jueves, 30 de septiembre de 2010

El Glosario: Pantalones capri

Por aclamación popular aquí está una sección nueva. El glosario. Una especie de diccionario gráfico-explicativo que intentará poner un poco de claridad entre todos los miles de términos que nos inundan por donde quiera que leamos sobre moda. La primera de estas lecciones va sobre uno de los imprescindibles de esta temporada: el pantalón capri.

La definición
El pantalón capri es aquel pantalón estilo pitillo cuyo largo se sitúa aproximadamente entre unos 10 y 15 cms. sobre el tobillo. Son la variante más elegante de los estilos de pantalón que tienen este largo (otros son los pesqueros o los pirata, que no tienen nada que ver). Fueron una pieza muy de moda en los años 50, que evocan irremediablemente a figuras con tanta gracia como Audrey Hepburn o Grace Kelly.

Esta temporada será muy habitual ver pantalones capri en tejido vaquero, con los bajos levemente remangados, muy pitillo y combinados con zapatos salón de tacón medio y punta afilada.

El calzado y el pantalón capri
Lo más tradicional es llevarlos con una bailarina. Pero se admiten con mocasines y con zapatos salón de tacón medio y punta afilada.

Cómo combinarlos
Funcionan como un vaquero más. Es decir, están estupendos con una simple camisa blanca y un abrigo. Con una cazadora de piel y un jersey de pico. O con una blusa de seda y un pañuelo al cuello.

El pantalón capri es una de las prendas más femeninas que nos podemos encontrar, por lo que debemos de explotar al máximo nuestro lado más ingenuo y sensual.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: el pantalón capri es la prenda más exquisita en cuanto a cuerpos se refiere. No es en absoluto apta para todo el mundo.
Si eres bajita, evítalo a no ser que seas muy proporcionada. Y en ese caso, siempre con algo de tacón.
Nunca para mujeres con tobillos gruesos. Justo es la parte de la pierna que dejan al descubierto y es peor.
Si nuestro punto débil es la cadera (somos muy anchas de cadera pero estrechas de hombros) tampoco los llevaremos.
Las piernas cortas se acortan más visualmente.
Nada de calcetines. Lo perfecto es llevar el tobillo desnudo. Y cuando digo desnudo, digo sin ni siquiera esos calcetines transparentes terribles, hijitos de las medias transparentes.
Los zapatos siempre ligeros, nunca grandes zapatones y mucho menos, botas.
El capri (y hablo de capri, no de pesquero ni pirata, atención) siempre ha de ir pegado a la pierna. Son mucho más favorecedores ya que estilizan más. Nada de acampanados ni similares.
Si los eliges lisos son apuesta segura. Los estampados sólo para piernas largas y estilizadas.
Mírate al espejo y sé crítica. Si ves que no te hacen ningún favor, renuncia a ellos. No pasa nada porque no los puedas llevar. A otras mujeres les pasa con otras prendas que tú sí puedes lucir.

Lo encontrarás en: ambos pantalones capri de color rojo son de Zara.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Boda en colorao


Aunque el título lo parezca, no hablamos de ninguna boda en Estados Unidos. Pero sí de una boda muy especial. María Aurora ha sido invitada a la ceremonia civil, de mañana, en el sur, de una amiga que desea que sus invitadas vayan de rojo o con algo rojo. O sea, una boda en color rojo. Hasta ahí todo parece sencillo. El problema está en que María Aurora quiere llevar un vestido como el de la fotografía... verde. Y no desea parecer una bandera de Portugal al combinarlo con rojo (ella dixit).

Desde mi punto de vista, el asunto bandera tiene tan fácil solución con meter un tercer color como el negro para contrarrestar un binomio tan fuerte como el del verde y el rojo. El problema sí reside en la elección adecuada de la chaqueta. Aunque la boda es en el sur, será ya en pleno otoño. Y probablemente refresque. Por eso, recomiendo un bolero o una estola para mantener esa línea casi sirena del vestido. Tanto de plumas como de pelo, pero dado el carácter de la ceremonia, añadiría el punto teatral de las plumas. Éstas además tienen un leve irisado en verde que funciona muy bien con el vestido.


El rojo estará en los complementos. Un zapato de punta y tacón finos, de corte salón, acorde a ese aire 50 que tiene el vestido. La cartera de mano, también roja, con algún aplique dorado.


El cabello recogido, con un maquillaje impecable de labios rojos y el punto atrevido de un tocado también inspirado en los años 50, como éste casi sombrero con apliques en negro.

Si no nos atrevemos con el tocado, entonces añadiremos un guante mini, de piel, también en rojo.

Para salir airosa y con éxito de un trance como este, lo mejor es ponerle mucho humor, que la elegancia ya viene de fábrica.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: abrigos o chaquetas a la cintura. La gracia del vestido está precisamente en su cintura y en esos volantes que salen de la cadera, así que la chaqueta ideal nunca pasará de las axilas.
Fundamental no meter color blanco. El trío blanco, rojo y verde sí es totalmente banderil.

