lunes, 30 de agosto de 2010

Como yo lo hago: Cookies de chocolate

El chocolate es una bendición que además podemos consumir de todas las maneras imaginables. Hasta en modo masaje. Pero son las galletas una de las más divertidas y atractivas, como las cookies de chocolate.

Ingredientes
(para unas 20 galletas)
75 grs. de azúcar moreno
75 grs. de azúcar blanco
62,5 grs. de mantequilla
1 huevo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
170 grs. de harina de trigo
75 grs. de chocolate de repostería o pepitas de chocolate

Preparación
1. Precalentar el horno a 180ºC.

2. Poner tanto el azúcar moreno como el blanco y la mantequilla (que ha de estar a temperatura ambiente para que sea trabajable) en un bol. Mezclar con las varillas hasta que quede muy cremoso, sin ningún granulito de azúcar.

3. Añadir el huevo y mezclar nuevamente.

4. Añadir la harina tamizada y la vainilla. Mezclar.

5. Si utilizamos chocolate de repostería, rallarlo previamente. Si es en pepitas, lo echamos tal cual. Añadirlo. Mezclar.

6. Cubrir una bandeja de horno con papel de horno. Colocar sobre él pequeñas bolas de la mezcla. Es importante que haya separación entre ellas ya que tienden a expandirse.

7. Hornear unos 10 minutos a 180ºC. Sabremos que están hechas si las apretamos y se mantienen ligeramente blandas.

8. Retirar y dejar enfriar sobre una rejilla. Podemos mantenerlas frescas durante tiempo si las guardamos en una lata.

El consejo
Sácalas del horno cuando estén algo blandas, ya que al enfriar se endurecen. Si no lo haces estarán durísimas.

viernes, 27 de agosto de 2010

Cómoda elegancia


Serán cuestiones de la edad, pero lo cierto es que cada vez me da más pereza llevar tacones. La suerte es que gracias a la gran variedad de zapatos planos podemos elegir ir cómodas sin necesidad a tener que renunciar a lucir con estilo.

Antes de que el reino de los zapatos planos se hiciese con la hegemonía total de estanterías y demás, las veteranas y las siempre recurridas son las bailarinas. Con bailarinas también podemos ir impresionantemente guapas y adecuadas a la situación.
  • Para ir a trabajar, podemos escoger un vestido de seda con un cinturón de piel ancho colocado en la cintura para un look muy romántico. Máxime si el vestido es de estampado liberty. O con un pantalón pitillo y una blusa de seda, de escote pico. Una chaqueta de aire chanelero si la mañana refresca.
  • Para tardes de paseo, con un short de cintura alta y cinturón de tejido con lazada + camiseta con mensaje, por dentro del short y ligeramente abullonada. Y un borsalino para protegernos del sol si nos abandonamos al terraceo largo.
  • Para noches de fiesta al aire libre, o en jardines de amigos, con una falda tulipa y un tank top con un colgante especial que le dé un pequeño aire más sofisticado al conjunto.
Me niego a acabar con los pies maltratados entre el calor y las horas de pie. Por eso, para tapeos largos de domingo, para momentos pequeñamente festivos, las combino con un ligero vestido de algodón de corte abullonado y elijo una gargantilla diferente.


Como ésta de El Jardín de Lulaila, realizada con cristales ahumados. Pertenece a la colección que desfiló en Cibeles junto a las creaciones de María Barros. Toda una joya que además esta de promoción y con los gastos de envío gratuitos. Y disponible con los pendientes a juego.

clic para verlo más grande. Lo tienes aquí.

Ir cómoda no tiene por qué significar que haya que renunciar ir adecuadas y sintiéndonos guapas.

Lo dicho... seguid tan guapas.

No se te ocurra: por ir de plano ir sosa. Elige el qué y poténcialo. Y cuando digo "el qué" es precisamente para no parecer un arbolito de navidad con todo tipo de elementitos. Selecciona qué es lo que quieres que resalte sobre todo lo demás.
Ir cómoda no significa ir cochina.
No te plantes las deportivas hasta la eternidad. Varía un pelín, haz ese pequeño esfuerzo.
Vigila tus talones, sobre todo con las sandalias. Está bien eso de andar descalza porque es sano y natural. Pero estropea mucho los pies. Así que si luego, mimos extra.

