viernes, 29 de abril de 2011

El Ideario: Suelas de madera

Los zuecos son de esas cosas que van y vienen con el tiempo, que se renuevan pero que no se terminan de ir para siempre. Es cierto que son una pieza particular que a no todo el mundo le gusta y que además exige un poco de equilibrio para poder caminar cómodamente con ellos. Pero también es verdad que si te aficionas a ellos, te acaban ganando por lo comodísimos que son. Enma tiene unos botines con suela de madera que quiere combinar.

Para Enma lo complicado de esta pieza es que le ve un aire demasiado bohemio. Busca más combinaciones, que no se centren exclusivamente en ese estilo. Por ejemplo:
  • Con un vestido estampado de seda. Media tupida negra y maxichaqueta de punto.
  • Con unos pantalones pitillo negros + camiseta de algodón blanca + cazadora de piel negra.
  • Con unos pantalones pitillo rojos + jersey de cuello a la caja gris con ochos.
  • Con un vestido de punto, corto + gabardina.
  • Con unos vaqueros pitillo + camisa blanca masculina + chaqueta de pelo.
Y si un día nos atrevemos con el bohemio, con una maxifalda de algodón y chaqueta de pelo de conejo, perfecto para viajar a los 70.

No se te ocurra: con pantalones anchos. Este modelo de zapato en concreto luce y favorece si dejamos que se vea.
Con medias estampadas está prohibidísimo. Y con calcetines altos tampoco termino de verlos.
Para momentos especialmente elegantes o festivo quedan descartados. Son demasiado informales como para eso.
El frío se lleva muy bien con ellos porque aislan los pies del suelo. Pero con la lluvia, ojito. Depende de cómo esté tratada la suela.
Combinarlos con un traje de chaqueta estilo sastre, o con una falda lápiz quizá es una osadía digna de encerrar a quien se le ocurra.
Parecer Ana de las Tejas Verdes es también muy fácil. Falditas de cuadros y vestidos de crochet han de ser tratados y estudiados con cuidado. Mejor vete a lo neutro. Así no hay fallo.
Mezcolanza de tendencias: chaqueta militar, zuecos y vestido de encaje. Que alguien me diga en dónde está el chiste.

Lo encontrarás en: los zuecos son de Vidrio. El conjunto de la derecha, de Bimba & Lola.

jueves, 28 de abril de 2011

El Espiario: Nuevo número de Atelier

La Revista Atelier no deja de crecer. Comenzó tímidamente y se ha hecho un megahueco. Vamos, que ya es una de las imprescindibles. No dejéis de disfrutar este número, con un editorial de moda diferente y las entrevistas a las artistas que lo hicieron posible. Además de sorteos de esos en los que sí apetece participar.



En cuanto a mi sección, "Entrevista con el armario", un especial dedicado a eso que nos encanta a las mujeres, a lo no tan entendido de empezar a vestirse por los pies. Con ideas de lo más interesante...

Y por último, la publi de ese servicio que en este momento está hipercolapsado: las asesorías de imagen on-line. ¡Gracias a todas las que confiáis en él!

*Especial mención a Beatriz Vera. La magia, el corazón y el alma de Revista Atelier. Sin ella, esto no sería posible. ¡Gracias, Bea!

miércoles, 27 de abril de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Caramelo

Generalmente escuchar hablar de piel nos lleva directamente al invierno. Pero las prendas de piel (vestidos, faldas, chaquetas...) también están presentes en primavera. La hemos visto en pasarela y la vemos en las tiendas. A mí particularmente, me encanta. Por eso hay que aprovechar antes de que el calor sea insoportable y todavía podamos lucir lo que nos guste. Carmen tiene este vestido de piel en color café con leche.

El vestido es un básico de escote a la caja, en toffe, caramelo o café con leche. En piel fina. Ella quiere combinarlo sin que parezca excesivo, adecuado a su edad (rondando los 40). Para ello, y para aprovechar momentos con o sin media, proponemos:
  • En invierno de noche: con una media tupida en color negro. Zapato de ante negro, un salón clásico. Y chaqueta de piel de conejo, a la cintura con broche de pedrería. Con cartera de mano también negra.
  • En invierno de día: con bota plana de ante, de color gris. Media gris o café con leche (tupidas), y chaqueta de punto larga en gris.
  • En primavera de noche: zapato o sandalia color coral (o rojo), sin medias. Bolso de cadena al hombro, estampado con algún motivo rojo. Y blazer un tono más oscuro que el vestido. O en todo caso, del mismo tono que el zapato.
  • En primavera de día: con zapato plano, oxford de cordones, en bicolor crudo+caramelo. Sin medias. Con chaqueta de punto en crudo. Brazaletes dorados.
Este color además, va muy bien con el azul eléctrico tan de esta temporada. Incluso con amarillo limón, para las más atrevidas.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: combinar este color con verde. Cuiadadito con el acabado final ecológicosoyunárbol.
Nada de medias de rejilla. Pero mucho menos si éstas son color carne o de esa rejilla apta para pescar bacalaos, grande, enorme.
Nunca combinar con botas mosqueteras. Tampoco con las moteras.
Cuidado con el mix de otras prendas de cuero. A no ser que no quieras ir por la calle con una pelotita de ping pong en la boca.
Los zapatos son fundamentales en la composición de cualquier estilismo. Así que hay que prestarles atención. Como todo, pasan de moda. Por eso, modelos como ese salón de punta semiredondeada, de tacón semibajo, que no son escotados, que no son ni altos ni bajos, que el tacón no es cuadrado ni afilado no tienen cabida en ningún armario. Y si están nuevos, pues los guardas hasta próximos capítulos. Pero NO LOS TOQUES.