Ningún color es aceptable más que el negro. Ni el amarillo, ni naranjas, ni lilas, ni inventos.
El tejido del vestido es brillante, así que intenta que los complementos sean en piel mate o en ante, para que no haya tantas interferencias.
No te quedes a medias. O te atreves o buscas lo comedido, pero medias tintas no. Un vestido como éste necesita que te lances. No queda otra opción.
Los guantes sólo pueden ser de piel. Nada de rejillas ni similares. Demasiado vaivén de siglos.
Y si llevas tocado, no recargues y metas también los guantes y las plumas en el bolero. Demasiados complementos juntos.
Las medias nunca rojas. O son negras de los mínimos den que existan o son transparentes totalmente transparentes que parezca que no haya media, totalmente de tu piel. Nunca de efecto moreno ni con brillo. Y si puedes ir sin medias porque te atrevas, mejor.

Lo encontrarás en: la capa de plumas es de Topshop. El zapato rojo, de Zara. La cartera de mano, de Reiss para Asos. El tocado, de El Jardín de Lulaila. Lo tienes a la venta únicamente aquí.

martes, 28 de septiembre de 2010

El bellezario: Con la cara lavá

Nunca me lavo la cara con agua. Puede sonar a cochinada, pero es cierto. Hace tantos años que no lo hago que ya ni me acuerdo. El agua del grifo es asesina, llena de cloro y marranaditas varias antinaturales que sientan fatal a las pieles sensibles y delicadas, como es mi caso. Así que la mojo lo estrictamente necesario. En esto, cuento con la ayuda del Agua Termal de Avéne. Un auténtico imprescindible para mí sin el que no puedo vivir.

El agua termal de Avéne es agua termal como tal. No tiene ningún aditivo, ni avena ni nada. Es agua. Pero de una fuente con propiedades termales, por eso es calmante y protege contra las irritaciones. Se presenta en una bombona en tres tamaños diferentes (el mini, el medio y el maxi) con spray que pulveriza el agua en pequeñísimas gotitas que dejan una sensación muy refrescante y relajante. Después de aplicarla, se seca la piel y se echa una hidratante. La diferencia se nota.

Aunque se puede aplicar en cualquier parte del cuerpo (por ejemplo, si te has quemado en la playa o después de la depilación para calmar la piel), personalmente, la uso en la cara. La utilizo cada mañana al despertarme. Tras desmaquillarme, como si fuera un tónico. Después de maquillarme para fijar la base (en ese caso, no la seco). En viajes largos de avión. O en la playa al salir del agua, para eliminar el salitre. Y siempre le soy fiel. Para mí, no hay otra que valga.

La encontrarás en farmacias o parafarmacias. El tamaño mini es ideal para viajar. Y el maxi sólo es recomendable si lo usan varias personas ya que el agua termal con el tiempo pierde fuerza. El midi (150 ml.) cuesta alrededor de 8 euros.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Como yo lo hago: Cintas a la bolognesa

La pasta es el mejor recurso para cuando tenemos que comer solos en casa, para cuando hay pocas cosas en la nevera o para cuando no apetece cocinar. Pero también es fabulosa para quien no se desenvuelve demasiado bien en la cocina, porque es muy agradecida. Vamos a ver una receta básica ideal principiantes: cintas a la bolognesa (vale cualquier otro tipo de pasta, asímismo).

Ingredientes
Cintas al huevo. Si son en nidos, más sencillo para calcular las raciones.
Carne picada de ternera
Carne picada de cerdo
Cebolla
1 diente de ajo
Tomate triturado
Vino blanco
Nuez moscada
Pimienta negra
Perejil
Orégano
Queso fundido tipo Tranchettes o mozzarella rallada
Aceite
Sal

Preparación
1. En un bol, mezclar la carne picada de ternera y de cerdo. Añadir el diente de ajo, la pimienta negra y el perejil. Remover bien y dejar reposar.

2. Picar la cebolla en pedazos muy finos (o brunoise).

3. Poner una sartén a calentar a fuego fuerte con dos cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, echar la cebolla y remover sin dejar que se dore demasiado.

4. Añadir la carne picada. Remover hasta que cambie de color. Añadir la nuez moscada.

5. Echar un chorrito de vino blanco y remover hasta que el vino se haya evaporado.

6. Echar el tomate triturado. Remover hasta que se mezcle todo.

7. Bajar a fuego suave.

8. Echar el orégano y la sal. Remover de nuevo. Tapar y dejar que se cocine lentamente alrededor de media hora (hasta que la salsa esté espesa).

9. Poner una olla al fuego con agua.

10. Cuando rompa a hervir, echar la sal y la pasta y remover para que no se pegue. Mantener la pasta al fuego unos 9 minutos (según la pasta y el gusto).