Lo encontrarás en: las bailarinas son de Zara. El look de la derecha, de Comptoir des Cotonniers. El vestido, de Bimba&Lola. Y la gargantilla y los pendientes, de El Jardín de Lulaila. Los tienes aquí, con los gastos de envío gratuitos.

lunes, 23 de agosto de 2010

Como yo lo hago: Rollitos Nem

Lo oriental me encanta. Particularmente en temas culinarios. Hay determinados platos que por su sencillez podemos disfrutar sin necesidad de movernos de casa. Y que además tienen un toque fresquito de verano. Como los rollitos Nem. Son muchas las maneras de prepararlos. Vamos a ver una muy fácil y rápida.

Ingredientes
(las cantidades en función del número de comensales)
Obleas de arroz
Brotes de soja
Zanahoria
Puerro
Cebolla
Lomo de cerdo
Sal
Maicena
Aceite

Preparación
1. Picar las zanahorias, el puerro y la cebolla en bastones.

2. Con unas tijeras cortar muy fino el lomo de cerdo. Que se quede en pequeños bastoncitos.

3. Diluir un poco de maicena en agua fría (por ejemplo, una cucharada pequeña en medio vaso de agua).

4. En una sartén, calentar una cucharadita de aceite. Echar el lomo y saltearlo hasta que pierda el color rosado. Retiramos.

5. Echar otra cucharadita de aceite en la sartén y calentar de nuevo. Saltear la cebolla, la zanahoria y el puerro. En el momento en el que estén blanditas las verduras, echar los brotes de soja. Remover ligeramente, hasta que las verduras estén tiernas.

6. Añadir el cerdo y el agua en la que hemos diluido la maicena. Salar al gusto.

7. Remover hasta que la maicena espese. Hasta que los elementos parezcan barnizados, que tomen ese brillo espeso de la maicena.

8. Dejar enfriar este relleno a temperatura ambiente.

9. Cuando esté frío, coger las obleas de arroz y mojarlas según las vayamos necesitando (una a una), unos 10 segundos en agua fría, hasta que sea dóciles porque ya estén blandas.

10. Poner la oblea sobre un paño húmedo para que escurra el agua sobrante. Secar levemente con un papel de cocina (con cuidado para que no se rompa).

11. Colocar la oblea sobre un plato, rellenar con ayuda de una cuchara y cerrar apretadamente haciendo un paquetito.

12. Acompañar de salsa de soja y/o salsa nuoc nam.

Las variedades
Los rollitos Nem pueden servirse fríos o freírlos en abundante aceite caliente durante tan sólo un minuto. Si lo deseamos, podemos hacer mucha cantidad y congelarlos. Después sólo tendremos que freírlos sin necesidad de descongelar.

viernes, 20 de agosto de 2010

Como cada mañana

Decir que tener que arreglarse cada mañana, temprano, para ir a trabajar es terriblemente incordiante no es ningún descubrimiento. Y más cuando fuera hace calor pero en nuestro puesto de trabajo el aire acondicionado amenaza con quitarnos la salud y obligarnos a comprar acciones de Lizipaina. Sin embargo, todos estos contratiempos se vuelven pequeñas anécdotas con la ayuda de una camiseta.

Con una simple camiseta podemos apañar varios looks estupendos para trabajar cuando el dress code no es demasiado estricto:
  1. Lunes: con una falda tulipa y salones de tacón.
  2. Martes: con un pantalón recto y chaqueta estilo chanelero.
  3. Miércoles: con un pantalón pitillo y blazer.
  4. Jueves: con un baggy y biker de piel.
  5. Viernes: con pantalón de cintura alta y cuñas de corcho.
Sin olvidarnos del arma contra aire más efectiva que hay: un foulard. Y así de económica nos puede salir la semana.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: ir a trabajar en microshorts, así con media cachita al aire. A no ser que seas gogó, claro.
Para ir a trabajar, cuidado con las superposiciones. No abuses de camiseta sobre camiseta ni de camiseta + vestido o similares. Que no se te vea demasiado informal. Tampoco hay que pasarse.
Nada de vestidos playeros. Cada cosa para lo que ha sido creada.
Lo mismo con el calzado: las Havaianas y las alpargatas de esparto planas tampoco son adecuadas. Creo además que tu trabajo en la oficina no te vas a poner a vender barquillos ni similares.

