jueves, 24 de febrero de 2011

El Glosario: Buff

Esta temporada han causado furor. Y seguramente porque son una pieza de lo más cómodo. Aunque si escuchamos su nombre fuera de contexto nos sugiera cualquier otra cosa menos aquéllo a lo que realmente hacen referencia. Hablamos de la buff.

La definición
Buff es un término que se utiliza para designar a las bufandas circulares. Que personalmente me parece bastante más sencillo de decir. Una bufanda circular es una pieza de punto, sin principio ni fin (evidente, si es circular), grande, que da mucho juego.

Cómo combinarla
Las bufandas circulares ofrecen opciones para llevarlas como bufanda o incluso como capucha. Son muy confortables porque no se caen e ideales para llevar con abrigos o gabardinas de grandes solapas. Informalizan un vestido de seda en compañía de unos zapatos planos de cordones. O le dan un punto más arreglado a una simple camiseta de algodón con pitillos y botas de cordones.

No se te ocurra: el colorín. Mejor de las sobrias que son más sencillas de combinar y se acoplan fácilmente a todo.
Como siempre, que el material sea, al menos aparentemente, bueno. El cutrerío se ve desde lejos.
Para una fiesta o una boda. De punto no tiene cabida. Búscala mejor de pelo.
Con brillilúrex. No sé, ese lamé entrecosido me da bastante repelús. Como que lo evitaría.

Lo encontrarás en: el conjunto de la izquierda es de Hoss Intropia. El de la izquierda, de Oysho.

miércoles, 23 de febrero de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Marinerito

Que la estética de los años 50 es tendencia no es nada nuevo. Escucharlo es hasta cansino. Pero lo que sí es cierto es que ya era hora de que volvieran a las tiendas y armarios todas esas prendas femeninas, que realzan siluetas y que siempre favorecen. Lola se ha comprado un vestido corte 50 pero se ha atascado. No sabe con qué combinarlo.

El vestido le encanta. Tiene la manga corta, vuelo y un lazo en la cintura. Una pieza con un estilo muy marcado pero que con todo, podremos adaptar a diferentes situaciones. La ventaja es que al ser azul marino, combina con una amplia paleta de colores.
  • Con unos zapatos de cuña, de corte salón, en color topo. Media tupida en azul marino. Abrigo de pelo de conejo (en el color conejo más estándar, el manchado). Maxipulseras en dorado. Y un bolso estilo dr. bag.
  • Con peep toe de tacón alto, color moca. Media tupida en azul marino o del mismo tono que el zapato. Trench del mismo largo que el vestido, ciñendo la cintura con cinturón. Guantes de piel en marino, cortos. Sombrero de fieltro también en moca. Bolso estilo Peek-a-boo de Fendi o Amazona de Loewe.
  • Con zapato de cordones plano tipo jazz, en color gris o en camel. Media tupida azul marino. Levita entallada, con los hombros marcados, también en gris o en camel. Bolso de colgar al hombro, como el Classic Box de Céline.
  • Con un salón de ante negro, media tupida negra. Chaqueta recta, de largo sobre la cintura, también en negro. Guante largo, de piel, negro. Y cartera de mano dorada. Para algo más especial.
  • Con bailarina azul marino. Sin medias. Y combinado con una chaqueta de punto en color coral o naranja, remangada a medio brazo. Bolso o cartera de mano de rafia. Una cinta ancha en el cabello. Ya preparándonos para la primavera.
Con una actitud de niña bien, de señorita. Que el vestido no se presta a canalladas.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: tachuelas. Están muertas. Afortunadamente.
Medias de rejilla ni medias transparentes. La única fantasía que cabe es ponerle unas medias estampadas a las bailarinas. Siempre y cuando al resto del conjunto no le metas demasiado complemento colorín.
Botas altas. Y si son por encima de la rodilla, menos aún. D'artagnan está descansando con las tachuelas.
Pamelas no. Con este vestido no van pero nada.
Los collares y colgantes, con mesura. Los collares babero tampoco quedarán bien porque el escote no es ni a la caja ni redondo escotado. Es un intermedio incómodo que puede provocar que el collar se quede como medio dentro medio fuera del vestido.
El azul marino va con todo, hasta con el negro. Pero cuidadito con los colores superbrillantosos que dan demasiado el cante.

Lo encontrarás en: el vestido de Lola es de Zara. El conjunto de la derecha, de Purificación García.