11. Poner el horno a precalentar, a unos 200ºC.

12. Cuando la pasta esté lista, escurrirla en un escurridor.

13. En una fuente apta para el horno, servir la pasta. Sobre ella, colocar la bolognesa. Y finalmente el queso (bien espolvoreado o con los Tranchettes).

14. Meter en el horno a gratinar, sólo por arriba, el tiempo que deseemos.

La propuesta
Si queremos, a la bolognesa podremos añadirle también apio, bien picadito.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Imprescindibles: Taconeado en gris

Apartado nuevo. Imprescindibles de nuestro armario, prendas que son una buena inversión en cada temporada y que además perdurarán largo tiempo y nos harán múltiples favores. Y empezamos con un par de zapatos de corte salón en gris.

El color gris, junto con el camel, conforma el dúo de tonalidades básicas de este otoño-invierno. Con la ventaja de que funcionan tan bien juntas como con todo el resto de la gama cromática existente. En este caso, el gris aplicado a un zapato clásico como un salón, funciona a la perfección de muchas maneras. Eso sí, el zapato ha ser salón, escotado y de tacón:
  • Con un traje de chaqueta negro para darle un toque de luz.
  • Con un pantalón masculino, cazadora de piel y camisa blanca masculina.
  • Con un vestido negro y media tupida negra. No hace falta que la media sea obligatoriamente gris.
  • Con un vestido rojo, sin medias.
  • Con un total look en camel, y el zapato el único punto de color en gris.
El bolso no tiene por qué ser forzosamente en gris, podemos llevarlo en armonía general con lo que llevemos puesto.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: zapatos corte salón con unas bermudas o short. Estos útimos son más de bailarina, botín, bota, mocasín, zapato de cordones... pero no los acabo de ver con salones. Así que con la gran variedad de piezas que admiten no te empeñes justo en la que menos les va.
Las medias transparentes en invierno. A veces al ver un zapato de tonalidad tan clarita nos hacemos un lío con la media que le irá. Pues bien, la respuesta adecuada nos la da el conjunto de ropa que llevemos. Y aunque sean grises no pasa nada por ponerles unas medias marrones, negras o rojas. Pero nunca transparentes en invierno.
Si sólo vas a querer un par de zapatos salón con tacón para tu armario, entonces no te decantes por los grises. Busca mejor un básico como son los negros.
Piensa en tu estilo. Si lo tuyo es más ochentero-indie-rock-punk-grease-elqueteguste, es decir, más personal, puede que este tipo de zapato no se adapte a tu armario. Así que no lo compres y busca mejor el corte que se adapte a tu estilo.

Lo encontrarás en: el zapato salón es de Comptoir des Cotonniers. El look de la derecha, de Trucco.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El Espiario: Biothecare Estétika


El final del verano es tan duro como el inicio del mismo. Cuando se aproxima la fecha del día 1 de la operación bikini comenzamos a vernos todo tipo de defectos corporales. Pero es que cuando volvemos de las vacaciones, nos miramos al espejo y nos damos cuenta de que nos hemos descuidado. Hemos engordado, hemos dejado de aplicarnos nuestros cuidados habituales y la depilación la llevamos a medias. Menos mal que abrimos la revista de moda de turno y vemos todas las soluciones que existen al respecto: fotodepilación, cavitación, mesoterapia, radioterapia, presoterapia... Palabras que suenan a magia pero que al mismo tiempo parecen relegadas a unos pocos afortunados que se lo puedan permitir.

Pues bien. Este cuento ha cambiado de final. Biothecare Estétika ha conseguido democratizar la más avanzada tecnología en materia de tratamientos de belleza y acercarlos al público medio. Sin sacrificar en eficacia y atención.

Biothecare Estétika está en toda España. Más de 100 centros en los que deleitarse con equipos profesionales que poseen un elevado conocimiento sobre las últimas técnicas tanto corporales como faciales.


Técnicas avanzadas y prácticamente de nueva implantación, como la cavitación. La cavitación es la mejor alternativa para no tener que pasar por una lipoescultura. Se trata de un sistema que elimina grasa localizada y celulitis y de este modo no vuelve a aparecer.

Otros como la presoterapia son aptos para un amplio rango de público, inclusive embarazadas, ya que lucha contra la retención de líquidos y mejora la circulación gracias a un drenaje linfático que elimina toxinas y grasa acumulada.


La aparatología que podemos disfrutar en Biothecare Estétika es de última generación. Para hacernos la vida más fácil, como la terapia vibracional sobre una plataforma que activa nuestro proceso metabólico para remodelar nuestro cuerpo en sesiones de tan sólo 10 minutos. O como la electroestimulación, o gimnasia pasiva a través de contracciones musculares.