Lo encontrarás en: el vestido de Carmen es de Trucco. El look de la derecha, de Teresa Helbig.

martes, 26 de abril de 2011

El Bellezario: Como la seda


El agua es mi enemigo. Eso no significa que sea una cochina, que una es muy limpita y aseadita. Pero precisamente, por ser tan limpita, no me queda más remedio que batallar cada día con el agua. Con todas sus cales y sus cosas. Qué lista era Cleopatra, pero qué lista.

Si al asco de agua del grifo unimos una piel repelente, sensible, y con tendencia a secarse más allá de lo humano y casi cerca de lo paquidérmico, la gran solución reside en hidratar cada vez que se pase por agua. Y si lo hago con la loción rehidratante esencial Ureadin de Isdin, el milagro sí existe.


He probado casi todas las hidratantes del mercado. Y si bien la hidratante al aceite de oliva Deliplus de Mercadona me va muy bien, no hay nada que pueda superar a la maravilla de Ureadin. Se aplica con dosificador, se absorbe rápidamente y apenas tiene olor, con lo que no se mezclará con nuestro perfume. Además, con toda la garantía de Isdin, de la que soy fan absoluta (y no me pagan por decirlo, ojo).

Lo encontrarás en famacias y parafarmacias. El precio del bote con dosificador, de 500 ml. es de alrededor de los 15 euros.

lunes, 25 de abril de 2011

El Recetario: Bacalao con tomate

Se acabó. Triste por estar tan pasada por agua, finalizó la Semana Santa. Menos mal que en casa, al abrigo, se podía estar y así degustar las maravillas de la mesa tan de la época. Como el bacalo con tomate, que en este caso es perfecto para todos a los que nos les gusta la salsa de tomate. Una versión más ligera de ésta.

Ingredientes
Lomos de bacalao, sin espinas y desalados
Tomates maduros
Ajo
Cebolla
Pimienta negra
Perejil
Vino blanco
Sal
Aceite de oliva
Harina

Preparación
1. Realizar una cruz superficial en la piel de los tomates y meterlos en agua hirviendo durante unos segundos, con el fin de poder quitarles, sin problema, la piel. Trocear los tomates -sin piel- en pedazos pequeños.

2. Picar la cebolla finamente. Retirar los corazones de los ajos.

3. En una sartén, poner dos cucharadas de aceite a calentar. Cuando esté caliente, añadir la cebolla y el ajo y rehogar.

4. Incorporar los tomates. Remover con ayuda de una cuchara de madera hasta que ablanden.

5. Añadir el perejil picado, la pimienta negra y una pizca muy pequeña de sal. Remover de nuevo.

6. Echar un chorrito de vino blanco y remover mientras se evapora el alcohol.

7. Una vez evaporado, tapar y bajar el fuego a lento. Dejar que se vaya cocinando unos 30 minutos.

8. Mientras, pasar el bacalao por harina (sin echarle sal) y freirlo en abundante aceite muy caliente.


9. Una vez que los tomates estén deshechos, pasar por el chino si se desea eliminar las pepitas.

10. Servir el bacalao en una fuente plana, con los tomates sobre cada uno de los lomos.

El acompañamiento
Un vino blanco. Como el albariño Paco&Lola. De vicio.

viernes, 22 de abril de 2011

El Ideario: De tiros largos

Que nadie se asuste al ver la foto. Que no cunda el pánico. Vamos a echarle un poquito de imaginación para que podamos entender de qué va este asunto. Pongámonos en contexto: Pilar tiene un vestido y una boda, en el sur, con algo de calor. Y quiere alguna idea para su vestido.

El vestido de Pilar es de punto, largo, en color morado. De corte asimétrico, con un tirante de pedrería. Tiene varias ideas en la cabeza pero no sabe si son o no acertadas. Lo que sí quiere es estar estupenda (es una boda especial, de tarde) y además cubrirse para no meter la pata en la iglesia.