* La AECC ha querido contar con El Jardín de Lulaila de nuevo. Una propuesta que ha deseado renovar con nosotras, propuesta a la que no nos podíamos negar. Y este año, con novedades. Aparece la colección Tolentina, con piezas para todos los gustos y todas luchando contra el cáncer.

lunes, 21 de febrero de 2011

El Recetario: Guiso de ternera con patatas

Los guisos son platos de invierno, de mesa tranquila. Desde luego que un entorno de playa, de chiringuito con sangría no es lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en los guisos. Por eso, en pleno mes de febrero, apetece un guiso de ternera con patatas. Un clásico.

Ingredientes
Carne de ternera limpia y cortada para guisar
Zanahorias
Pimiento rojo
Cebolla
Tomates maduros
1 diente de ajo
1 vaso pequeño de vino oloroso
Patatas
Orégano
Clavo
Pimienta negra molida
Azafrán
Pimentón dulce (una cucharadita)
Aceite de oliva
Sal

Preparación
1. Picar, muy pequeño, el pimiento, el tomate (al que se le retira la piel), la cebolla y el diente de ajo.

2. En una cazuela, poner un fondo de aceite a calentar a fuego vivo. Echar los vegetales y sofreír sin dejar de remover hasta que estén dorados.

3. Incorporar la carne de ternera al sofrito y remover para que vaya tomando el color.

4. Añadir el orégano, la pimienta, el pimentón, el clavo y el azafrán. Saltear durante unos 5 minutos, removiendo para que no se pegue.

5. Cubrir la carne con agua y la mitad del vasito de vino oloroso. Bajar el fuego a medio-bajo y cocinar durante una hora (si se cocina en olla rápida, en unos 10-12 minutos estará lista) hasta que la carne esté tierna.

6. Mientras se cocina la carne, pelar las patatas y cortar en rodajas gordas.

7. Pelar las zanahorias y cortar también en rodajas.

8. En un cazo, poner agua, las zanahorias, las patatas y el resto del vino oloroso a cocer, a fuego vivo, durante unos 20 minutos.

9. Una vez que la carne esté hecha y las patatas también, escurrir el agua de las patatas e incorporarlas al guiso. Remover para que se mezclen con la carne. Dar el punto de sal.

La variación
En lugar de pimiento rojo, podemos utilizar pimiento verde.

viernes, 18 de febrero de 2011

El Ideario: al final del calendario

Ángela tiene una boda. En invierno. Una boda muy especial, en un día además, muy especial. Porque será una boda en la noche de fin de año. Falta todavía mucho. Está aún reciente el que acabamos de vivir para pensar en el que viene, pero para ella será un día muy importante y ya ha comenzado a planificarlo.

El problema de pensarlo con tanta anticipación es que podemos cambiar de idea por aburrirnos de tanto verlo. O que por lo que sea, nuestro cuerpo cambie. En cualquier caso, si queremos aprovechar estas agonizantes rebajas (que en su recta final se ponen más que interesantes) vamos a dejarle alguna propuesta a Ángela.
  • Un vestido, corto, en algún color liso. De caída espectacular, de buena calidad. Por ejemplo, en color coral. Combinado con unos guantes largos, de piel, negros. Media tupida negra, con zapatos de ante negros, de tacón alto. Y como accesorio, un abrigo de piel, de manga francesa para poder lucir los guantes. Cartera de mano dorada. Por supuesto, el tocado tiene cabida. Con piezas en dorado, algo pequeño, pero especial. Sin plumas, sólo tejido y piezas doradas.
  • Pantalones. Una opción con mucho estilo para una boda. Un pantalón negro, en shantung, de cintura alta. Con una blusa de seda en color menta, de escote a la caja y manga abullonada. Guante corto, en color berenjena. Zapato también berenjena. Capelina de piel. Cartera de mano negra. Y tocado en menta y berenjena.
  • Un vestido de manga francesa, en dorado. Combinado con media tupida negra. Sandalia negra con detalles en fucsia. Abrigo negro. Y un tocado de red dorada y color fucsia.
Una noche muy especial. Una boda muy especial. Y mucho juego. Así que, fuera miedo y a probar.