Pero no sólo se preocupan de hacernos la vida más fácil. En Biothecare Estétika también quieren que nos sintamos más bellas (o bellos, porque también pueden acudir los chicos) acabando con las arruguitas gracias a la mesoterapia virtual o la radiofrecuencia, que también sirve para tonificar. Y los milagros existen, con la microdermoabrasión con punta de diamante para volver a tener el cutis como el de un bebé.

Y por supuesto, en Biothecare Estétika diremos adiós al vello incómodo con su fotodepilación por Luz Pulsada Intensa.

Están en un continuo proceso de investigación, y por eso acaban de incorporar a sus centros novedosos sistemas para uñas esculpidas, que quedan absolutamente naturales.


Tratamientos que podemos disfrutar todo el año gracias a sus precios más que asequibles. Una única sesión tiene un precio sorprendente de 30 euros. Pero por si parece poco, existen también bonos para que podamos ahorrar aún más en cada sesión. Y cada temporada, ofertas maravillosas.

Lo que sí es cierto, es que con Biothecare Estétika no hay disculpa para sentirnos bien. Se trata del complemento ideal a las rutinas que desarrollamos en casa, a una dieta equilibrada y al ejercicio moderado. Porque es la combinación perfecta de buenos profesionales, excelente atención y últimos avances en estética.


Biothecare Estétika tiene más de 100 centros en España. Personalmente visito el que está en Sevilla, en la Avda. San Francisco Javier, 9 (en los bajos del Edificio Sevilla II). Más información, aquí.

Y si queréis estar al tanto de sus consejos sobre salud y belleza, nos perdáis su blog. Es de lo más interesante.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Al rescate del abrigo

El abrigo es una prenda imprescincible en todo invierno (de los de verdad, no de los cálidos, se entiende) que se precie. Tener un buen abrigo de corte clásico es toda una inversión que además de salvarnos de mil apuros, perdurará en el tiempo.

Maya ha recuperado esta pieza en camel, corte albornoz, con pespuntes rojos en cuello y mangas. Es bastante largo, unos 15 cms. bajo la rodilla y no sabe qué hacer con él para readaptarlo a esta temporada.

En primer lugar, tendría que cortarlo. Ya que un abrigo como éste, para que resulte más favorecedor y sobre todo ponible, debería de ir como máximo unos 5 cms. por debajo de la rodilla. Conste que sí, que este año se llevan hasta arrastrando, pero son más favorecedores en general y más aprovechables para casi todos los looks si los llevamos unos tres dedos bajo la rodilla.

Este abrigo es profundamente versátil. Podemos llevarlo en modo albornoz con su cinturón (incluso ornamentar la solapa con algún broche), o sustituirlo por uno fino, de piel en color rojo (como los pespuntes que tiene). En ese caso, levantaremos ligeramente las solapas (como en la foto de la derecha).

Es ideal tanto para ir trabajar sobre un traje masculino con una blusa de lazada, como para temas más informales como un ligero vestido de seda con estampado de flores y botas de caña alta. O con bermudas y mocasines. Tanto con pantalones anchos como con pantalones pitillo.

De ahí que siempre se afirme que un buen abrigo sea imprescindible para montar un fondo de armario óptimo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: los abrigos duran, sí. Pero no son eternos. Nada de llevar bolitas ni cositas raras en los abrigos.
Un abrigo que sea de este tipo, de largo bajo la rodilla no es recomendable que deje ver una parte de la falda o del vestido. Quedará raro y nos hará más bajitas.
Si ves que te has pasado cogiéndolo tan entallado, no te empaquetes poniéndole un traje por debajo. Tampoco se trata de que te corte la respiración.
Pero tampoco se trata de que te hagas con un saco para ponerte todo tipo de prendas por debajo. Siempre búscalo de tu talla. Que el hombro esté en su sitio es fundamental.

Para las bajitas, es recomendable que el abrigo como máximo llegue a la rodilla. Evita que te pase de la misma o te hará más chatita.
Nunca lleves la manga más larga del punto en el que está tu muñeca. Nunca a media mano ni similares.

Lo encontrarás en: el abrigo de Maya es de Adolfo Domínguez. El look de la derecha, de Chloé.

martes, 21 de septiembre de 2010

El bellezario: Por un cabello mejor

Continuamos con recursos para defendernos de los descalabros del verano. Al igual que la piel, el cabello sufre mucho con el sol, los moños apretados con gomillas asesinas, el salitre, el cloro, las planchas, las tenacillas, el secador y todos esos instrumentos de tortura capilar. Afortunadamente han inventado remedios para que el daño sea el mínimo. Uno de ellos es el Orofluido.

El Orofluido es un producto de Revlon, que según tengo entendido, tiene de todo menos oro. En realidad, hace referencia al aceite, ya que está compuesto de diversos aceites que hidratan el cabello y lo dejan más que sedoso.


