jueves, 31 de marzo de 2011

Combinando: No todo vaqueros

Cada día me llegan correos electrónicos con ofrecimientos de productos, para que los pruebe y hable de ellos. No es algo que sancione ni que tampoco me defienda a capa y espada. Simplemente creo que forma parte de la historia ésta de escribir en público. Pero como también es cierto que del blog no vivo, pues en mi cortijo hablo de lo que quiero. Así que sólo saco marcas, productos o acciones que realmente me gusten, me interesen, o sean acordes a ésta mi casa. Por eso, cuando Ecotendencia contactó conmigo y me presentó las zapatillas de FYE para que las probara y si me gustaban, hablara de ellas, asentí. Me parecieron una monada y además, tienen mensaje.

No soy lo que se dice ecologista. Muchos me castigarían, me llevarían al paredón. Me gustan las pieles, las perlas y los toros. Como carne y pescado. Mi conciencia ecologista se reduce al reciclaje, en el que sí participo. A imprimir lo justo y necesario. A cuidar lo que se tira al desagüe. A evitar los sprays. Lo sé, puede que sea una conciencia de parvulario. Pero un granito, es un granito. Por eso admiro que haya marcas que consigan hacer moda, que hagan moda bonita, prendas tendencia poco agresivas o cero agresivas con el medio ambiente. Así son las zapatillas de FYE (siglas de For Your Earth, que lo dice todo). Zapatillas hechas con suelas recicladas y tejido de algodón orgánico. En cuadritos azules o las rojas, que elegí yo. Que lo eco empiece a ser bonito me encanta.

Las zapatillas se asocian habitualmente al deporte. O a una camiseta de algodón y vaqueros. Pero hay vida más allá del dúo. Si las zapatillas tienen la suela fina y un bonito estampado, como es el caso, podrán combinarse con shorts, con bermudas o incluso con vestidos de seda. Para ir cómoda pero sin parecer recién salida del gimnasio.

Para ello, combina tus zapatillas con una bermuda en color sobrio (así las zapatillas tendrán tu atención) + tank top blanco, XXL + abrigo de lino, de manga francesa y cuellos redondos. Un bolso de piel blanda, grande, en color rojo y gafas de sol, serán el cierre perfecto. Para salir de casa por la mañana y no volver hasta la noche.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: zapatillas de deporte sí, pero ésas que usas para el gimnasio, no. Cada cosita en su sitio. ¿O te irías a correr con unas sandalias de tacón? Bueno, hay de todo, lo sé. Pero no.
Lo siento pero esas zapatillas anatómicas que se supone que son muy buenas para la espalda y los pies, me parecen de todo menos bonitas. A ver si pasa como con el reciclado, y se dan cuenta de que sano no tiene por qué ser igual a ortopédico.
Calcetines blancos. Fuera de una pista de tenis o similar o de un gimnasio, jamás de la vida. A Michael Jackson se le permitía, pero a nadie más. Siempre tendré en mi mente eso de "pantalón vaquero-calcetines blancos-zapato oscuro-pailán (=a paleto) seguro". Así que no.
Obvio que en zapatillas no se va a una boda, ni a una cena importante, ni siquiera a una comida formal. Todo lo que esté revestido de cierto boato, lo descarta automáticamente.
Las zapatillas no tienen edad. Pero los estampados sí. Elige el que esté más cerca de tu estilo y edad.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Bimba&Lola. Las zapatillas son de FYE una firma francesa que distribuye Ecotendencia. Que por cierto, están especializados en todo tipo de productos concienciados con el medio ambiente.

miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Otras mezclas


Este año los vestidos de seda, sencillos, serán una de las prendas más recurrentes para solucionar fiestas como las bodas. Lau tiene éste pero que quiere combinar de manera más especial para una boda en primavera.

La prenda podría combinarse con colores más fuertes, de contraste, como el púrpura. Pero propongo una manera algo menos habitual que puede quedar muy interesante.

Para ello, unos zapatos en un tono por encima del vestido, como el rosa coral. Para el fresco, una chaqueta de punto, de manga francesa y cuello redondo, con los botones en dorado. El color de la chaqueta, del tono del zapato.
En cuanto a los accesorios, arriesgaremos con un verde oliva. En un cinturón de pedrería, fino. Y en la cartera de mano, sencilla, de piel. Y para jugar con los botones de la chaqueta de punto (fino, muy fino), un brazalete también dorado. O un anillo con piedra en coral.

Que sea sólo una cuestión de elegancia, de sencillez, la que marque la diferencia.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: un collar. Con este corte de vestido no es lo adecuado.
Nada de foulard. Hay chaquetas de corte a la cintura, abrigos de largos tres cuartos, incluso un blazer. Pero nunca foulard.
Zapatos abotinados.
Tampoco zapatos de cuña. Restarán formalidad al conjunto.
Cuidadito con las medias. Que lo digo siempre y creo que ya no hace falta que lo diga otra vez.
Sujetadores de tirante transparente. Esa aberración debería de haber sido castigada el día que se inventó. Qué horror. Mortífero.
No renuncies a un tocado. Escoge algo con flores. Le dará un toque estupendo a la seda y quizás, un punto de contraste al coral.

Lo encontrarás en: el vestido de Lau es de Mango. Los zapatos, de Asos. El cinturón, de Zara. La cartera de mano, de Uterqüe.

martes, 29 de marzo de 2011

El Bellezario: Carita limpita


A las pieles sensibles con tendencia muy seca no nos va nada bien el agua, ni los jabones, ni los tónicos. Nada que suponga agresivo en exceso nos pone la carita roja. Por eso, los limpiadores para pieles sensibles que no necesitan agua son lo más acertado. Como el limpiador Toleriane de La Roche-Posay.