El vestido es largo, muy festivo. Así que para mantener este punto pero además darle un aire fresco, aprovecharemos la tendencia del color block, que no es más que grandes masas de color plano que ejercen contraste entre sí. Creando dos momentos:
  • Para la iglesia, elegiremos una especie de chaqueta-chaleco. Una pieza muy sencilla, que cubrirá los hombros del vestido. Esta prenda llevará un fajín para marcar la cintura. El resultado es un conjunto muy elegante, adecuado a la sobriedad que pide la ceremonia.
  • Una vez que empiece la fiesta, nos quitamos el chaleco y dejamos que el vestido luzca, con su pedrería.
En cuanto a los colores, los brillantes son la mejor apuesta. Con el morado, arriesgamos con naranja y nos mantenemos más prudentes con el ciclamen o con el verde menta, que estarán en el chaleco y en las sandalias de ante, de tacón alto y levemente abotinadas para que el conjunto se vea joven. Pendientes en modo protagonista y cartera pequeñita (de color o en dorado), para guardar alguno que otro pañuelo de papel. Por si se escapa una furtiva lágrima.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: chales. Los chales deberían electrocutar o algo.
Los boleros con los vestidos largos, como que no. Pero no, never.
Cuidado con los experimentos con pedrería. Si ponemos pedrería, por ejemplo, en el fajín, ha de ser exactamente la misma que lleva el tirante.
Las combinaciones con colores pastel no las acabo de ver. En nude podría ir bien, con el morado funciona, pero el vestido tiene un corte que no encaja dentro de lo que inspira el nude, tan años 20. Mientras que el vestido es más femme fatale.
Hiperrrecargarse. Cuando una prenda tiene tanto poderío per se, dejémosla que lo viva y disfrute su gloria. No le echemos capas encima que no tendrá nada de sentido y pasará directamente a hortera y vulgar.
Renunciar a la gasa de seda. Si no sabemos qué ponernos para esos momentos "no quiero llevar los hombros al aire" una simple chaquetita de seda siempre lo soluciona todo.

Lo encontrarás en: el chaleco es de Iro y está en The Outnet.

jueves, 21 de abril de 2011

Combinando: Al natural



Esta temporada, de entre los colores que veremos en complementos, está el cuero natural, que tan bien funciona con los aires folk: una de las tendencias del verano. Aires folk en forma de flecos en bolsos y cazadoras, vestidos largos, estampados liberty, sombreros de paja... mucho olor a verano que tanto apetece ya.

Si además elegimos algún complemento que destaque pero que se mimetice con otros estilos, mucho mejor. Como la pulsera en cuero natural de El Jardín de Lulaila. Yo la combino de dos maneras:
  • Si la llevo en rollo folk, me la pongo con otras pulseras doradas + vestido estampado + botas de cordones o zuecos y mi sempiterna cazadora vaquera.
  • Si la llevo con aires marineros, la combino con otras dos pulseras en azul marino, para llevar la muñeca cubierta (que me encanta), camiseta de rayas marineras, short blanco y zapatos planos, blancos de cordones, como mis adorados de Repetto.
Lo que da de sí una pulsera. Y más, en tiempos de crisis.

No se te ocurra: los vestidos de flores, largos, son bastante difíciles. Es necesario mucho espejo, ya que no hay una pauta cerrada porque dependen no sólo de la fisonomía sino también del corte de la prenda.
Las botas con vestidos largos de flores son estupendas. Pero en verano, en lugares hipercálidos, es mejor no sufrir de manera no necesaria.
Cazadora vaquera, sí, claro. Pero aunque no lo parezca, también es una pieza que caduca, que se queda antigüilla, que hay que revisar. Que parecer compañera de Kirk Cameron en Los Problemas Crecen es más sencillo de lo que parece.
Me he cansado de las trenzas de lado. No viene a cuento, pero lo digo porque se me acaba de pasar por la mente. Adiós a las trenzas de lado. Venga, una idea nueva, por favor.

Lo encontrarás en: la pulsera es de El Jardín de Lulaila. El conjunto de la derecha, de Pull & Bear.

miércoles, 20 de abril de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Una colorá

Estamos en primavera. Hace unos días ya íbamos sin medias y resulta que hoy, de repente, se ha vuelto a nublar, y parece que tendremos que volver a cubrirnos un poco más. Lucía tiene esta falda roja, y quiere ideas para combinarla con medias. Para sacarle el máximo partido posible.

La falda tiene corte capa, y es de color rojo valentino. Pensando en otoño-invierno, podríamos llevarla:
  • Para arreglarse de día: con un jersey de cuello a la caja, en color gris claro. Media tupida gris oscura y zapato de tacón, de ante, también en gris oscuro.
  • Para trabajar cada día: con una camisa blanca, un abrigo de color camel, media tupida negra y zapato de salón negro o zapato abotinado negro de ante.
  • Para pasear: con una blusa de seda beige, una media marrón y zapato plano de cordones en marrón.
  • Para tomar algo relajadamente: con una cazadora de piel estilo Perfecto, un jersey de cuello vuelto, pegado al cuerpo, en negro y botas planas negras o bailarina negra.
  • Para días con poca inspiración: con camiseta o jersey de rayas marineras, medias tupidas en azul marino y mocasines azules.
Prendas muy sencillas para que sea la falda la que tenga el protagonismo. Eso sí, los accesorios son fundamentales, como los collares babero, los pañuelos de seda o las maxipulseras.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias de rejilla o con agujeritos. No aún. Y mucho menos con botas.
Y ya que hablamos de botas, nada de mosqueteras. Aburren y además no pegan con la falda.
No la veo tampoco con botas moteras.
Con medias púrpura. Ni tampoco con amarillo.
Evita el total look en rojo. Muy señora menstruación. O mujer de rojo, como la llaman ahora finamente.
Con cazadora vaquera. No la veo.
Si las piernas no son tu fuerte, lo mejos es uniformizar el color de medias y zapatos. Siempre favorecerá más. Por eso, evita calzados de pulsera, zapatos abotinados y precisamente, cortes en tonalidades.