Se aplica una pequeñísima cantidad en la palma de la mano (por eso cunde un montón), se frotan ambas y se extiende por las puntas del cabello húmedo (después del lavado). No hace falta aclarar. En contra de lo que parece, pues es un aceite muy espeso, no queda nada graso. Hidrata en profundidad y poco a poco se recobra la sensación de cabello recién cortado. Eso sí, milagros no hace. Vamos, que si el pelo está para el arrastre tampoco lo va a reconstruir.

Un invento estupendo imprescindible después de cada lavado. Además, huele a vainilla. Es totalmente adictivo.

Lo encontrarás en: el Orofluido se vende en peluquerías y centros de estética. Cuesta alrededor de 20 euros.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Como yo lo hago: Tacos mexicanos con pollo

Si el calor se resiste a irse, más nos resistimos nosotros a abandonar las comidas fresquitas. Los tacos mexicanos con pollo son una buena opción... siempre y cuando no nos pasemos con el picante.

Ingredientes
(para 4 personas)
8 tortillas mexicanas, de maíz
1 pechuga de pollo en filetes
1 aguacate
1 tomate grande ó 2 pequeños
1 cebolla pequeña
1 limón
1 lima
Pimienta negra
Sal
Tabasco

Preparación
1. Cortar el aguacate por la mitad. Quitarle la piel y el hueso y cortarlo en tiras. Rociarlo con limón para que no es oxide. Reservar.

2. Exprimir la lima. Reservar el jugo.

3. Picar los tomates y la cebolla en dados pequeños.

4. Poner tomates y cebolla en un cuenco. Echar el zumo de lima, sal, pimienta y una gota de tabasco (o más, al gusto).

5. Pasar los filetes de pechuga de pollo por la plancha. Echarles sal. Una vez que estén hechos, picar en cuadrados no muy grandes. Mezclarlos en un cuenco con los aguacates.

6. Calentar las tortillas o en el microondas o en una sartén (no las frías, sólo que estén más maleables).

7. Rellenar cada tortilla con la mezcla del pollo y los aguacates. Despúes, condimentar con la salsa de los tomates y cebollas.

8. No los rellenes demasiado sino será imposible comerlos. Si lo prefieres, puedes dejar las mezclas en dos cuencos y que cada comensal se los prepare al gusto.

El acompañamiento
Una cerveza Coronita bien fría, con su rodaja de limón.

* ¿Os habéis fijado quién tiene ya a Tolentina? Una pista, era la directora de un programa que iba de todo tipo de joyas... ¡Mira a la derecha!

viernes, 17 de septiembre de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Boda por primera vez


Siguen triunfando las entradas sobre bodas. En este caso, Lucía tiene una boda en Sevilla, en octubre. No ha ido a bodas desde hace muchos años, por lo que se encuentra algo perdida. Su único punto de partida es este vestido que desea aprovechar.

En primer lugar, tener en cuenta que el mes de octubre en Sevilla es bastante traicionero. Tanto puede hacer un calor de muerte como llover a cántaros. Así que vamos a pensar siempre con estas dos variantes presentes.

El vestido en sí tiene dos puntos débiles que hay que intentar minimizar. Uno es que se trata de una prenda muy orlada que limita para complementarla. Y el otro es que tiene un aire algo informal que hay que contrarrestar.

Para salvar este punto es recomendable no arriesgar en colorines. Le daremos luz a través de tonalidades plata, pero evitaremos colores brillantes que además sobrecargan un vestido ya de por sí ornamentado (que conecta con el primer punto).
Con esto, combinaremos el vestido con una chaqueta de cuello a la caja, de manga corta y francesa, de largo máximo a la cintura. El tejido es preferible que sea rico, como el satén, por ejemplo.
Los zapatos, altos y en plata. Y la cartera de mano, negra y muy sencilla. Tipo sobre.

Pendientes muy sencillos, el cabello preferiblemente suelto (cuidado con los recogidos que suelen hacer mayor) y con algún adorno (diadema o tocado) en el que podremos meter un color como el fresa, por ejemplo; o el morado. Si no llevo nada en el pelo, entonces me coloco algo en la solapa de la chaqueta. Para dar alegría al conjunto y romper con la monotonía cromática. Y medias, que en octubre ya es temporada. Pueden ser tupidas o una media fina de cristal. Mejor negra, siempre.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias dibujadas. Con todos los brocaditos del vestido y demás puede ser excesivo.
Zapatos con pulsera o mucho adorno, por lo mismo.
Nada de abrigos o chaquetas más largas de la cintura. No van nada con ese vuelo que tiene la falda.
Y menos el bolero. Que luego hay un trecho liso y de repente, ala, la falda.
Ni lo colorices pero tampoco abuses del negro. Mete los zapatos y el tocado para darle un punto.
Botas en las bodas. ¿Cómo? ¿Perdona?
Y los bolsos siempre pequeños y discretos.
Hacer cosas que normalmente no hacerse, como maquillarse en exceso o similares. Nos veremos rarísimas y estaremos incómodas.
Buscar siempre zapatos medianamente buenos, que luego tanto tiempo de pie en las bodas, pasa factura.