Lo encontrarás en: la camiseta es de Bershka. El look de la derecha, de Blanco.

miércoles, 18 de agosto de 2010

El efecto camaleón

Hay prendas que son fundamentales en un fondo de armario veraniego. Sea o no un lugar caluroso, la chaqueta maxi de punto tiene que estar presente. O los frescores nocturnos o los insolentes aires acondicionados obligan. Además, es un auténtico camaleón, que funciona con todo.

Una chaqueta de punto ha de ser buena. Tampoco es necesario gastarse un dineral en ella, pero que no se vea demasiado cutre. Nos hará funciones muy variadas, como por ejemplo:
  • Para ir a trabajar: con un vestido entallado, sin mangas y de escote redondo. Con unas sandalias de tacón medio y un bolso de dos asas y piel blanda.
  • Para salir de paseo: con una falda abullonada o tulipa y un tank top. Lo acompaño de un colgante para que no quede soso. Sandalias planas de tiras. Bolso de cuero natural, colgado a un hombro.
  • Para la noche: con unos pitillo, sandalias abotinadas y blusa de seda o camiseta de paillettes. Maxicartera de piel blanda.
Una prenda tan aparentemente simple que podemos llevar con mucho estilo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: chaquetas de punto con mezcla de lycra. Quedan en modo malla, ultrapegadísimas. El horror.
No le quites la vida. Hay una cosa que se llama bolitas y que inevitablemente aparece. Así que en cuanto las veas asomar y ya no dé más de sí el método cuchilla matabolas, a por otra.
Llevarlas en sistema semidesnudo. Es decir, te bajas a la playa y te la pones sobre el traje de baño y ya así, nada más.
Abusar del cinturón sobre la chaqueta larga. Tuvo su momento, pero como todo lo que se sobreusa acaba explotando ya de cansinez de verlo. Así que vamos a dejar respirarlo un poquito para que nos vuelva a apetecer.
Renunciar a ella para temas más festivos. En absoluto. Si la chaqueta tiene hilos dorados o mezcla de seda, podremos acoplarla a la perfección sobre un vestido para una boda o similar.

Lo encontrarás en: la chaqueta es de Massimo Dutti. El look de la derecha, de Comptoir des Cotonniers.

lunes, 16 de agosto de 2010

Como yo lo hago: Papas aliñás

Saben a sur y saben a aperitivo de verano. Fresquitas y una maravillosa alternativa a las ensaladas. Son las papas aliñás.

Ingredientes
Patatas
Cebolla
Atún en aceite de oliva
Leche
Sal
Perejil
Aceite
Vinagre de Jerez

Preparación
1. Pela las patatas. Lávalas y córtalas en rodajas gruesas. Cada rodaja, a su vez, a la mitad.

2. En un cazo echa la mitad de leche y la mitad de agua. Si las cueces en leche evitarás que una vez cocidas se ennegrezcan. Sálalo al gusto y pon dentro las patatas. Ponlo al fuego hasta que hierva.

3. Cuando empiece a hervir, baja a fuego medio. Es importante que permanezcas atenta al fuego, ya que al ser leche, sube con rapidez.

4. Cuando las patatas estén tiernas, retíralas del fuego. Escúrrelas y déjalas enfriar a temperatura ambiente mientras continúas.

5. Pica la cebolla en dados pequeños o mirepoix.

6. Abre las latas de atún (la cantidad, al gusto). Escurre ligeramente el aceite de oliva.

7. Pica el perejil muy finamente.

8. En un bol vierte las patatas, la cebolla y el atún. Echa el perejil, el aceite generosamente y el vinagre. Recitifica de sal si es necesario. Remueve todo y déjalo enfriar en el frigorífico al menos un par de horas.