El limpiador Toleriane de La Roche-Posay es un fluido sin perfumes, apto para cara y ojos de pieles sensibles e intolerantes sean del tipo que sean. Es perfecto para cada día o para momentos en los que llevamos maquillaje más excesivo.


Para aplicarlo, primero retiramos la máscara de pestañas con nuestro desmaquillante de ojos habitual. Después, echamos una pequeña cantidad del limpiador Toleriane y lo masajeamos por el rostro (incluidos los ojos) en círculos, sin frotar. Lo retiramos con un algodón o disco desmaquillador. Para finalizar (y así evitamos todo contacto con el agua), vaporizamos agua termal y volvemos a pasar el algodón. Nuevamente, sin frotar. Y ya sólo queda hidratar. Se va una a la camita fresquita fresquita. Que da gusto.

Lo encontrarás en farmacias y parafarmacias. El bote de 200 ml. cuesta algo más de 10 euros.

lunes, 28 de marzo de 2011

El Recetario: Pudding

Buen cocinero es el que mantiene la cocina limpia mientras trabaja. Pero también es el que consigue aprovecharlo todo, que no sobre nada pero que siga sabiendo rico-rico. Como el pan. El pan del día anterior, el que ya no queremos, tiene mil posibilidades. Una de ellas es el pudding.

Ingredientes
200 grs. de pan (barra o pan de molde)
10 cucharadas de azúcar
Leche
Una rama de canela
Un vasito de ron
Una cucharada de azúcar vainillado
4 huevos

Para el caramelo
Azúcar
Agua

Preparación
1. Poner el horno a precalentar a 200ºC.

2. En un cazo, poner leche a calentar (a ojo, la que hará falta para ablandar el pan) con la ramita de canela. Dejar que llegue a ebullición y después retirar.

3. Quitar la rama de canela. Echar el pan cortado en trozos pequeños en la leche, y remover hasta que se deshaga. Reservar.

4. En un bol, batir los huevos con el ron, el azúcar y el azúcar vainillado hasta que quede perfectamente mezclado.

5. Añadir a la mezcla el pan con la leche. Batir nuevamente (preferiblemente con el batidor eléctrico) hasta que la masa quede uniforme.

6. Preparar el caramelo en un cazo. Para ello, echar 6-10 cucharadas de azúcar y un poquito de agua. Remover sin parar a fuego medio (para que no se queme) hasta que comience a ponerse marrón. Cuando esté en el punto de color caramelo, retirar rápidamente para que no se enfríe y distribuir por el molde alargado en el que haremos el pudding (tanto por el fondo como por los laterales). Inmediatamente echar agua caliente en el cazo para que se derrita el caramelo sobrante y no se estropee el utensilio.

7. Verter la mezcla dentro del molde, de manera uniforme.

8. Meter en el horno, a 200ºC durante unos 20 minutos. Sacar del horno cuando la aguja salga limpia.

9. Antes de que se enfríe, desmoldar. Dejar en el frigorífico y servir frío acompañado de sirope de chocolate.

Las variaciones
Se puede añadir pasas a la mezcla. Y para alérgicos a la lactosa, funciona muy bien con leche sin lactosa y también con leche de almendras.

jueves, 24 de marzo de 2011

Combinando: Estampados de verano

En tan sólo dos semanas. Ése es el tiempo en el que se agotó la primera edición de la Pulsera con Corazón de la Colección Tolentina. Y ahora acabamos de lanzar la segunda edición. Una pulsera también en cuero rosa, con apliques en plata que cuesta 12 euros. Y sus beneficios se donan a la AECC para seguir luchando contra el cáncer de mama. Un trabajo en el que hemos comprometido nuestros esfuerzos y que seguiremos haciendo todo el año.

En este caso, la pulsera es de cuero rosa, como la anterior, pero con el corazón en plata, lo cual es perfecto para combinar en la misma muñeca en la que llevamos el reloj. Y además, para jugar con uno de los estampados y tonalidades del verano: las flores y los colores brillantes.

Por eso, combina la pulsera con corazón 2ª edición de la colección Tolentina con un vestido estampado, de corte túnica. Sandalias de tiras, planas, y bolso de cuero natural. Otros complementos como las gafas de sol y horquillas en el cabello serán fundamentales para cerrar este conjunto tan veraniego.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: los cortes túnica no son los más aptos para todo el mundo. Si tienes mucha cadera evita no dejarte tan flojita o te hará parecer una embarazada, o te añadirá kilos. Marcar de alguna manera (con un fruncido, con un cinturón) favorece mucho más.
Sandalias planas con calcetines. Demasiado guiri. Pero además, las sandalias de tacón con calcetines ya están en extinción. Han hecho gracia, pero ya es mejor dedicarse a otra cosa.
Medias transparentes y sandalias. Eso es la muerte. Bueno, no. Si además llevas pequeños pelillos transparentándose entre las medias, asesíname levemente.

Lo encontrarás en: la pulsera pertenece a la 2ª edición de la Pulsera con Corazón de la Colección Tolentina de El Jardín de Lulaila para la AECC y se vende aquí. El look de la derecha, de Bimba y Lola.

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Un mono negro

Un mono. No de los del zoo, sino de esos de vestir que desde hace tres temporadas son prenda imprescindible. Y va en aumento. Begoña tiene esta pieza, un mono de color negro que quiere aprovechar al máximo.