Lo encontrarás en: el vestido de Lucía es de Zara. La chaqueta de Giambatistta Valli. Los zapatos y la cartera, de Zara.

* Me voy a Cibeles. Si te apetece seguir lo que me sucede por esos lugares, sígueme a través de Twitter.

jueves, 16 de septiembre de 2010

El Espiario: La Princesa y el Guisante


Nos suena a cuento. Y así es. La princesa y el guisante es el famoso cuento de Hans Christian Andersen en el que los padres de un príncipe deseaban encontrar una auténtica princesa para que se casase con su hijo.

El príncipe buscaba y buscaba pero no todas las candidatas eran princesas auténticas.

Hasta que llego una que verdadera. Y lo era tanto que al día siguiente de haber dormido sobre un guisante oculto bajo veinte colchones se levantó molesta.

De esta fantasía nace un hotel, de cuento, hermoso, en un emplazamiento igualmente bello: en pleno centro histórico de Conil de la Frontera, y a un paseo de la playa. Así es el Hotel La Princesa y el Guisante.

La Princesa y el Guisante es un hotel pequeño, familiar, creado y conducido por dos hermanos (Juan Antonio y María) cuya creatividad es sólo igualable a su simpatía.

Originalidad que no sólo se queda en su curioso nombre. También en cada uno de los rincones del hotel.

Han creado un espacio en el que sentirse cómodo y recrearse la vista rodeado de cosas bonitas, como los murales que el propio Juan Antonio ha diseñado (como muchas otras cosas del hotel). Como camisetas o imanes que podemos adquirir también allí.

Un remanso de luz de la que sólo hay en esta costa, con vistas a kilómetros interminables de playa.

Un hotel pequeño, que va más allá de lo que se considera como hoteles con encanto. Es un hotel diferente.

Sus habitaciones son sencillas, blancas para llenarse de luz, coquetas.

De un patio fresco, de piedra y forja sube una escalera directa al cielo azul.

Pero lo mejor sin duda está en la azotea. Buganvillas y geranios, un jacuzzi para disfrutar el día; hamacas y cojines para saborear la noche con una copa escuchando el mar.

Lo mejor de todo es que este cuento no tiene final. Es un cuento que podemos disfrutar y saborear con calma y con pasión, como se hacen las cosas buenas.

Hotel La Princesa y el Guisante está en Conil de la Frontera - Cádiz. En la c/Antonio Ureba, 14. Contacta con ellos por teléfono (956456283) o por mail (hola@hotellaprincesayelguisante.com). Y conócelos más en su web.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

De viaje a Londres

Si tuviera todo el tiempo del mundo (y el presupuesto, claro) creo que dedicaría gran parte de él a viajar. Es estupendo conocer otros lugares, otras culturas y costumbres, nuevos olores... Pero mientras no sea así, siempre nos queda el consuelo de poder hacerlo de vez en cuando. Carmen pronto se irá a Londres, con sus amigas, en noviembre. Y quiere ideas para hacer la maleta.

Lo primero es tener en cuenta el tiempo que hará. Consultar webs meteorológicas nos ayudará a acertar con las prendas exteriores (abrigo o gabardina) y con el calzado. En cualquier caso, seguro que hará frío, y con ello la propuesta podría ser la siguiente:

Fundamental un abrigo. Si buscamos algo sport que además tenga un punto elegante nos servirá tanto para el día con vaqueros como para la noche con unos pitillos negros y botines de tacón.


Si se presenta lluvioso, o bien una gabardina acolchada (por eso del frío), o algo estilo cazadora Barbour. Que aísle de la lluvia, que abrigue y que sea bonito por la misma razón que la anterior.


Los pantalones sin duda son el aliado perfecto. Son más cómodos que las faldas. Tanto un vaquero, un pitillo de color negro como un pantalón de estilo masculino. Se adaptan a cualquier situación cambiando el calzado y la parte superior.

El calzado tiene que ser cómodo. De lo contrario nos amarga el viaje seguro. Para caminar mejor evitar tacones demasiado altos. Preferible decantarse por mocasines o botines con tacón. Y para largos paseos, unas botas o botín con suela de madera. Aíslan del frío y de la humedad.

Bufandas, gorros, guantes, foulard amplios... complementos para alegrar looks de invierno más sosos.