El complemento
Si lo deseas, puedes añadir huevo cocido, picado.

viernes, 13 de agosto de 2010

Libre


La seda es un tejido agradable y además muy versátil. Con un vestido de seda en el armario podremos solucionar cualquier problema estilístico que se presente. Sobre todo, si es de algún color neutro y de un estampado ligero para que no se haga excesivamente visto.

El vestido de seda corto lo podremos combinar:
  • Para una tarde de paseo que deriva en noche: con unos zuecos de suela de madera y corte clásico y un bolso de cuero natural colgado de un hombro. El cabello trenzado en la parte delantera.
  • Para un día de compras intenso: con unas bailarinas y una camiseta imperio bajo el vestido.
  • Para una noche de cena y copas: con unas sandalias de tacón, jaula, en color metálico y una biker por si refresca.
  • Para una boda de compromiso o una comunión o similar: con unos zapatos de salón de taconazo y plataforma delantera, en color nude, y una cartera de mano rígida, de madera con cierre dorado. El cabello en un recogido deshecho, muy informal, con una horquilla dorada grande.
Particularmente elijo ponérmelo con un colgante vistoso que le dé un aire más especial y unas bailarinas doradas. Perfecto para una tarde afterplaya, con daiquiri de fresa en una terraza.

El colgante es una pieza única, hecho con nácar y conchas y arena de las Islas Similan de Tailandia. Como llevar el verano puesto. Maravillosamente especial. Si te gusta, queda uno solo y lo puedes comprar aquí.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: si hace fresco y el clima lo permite, no renuncies a las botas. Con unas botas tobilleras o de media caña puede quedar fantástico para una tarde de paseo. Y muy cómodo.
Con camisetas estampadas. Las únicas permitidas son las estilo imperio, blancas.
Renunciar a los complementos. Es mejor invertir en un vestido sencillo, de escaso estampado porque se le sacará más partido; y complementarlo con accesorios. Al contrario, nos agotaremos de verlo antes de rentabilizarlo.
Con alpargatas de esparto. Seda y calzado de playa no es lo más recomendable.

Lo encontrarás en: el vestido es de Rützou. El look de la derecha, de Zara. Y el colgante, de la colección La Plage de El Jardín de Lulaila. Aquí a la venta.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Modositas

Agosto suena a vacaciones. De mil maneras: las hay en el campo y las hay en la playa. Es común evocar el entorno marítimo cada vez que hablamos de tiempo de verano. Y en cuanto nos ponemos a planificar nuestro tiempo en la costa no sólo pensamos en protectores solares. También pensamos en maletas llenas de trajes de baño para disfrutar de la arena, del barco o de lo que tercie.

Si lo nuestro es la playa, aquí va alguna recomendación para nuestro momento salado.

Este año echaremos mano de la camisa blanca, de manga remangada al codo como prenda estrella para bajar a la playa. Y bajo ella, un traje de baño entero: un bañador. Nuestros complejillos están de enhorabuena porque no hace falta ir enseñando más de lo que nos apetece. El bañador es tendencia. Los tenemos en corte halter, palabra de honor, de tirantes, con la espalda descubierta, cruzados, lisos, estampados... mil opciones. Acompañamos el conjunto de un cesto de rafia con aire retro y nos protegemos del sol con una gorra de algodón o con una pamela de paja. Sin olvidarnos de las gafas de sol y de las alpargatas planas de esparto que además de ser un calzado natural y muy cómodo, lo tenemos disponible en montones de colores. Como para cambiar cada día.