Lo encontrarás en: el conjunto de la derecha es de Bimba & Lola.

martes, 19 de abril de 2011

El Bellezario: Aceites curativos


Las puntas abiertas, el cabello estropeado y roto a causa de los excesos de secador-planchas-tenacillas y el consiguiente aspecto estropajo no son lo que digamos, estético. Está claro que no hay nada como una buena sesión de peluquería, con su tratamiento de hidratación y nutrición para salvar cualquier desastre, pero es fundamental poder seguir en casa, cada día. Y máxime, si nuestro pelo es fino y quebradizo: más atención aún necesita. Para ello, un nuevo aceite: el India Oil de I.C.O.N.

Los productos de I.C.O.N. me encantan. Y esta nueva línea, India Oil, más. Se trata de un completo tratamiento formado por un champú y acondicionador, con la magia final del aceite. Con su acción, el pelo se repara, se hidrata, y es mucho más fácilmente manejable y peinable porque también evita en el crespamiento. Está hecho a base de ámbar, aceite de moringa y aceite de argán y huele a incienso. Toda una experiencia ayurvédica que nos hace entender el por qué del nombre India.

Lo ideal es lavarse el pelo con el champú (genial idea la del dosificador), que es como una mousse. Después, aplicar el acondicionador para poder desenredar sin problema, además de que deja el cabello suave. Una vez que hemos desenredado, echamos unas gotitas del aceite (genial idea también el cuentagotas) en la palma de la mano (que podemos mezclar si queremos con la hidratante del pelo). Frotamos y extendemos por el pelo, recalcando en las puntas. Aunque parezca mentira (por eso de que es aceite), no deja el cabello graso. Es ligero y el efecto después del secado es super suave, sin efecto dedos en enchufe. Y huele, de maravilla.

Lo encontrarás en peluquerías y salones que distribuyan I.C.O.N. El precio del India Oil (el aceite) es de unos 36 euros el bote de 112 ml. También hay promociones en las que es posible comprar el tratamiento completo por un precio similar.

lunes, 18 de abril de 2011

El Recetario: Torrijas de vino y miel

Semana Santa en Sevilla. Se siente plenamente, con todos los sentidos. La Semana Santa aquí se disfruta con la vista. Se disfruta con el oído. Se toca. Se huele. Y se degusta. Una semana de fervor y de tradiciones, incluso en la mesa. Hasta en el postre. Y de mis preferidos, las torrijas de vino y miel. Que además son sencillísimas.

Ingredientes
Pan para torrijas o pan de molde (pero que esté un poco duro, no muy fresco)
Vino blanco
Aceite de oliva
Agua
Miel

Preparación
1. En una sartén, poner a calentar aceite de oliva en suficiente cantidad como para que se cubra el pan.

2. Cuando el aceite esté muy caliente, mojar el pan de manera rápida (para que no lo absorba) en el vino blanco. Echar en la sartén y freír. Es recomendable disponer de alguna tapa antisalpicaduras.

3. Retirar el pan de la sartén cuando esté dorado por ambas partes. Dejar en una bandeja.

4. En un cuenco, mezclar miel y agua. La proporción ideal es 2/3 de miel por cada 1/3 de agua. Remover mucho, hasta que la miel y el agua se hayan fundido.

5. Preparar una bandeja de cristal. Mojar cada torrija en la mezcla de miel hasta que se empape y colocarlas en la bandeja apilando hasta tres alturas. Regar nuevamente con la mezcla de miel y agua, para que queden perfectamente empapadas.

6. Guardar en el frigorífico y servir frías. Si han absorbido toda la miel, preparar más mezcla y volver a regar.

La variación
Una vez que hemos pasado el pan por el vino, se pueden pintar con huevo batido (o rebozar en huevo batido) y freír, para continuar después con el mismo proceso. Están igualmente ricas, aunque son algo más pesadas.

viernes, 15 de abril de 2011

El Ideario: Birretes al aire

El día que nos graduamos es como el gran día de nuestras vidas. Es la gran fiesta. María pronto va a tener su graduación.

Para ello, tiene un vestido de corte años 50, palabra de honor, en azul marino con lunares blancos. Como idea para combinarlo para ese momento, lo ideal es aprovechar al máximo ese aire de años 50. Si es azul marino, con colores rojo o coral refuerza el aire pin-up. Un zapato muy coqueto, una chaqueta capita, un moño alto, de cabello tirante y unos guantes mini. Todo en rojo, menos un bolso estilo Lady Dior en azul marino. El maquillaje muy limpio, con una raya en el ojo y los labios marcados.

Y si queremos aprovecharlo para cualquier día a día de verano, con unas bailarinas trenzadas en rojo, una chaqueta de punto de cuello redondo, colocada sobre los hombros y un cesto de rafia natural.

Una chica muy de fresa. Muy guapa. Y si tiene el corazón canalla, más guapa todavía.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: sandalias de tachuelas. Que no, que disfraces mezclados no molan.
Con botas. Y mucho menos por la rodilla. O las mosqueteras. Las únicas un poquito válidas son las de cowboy si se aplican con maestría y cautela.
Si la falda del vestido tiene vuelo, cuidadito con las blazer. No pegan pero nada de nada.
Bailarinas con calcetines. Demasiado colegiala, demasiado Grease. Ya tanto, no.
Bolso mítico playa o mítico shopping bag. No-no-no. Sólo piezas más coquetitas.
Chaqueta larga de punto. Descartadas.
Medias de rejilla. Adiós.
Tirantes transparentes con las tiritas al aire en el palabra de honor. ¿Para qué vas de palabra de honor, entonces?
Medias tupidas en verano. O sea, me olvido.