No se te ocurra: no es que esté mal, pero un vestido largo la noche de fin de año es demasiado evidente. Mejor decantarnos por el corto.
Chal. Y moño con brillantitos. Es muy de boda. Pero de boda de las de olvidar.
Medias transparentes en invierno. Y mucho menos en un invierno tan invierno como es diciembre.
Sandalias doradas. También demasiado evidentes para esa noche.
Los tocados también tienen clases. Ahora todo el mundo hace tocados. Se ven por todos lados. Pero es difícil encontrar una pieza especial, que te diferencie, que no abuse de los soportes con plumas de faisán enroscadas. Busca. Hay cosas bastante más creativas.
Guantes de punto. Sólo son posibles los de piel. Porque esos de organza y los de rejilla son para cortarse los brazos y así no tener que llevarlos.
Cuidadito con los bolsitos en modo colgando. Esas bomboneritas cutres, no.

Lo encontrarás en: el vestido coral es de Ángel Schlesser. La chaqueta de chinchillas, de Santiago del Palacio. Que adoro como persona, pero que como creador y peletero, idolatro.

jueves, 17 de febrero de 2011

Inspiración. Se acerca la Feria

Sí, lo sé, soy la última que llega a esto de contar lo que se ha visto en Sevilla, en la reciente edición de SIMOF. Pero tampoco es mi interés contar lo que ha pasado en la pasarela puesto que hay páginas en las que se ha explicado bastante mejor y con más detalle. Sin embargo, sí dejaré aquí mis notas personales de detalles que he visto en la pasarela y que creo que pueden poner un punto diferente en cualquier feria del sur.

Vamos a partir de la base de que soy cero purista, y por eso me encanta ver cómo se arriesga. Con ello, me quedaré:
Con los mantones al cuello de Pilar Vera y los cuellos ribetados de encaje. Esos mantones colocados con un nudo y cayendo casi hasta los pies me parecen originales, algo canallas (que me fascina) y mucho más cómodos que a los hombros.

Con las mangas ligeras, amplias y fluídas de Cristo Báñez. Esas camisas en tonos tostados, superescotadas y con la manga abullonada al puño son muy femeninas y de mujer fatal. Además, me encanta la idea de llevar miles de collares o incluso un foulard prieto al cuello. Y la falda con ese volante único como las faldas de ensayo de flamenca me pierde.

Tampoco me parece mala idea el escote violetera de Aurora Gaviño. Es muy favorecedor e idóneo para las que no quieren dejar de parecer unas flamencas pero con un punto. Además, los volantes que salen desde la cadera son la mejor solución para chicas muy delgaditas y rectas. Los vestidos de flamenca van muy bien a las mujeres con curvas, así que la solución que propone Aurora Gaviño es perfecta para simularlas.

De Vicky Martín Berrocal me quedo con los empolvados para la noche. Es elegantísimo. En shantung. Con esas siluetas tan diferentes de volantes versionados o largos flecos que salen de escotes a la caja. Pero también me quedo con sus cinturones de plumas. O las gorras (otra debilidad) para el día. A mi vestido crudo este año le planto una gorra de cuadros sí o sí.

Y de Lina... pues de Lina me quedo con la perfección de su costura. Con esos vestidos que recuerdan a Grace Kelly vestida de gitana. Con dos flores en lo alto de la cabeza. Con ir clásica pero con clase. Con una flamenca de años 60 siempre guapa y elegante.

Me encanta que se arriesgue en esto. Me encanta que sea un mundo que sale de talleres pequeños y se convierta en toda una escuela de diseñadores y de diseño. Y me gusta más aún que todos, desde cualquier punto de España, pueda acceder a las últimas tendencias como pasa con las novias. Gracias a la iniciativa que presentó la revista Surrealista con la revista Flamenca. Un número anual que recogerá lo último en moda flamenca. Que asoma la cabecita pero que deseo que crezca en contenido. Y les deseo suerte con ello.

miércoles, 16 de febrero de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Renovando

Esas veces en las que nos encaprichamos de algo, ciegamente. Esas veces en las que en la tienda nos vemos divinas. Esas veces en las que llegamos a casa y nos quedamos con la boca abierta por la tontería que acabamos de hacer: no sabemos cómo combinarlo, no nos pega con nada o no va con nuestro estilo. A Ella le ha pasado con este abrigo de pelo que quiere rejuvenecer porque se ve demasiado seria y arreglada con él.