El mono de Begoña es negro, con una tira de raso en el lateral del pantalón, lo que lo convierte en algo más festivo. Podremos darle una vuelta y combinarlo así:
  • Para salir de noche, con múltiples collares de perlas y unos zapatos de plataforma y tacón ancho, en color crudo y turquesa. Para el frío, una simple chaqueta de punto y manga francesa, en color turquesa. Y brazaletes en la muñeca.
  • Para una fiesta de día, con un cinturón de cordón, de aire marinero. Sandalias de tiras y blazer.
  • Para momentos más cotidianos, cuñas de corcho color cuero, chaqueta de punto maxi también color beige y pulseras en distintos tonos de teja.
Eso sí, con la limitación conocida de que en concreto este mono, por tonalidad y acabado, es una prenda bastante festiva.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con bailarinas. Ni con mocasines. Así a bote pronto, no lo acabo de ver.
Cinturones a la cadera. Justo con este corte que tiene, a la cadera no funcionará. Sí en cambio los fajines y los cinturones a la cintura.
Si lo quieres llevar de día, informalízalo al máximo con complementos o con prendas de punto. Pero no con zapatillas de deporte ni similares.
Cuidado. Que es fácil macarrizarlo y vulgarizarlo. Así que evita sandalias de strass de día, tacones transparentes ni piezas más cercanas a un club nocturno de Las Vegas que a un día a día de tu ciudad.
En invierno recuerda que las chaquetas de pelos son una opción estupenda para abrigarte. No te encasilles con las cazadoras de piel.
El bolso cuenta. Si vas de cuñas de corcho y en plan hippy, aléjate de bolso estilo maletín más propios de ir a la oficina.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Carolina Herrera.

martes, 22 de marzo de 2011

El Bellezario: De patitas en la calle


Pertenezco a la casta del oso panda. Es decir, soy ojerosa por naturaleza. Por eso, sin el corrector de ojeras no soy persona, y soy capaz de rescatarlo antes de la lavadora que a mi móvil (de ello podría dar fe mi querida Marta, en aquel tan fatídico momento cuando mi vestido de flamenca se fue a la lavadora con ambos objetos en el bolsillo. Y fue más la tragedia y apresurada maniobra de rescate por el primero que por el segundo). Pero eso de aplicar de manera tan continuada un corrector tiene sus pros lógicos, pero también sus contras. La piel del contorno del ojo es muy delicada, se reseca y pierde muy pronto la elasticidad. Así que hay que hidratarla de manera específica. Como con el contorno de ojos de Deliplus.


Por mi edad aún no es necesario recurrir a tratamientos específicos y más efectivos. Simplemente necesito una hidratación adicional y pequeña descongestión. Por esta razón, este producto low cost, el contorno de ojos de Deliplus, por ahora está resultando más que suficiente. Se trata de una crema muy ligera, adecuada para pieles sensibles, que se aplica con pequeños toques alrededor de todo el ojo y que deja sensación de hidratación y frescor.

Se recomienda aplicar tanto por la mañana como por la noche tras todo el proceso de desmaquillante. Las hidratantes habituales no aportan lo que esa zona necesita. Y así, extendemos nuestra hidratante por todo el rostro y cuello sin entrar en el contorno del ojo. Ahí aplicamos éste del que hablamos. Es especialmente agradable justo antes de maquillarse, ya que suaviza la zona para atacar con los correctores.

No obra milagros, porque las ojeras no entienden de esas cosas (y con conocimiento hablo) pero sí minimiza el efecto. Y sobre todo, previene que de tanto ataque continuado se nos adelante las patas de gallo y los párpados arrugados. Todo llegará, pero a su debido tiempo.

Lo encontrarás en Mercadona. El tubo de 15 ml. cuesta alrededor de 4 euros.

lunes, 21 de marzo de 2011

El Recetario: Tortilla de patata

Hoy me he levantado muy española. O con muchos huevos. O con un sentido del humor de lo más básico. Sea como fuere, la receta del día es de lo más evidente en cocina. No es nada elaborado, ni del otro mundo. Es una tortilla de patata. Pero tenía que estar presente. Conste que en esto de las tortillas de patata cada maestrillo tiene su librillo. Y yo dejaré mi manera de hacerlas.

Ingredientes
para una tortilla para dos personas
4 patatas
3 huevos
Una pizca de levadura en polvo
Aceite de oliva
Sal

Preparación
1. Poner en una sartén abundante aceite a calentar.

2. Pelar y lavar las patatas. Cortar, bien en dados pequeñitos, bien en panadera finita.

3. Freír las patatas en el aceite. Primero a fuego vivo. Después bajar a fuego medio para que se hagan por dentro y no se pongan crujientes al momento.

4. Batir los huevos en un bol hasta que queden espumosos.

5. Añadir la pizca de levadura, que hará que la tortilla quede más espumosa, y seguir batiendo.

6. Cuando las patatas estén hechas, retirar con ayuda de una espumadera intentando que suelten la mayor cantidad de aceite. Echar en el bol en el que tenemos el huevo.

7. Salar. Remover las patatas con el huevo con la ayuda del batidor para que vayan absorbiendo el huevo.

8. Mientras, retirar el aceite de la sartén.

9. En la misma sartén, echar la mezcla de patatas con huevo y distribuirla de manera uniforme.

10. Bajar el fuego a medio para que no se queme.

11. En el momento en el que los bordes comiencen a estar hechos, con ayuda de un plato y de una manopla (para no quemarse) voltear la tortilla con firmeza, para que no se caiga.