Partiendo de estas pautas iniciales vamos a relatar la maleta ideal para 4 días en Londres:
  • Un abrigo o gabardina acolchada
  • Un pantalón de estilo masculino, tobillero
  • Un pantalón vaquero
  • Un pantalón pitillo negro
  • Dos jerseys de cuello vuelto
  • Una camisa de cuadros
  • Una camisa blanca
  • Un jersey de cuello a la caja, con ochos
  • Una chaqueta de punto
  • Una blusa de seda
  • Una camiseta de algodón con apliques de lentejuelas
  • Unos botines con tacón
  • Unas botas planas o con poco tacón para caminar
  • Un sombrero o boina
  • Una bufanda
  • Unos guantes de piel
  • Un foulard amplio para la noche más arreglada
  • Un bolso para el día
  • Una cartera de mano para la noche
Y todo en una maletita pequeña. Porque el abrigo y las botas (que son lo que más ocupan) vendrán con nosotros ya en el avión.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: Anoraks gordos y grandes plumíferos en la maleta. Con uno tendrás suficiente, así que no tiene sentido que te empeñes en llenarla de prendas de abrigo.
Cuidado con las zapatillas de deporte de loneta tipo All Stars. Si llueve pasarán toda la humedad, además de que son muy frías.
Que haga frío no significa que tengas que parecer recién salida de una estación de sky. Intentan mantener el estilo.
Jerseys muy gruesos. Ocupan en la maleta y se vuelven incómodos debajo de las prendas de abrigo porque nos limitan los movimientos. Además, no por ello te van a abrigar más.
Olvídate de estrenar zapatos. O la sorpresa en forma de dolor puede ser supina.
Recargar la maleta de manera innecesaria. Lo importante es que metas básicos, de colores neutros, que te permitan jugar con ellos.
Tampoco metas tu colección de sombreros. Lo de viajar con sombrera es poco confortable.
Ni cientos de millones de pulseras y pendientes. Una vez tengas sobre la cama todo lo que vas a meter, selecciona esos complementos y la ropa interior acorde a las prendas que llevas.

Lo encontrarás en: los dos primeros looks son de By Malene Birger. El último, de Zara.

martes, 14 de septiembre de 2010

El bellezario: Pies suaves

En verano los tratamos de pena. Abusamos de ellos con sandalias, con chanclas, los llevamos descalzos. Hablo de los pies, que en esta época del año se llevan la peor parte. Y sin embargo, es imprescindible llevarlos divinos, precisamente por eso de que los estamos enseñando todo el tiempo.

Ahora que ya está más cerca el otoño que el verano, una cura de hidratación manda. No está de más pasar por un especialista que los mime y les dé lo que de verdad necesitan. Pero con todo, la hidratación diaria en casa es obligatoria.

Puede ser por esta obsesión de llevar siempre los pies impecables que me conozco casi todas las cremas que existen en el mercado. Algunas es cierto que son muy buenas (como la mousse hidratante del Dr. Scholl, la hidratante Deliplus de Mercadona, las tradicionales de Neutrógena), pero ninguna llega a la calidad de la crema de belleza para pies de Caudalíe.

Caudalíe es una firma que se caracteriza por productos de belleza creados a partir de la vid y sus propiedades. Una marca que conocí gracias a Nimenos y a cuya hidratante para pies me he vuelto adicta.

Con una pequeña cantidad, cunde un montón. Suaviza al instante y se absorbe rápido, por lo que no deja los pies con sensación pegajosa. Y además, huele muy bien. El remedio ideal para sacar los pies sin pudor.

Lo encontrarás en farmacias y parafarmacias distribuidoras de la firma. En Sevilla, en la farmacia de la c/ Luis Montoto. El precio ronda los 15 euros, 75 ml.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Como yo lo hago: Bizcocho de yogur

Aunque ni la cocina en general ni la repostería en particular sean lo nuestro, existe una receta que nunca falla, independientemente de nuestro nivel de torpeza. Es un buen rito de iniciación para lidiar con los fogones. Hablamos del bizcocho de yogur.

Ingredientes
(para 6 personas)
1 yogur natural no azucarado. Utilizaremos ese mismo recipiente para medir el resto de los ingredientes.
1 medida de aceite de oliva
2 medidas de azúcar blanco

3 medidas de harina de repostería
3 huevos
1 sobre de levadura (16 grs.)
Mantequilla
1 limón

Preparación
1. Pon el horno a calentar a 180ºC

2. Bate los huevos en un bol, junto con el yogur natural y el aceite. Tienes que batirlos intensamente, hasta que quede una pasta fina.

3. Vierte en la mezcla la harina previamente tamizada, la levadura y el azúcar. Vuelve a batir hasta que no queden granillos de azúcar.

4. Ralla la piel del limón sobre la mezcla y bate de nuevo.

5. Unta un molde con mantequilla. Después, espolvoréale harina por encima y vierte la mezcla dentro. De este modo no se pegará. Si lo deseas, puedes utilizar papel de horno en su lugar.