La pieza es muy sobria y es cierto que tiene un corte demasiado clásico. Por eso, para informalizarla, habrá que acoplarle prendas muy de temporada y accesorios más actuales. Con ello, podremos combinarlo:
  • Con un pantalón de pata ancha y blusa de seda + zapato de tacón y suela de madera y maxibolso.
  • Con un baggy en color gris + mocasín + camisa blanca, masculina + bolso estilo Dr. Bag.
  • Con un pantalón vaquero tobillero o remangado al tobillo + bailarina + sencillo jersey de cuello a la caja + bombonera (o bolso estilo saco).
  • Con un minivestido estampado, de seda + zapato abotinado de tacón alto.
  • Con falda con vuelo + camisa en denim + maxifoulard de estampado de flores + un cinturón fajín de cuero natural marcando una falsa cintura en el abrigo.
Y cualquier combinación que tenga como elemento secundario al abrigo. Si le damos ese papel protagonista se nos verá de señoras vetustas. De lo contrario que buscamos.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias de rejilla. Así no se actualiza.
Si te queda grande, entonces mete prendas debajo, tipo una cazadora vaquera o algo así. Porque si te queda amplio entonces sí que se te verá mayor con él.
Modo chandalete. Así tampoco se informaliza. Las pieles en plan la madre de Aída, no.
Con un traje sastre o una falda tubo. Lo mismo, demasiado formal.
Si te lo quieres poner de noche, para algo más elegante, entonces busca un collar babero muy colorido que acompañe a tu vestido negro. O unos zapatos arriesgados que desvíen la atención hacia ellos.
No lo combines con prendas de tweed, ni pana ni ningún otro tejido que de por sí tenga ya personalidad. Que no eres un muestrario de feria de tejido.
Arriesga y experimenta. Hay prendas que no hemos nombrado pero que también tienen cabida, como unos leggings de vinilo, por ejemplo.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Bimba&Lola.

martes, 15 de febrero de 2011

El Bellezario: Una buena base


Con los productos de M.A.C. no soy imparcial. Me gusta todo de ellos: su calidad, su precio y los profesionales con los que he tenido la suerte de tratar. A esto hay que añadir que resulta bastante difícil dar con la base de maquillaje ideal, que la mayoría de las veces suele ser necesario probar varias hasta dar con la ideal. Y la mía la encontré precisamente en M.A.C.: Studio Sculpt Foundation.

Studio Sculpt Foundation de M.A.C. es una base muy cremosa, disponible en diferentes tonos de piel (fundamental llevar uno que se parezca al nuestro natural para no ir en modo máscara). No irrita las pieles sensibles y se funde tan bien con la piel que no marca las arrugas. El acabado es muy natural, cubre imperfecciones y rojeces y deja la piel con apariencia suave, sin resecar ni acartonar. Además, dura todo el día. Y se presenta en un tubo, ideal para viajar.


Para extenderla, yo utilizo una brocha. Es más cómodo (me pone mala eso de meter los dedos en el maquillaje) y cunde mucho más.

No soy imparcial. Pero toda aquella mujer que lo pruebe, también dejará de serlo.

Lo encontrarás en tiendas y corner de M.A.C. El tubo de 40 ml. cuesta alrededor de 25 euros.

viernes, 11 de febrero de 2011

El Ideario: Medias grises


Las medias tupidas son la bendición de las piernas en invierno. Una buena manera de ir mona sin morir de congelación extrema. Y además, con el beneficio de que disimulan y favorecen. Las hay de todos los colores. Las negras son las más habituales, pero las medias grises son la mejor alternativa a éstas últimas. A María le gustan pero no sabe cómo combinarlas y busca ideas.
Las medias grises son perfectas para conjuntos formales si las combinamos con el zapato, todo en el mismo tono, o para ocasiones más informales buscando el efecto contraste con el color del calzado. Obviamente, también entra en juego el corte del zapato. Pero como con cualquier media.
Unas propuestas podrían ser:
  • Un bautizo o comunión: Con un vestido estampado de flores, media gris y zapato de ante gris.
  • Un día menos formal: Con una falda lisa, en color azul tinta, un jersey de punto gris, media gris y zapato-sandalia en crudo.
  • Una cena formal: Con un vestido liso, en color vino, media gris y zapato negro.
  • Un paseo: Con un vestido túnica marrón o camel, media gris y zapato plano de cordones en gris.
  • Un día de trabajo: Con una falda lápiz negra, una blusa de seda gris y un zapato rojo.
  • Una noche tranquila: Con un vestido rosa empolvado, de seda, media gris y zapato plano o bailarina gris.
Y así en un juego infinito. Porque el gris es agradecido y funciona con el negro, el marrón, el camel, el rojo, el azul, el verde, los empolvados, el beige, e incluso el dorado, con el que particularmente creo que forma un dúo estupendo.
Seguid tan guapas.
No se te ocurra: el gris es un color que favorece por regla general a todo el mundo. Pero si eres muy rubia, evita los total look en gris e incluye algún color contraste para que no te haga tan pálida.
Las medias son de tejido de media, de lycra de toda la vida. Las medias de punto no esconden, por mucho que se crea. Hay que tener unas piernas bonitas y rectas para que realmente queden como merecen. Hablo de piernas bonitas, no es necesario que sean perfectas ni delgadas.
Las medias con enganchones o pelotillas sólo tienen un destino: la muerte en cubo de basura. O si practicas danza, pues hacerte un top con ellas cortando los pies y haciendo un hueco para la cabeza.
No renuncies nunca de las medias con refuerzo en la barriga. Son más útiles de lo que parecen, sobre todo para prendas hiperpegadas y traicioneras y para pasada una edad en la que no se perdona nada.
Aunque llevemos los pies dentro de las medias, siempre hay que llevarlos arreglados. Sobre todo porque el tema sandalia o similar en invierno también trasluce lo que hay dentro.
Lo encontrarás en: el conjunto de la izquierda es de Blanco. El de la derecha, de Uterqüe.