12. Depositar de nuevo en la sartén por la cara no hecha.

13. Esperar unos minutos para que se fije en huevo y retirar.

Las variantes
A la mezcla se le pueden añadir verduras, queso, jamón, chorizo... o hacer dos tortillas finas y rellenarlas de ensaladilla, por ejemplo.

viernes, 18 de marzo de 2011

El Ideario: Madrina de boda

La novia es la gran protagonista de la boda. Y el novio. Pero la madrina es otra de las personas que tiene su papel importante. María será madrina de una boda de tarde. Es muy joven (24 años) y desea encontrar un estilismo adecuado para el papel importante que le han encomendado pero además, que refleje su edad.

Ser la madrina de una boda implica cierta licencia para poder vestirse sobre el resto de las invitadas. El largo puede ser estilo cóctel o hasta los pies. Puede llevar mantilla o un gran tocado. Siempre adecuada al protocolo, claro. En este caso, no se trata de una madrina al uso, porque María es una chica joven. Tendrá que adaptar ese protocolo a su juventud (no se trata de disfrazarse) pero además, rodeándose de la pomposidad que merece su posición.

Para ello, le proponemos:
  • Un vestido corto. No tiene por qué ir de largo si no lo desea. Un simple vestido de corte especial, en un color liso flúor, como el fucsia. Acompañado de un abrigo tres cuartos y manga francesa por ejemplo el fucsia con lunares verde pistacho. En el cabello, un tocado especial, llamativo. El zapato y el resto de los complementos, en pistacho, para que al quitarse el abrigo, el vestido quede acompañado de los colores de los complementos como contraste.
  • Un vestido largo, de seda, estampado. Si hace calor no será necesario nada para cubrirse, por lo que un vestido con algo de manga nos libera de la obligación de llevar chaquetas o similares. Si el vestido es estampado se verá más juvenil que un simple vestido largo. Ciñendo la cintura. Podemos combinar el vestido con un guante corto. Cartera de mano pequeña y rígida. Y un peinado acompañado en este caso de un tocado pequeño. Por otro lado, el hecho de que el vestido sea estampado nos evita complicaciones con los complementos, que serán más discretos puesto que el protagonismo lo tendrá el vestido en sí.
Pero sin duda el complemento más bonito será el del orgullo, el de la felicidad de acompañar a quien se aprecia en el día más bonito de su vida.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: minifaldas. Mejor siempre más que menos. El chabacanismo jamás será elegante.
Las sandalias del plastiquisimo con esos brillantitos de puro plástico son la muerte de horror. Jamás.
Sombreros de noche. Nada de pamelas para esas horas. Y dicho sea de paso, las pamelas esa de rafia son un poco antiguas ya. Investiga. Cada vez hay opciones más maravillosas.
No te disfraces de señora. Es posible ir vestida de acuerdo a la edad de una y además, respetar el momento.
Renunciar a los pantalones. ¿Por qué no? Podemos construir un magnífico estilismo con un pantalón como protagonista.
Un traje de chaqueta. De noche no es el momento.
Botas, botines o similares.
Combinarte con tu novio. Eso de que tu novio lleve la corbata del mismo color que tú vas vestida no lo termino de ver. Que se vista el hombre como quiera. Lo otro es demasiado Beckham. Y los Beckham no son mi estilo, la verdad.

Lo encontrarás en: el vestido fucsia es de María Barros. Los dos largos, de Miriam Ocáriz.

jueves, 17 de marzo de 2011

El Espiario: Antonio García



La moda, ese ejercicio con mayúsculas que nos recuerda a las casas de costura, de alta costura francesa. A una maison, a un hombre dibujando, a un espacio hermoso y con solera. La moda, ese ejercicio que tenía como resultado piezas de extraordinaria belleza, confeccionadas en maravillosos tejidos y tan sencillas que rozaban la perfección. Esa capacidad de hacernos soñar a las mujeres con un simple trozo de tela en la mano. Esa magia que sólo los maestros podían conseguir.


Ya hay poca de esa magia. Y es una pena. Se quiere todo rápido y ya. Y venga colecciones de primavera-verano, de otoño-invierno y cruceros de arriba a abajo. Colaboraciones, colecciones, más colecciones, más prendas, más transiciones de colecciones transición. Espiral del mareo que se aleja de la verdadera esencia de la costura. Por eso, cuando me encuentro a un maestro, cuando consigo respirar un poco de esa esencia de la moda clásica, de la moda de cimientos, puedo emocionarme. Tener una prenda suprema en las manos, con buena caída y totalmente atemporal, hace que siga creyendo en la moda.


Antonio García es un maestro. Un hombre sencillo, tímido, simpático. Esa clase de persona que uno ve y se queda prendado de ella. Porque emana belleza. Todo lo mira con belleza, por eso de sus manos salen sólo cosas bellas. Hace muy poco acaba de presentar su nueva colección Princess Portraits en Sevilla. Fuera de circuitos, en un salón. Como siempre han hecho las grandes casas.

La colección es un homenaje a la mujer. A la mujer femenina que se quiere. A la princesa del día a día. No la del pueblo, no nos confundamos. La mujer que se sabe y se siente princesa, la reina de su propia vida, con todo su poderío. Para ello, tejidos como el gazar (con unas caídas impresionantes), el tul, el raso, el otomán, la seda... y colores desde los más ácidos hasta los más suaves para dibujar siluetas en las que la mujer es la absoluta protagonista. Así, tanto se ciñen cinturas como se despejan las espaldas de manera sugerente.

Foto de Fernando Mañas
Los complementos son de Esther Amo


Belleza sencilla que es la que roza la perfección. Y la que nos hace soñar con fiestas, con bodas (tanto siendo la novia como la invitada), con cenas. En ser el centro de atención de allá a donde vayamos. En tener en el armario una pieza que jamás pasará de moda. Porque propuestas como las de Antonio García hacen que las mujeres nos convirtamos en princesas. Pero en princesas que no necesitan corona para ser reinas.