Y así a dejar que las horas pasen lentamente, mientras disfrutamos de los mejores momentos de la playa. Como los baños a última hora.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: sé crítica. Si vas a tomar el sol en la terraza de tu casa no pasa nada, puedes hacer lo que te dé la gana. Pero si vas a un sitio público, el decoro manda. Seamos realistas: no todos los cuerpos pueden entrar en un minibikinitanga. Y el "a mí no me importa que me miren" no vale. No es cuestión de ser o no gente sin complejos (que eso me parece muy bien, hay que quererse mucho), es cuestión de mesura. ¿O irías desnuda por la calle? Pues la playa es como la calle: pública.
Los triquinis se resisten a irse, a mí personalmente no me gustan. Si te decides por uno, sólo son aptos para chicas delgadas o con siluetas esbeltas bien dibujadas. En contra de lo que se piensa, no esconden nada. Es más, lo evidencian todo.
Una buena depilación es recomendable para la playa. Más que nada porque te sentirás más cómoda.
Arreglarse los pies es elemental. Con la arena, los pies sufren y necesitan muchos más cuidados. Aplícate una hidratante cada día y hazte de manera regular la pedicura, aunque sea casera.
Cuando te compres el traje de baño, busca el que se adapte a ti, que no tengas que adaptarte luego tú a él. Es decir, si no te gusta que te deje marcas en el escote, busca un bandeau. Más que nada para que luego no tengas que hacer extrañas ecuaciones para que no se te queden las marcas.

Lo encontrarás en: la camisa es de Oysho. El traje de baño de la derecha, de Andrés Sardá.

lunes, 9 de agosto de 2010

Como yo lo hago: Pavías de bacalao

Decir pescado frito es lo mismo que decir verano. Una sangría y a la sombra con el mar de fondo, nos vamos a tomar unas pavías de bacalao con una receta de rebozado que no se deshace, muy esponjoso.

Ingredientes
Lomos de bacalao. Mejor si ya están desalados.
Huevo
Harina
Levadura en polvo
Aceite
Agua
Limón

Preparación
1. Cortar los lomos del bacalao en bastones. Colocarlo sobre papel absorbente para eliminar restos de agua que pueda tener.

2. Pasar por harina.

3. Batir un huevo y echarle una cucharadita de harina, un pellizco de levadura en polvo y un chorrito de agua fría. Batir de nuevo hasta que quede una especie de huevo espeso.

4. Pasar el bacalao enharinado por esa mezcla de huevo y freír en una sartén en abundante aceite muy caliente hasta que esté dorado.

5. Colocar sobre papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.

6. Servir acompañado de limón.

El complemento
Un gazpacho fresquito.

viernes, 6 de agosto de 2010

El Espiario: Buenos Aires


En el año del Mundial, Buenos Aires respiraba fútbol

Buenos Aires es una ciudad maravillosa. De este modo se podría resumir. Una urbe inmensa, a medio camino entre Madrid y París en la que se puede pasear, comer bien, divertirse y comprar sin remordimientos de conciencia. Y hablando español, que nos hace la vida más fácil.

Alguna de vosotras habéis pedido una entrada sobre la ciudad porque próximamente os iréis de viaje. Intentaré que resulte un post breve, aunque estaría hablando de Buenos Aires durante semanas. Para que se haga todo lo menos denso posible, dividiremos por zonas.

Lo recomendable sin duda es mezclarse con la gente. Está claro que hay cosas que ver, pero más que hacerlo en modo turista, lo recomiendo en modo encuentro fortuito. Planificar una zona para cada día e ir paseando. Los bonaerenses son estupendos conversadores y gente muy culta, con los que siempre es agradable pararse. Además, los taxis son baratos y hay muchos. Los oficiales son amarillos y negros y permiten movernos por la ciudad de punta a punta (no intentéis hacerlo caminando) sin necesidad de usar el metro (Subte).

El centro
Allí se encuentra la Plaza de Mayo, rodeada por la Casa Rosada, la Catedral y el Cabildo. Una zona bulliciosa y en la que es habitual ver alguna manifestación.

Cruzando por la Avenida de Mayo hacia la Avenida del 9 de Julio está el Café Tortoni, un edificio singular lleno de historia de la cultura argentina. Ideal para hacer una paradita y tomarse una picada con algo de beber. Que por cierto, los vinos argentinos (Malbec) son muy buenos. Los sirven a temperatura ambiente (para nosotros pueden resultar calientes) pero tienen un buen paladar. También son amantes del champagne, y es habitual comer con Chandon, también de factoría argentina. Tiene un paladar más cercano al cava que al champagne. No os esperéis un Moët&Chandon aunque el nombre se parezca.