jueves, 10 de febrero de 2011

¿Cómo me lo pongo?: Primavera que no llega

Sí, creo que las ceremonias ganarían por goleada entre las consultas más recibidas para este blog. Las bodas están a la cabeza, pero pronto se postulan los bautizos como importantes sucesores. Irene tendrá uno en primavera, en esos momentos en los que ni hace frío ni calor ni todo lo contrario. El vestido ya lo tiene, pero desea sugerencias para complementarlo.

La pieza es un vestido estilo bata, sin mangas, en azul marino con estampado en morado/fucsia. Va acompañado de un cinturón en color coral. Pero Irene prefiere no caer en la combinación con coral. Otras opciones serán:
  • Con los empolvados. Bien un nude, bien un rosa empolvado. Una chaqueta de corte blazer, no demasiado larga en la cintura y sobre todo muy entallada para que luzca bien el vestido. Y zapatos, del mismo tono, pero de corte muy sencillo. Como un salón de tacón alto. En la mano, la cartera de mano dorada, por ejemplo, rígida y pequeña.
  • Con el azul marino. Es la opción menos arriesgada. La chaqueta azul pero con un punto diferente en los zapatos, que pueden ser morados, por ejemplo. En este caso, podemos arriesgar algo más con el corte del calzado, que al ser de una tonalidad oscura no empañará el conjunto. La cartera de mano, también en morado.
  • Con el dorado. Zapato azul marino o nude, cartera de rafia azul marino y una chaqueta de punto de lamé dorado. Con las mangas al codo, y una gran horquilla o prendedor con detalles en dorado y en coral.
Un vestido que estamos viendo como formal, pero que en verano irá muy bien con una bailarina o una sandalia y un simple bolso de paja.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: capas o chaquetas con mucho vuelo. El vestido tiene volantes así que no te empeñes en parecer una cajita de bombones.
Botines o botas. Ni siquiera un zapato abotinado. Vale una sandalia jaula, incluso suelas de madera. Siempre y cuando nos veamos vestidas. Y las bailarinas por supuesto que valen. Cada vez se ven más para temas formales. Así que, adelante.
Calcetines o similares. Muy bien para un editorial de moda. O para salir por la noche. O si tienes 20 años que todo queda bien. Pero para un bautizo never de la vida jamás.
Las medias, ese gran incordio. Si hace una temperatura exagerada y ya vamos muy vestidas de primavera, lo ideal es ir sin ellas. Pero si nos da algo antes que ir de piernas al aire, habrá que seleccionar las medias más naturales del mundo, sin brillos ni similares. Que conste que soy de las que aboga y practica que se puede ir sin medias. Que para llevar transparentes para eso es mejor ir sin ellas. Y si no, a las tupidas.
Collares. Este vestido no los admite. Sí los tocados, las pulseras, los brazaletes, los anillos... pero nada de cositas al cuello. Lo mismo con los foulard.

Lo encontrarás en: el vestido de Irene es de H&M. La chaqueta, de Zara.