Lo encontrarás en: el vestido es de Paul&Joe. El calzado, de Uterqüe.

jueves, 14 de abril de 2011

El Espiario: MyHo


Fotografía Alejandro BeCé de Escaparate de Moda.

Una arquitecta, estilo y buenas ideas. Éstos son los ingredientes que forman parte del cóctel MyHo. MyHo es una firma sevillana, de la mano de Myriam Hurtado. Capaz de dar nueva vida a los objetos cotidianos y convertirlos en especiales piezas de bisutería, en pequeñas joyas ideales para cualquier estilismo.

Myriam Hurtado, la artífice de la firma, presenta su primera colección de joyas que no es más que una manera diferente de mirar las cosas, de sentirlas y de llevarlas. Así nace Nilo, una colección de collares, gargantillas, pendientes y cinturones. Piezas todas que juegan a convertirse en otras (cinturones que se reconvierten en collares) y que recuerdan a la iconografía egipcia,a las grandes damas y señoras, a las faraonas del desierto.

Fotografía Alejandro BeCé de Escaparate de Moda.

Para esta colección se usan horquillas como leitmotiv, con significado y uso nuevo. Un resultado sorprendente, bello y femenino. Una alternativa diferente. Un nombre, desde luego, a tener en cuenta.

Con qué me quedo: con los cinturones extralargos, tan de túnica, que se pueden llevar como collares. O como collares a la espalda, para vestidos escotados y cuello a la caja.

Dónde encontrarlo: MyHo está aquí.

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Dos por uno

Tener varias invitaciones en el cajón para fiestas diferentes del estilo de las bodas, bautizos y comuniones suena a ruina acercándose para toda mujer que se precie. Por eso, si podemos rentabilizar utilizando la misma prenda para todas, mucho mejor y menos doloroso. Yolanda este año tiene una comunión y una boda. Y para ellas, desea llevar este vestido.

El vestido es una prenda de tirantes, escote pico, corte imperio. Estampado y con franjas de color negro intenso: en el bajo, en los tirantes y bajo el pecho en forma de pedrería. Yolanda propone eliminar la pedrería de debajo del pecho. Pero desde aquí queda descartado por resultar poco operativo: está demasiado arriba y sería complicado sustituirlo por un fajín.

Para el frío, una chaqueta en negro, de manga francesa o corta y escote a la caja, de largo a la cintura. Y los demás complementos, aportarán el color. Como el vestido es muy estampado, los dos colores recomendables podrían ser el coral o el verde menta. Cualquiera de los dos que podrían estar presentes en un zapato de plataforma y tacón alto, que estiliza más. El mismo color que hayamos elegido para los zapatos, irá en la cartera de mano: discreta y muy sencilla, ya que el vestido tiene demasiado peso por sí mismo.

El peinado será otro de los complementos. Sencillo, como un moño de bailarina, por ejemplo, para no recargar el conjunto. Y para la boda, si queremos un complemento más, un abanico de color complementario, como el violeta (apto tanto para combinar con coral como con verde menta).

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: Este vestido es una opción perfectamente válida tanto para la comunión como para la boda. Pero también lo sería un sencillo vestido entallado de manga murciélago. No nos asustemos con las prendas más básicas que a veces tienen cierta elegancia innata fundamental.
Nada de boleros. Con un corte imperio, el bolero hará un vuelo inferior hiperpoco favorecedor.
Los chales. Muerte a los chales.
Cuidado con el crochet, el ganchillo y el encaje. Con el vestido floreado hay que escoger prendas muy sencillas. Todos los elementos que adicionemos tendrán que ser muy simples.
El bolso, si no puede ser de mano, puede ser de cadena al hombro. Pero pequeño y sencillo, por favor.
No lleves cosas cutres. Si el presupuesto no te da para un buen bolso (que no caro, bueno), o zapatos, al menos que lo parezcan. Pero nada de plastiquismos, charoletes, ni similares.

Lo encontrarás en: el vestido de Yolanda es de Zara. Los zapatos, también.

martes, 12 de abril de 2011

El Bellezario: Fuera osos panda

Ya he dicho que unos de mis caballos de batalla son mis ojeras. Congénitas y por ello desde siempre conmigo, aun cuando esté durmiendo horas y horas. Conste que sin ellas me veo rara, pero también es cierto que intento atenuarlas para no parecer cansada en exceso o enferma. Atenuarlas, nunca borrarlas. Que no sé si es peor el cerco oscuro o el blanco de pegote. Para ello, y después de muchas y variadas pruebas, mi preferido es M.A.C. y su Studio Finish Concealer NC20 y Studio Sculpt Concealer NC30, según la ocasión.

El Studio Finish Concealer NC20 es el que utilizo para cada día. Es cremoso, y simplemente lo aplico con ayuda de las yemas de los dedos, con leves toques.

El Studio Sculpt Concealer NC30 es el que elijo para cuando me maquillo más intensamente. Después de maquillarme completamente, de ponerme la base, las sombras, lápiz y máscara de pestañas, corrijo con este antiojeras. Más cremoso, lo aplico con ayuda de un pincel (el 224 también de M.A.C.) para que quede perfectamente difuminado con la base de maquillaje.