6. Echa azúcar por encima, en el medio del bizcocho, para que se hornee y quede crujiente.

7. Mételo en el horno, y mantenlo alrededor de 30 minutos, hasta que al pincharlo salga la aguja limpia.

La presentación
Para que este bizcocho no resulte aburrido, puedes abrirlo a la mitad y untarlo con abundante mermelada o confitura.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Y lo que vamos a comprar

Ver las colecciones de las grandes firmas en pasarela nos encanta. Pero no siempre podemos acceder a los elevados precios de sus prendas, así que vamos a buscar otras opciones más asequibles e igualmente de actualidad. Eso sí, no podemos olvidar que barato no significa cutre. Así que seamos racionales y busquemos un mínimo de calidad, al menos, que lo aparente. Olvidémonos de invertir en plastiquetes, puntos malos a la legua, abrigos de corchopan y similares. Es mejor ahorrar para comprar algo mejor que llenar el armario de baratijas. Y más cuando una ya pasa de los 30. Con esto, vamos a ver alguna de las propuestas que se complementan con lo que hemos visto el miércoles.
Look de Blanco. Fantástico también el pantalón.
  • El punto este año es fundamental. Maxicardigans, maxijerseys e incluso vestidos de punto. Están en todo. Eso sí, olvídate de los vestidos de punto si tienes algo que ocultar. Son totalmente indiscretos, lo marcan todo y sin piedad. El esencial: un jersey de motivos invernales para llevar con pantalones formales, no sólo con vaqueros y botas.
Look de Mango. Ese total look en café es también muy interesante.
  • Un pantalón baggy masculino. Sí, este año jugaremos a ser mujeres fatales. Pondremos una Dietrich en nuestra vida. Siempre potenciando nuestra feminidad con blusas de lazo, cinturones finos, sombreros de ala ancha con algún adorno, etc. Si eres bajita, siempre con tacón, porque si no te hará ópticamente aún más pequeña.
Look de Zara. Alegra un sastre negro con complementos en pitón o cocodrilo de colores.
  • Un sastre. En realidad, siempre ha debido haber un buen sastre en nuestro armario ya que son indispensables como fondo de armario. Pero este año ya no hay disculpa. Si lo eliges en negro te servirá tanto para ir a trabajar con una blusa de lazada como para salir de noche con un top en dorado.
Look de Blanco. Me encanta combinada con vestidos de seda.

Look de Primark. Aquí los precios son de risa. Pero no siempre la calidad acompaña, así que atención.
  • Una cazadora estilo aviador con borreguillo. Genial con un vestido de seda y botas moteras. O simplemente con un jersey de punto y un vaquero. Y no se te ocurra combinarla con pantalones cargo, o parecerás un mecánico de Top Gun.
Vestido de Comptoir des Cotonniers.
  • Un vestido rojo Valentino. Para noches con taconazo negro y ya está solucionado. O para días con chaqueta de punto maxi y botas de tacón ancho.
Abrigo de Comptoir des Cotonniers.
  • Un abrigo masculino. Fundamental. Y también fundamental que sea bueno. Son prendas en las que es recomendable invertir un poco más.
A la izquierda, look de Blanco. A la derecha, de Mango.
  • Un pantalón o una falda de cuero. Ya anuncié que seguirían y aquí están. Con pañuelos de seda y jerseys de punto fino. Un aire de secretaria en Revolutionary Road.
  • Unas bermudas. O una trenca. O cualquier prenda que nos recuerde al colegio. Con los loafers de toda la vida son el triunfo perfecto para un día a día.
Look de Bimba&Lola. También con volantes, otra de las tendencias de esta temporada.
  • Un vestido romántico. Para cenas maravillosas o eventos imprevistos. Siempre en nude o tonalidades claritas para contrastar con el negro.
Look de Comptoir des Cotonniers. Me encanta el aire Farrah Fawcett.
  • Una chaqueta de pelo. Es un básico para todo. Para el día con vaqueros y una blusa de seda y para la noche con un vestido o con leggings de lentejuelas. Cuidadín con los pelos tiesos. Si no quieres pieles naturales, busca las sintéticas más agradables al tacto que encuentres. No todo lo que es pelo tiene por qué ser bonito.
Capa de Zara.
  • Una capa. Mil versiones y fantástica para ir informal. Puedes aprovecharla si la tienes del año pasado. Si la escoges de cuadros o en camel, olvídate de ella para la noche. Funciona muy bien con botines de cuña y pantalones baggy tobilleros.
Bolso de Bimba&Lola.
Zapatos de Bimba&Lola.
  • Y en complementos: un bolso gris, unos zapatos masculinos en cualquiera de sus mil versiones y zapatos o bolso en pitón.
Y siempre antes de salir de compras: a vaciar el armario, probar y ser realistas. Elaborar una lista y salir sólo a la caza de lo que buscamos. Sin desesperar. Tarde o temprano aparece.

Seguid tan guapas.

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