* Si estás en Madrid, no dejes de venir a visitarnos a la tienda de Adolfo Domínguez de la c/Serrano, 5. El Jardín de Lulaila y yo estaremos allí, con nuestros tocados y la colección Faubourg (y novedades de verano). Hasta el sábado 12 de febrero, de 10 a 22 h.

martes, 8 de febrero de 2011

El Bellezario: Dulces sueños

Hace años lo descubrí. Fue cuando apareció Oysho, mucho antes de que fuera lo que es ahora. No sé si recordáis aquellas primeras colecciones que no calaron y que añoro sumamente. Eran muy elegantes, muy femeninas... pero incomprensiblemente para mí, que me encantaban, no cuajó. Y Oysho estuvo a punto de desaparecer, hasta que tomaron la decisión de modificar esas colecciones, bajar los precios y ofrecer un producto más variado, más para todos los públicos.

Todo este momento baúl de los recuerdos viene a colación con aquéllo que descubrí. En un estuche vendían un kit de belleza muy cuidado entre el que se encontraba un spray para rociar la almohada antes de dormir.

Desde entonces me he aficionado y lo utilizo siempre. Una bruma para almohada con aroma de lavanda, perfecta para relajarse antes de dormir.

Toda una recomendación para las maniáticas de los olores. Como yo.

lunes, 7 de febrero de 2011

El Recetario: Albóndigas en salsa

La carne picada es un buen recurso. Da juego en la cocina porque se puede preparar de muchas maneras, como es el caso de las albóndigas en salsa.



Ingredientes

Carne picada de ternera

Huevo

Diente de ajo

Leche

Pan

Sal

Pimienta negra

Perejil

Harina de trigo

Aceite de oliva

Zanahorias

Puerro

Cebolla

Caldo de carne



Preparación

1. Echar la carne picada en un bol. Salpimentar y añadir perejil, el diente de ajo

y un huevo. Remover.



2. En un bol pequeño, poner pan y mojarlo con la leche hasta que el pan se deshaga.


3. Añadir el pan y la leche a la carne y mezclar muy bien, para que todo se fusione. Se puede comenzar a preparar inmediatamente las albóndigas o cubrir el bol con film transparente y dejarlo reposar en el frigorífico hasta el día siguiente.



4. Con ayuda de una cuchara, formar bolas. Pasarlas por harina de trigo.



5. En una cazuela, poner un fondo de aceite de oliva a fuego alto.



6. Pasar las albóndigas por el aceite caliente hasta que estén doradas. Reservar.



7. En la misma cazuela en la que se han dorado las albóndigas, rehogar a fuego medio la cebolla picada, el puerro y la zanahoria.



8. Una vez que los vegetales estén blandos, volver a incorporar las albóndigas. Remover ligeramente.



9. Cubrir las albóndigas con caldo de carne y dejar cocinar lentamente durante unos 20 minutos. Si el caldo se consume antes, añadir más calentado previamente.



10. Una vez que haya trancurrido el tiempo, retirar las albóndigas. Triturar los vegetales para conseguir una salsa.



11. Incorporar de nuevo las albóndigas para que se empapen de la salsa.



La variación

Podemos añadir a la carne, jamón serrano finamente picado. En ese caso, cuidado con la sal.

viernes, 4 de febrero de 2011

El Ideario: En cintura


Los complementos. Esos elementos capaces de hacer que una misma prenda se reinvente a sí misma hasta el infinito. Piezas que además no pasan de moda. Uno de estos elementos, son los cinturones. Maite pregunta cómo y cuándo llevarlos de la mejor manera posible.

En materia de cinturones no se puede hacer una generalización universal. Depende no sólo del tipo de cuerpo y del estilo. Dos personas con cadera ancha probablemente no lo puedan llevar de la misma maera porque también influye la longitud de las piernas, la altura, el volumen de barriga, la talla de pecho... por eso, vaya por delante que lo que van aquí son pequeñas recomendaciones pero que siempre habrán de pasar por el exhaustivo examen ante el espejo.

El cinturón puede llevarse a la cintura (como resulta obvio), bajo el pecho o a la cadera. En cuestiones morfológicas, bajo el pecho está bien para chicas con poca talla. En la cintura con prendas entalladas, para chicas de cintura y cadera muy marcadas. En la cintura con prendas con volumen inferior o vuelo, para chicas muy rectas, sin apenas cintura ni cadera ya que ópticamente, la generan. En la cadera con blusones, para chicas con mucho pecho, con barriguita o con cadera. Así, muy grosso modo.

En invierno, un sencillo cinturón de piel puede quedar muy bien sustituyendo al cinturón habitual de abrigos y gabardinas. O sobre una chaqueta de punto larga y un vestido entallado.