Tanto uno como otro, son mis grandes amigos. Pero jamás se debe abusar: hay que hidratar profundamente antes de aplicarlo (ya que suelen ser agresivos y resecan mucho la zona), no es recomendable elegir colores muy claros para que no se vea el cerquito, ni tampoco abusar en cantidad para que las arruguitas no se rellenen de producto. Que queda terrible.

Lo encontrarás en las tiendas y corners de M.A.C. El Studio Finish Concealer NC20 cuesta unos 13 euros. El Studio Sculpt Concealer NC30 cuesta alrededor de 17 euros.

lunes, 11 de abril de 2011

El Recetario: Solomillo de cerdo en hojaldre

Quedan pocos días para que por tradición o creencia, la carne pase a un segundo lugar. Así que dedicarle este lunes a un bocadito de carne escondida no puede ser mala idea. Como al solomillo de cerdo en hojaldre.

Ingredientes
2 láminas de pasta brisa
1 solomillo de cerdo
Jamón serrano
Queso que se funda con facilidad, como la mozzarella
1 huevo
Sal
Pimienta negra
Aceite de oliva

Preparación
1. Sacar las láminas del congelador y dejarlas unos 10 minutos a temperatura ambiente para que se vuelvan maleables. Estirar, picar levemente con un tenedor, y meter unos minutos en el horno a 180ºC.

2. Cortar en solomillo en filetes finos.

3. Pasar el solomillo por la plancha hasta que esté en su punto. Salpimentar.

4. Cortar la pasta brisa en cuadrados. En cada cuadrado, colocar un filete de solomillo. Sobre éste, un loncha de jamón serrano y de queso. Finalmente, otro filete de solomillo. Cerrar el paquetito de hojaldre. Pintar con huevo con ayuda de un pincel.

5. Meter los paquetitos en el horno, sobre papel de horno, durante unos 20 minutos, hasta que la pasta esté dorada, a 200ºC.

6. Retirar y servir.

El acompañamiento
Servir acompañados de una salsa de champiñones y nata.

viernes, 8 de abril de 2011

Combinando: Negro y arena

Los complementos nos definen. Una camiseta blanca + un vaquero pasan por estilos muy diversos sólo con ayuda de los complementos. Por eso, puede resultar una buena idea invertir en zapatos, bolsos y accesorios varios ahora que la cosa está mala: duran mucho más tiempo, y cambian la cara de un mismo conjunto para llevarlo una y otra vez.

Obviamente, la casa tira, a mí las pulseras que me traen loca y que me dan mucho juego, son las pertenecientes a la colección Faubourg de El Jardín de Lulaila. Y más en verano, que al llevar los brazos al aire puedo llevar tantas como quiera y así tienen ese punto un poquito más canalla que realmente me gusta de Faubourg.


Para ello, mezclo una de cuero negro, con perla y calavera. Otra de cuero nude, con calavera y perlita de río. Y entre ambas, una con cadena (perfecta para aquéllas a las que las perlas no les acaban de convencer) que me encanta porque me recuerda a las esclavas doradas tan de los 80 (confieso que las de cadenote grueso que llevaban los hombres me parecen una auténtica maravilla).

Quedan estupendamente bien porque dan la sensación de un brazalete hecho de cuero, y visten la muñeca saliéndose de lo habitual. Encantada que voy yo con ellas.

Las combino con una falda negra y una simple camiseta en tostado + sandalias abotinadas en cuero natural. Pero también, con leggings de cuero + jersey de punto fino negro + sandalias de tacón. O con chaqueta de lentejuelas + camiseta de rayas marineras + vaquero de pata ancha + sandalias de suela de madera y tacón cuadrado. O con falda larga + blusa blanca + cuñas de esparto.

Lo que os digo de los complementos... van con todo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: la ventaja de las pulseras con respecto a los brazaletes es que se mantienen fijas en la muñeca. No giran, no tintinean, con lo que resultan menos aparatosas y más cómodas.
Si vas a llear pulseras, la gente mirará tus muñecas y por ende, tus manos. Que vayan arregladas, por favor.
Los pantalones de pata ancha tienen que dejar ver levemente, un centímetro, el tacón del zapato. Ni más ni menos. Ni a la pesca de río, ni arrastrando por el barro.
Con los pantalones de pata ancha, busca siempre calzado de inspiración 70. Los tacones finos y los stilettos como que no pegan demasiado.
Vete pasando un poco de complementos más propios de chicas de 20 años si ya pasas los 30. Como con los zapatos, se va exigiendo un poquito más de calidad.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Blanco. Las pulseras son de El Jardín de Lulaila. Pertenecen a lo nuevo y están aquí.

jueves, 7 de abril de 2011

El Ideario: A ras de suelo

Las faldas largas asomaron la cabeza tímidamente en invierno, pero con muchas ganas de quedarse. De hecho, son una de las grandes propuestas de la temporada. Enma tiene una, y busca ideas.