Con qué me quedo: con el maravilloso vestido gris con cola trasera. O con la falda topo y la blusa. O con el abrigo de mil tules en verde, de cremallera dorada frontal...

Lo encontrarás Antonio García en su estudio en la C/ San Pedro Mártir Nº2 Bajo - 41001 Sevilla - (+34) 954 21 51 52. Llámalos y concierta una cita.

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Cómo me lo pongo?: De plata


Una boda en mayo suele ser sinónimo de buen tiempo. Pero no así en el norte, que resulta bastante poco predecible. Luz tendrá una boda bastante importante en ese mes. Para ello tiene un vestido que esperaba más oscuro, pero que una vez en su poder ha resultado ser muy claro y ya no puede llevarlo como tenía pensado.

El vestido es largo, de escote asimétrico, en color gris muy claro. Para combinarlo hay que meterle color, con intensidad, porque si no se podría confundir con la novia (que bien podría ir vestida de gris). Colores como el verde (en cualquiera de sus variantes), el azul noche, el fresa, o el rojo. Por ejemplo (y los colores propuestos pueden modificarse por cualquiera de los que hemos visto):
  • Con unos zapatos en color frambuesa. La cartera de mano, también en el mismo tono. Y una chaqueta recta, escote a la caja, de manga francesa y de largo máximo a la cintura, en brocado plata + fresa.
  • Con unos zapatos en gris del mismo tono que el vestido (o uno por encima, más oscuro). Una lazada ancha, plana, de aire japonés, en la cintura, de color rojo. Pendientes también en rojo. Cartera de mano negra o plata. Para el fresco, estola de seda prendida a un lado, con el hombro descubierto al aire. También en rojo, del mismo tejido que la lazada.
  • Con unos zapatos en verde menta + chaqueta de seda también en este color. Maxibrazaletes que jueguen con los tonos plata, menta y berenjena. Cartera de mano berenjena.
  • Con unas sandalias en azul noche, con pedrería + chaqueta de punto de manga francesa, ribeteada con lentejuelas, también en azul noche. Una pieza coqueta, de escote a la caja, no muy larga. Cinturilla de lentejuelas azul noche, y cartera de mano plata.
Siempre intentando que los colores accesorio funcionen con protagonismo sobre el tono del vestido. Porque novia sólo hay una.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: tocado gigantón. Con un vestido largo y en una boda de tarde, los tocados grandes estilo pamela están prohibidos.
También están prohibidas ese especie de prendedores de plumitas con rafia chunga que se vende en cualquier mercería/El Corte Inglés que tiene cero estilo. Ése que se pone así en un lateral del moñito para ornamentarlo. Nada. NI DE BROMA. Mejor una horquilla de bisutería. O nada.
Medias tupidas. ¿Cómo? Con un vestido largo y en mayo ya puede estar cayendo el frío polar número uno, que no se ponen medias tupidas bajo el mismo ni en estado de grave locura.
Caer en el aire grecorromano tan sobreexplotado ya.
Combinarlo con plata. Demasiado clarito todo. Mejor algo de vida.
Pieles. Creo que ya es un poco fuera de temporada.
Y los chales. A la hoguera. Directamente a la hoguera.

Lo encontrarás en: los zapatos son de Uterqüe. La chaqueta de seda, de Lanvin.

martes, 15 de marzo de 2011

El Bellezario: Carita suave


Creo que ya he dicho un montón de veces que mi piel es sensible, seca y con tendencia a rebelarse contra todo tipo de agresiones. No puedo probar cremas ni tratamientos ni mucho menos fiarme de lo primero que leo en cualquier revista por muy testado que esté. De la única que me fío es de mi sabia madre, porque mi piel es como la suya y porque siempre acierta.

Mi madre, entre las muchas cosas que me enseña, siempre dice que no hay que fiarse con los tratamientos de belleza. Ni porque sean muy milagro, ni porque sean muy caros, ni porque estén de moda, ni porque haya un boom con ellos (como para con Mercadona). Sólo se fía de sus composiciones y de que funcionen. Sabe, sin probarlos, cuáles nos irán bien. Así que cada vez que me llama para recomendarme alguno, ciegamente voy a por él. En este caso, el milagro lo tiene el Aceite Regenerador con Rosa Mosqueta de Deliplus.

Pasados los 30 la piel empieza a quejarse más de lo habitual. Empieza a perder luminosidad y pide mucha más hidratación. Si además, agentes externos como las calefacciones o las pocas horas de sueño no son lo que se dicen especialmente favorecedores. Por eso, la limitación de no poder recurrir a esos fantásticos productos milagro porque obran todo lo contrario en mi cara, resulta un paso hacia a trás para encontrar el equilibrio, que al fin he conseguido con este aceite. Se nota que me ha hecho feliz.

El Aceite Regenarador con Rosa Mosqueta es un aceite recomendable para ser aplicado por la noche, ya que la cara la deja un poquito brillantita. Se aplica con un ligero masaje en cara, labios y cuello unos minutos antes de meterse en cama para que se pueda absorber. Sin necesidad de aplicar hidratante ni antes ni después, simplemente con la cara limpia. Para pieles secas, devuelve el equilibrio de hidratación, desaparecen las rojeces y la piel vuelve a tener luz. Nutre y protege. Mamá: gracias. Estoy encantada con él.