La Avenida del 9 de Julio es inmensa. Una mezcla entre Times Square y Puerta del Sol, llena de anuncios luminosos. En ella está el Obelisco, que es la enseña de la ciudad. En el Obelisco desemboca la Avenida Corrientes, en la que se encuentran los teatros. Una especie de Broadway. La programación suele ser intensa y muy interesante, por lo que es recomendable acudir a alguno de los espectáculos en el Gran Rex como en El Nacional. O si no, para el recién re-inaugurado Teatro Colón, al otro lado del Obelisco.

En Suipacha, en la Confitería Ideal (decadente, una muesquita de lo que fue) podemos presenciar tango amateur y espontáneo entre las 5 y las 8 de la tarde. No es un espectáculo, es gente que simplemente baila. Muy auténtico.

La Avenida Corrientes se cruza con la Avenida Florida, que junto con la Avenida Santa Fe, aglutinan gran cantidad de tiendas entre las que recomiendo Cardón, con artículos de piel 100% argentinos. La Martina es por supuesto, una muy buena opción en Buenos Aires. En Santa Fe también encontraremos la Librería Ateneo, un antiguo teatro.

En la Avenida Florida se encuentran las Galerías Pacífico, un gran centro comercial multimarca del que destacaría las zapaterías como Maggio & Rosetto, de calzado maravilloso de excelente calidad y elaborado de manera artesanal. Además del edificio, decorado con frescos y grandes cristaleras. La Avenida Florida suele estar llena de turistas de compras, por lo que se recomienda precaución con los precios. Es habitual regatear, sobre todo en las tiendas de fabricantes de pieles y cuero como Mr. Sweater. No dejes de entrar en alguna de las Librerías Cúspide y traerte cómics de Mafalda y los geniales Macanudo de Liniers.

Torres en Retiro, frente a Puerto Madero

Puerto Madero
Es una zona ultramoderna, de torres acristaladas. Un antiguo puerto reconvertido en zona fundamentalmente de ocio. Vale la pena ver el Puente de las Mujeres, de nuestro Calatrava y pasear por los diques, en donde está la corbeta Uruguay. Es la manera más cercana de ver el Río de la Plata.

A Puerto Madero se va a comer o a cenar. En Buenos Aires en realidad se come genial en cualquier sitio en el que entremos. Eso sí, nada de pescado. La carne, la pasta y la pizza son excelentes, pero no el pescado.

Una muy buena carne y buen asado en la Cabaña de las Lilas. En Asia de Cuba, cocina fusión y un ambiente y decoración exclusivos. Buena pasta en Bice o Bahía Madero.

De copas: El Clan, Rumi o Asia de Cuba.

San Telmo
Una de las almas de tango de la ciudad. Un barrio para pasear entre sus casas coloniales y sus tiendas de antigüedades. Frente al parque Lezama está la Iglesia Ortodoxa Rusa, totalmente moscovita y auténtica, ya que los materiales los llevaron desde San Petersburgo.

Caminito

La Boca
El barrio en el que se encuentran las imágenes típicas de Buenos Aires: Caminito y el Estadio de la Boca, conocido como la Bombonera. Un barrio menos seguro que cualquiera de los anteriores, pero que vale la pena recorrer, porque recoge la esencia de la pasión por el fútbol y los conventillos. Como si fuera una especie de Montmartre, una fila de pintores exponen sus obras que se pueden adquirir a buen precio.

Cementerio de la Recoleta

La Recoleta
Un barrio de contrastes y de largos paseos. Tanto por el Cementerio de la Recoleta, que alberga las almas de personajes importantes de la historia del país (la tumba más conocida, la discreta de Evita Perón), como por la Avenida Alvear, lleno de tiendas de lujo europeo. Cerca, en la Plaza de Francia, se celebra un mercado de artesanía los fines de semana.

Entrar en el Hotel Alvear Palace es imprescindible, ya que es el más mítico de Buenos Aires. Y de paso, las Galerías Alvear, contiguas al mismo.

Los alrededores de la Avenida del Libertador están llenos de parques que al atardecer se pueden ver llenos de gente haciendo deporte. Y entre la Avenida del Libertador y la Avenida de Alvear están los grandes almacenes Patio Bullrich, de alta gama.


