello, tiene un vestido de seda, en color teja. Muy ponible y con un corte y color favorecedores, teme que se vea demasiado cotidiano. Nada más lejos. El vestido es fantástico y ganará mucho si lo llevamos con los complementos adecuados.

Para que el vestido luzca tan festivo como merece, la combinación con dorado será perfecta. Unos zapatos muy especiales, incluso con algún detalle diferente (la sencillez del vestido lo permite) como hebillas, plumas o lazadas en dorado. La cartera de mano que puede ser de algún material natural como la rafia y la madera (la boda es en pleno verano) pero en un tono contraste, como en tostado. Pulseras también en dorado. Y pendientes en oro pero con alguna piedra en teja, como el vestido.

A. también quiere llevar tocado, pero no se atreve. Sin embargo, hay opciones, como las diademas, que solucionan este problema. Por ejemplo, estas diademas de la nueva colección de El Jardín de Lulaila (que estáis viendo en super primicia), realizadas con pasamanería auténticamente vintage (de un anticuario de Florencia) y que se pueden llevar como diadema o colocadas como tiara si elegimos un recogido despeinado, con un trenzado, por ejemplo. Serán el toque perfecto.

Y así en dorado, podemos dejar que corra y corra el cava.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: si tienes un vestido muy sencillo, que no te dé miedo. Esa sencillez se traduce en elegancia. Que los complementos sean especiales, y el resto sale solo.
Al hablar de complementos especiales no nos referimos ni por asomo, a que tengan que ser el terror de las visiones. Con sus estampados animalísticos, tintineos, cascabeleos y demás.
El colorín con el teja, cuidado. No abuses de esas mezclas para momentos elegantes. En todo caso, para un día a día.
Si no te va el oro, antes que buscar el plata quédate en el gris.
El nude y los empolvados también son una opción. Pero jamás eso del color block.
Si nunca has llevado un tocado, no te pases con las dimensiones del mismo. Habrás conseguido llamar la atención, eso desde luego. Por mona, también. Pero no mona de guapa. Ni por saber llevarlo.

Lo encontrarás en: el vestido de A. es de Ba&Sh. Los zapatos, de Mascaró. Las diademas, de El Jardín de Lulaila. Piezas muy limitadas realizadas con materiales auténticamente vintage. A un precio de 50 euros. Las tienes aquí.
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