Lo encontrarás en Mercadona. El bote de 30 ml. cuesta alrededor de 6 euros.

lunes, 14 de marzo de 2011

El Recetario: Galletas abizcochadas de canela

Con este tiempo tan sumamente húmedo e invernal (al menos aquí en el sur), apetecen tardes de chocolate y galletas. Y si las galletas son como pequeños bizcochitos, mejor, para mojarlas en la leche. Estas galletas abizcochadas de canela son un vicio. Empezar y no poder parar.

Ingredientes
para unas 30 unidades
250 grs. de mantequilla
150 grs. de azúcar moreno
2 huevos
1 cucharadita de azúcar vainillado
250 grs. de harina de trigo para repostería
1 cucharadita de levadura
1 pellizco de sal
1 cucharadita de canela

Preparación
1. Precalentar el horno a 180ºC.

2. Batir la mantequilla con el azúcar moreno en un bol grande, hasta que se fusionen.

3. Añadir los huevos, el azúcar vainillado y batir de nuevo.

4. Incorporar la harina (previamente tamizada), la levadura, la sal y la canela.

5. Preparar un bandeja que se cubrirá con papel de horno.

6. Echar sobre el papel de horno, cucharadas del tamaño de una nuez con separación entre cada montoncito, para que al calentarse y expandirse, no se peguen entre sí.

7. Hornear las galletas a 180ºC durante unos 15 minutos, o hasta que adquieran un color marrón pálido.

8. Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

La recomendación
Las galletas no se deben dorar demasiado en el horno, ya que se pondrán demasiado duras al enfriarse. Se pueden preparar con otros ingredientes como pepitas de chocolate, frutos secos, pasas, etc.

jueves, 10 de marzo de 2011

El Espiario: Nuevo número de Atelier



Sí, ya es marzo. Al fin está aquí el número de la Revista Atelier, que como siempre, es sorprendente y lleno de contenido interesante. Deja que conozcamos algo más de personajes que estamos habituados a leer o a seguir, deja que contactemos con lo último de primera mano y esta vez, además, deja que nos colemos en los entresijos de lo que fue la última edición de la pasarela Cibeles. Que respiremos un poco de backstage, que es en donde realmente se cuece lo que intesamente se vive durante esos días.

Como es habitual, mi sección Entrevista con el armario, en las primeras páginas. Que esta vez intenta poner algo de remedio a esa época del año tan poco divertida como es el entretiempo. Apetece primavera pero todavía el tiempo es demasiado fresco como para eso. Y dejo alguna idea para lidiar con ella.



Que la disfrutéis.

miércoles, 9 de marzo de 2011

¿Cómo me lo pongo?: A sus puestos

Son leggings aunque recuerdan más a los pantalones de montar. Así son estos pantalones que tiene Ainhoa, en color verde caqui. Con cierto aire militar, a los que quiere sacar el máximo partido sin caer en las combinaciones más habituales, tanto para trabajar como para momentos más distendidos.

Las combinaciones de color son variadas (púrpuras, fresas, beige, nude, camel, negro, blanco, calderos), del mismo modo que los conjuntos a idear:
  • Rock: con una cazadora de piel, tanto biker como estilo perfecto. Botines de cordones de cuña, con el tobillo vuelto, y camiseta de algodón algo amplia. Si hay juego de largos, mejor.
  • Primavera: cuando empiezan las lluvias ligeras con temperaturas suaves, genial con una blusa, unos zapatos planos de cordones, collar babero y una gabardina.
  • Invierno: y si seguimos en invierno, con unas botas planas, de ante, de media caña o caña alta. Jersey de punto de largo casi cubriendo la cadera al completo, cinturón fino a la cintura y parka.
  • Distendido: paseítos con una camiseta de algodón con estampado, chaqueta de punto maxi o cazadora vaquera y bailarinas. Y pañuelo grande al cuello.
  • Trabajo: con blazer y salón a juego (una opción que ella propone), siempre y cuando bajo la blazer vaya una blusa de seda, sencilla, en blanco. Con un colgante para mantener ese aire minimalista. Para el frío, ponte un chaleco de pelo sobre la blazer.
Y a sacar las armas. Que aún estamos a miércoles y aún queda mucha guerra que dar esta semana.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: combinar el caqui con marrón es un poco "soy un árbol". Le tengo especial manía particular.
Las botas esas de principios del año 2000, con punta, tacón medio y cremallera lateral deben morir por unos años más.
Con las UGG. Lo siento, ya no es sólo cuestión de aversión personal, es que a muy pocas personas les quedan bien unos leggings con esas botas.
Si aún no puedes llevar los pies al aire, renuncia a las bailarinas. No favorecen tanto este tipo de pantalones como con los pies desnudos.
Si tu fuerte no son ni los muslos ni el trasero (o sea, culo), elige siempre prendas que te lo cubran, como amplias camisetas deconstruidas que tanto se llevarán en primavera.
Cuidadito con los leggings y los taconazos. Demasiado princesas de barrio.

Lo encontrarás en: los pantalones de Ainhoa son de Sandro. El conjunto de la derecha, de Bimba y Lola.

lunes, 7 de marzo de 2011

El Recetario: Filloas con bechamel

Hoy es lunes de Carnaval. Aquí en Sevilla no se celebra el Carnaval (curioso, Halloween sí...) pero en Galicia son fechas que se viven con intensidad, tanto fiestera como gastronómicamente. Es la época de las laconadas, de las orejas de Carnaval, de las filloas... Maravillas de la mesa. De entre ellas, las filloas son quizás las más aprovechables. Una especie de crêpe muy fino, muy ligero, que habitualmente se rellena de crema pero que combina perfectamente tanto con lo dulce como con lo salado. Lo que aquí propongo no tiene ni por asomo nada que ver con las maravillosas de mi abuela, que es una artista de los postres de Carnaval (suspiro por las orejas, las más hojaldradas que he probado nunca). Y como alternativa a lo dulce, vamos a ver las filloas rellenas de bechamel y champiñones.