En verano, los cinturones finos a la cadera son fantásticos con blusones o con vestidos largos, de aire hippy.

Los cinturones estrechos funcionan muy bien en la cintura, con vestidos de seda o con pantalones de inspiración masculina. Son aptos para casi todos los perfiles de chica siempre y cuando la prenda sea la adecuada.

Los fajines o cinturones anchos en la cintura tienen un manual de uso más delicado. Lo dicho: nunca para chicas con mucho pecho. Con prendas entalladas para chicas con cadera y con prendas de vuelo, para las que no tienen. Y si tienes barriga, puedes llevarlo siempre y cuando la prenda quede abullonada sobre el cinturón y genere la ilusión óptica de una falsa cintura.

Podemos llevarlo con un vestido de seda. O con un blusón largo de seda y pitillos + tacones, que para las chicas con cadera estiliza y disimulará más.

Un cinturón de cadenas o estrecho para llevar a la cadera, tanto con vestidos tipo túnica como con un blusón o camisa masculina con pitillo o similar. La norma es que la parte inferior siempre sea muy ceñidita para compensar lo abultado y ablusonado de la superior.

Aconsejar de manera genérica me consta que es imposible, por eso, intentar sentar cátedra sin tener en cuenta las condiciones particulares de alguien en concreto resultaría poco profesional. Pero confío que con un poco de tiempo ante el espejo, eso quedará subsanado.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: un cinturón ciñendo un blusón, en la cadera, con un pedazo pantalón o falda de vuelo inmenso. Cuánta tela, cuánto circo.
Está bien un fajín con un vestido tipo túnica. O ceñirlo en la cadera. Pero cuidadito que el efecto saco amarrado con telitas pingonas es horrible.
Con prendas de pata ancha nunca un fajín. Siempre un cinturón fino.
Las faldas de cintura alta se llevan con cinturón fino, jamás con fajín.
Colocar un cinturón sin fijarse en las características de la prenda en cuestión.
En cinturones también hay cutrerío. Cuidadito con los plastiquetes.
Si los agujeros están rotos, el cuero rozado y el cinturón en definitiva, viejuno, pues a la basura.

Lo encontrarás en: la primera imagen es de By Malene Birger. La segunda, de Chloé. La tercera, de Hoss Intropia. Y la última, de Purificación García. Todas las imágenes de cinturones, de Zara.

jueves, 3 de febrero de 2011

El Glosario: Clutch

Podemos decirlo así, de esta manera tan fina. Podemos llamarla clutch. Pero estaremos diciendo exactamente lo mismo que hemos dicho siempre y seguirá siendo igual.

La definición
Un clutch es simplemente una cartera de mano. Un bolso de mano disponible en diferentes tamaño y acabados, pero siempre con el denominador común de ir en la mano. Su origen se remonta ya al siglo XIX, y es un imprescindible para fiestas varias y temas más formales.

Cómo combinarlo
El clutch o cartera de mano suele ser el recurso fundamental para bodas o fiestas de noche, acompañando a un vestido. En su versión joya le dan un aire diferente a un sencillo vestido negro. Si las elegimos de rafia funcionan como el complemento perfecto para un vestido largo de verano.

Para temas más informales podemos usarlas igualmente. Más grandes, de piel, ante o tejido, con un vaquero y una blazer. O con un baggy y blusa de seda.

Por muy pequeñito que sea, es un complemento fundamental al que prestarle atención. Porque tanto puede ir genial como cargarse todo el conjunto.

No se te ocurra: el plastiquismo. No es una cartera de mano el petróleo convertido en pieza que venden en determinadas tiendas de color impoluto.
Si vas a necesitar ambas mano, olvídate de la cartera de mano y busca un bolso pequeño pero que puedas llevar al hombro.
Aprender a llevar una cartera de mano es fundamental. No es una barra de pan, ni tampoco un trapo sucio que haya que coger con dos dedos. No la ensobaquices. Limítate a cogerla con naturalidad, con la mano. Por eso es de mano: no de dedos ni de sobaco.
Si hay tanta variedad es porque también se tiene que adaptar al conjunto y al momento. Así que por mucho que sea de McQueen no vale para ir a trabajar. Ni al gimnasio. Ni a la compra. A no ser que compres arte en subastas privadas, claro.