En invierno, las faldas largas funcionan muy bien con un simple jersey de ochos y escote a la caja. En verano, ese jersey deja paso a las camisetas y blusas. Es una prenda de combinación sencilla porque admite mucho juego, inspirado en los años 70 y apoyado por los complementos: el bolso, los zapatos, pañuelos y demás accesorios son los que le darán auténtica vida y originalidad a la falda.
  • Aires de Ibiza: con un sombrero de ala ancha, una pamela redonda + blusa blanca amplia, por fuera de la falda + pulseras de cuero + sandalias planas.
  • EEUU en los 70: con gafas Wayfarer, melena suela + botines de ante y cuña o tacón cuadrado + bolso bandolera al hombro + camiseta de algodón o jersey de punto fino a la caja + gabardina tres cuartos.
  • Los Hamptons: pañuelo de seda en cabello, en modo turbante + cinturón fino + camiseta de algodón dentro de la falda + cesto de rafia + cuñas de esparto.
  • Desaliñado estudiado: camiseta de tirante ancho + zuecos de suela de madera + chaqueta de punto larga + muchos collares largos.
  • Sofisticada en el trabajo: camisa blanca con la manga recogida al codo + salón en color plano, brillante + cinturón fino + collar babero
  • La reina de la noche: con top de tirante ancho, de lentejuelas, por dentro de la falda pero abullonado en la cintura + stilettos + cartera de mano + chaqueta de punto de seda con las mangas recogidas.
Poder camaléonico de una prenda que necesita de mucho mimo delante del espejo para llevarla con comodidad y jugar con ella.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: si eres muy bajita y ancha, no ayuda a tu silueta. Si eres bajita, pero proporcionada, puedes probar a llevarla, perfectamente.
Las chicas muy anchas de cadera, cuidado con los vuelos de estas prendas. No ayuda a disimular cartucheras ni culos. Por mucho que lo parezca. No porque haya más tela se va a esconder todo mejor.
Las prendas superpuestas son alguito peligrosas. Los largos siempre por debajo del culo o si no, en la cintura. Los experimentos requieren tiempo y pericia.
Ahora ya estamos fuera de fecha, pero con las pieles se llevan muy bien, porque son muy 70's.
Las faldas tobilleras son también interesantes... si tus tobillos son finos, tu silueta esbelta y tu altura no demasiado baja. Para todos los demás casos, descartar.
Con botas planas tienen un punto Falcon Crest que me encanta. ¿Y entonces por qué esté entre los "No se te ocurra"? Pues porque me da la gana.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Zara.

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Bodas en Levante


Hoy es un día especial porque están de cumpleaños dos personas a las que quiero mucho y que se conocen además entre ellas. Una de las cuales se mueve también por esto del 2.0. Estoy segura de que estará siendo un gran día. Como grande lo es igualmente el día de la boda. Vir irá de invitada a una, en Levante, con este vestido precioso que quiere volver a utilizar.

El vestido es verde, de seda, largo y con escote asimétrico. Ya combinó en su momento con accesorios dorados e inspiración grecorromana. Quiere alguna idea nueva.

Este tono de verde, tan de temporada, es muy combinable. Con nude, con morado, con fucsia, con coral... pero mi propuesta es más romántica. Con beige. Como la boda será en primavera, no sabe si hará demasiado fresco. Así que le propongo un zapato cerrado, también beige, pero con algún punto diferente como un tacón transparente. Un brazalete dorado de inspiración botánica como los que diseña artesanalmente Esther Amo. Y en el cabello, ondulado, simulando una media melena muy a lo Penélope Cruz (si lo tiene largo, si no, pues en media melena natural) con algún adorno en bisutería con forma de mariposa.


Para el frío, una chaqueta de punto muy fino y seda, sin abotonar (e incluso colocada solamente a los hombros como Cristina Brondo en los Goya 2011). También en beige. Para que el verde del vestido, de las mariposas del cabello y de la cartera de mano en dorados y verdes, resalte sobre todo el conjunto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias. De ningunísimo tipo. Nada. Ningunas. Never.
Chales. Los chales son la muerte con sufrimiento.
Un bolerito. Con un vestido largo no.
Abotonarte la chaqueta.
Pieles. Ya no hace tiempo para llevar pieles. Es primavera, busquemos algo intermedio.
Cazadoras vaqueras o de cuero. Informalizar no viene al caso.
Aunque el vestido sea largo, hay que cuidar los zapatos, que aunque no lo creamos también se ven.
Olvídate de botas y botines.
Moño donut. Ya me aburre. Ahora dicen que se lleva el ballet. Pues moño de bailarina. Que ese moño ahí arriba, gordogordísimo listo para esconder todo lo que no te cabe en el bolso, pues cansa ya.
No dejes de apostar por los pendientes. Unos pendientes bonitos y buenos, a veces funcionan a la perfección ellos solos, sin más ayuda.

Lo encontrarás en: el vestido de Vir es de Adolfo Domínguez. Los zapatos, de Asos. La chaqueta de punto y seda, de Pedro del Hierro.

martes, 5 de abril de 2011

El Bellezario: De suavis


Si digo "hidratante" todos pensamos en crema. Para la cara o para el cuerpo. Pero también hay crema para el cabello. Tratamientos que ayudan a que éste no envejezca, se rompa, se estropee, cambie de color... que esté bonito y suave. Como el Antidote de I.C.O.N.

El Antidote de I.C.O.N. es una crema revitalizante a base de múltiples ingredientes como las proteínas de soja, seda y trigo y el aceite de semillas de jojoba para hidratar y proteger el cabello. Lo cuida, lo protege de agresiones pero además lo deja mucho más manejable para peinar. Y si el pelo ya está estropeado, comienza un proceso de regeneración para que vuelva a estar suave y brillante.