Ingredientes
Para las filloas
1 litro de caldo frío (de cocer unos huesos de cerdo, por ejemplo)
250 grs. harina de trigo
Sal
4 huevos
Tocino para engrasar la sartén

Para el relleno
Champiñones
2 vasos de leche
2 cucharadas de aceite de oliva
3 cucharadas de harina de trigo
Nuez moscada
Pimienta negra
Perejil
Vino blanco

Preparación
Las filloas:
1. Añadir la harina al caldo, lentamente, y batir a conciencia hasta que no queden grumos. Tiene que quedar una especie de crema de textura y espesor similar a la nata.


2. Incorporar los huevos y una pizca de sal. Volver a batir y dejar reposar. Si vemos que está excesivamente espeso, se puede añadir más caldo.

3. Engrasar una sartén o piedra con el tocino.

4. En la sartén muy caliente verter el contenido de un cucharón moviendo la sartén para que quede perfectamente repartido, y así la filloa sea fina. Dejar un minuto aproximadamente.

5. Levantar una esquina de la filloa con la ayuda de un cuchillo y con un movimiento rápido, voltear la filloa para que se haga por la otra cara. Con mucho cuidado para que no se rompa.

6. Dejar unos segundos y retirar. Dejar enfriar sobre un paño blanco, de algodón de lienzo.

El relleno:
1. Lavar los champiñones y retirarles el tallo.

2. Laminar los champiñones.

3. En una sartén, echar unas cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté muy caliente, incorporar los champiñones.

3. Salpimentar y echar perejil. Remover para que los champiñones no se quemen.

4. Echar un chorrito de vino blanco y dejar que se evapore.

5. Retirar una vez que los champiñones estén tiernos.

7. En un cazo, echar las cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente, añadir la harina, la sal y la nuez moscada. Remover con ayuda de una cuchara de madera hasta que la harina tenga un leve color tostado. Bajar el fuego a lento.

8. Añadir la leche y remover con la cuchara de madera.

9. Batir con una batidora para eliminar los grumos de la harina. Una vez que esté suave y fina, remover simplemente con la cuchara de madera, lentamente hasta que espese cuanto deseemos.

10. Añadir los champiñones y dejar que se enfríe.

11. Rellenar cada filloa con la bechamel y champiñones, como si fuera un crêpe. Servir.

La conservación
Las filloas se conservan perfectamente en el frigorífico durante incluso una semana, dentro de un tupper o cubiertas por film transparente

viernes, 4 de marzo de 2011

El Ideario: Un poco de punk

De los comentarios a la anterior entrada me quedo con todos (Moon, qué alegría que estés de vuelta). Pero hay uno que especialmente me ha tocado el corazoncito. Hablaba de que se echaba de menos más responsabilidad social y compromiso por parte de las marcas. Y es algo con lo que estoy plenamente de acuerdo. Las firmas de moda llegamos a un público concreto, interesado en un ámbito concreto, a quienes dirigimos nuestras comunicaciones (eso que los publicitarios llamamos target). A esa gente, les lanzamos mensajes continuamente. Ellos nos siguen porque se sienten identificados con nuestro mensaje y nuestra filosofía de marca y producto. Pero si todas las firmas aprovecháramos ese calado en nuestro público para intentar acercarlos a una realidad social, para que se conciencen de ella y para que conozcan su realidad y su existencia, todavía sería mejor. No se trata de frivolizar. Se trata de llevar un mensaje a un contexto diferente para que se conozca, para que se entienda y para que el público sienta como propio. Así ha hecho El Jardín de Lulaila en su colaboración con la AECC. Queremos hacer llegar el mensaje de la lucha contra el cáncer de mama. Ése es nuestro único interés.

No es nuevo porque es ya nuestro segundo año. De hecho, la AECC nos ha pedido la renovación del convenio. Así que este año añadimos nuevos productos y conformamos la colección Tolentina, de la que esta pulsera es la protagonista. Una edición limitada y en exclusiva.

Con esta pulsera componemos también un estilismo superpunk. Lo punk es tendencia este verano. Pero lo ideal es dulcificarlo, restarle cañerismo. Así que mientras dure el invierno, la combinación ideal para esta pulsera de color rosa empolvado, con detalles en dorado, es un vestido de cuero de color negro + media tupida negra + bota plana de ante y caña alta. Un vestido de aire muy radical que socializamos con una muñeca llena de pulseras de cuero en colores suaves.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: el cuero negro en prendas es fantástico... pero con un aire muy macarra que es mejor suavizar. Por eso, combinarlo con prendas de punto o con complementos más ñoñitos ayuda.
Con medias de rejilla. Demasiado Bonnie Tyler. I need a hero. Clish.
Prendas de cuero para una boda. Creo que aún no estamos preparados para ese momento.
Cuidadito con pasarse con las falditas de cuero hiperrecortitas.
Con botas mosqueteras o sandalias de tachuelas. Si quieres ir radical, radicaliza pero con todo lo contrario.
Jerseys de cuello vuelto a modo de vestido pichi. Me entran escalofríos de terror sólo de imaginarlo.
El bolso, vigiladito. No le vayas a meter el plastiquetón charolítico en colores extremos.