Lo encontrarás en: la cartera de mano es de Bimba & Lola. El conjunto de la derecha, de Hoss Intropia.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿Cómo me lo pongo?: En verde


Sí, bodas de nuevo. Si las de invierno son difíciles, las de primavera no se quedan atrás con eso de que hace frío pero no tanto. En cualquier caso, tendremos que ponernos en situación de que sí, de que algo para el fresco es recomendable llevar. Inma tiene el punto de partida, que es el vestido, pero no sabe cómo combinarlo y sobre todo, cómo abrigarse.

El vestido es una pieza sin mangas, escote a la caja, ceñido a la cintura. Es verde con la parte inferior en metalizado. Para combinarlo hay opciones más clásicas y más arriesgadas.
  • Con gris. El verde + gris oscuro funciona muy bien. Para ello, media tupida gris con zapato igualmente gris. La prenda de abrigo puede ser negra. Y la cartera de mano, plata.


  • Con negro. Sin arriesgar mucho, con una chaqueta recta, a la cintura, de manga francesa. Media negra, zapato de tacón también en negro, y un punto diferente en una cartera de mano de estampado serpiente que al tono del vestido le va muy bien.


  • Con un color intenso, más arriesgado, como el púrpura. En chaqueta, zapato e incluso media para las más ariesgadas. Y si no, una media sin color, ni brillos, ni tono de moreno ni nada por el estilo si no nos atrevemos a ir sin medias o ya no tenemos edad para ello. La cartera de mano, rígida y en dorado.
El cabello es un elemento fundamental. Apostaría por un recogido Grace Kelly con grandes pendientes de botón, en bisutería a tono con los complementos elegidos (si voy de gris, en plata; si voy de púrpura o negro, en dorado). El vestido se presta al juego, a la originalidad. Así que hay que arriesgar para que no se quede como la pieza anodina que no es.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: combinarlo con camel o con rojo. No lo veo en absoluto. Tampoco con empolvados como el rosa. Es un vestido rotundo y exige esa misma actitud.
Zapatos estampados. Quizás para algo más informal como un bautizo puedan tener cabida, o incluso para el verano. Pero no para esto en cuestión.
Botas. Ya no digo nada más. NO.
Capas. Con los pliegues delanteros del vestido te hará parecer una carpa de circo.
Un abrigo también es una opción, pero el vestido es bastante largo, así que tendría que ser igualmente largo y te achataría.
Cuidadito con las prendas de abrigo de largo tres cuartos. No todas son válidas.
Nada de boleros. Los boleros sólo valen para prendas totalmente entalladas. Pero corte sobaquero + corte cinturístico + vuelo y esto es un no-parar de cosas extrañas.
No renuncies a las bailarinas. Este vestido se presta también a ellas. Y si no te gustan los tacones no tienes por qué llevarlos. Eso sí, para zapato plano, el largo del vestido no debe sobrepasar la media rodilla.

Lo encontrarás en: el vestido de Inma es de Amaya Arzuaga. El look negro, la chaqueta es de Purificación García y la cartera de mano de Asos. El conjunto púrpura, la chaqueta también es de Purificación García y los zapatos, de Hoss Intropia.

martes, 1 de febrero de 2011

El Bellezario: Pestañitas

No me quejo de mis pestañas. Pero por la misma razón, porque me gustan, me las suelo maquillar cada día. He probado muchas máscaras (son algo muy personal en las que las experiencias ajenas no siempre se reproducen de la misma manera en una misma) y las hay por las que siento devoción pero que son más aptas para momentos más especiales porque el efecto es muy teatral. Pero hay otras con un efecto más natural que resultan las apropiadas para momentos cotidianos. Como la máscara de pestañas Plush Lash de M.A.C.

La máscara de pestañas Plush Lash de M.A.C. tiene un cepillo ancho y corto, con muchas cerdas, muy adecuado para que las pestañas no se pegoteen entre ellas con ese efecto patas de araña que personalmente no me gusta para el día a día. No las alarga, pero sí las separa y las espesa levemente. Para lograr un efecto de alargado, es recomendable aplicar previamente en Prep+Prime Lash también de M.A.C.

Se trata de un acondicionador de pestañas, también con cepillo pero más estrecho; de color blanco. Se aplica como una máscara de pestañas normal para separarlas y alargarlas. Las prepara para ser pintadas. Después, sin necesidad de esperar a que se seque, aplicamos la máscara de pestañas como habitualmente. El efecto es mejor y más duradero.

Además, se retira muy fácilmente con el desmaquillante de ojos habitual.

Lo encontrarás en tiendas y corners M.A.C.

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