Se aplica en el cabello limpio y húmedo. Después del lavado, retiramos la humedad con la toalla y desenredamos. Ponemos una pequeña cantidad (como una moneda de 10 céntimos) en la palma de la mano y las frotamos para extender la crema por ellas. Después, las pasamos por el cabello para impregnarlo del Antidote. El Antidote se puede mezclar con sérums o aceites atiencrespamiento. Finalmente, secamos. Y el pelo se queda suave suave.

Lo encontrarás en peluquerías que distribuyan I.C.O.N. El bote de 250 ml. cuesta alrededor de 30 euros.

lunes, 4 de abril de 2011

El Recetario: Brochetas de ternera y verduras

Mentes puestas en la playa. Qué bien suena. Hasta que nos miramos al espejo y como buenas mujeres comenzamos a vernos defectos (algunos incluso irreales) y cunde el pánico y tiramos todos los alimentos engordantes y derivados. Con la fiebre de la comida sana nos escasean las ideas y nos aburrimos muy pronto del filete a la plancha. Pero podemos jugar un poquito más y darle nueva forma, como en brochetas de ternera y verduras. Más sencillo, imposible.

Ingredientes
Ternera cortada en pedazos pequeños, como para guisar
Pimiento verde
Pimiento rojo
Cebolla
Alcachofas frescas
Pimienta negra
Sal Maldon
Aceite de oliva

Preparación
1. Lavar los pimientos. Retirar las semillas y cortar en cuadrados.

2. Lavar las alcachofas. Cortar en cuatro cuartos y retirar las hojas exteriores para quedarnos sólo con los corazones.

3. Cortar la cebolla en cuadrados.

4. En cada palo de brocheta colocar la carne alternando con el pimiento verde, la cebolla, el pimiento rojo y la alcachofa. Que no quede muy flojo.

5. Poner la plancha a calentar. Rociar con muy poco aceite de oliva. Cuando esté caliente, colocar las brochetas.

6. Ir girando de vez en cuando hasta que la carne esté sellada. Retirar y servir calientes espolvoreadas de pimienta negra y con Sal Maldon.

El acompañamiento
Se pueden consumir acompañadas de una patata asada. Y si lo deseamos, podemos sustituir la alcachofa por champiñones frescos cortados en cuartos.

viernes, 1 de abril de 2011

El Ideario: Pañuelos


Los pañuelos y todas sus variantes por tamaño o tejido, son uno de los complementos más socorridos. Evitan el frío y le dan un poquito de gracia al conjunto. Pero también es cierto que hay que saber llevarlos. No tienen edad, pero sí necesitan de cierta pericia al ponérnoslos para que no se vean demasiado colocados. Como si se hubiesen caído ahí aunque llevemos horas delante del espejo jugando con ellos. Luisa tiene 65 años, mucho estilo, y ganas de aprender a ponérselos de manera diferente.

El modo básico consiste en llevarlos alrededor de cuello, con una punta cayendo a cada lado del mismo. Es informal, y queda muy bien con un pantalón de corte recto estilo chino + sandalias romanas + camiseta básica. El punto de color y estampado lo pondrá el foulard.

De la misma manera pero para arreglarnos algo más, si lo elegimos con detalles en las puntas. Pueden ser piedras, borlas o nudos. Genial con una falda de tabla delantera + blusa de manga francesa + cuñas de madera.

Si hace fresco, las pashminas son las ideales. Abrigan mucho más. Si nos cansamos de la manera más clásica, pues jugamos a la manta y nos las ponemos en modo capa. Sobre una blazer + camiseta de rayas + vaquero + mocasín, muy apta para esas noches de verano del norte.

Los vestidos negros tienen más vida con accesorios adecuados. Pueden ser collares o pueden ser pañuelos de seda. Si lo apretamos con un prendedor o un pañoletero cerca del cuello, suplirá a un collar.

Y si a los pañuelos de seda los vemos demasiado arreglados para un día a día, sólo es cuestión de llenarlo de nudos y convertirlo en una gargantilla. Así irá muy bien con un simple jersey de cuello a la caja + pantalón ancho + zapato de tacón.

Y todo al cuello. Porque tienen más vidas: en el cabello, de cinturón, como asa de un cesto de rafia, anudado a las asas de un bolso... y todas las que se nos ocurran.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: intentar ahorcarte con él. No lo aprietes en grado sumo, que no es necesario.
Recolocártelo. Llevarlo tan bien puestecito queda cursi y luce mucho menos.
Los pañuelos de seda también envejecen. Así que si el tejido está dañado, mejor dedica el pañuelo a cinturones o a la basura, directamente.
En la muñeca. En plan muñequera como que no lo veo.
Hacerte una lazada gigantesca en el frontal. Quizás en invierno, sí. Pero en verano, no.
Anudarlo en un muslo. Y que nadie mire raro. Eso se llevó, y mucho en los 80. Y en los 80 debe quedarse.

Lo encontrarás en: el primer pañuelo es de Marc Jacobs. El segundo, de Gucci. El tercero, de Bamford. Y los dos últimos de seda, de Brunnella Giannangeli.
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