Lo encontrarás en: la pulsera es de El Jardín de Lulaila para la AECC. Se vende aquí a un precio de 12 euros y es una edición limitada que está llegando a su fin. El vestido de cuero, de Almatrichi.

jueves, 3 de marzo de 2011

El Espiario: By Mordisco

Una, que es de provincias, cuando se vino a vivir a Sevilla pensaba que en una ciudad más grande que aquélla en la que vivió la mayor parte de su vida habría más actividad. Una, que es de provincias, creía que aunque no se tratase de Madrid, París o Barcelona, el clima acompañaría a que se hicieran muchas más cosas. Pero la realidad es que se hacen muchas menos de las que se podría.

La semana pasada, la noche del jueves 24 de febrero, Sevilla por fin se puso a la altura de las páginas de cualquier revista de moda. De repente se encendieron los focos, sonó la música, se desplegó el photocall y corrieron los cocktails. Y vivimos nuestra propia alfombra roja en la antesala de los Oscar. Los Ángeles, ahí te quedas. Muerta.


Esta noche mágica, de primavera en febrero, fue gracias a Ana Nievas, que presentó su colección, diseñada por ella misma, de nombre By Mordisco. Y la noche salió tan grande como es ella. O como es su sonrisa, que lo llena todo de luz cuando se ríe. Y no es peloteo, oigan.


Ana Nievas es toda una mujer de renombre en Sevilla. Empresaria, posee dos tiendas de estilo y referencia en la ciudad: Etxart&Panno y Mordisco de Mujer. Ambas, en la calle Cuna. De las dos ya se habló en este blog hace tiempo. Imposibles de obviar por las colecciones magníficas de Su-Shi o Traffic, por ejemplo. Pero a partir del jueves 25, más imposible de obviar por las nuevas creaciones bajo la firma By Mordisco. Que son todas deseables.

Son primavera, mujer guapa, femenina, etérea y rotunda. Son sedas, estampados ligeros, vestidos con movimiento. Son prendas de fiesta con personalidad.

Las propuestas van desde los vestidos largos y cortos, con cortes asimétricos y detalles de volantes y vuelo. Vestidos con mucho movimiento y con el color blanco como protagonista. Mucha luz.

O los monos. Largos y cortos. Animal print o total white.

Y la fiesta. Vestidos cortos, de lentejuelas; o blusas y faldas con trampantojo que parece una nube.


Todas estas prendas están diseñadas por Ana Nievas de By Mordisco y lo más importante de todo, confeccionadas íntegramente en España. Y la marca le viene como anillo al dedo, porque son tan bonitas que si pudiéramos, nos las comeríamos a mordisquitos.


Con qué me quedo: con el vestido largo, blanco, con estampado en coral. De espalda descubierta. Para llevarlo con unas sandalias planas y una cinta en la frente, en una noche de verano.

Dónde encontrarlo: la colección By Mordisco de Ana Nievas está disponible en Mordisco de Mujer. c/Cuna 17. En Sevilla. Puedes seguir a Ana en su blog o en su twitter (@mordiscodemujer).

miércoles, 2 de marzo de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Soldadito marinero

Las rayas marineras son de esos estampados que por mucho que pase el tiempo y por mucho que haya quien reniegue de ellas, siempre estarán ahí y siempre funcionarán. Y no porque nos recuerden a la excesivamente nombrada Coco Chanel, ni por ende las metamos en la categoría "viene de París", ni demás inventos similares. Funcionan porque recuerdan al verano, y lo que tiene sabor de verano tiene efecto positivo mental. Y paro ya porque me veo muy Punset así de repente. Bueno, a lo que vamos. Olga tiene este vestido de rayas marineras. Una preciosidad a la que quiere sacar más partido antes de que llegue la primavera. Que para primavera sí tiene ideas con él.

El vestido es azul marino, con rayas horizontales en color tostado, como los botones que sujetan las mangas. Es de corte recto. Para lucirlo en invierno:
  • Con media azul marino, tupida y sandalia de suela de goma, en color cuero. Chaqueta de punto gruesa, de corte capa. En la cintura, un cinturón fino, también en cuero.
  • Con media tupida azul marino, zapato plano de cordones y chaquetón azul marino de solapas grandes y doble botonadura.
  • Con un pitillo vaquero, cinturón a la cadera, finito, para ablusonar el vestido y botines de cordones, de tacón, no abrochados de todo para que queden más informales. Cazadora de piel.
  • Con una media tupida azul marino, botas de caña alta, de cuero (con o sin tacón) y una cazadora vaquera. Maxipañuelo al cuello de estampado floral como contrapunto a las rayas y cinturón fino a la cintura.
Lo mejor de este vestido, es que en verano, con una simple sandalia plana y un bolso grande, nos soluciona días y tardes de no saber qué ponerse.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias color carne. Es que el color carne es muy duro. Color carne. Suena a película de terror, con descuartizamientos y sierras eléctricas. Así que no. Las medias son azul marino y tupidas.
Con un pantalón de pata ancha. Combinado con un vestido puede hacer muy bajita. Es complicado, así que mejor no.
Nada de botas mosqueteras. Ni tampoco tachuelas.
No lo combines con encaje. No termino de verlo.
Combinarlo con un pitillo a modo de maxicamiseta con botas sobre el pantalón. Demasiadas capas diferentes.
Un abrigo de pelo puede ser una opción. Siempre y cuando se te vea el bajo del vestido, claro. Porque ir en plan albóndiga peludita o Gremlin recién nacido tampoco es plan.
Bolso de cruzar. Es que los bolsos de cruzar son otro tema delicado. Ese bolso de cruzar tan largo que caderea es la muerte. Pero ése tan corto a ras de sobado es el terror magno. Y ya no digo nada de llevarlo al frente, a modo tapavergüenzas.

Lo encontrarás en: el vestido de Olga es de Pull&Bear. El de la derecha, de Bimba&Lola.
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