Abasto
El barrio del tango. Son montones los locales en los que escuchar y presenciar espectáculos de tango. La mayoría son turísticos, y de entre ellos, recomendable la Esquina Carlos Gardel en alguno de sus balcones VIP mientras cenamos.

MALBA

Palermo
Maravilloso barrio compuesto de pedacitos como el Palermo Viejo, Palermo Hollywood, Palermo Chico o Las Cañitas. Es ideal para pasear, para ir de compras a tiendas de jóvenes diseñadores, para disfrutar de terrazas por la tarde. Un ambiente joven y moderno.

Palermo Chico está rodeado de parques con el MALBA (Museo de Arte Lationamericano de Buenos Aires con colecciones y exposiciones imprescindibles, así como su librería) o el Planetario Galileo Galilei a la cabeza.

En la Plaza de Italia comienza Palermo Viejo, el más bello de todos. Casas viejas convertidas en tiendas de jóvenes diseñadores como De la ostia o María Cher (y mil más, incontables), los artículos de piel de Humawaka o los zapatos de Mischka.

Entre tienda y tienda en la c/ El Salvador, una parada a comer en Mott. O en la c/ Costa Rica la carne de Miranda. Para tomarse un descansito, Janio en Las Cañitas, con unos zumos caseros y cookies para disfrutar mirando a la plaza Costa Rica mientras atardece. Y para comer o cenar, Romario o El Cuartito.

* Otros lugares para no perderse: Tigre o el Hipódromo de San Isidro y terminamos con una cena en La Rosa Negra (Acassuso). Y en cualquier esquina de Buenos Aires, no puedes pasar sin tomarte un alfajor (o alguno más) en Havanna.

Seguramente se me han quedado un millón de sitios sin conocer teniendo en cuenta la magnitud de la urbe. Así que todas las aportaciones serán bien recibidas.

Seguid tan guapas.

miércoles, 4 de agosto de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Corre, corre

Siento adoración por este tipo de zapatos. Son cómodos y muy ponibles. A Leticia se los han regalado. Unos zapatos jazz metalizados que le encantan pero con los que se ve demasiado anclada en vestido+zapatos. Así que vamos a darle ideas para rentabilizarlos al máximo.

Los zapatos jazz son tanto para el invierno como para el verano. Pero en verano podemos potenciar el aire francés que destilan. Los llevaremos de mil maneras, sin caer en el vestido + zapatos que Leticia ya conoce y utiliza:
  • Con un short maxi y una blusa de aire romántico. Para el fresco, fundamental un foulard colocado de modo casual.
  • Si la tarde refresca, con jean pitillo, camiseta con mensaje y chaqueta militar.
  • Para momentos más coquetos, con una falda de cintura alta, con vuelo, estampada + blusa de cuellos redondos y manga corta.
  • Los aires más canallas con falda entallada, corta, de cintura alta + tank top + biker de piel.
  • Momentos marineros con pantalón baggy con vuelta en el tobillo y camiseta navy ligeramente oversize.
  • Más formal con blazer + pitillo + blusa sin mangas con lazada.
  • Para la noche con vestidos rectos, de paillettes.
Y más y más. tanto como dé la imaginación. Y con complementos como los borsalinos, los foulard, los pañuelos de seda de aire carré, los cestos de rafia, los colgantes, los bolsos de cadena... Para no dejar de jugar con ellos.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con un traje de chaqueta de aire masculino. Los jazz han de verse enteros. Para trajes de este estilo, decántate mejor por unos oxford o brogue.
Con faldas o vestidos largos. Por lo mismo, deja que se vea el zapato.
No los bajes a la playa. Demasiado calor y arena para los pobres.
Este zapato te permite atreverte, así que no te cortes con sombreros (incluso el canotier) o con calcetines.
Con vaqueros de campana ancha. Nada de nada.
Tampoco con pantalones vaqueros de corte recto. Los adecuados son los pitillo.
Las pulseritas en el tobillo. Vale, no viene a cuento, pero me apetece comentarlo. No pasa nada por ponerlas. QUE NO PASA NADA, que ya veo las susceptibilidades. Simplemente creo que ya están un poco vistas, y es el momento de aparcarlas un poco. Pequeño consejo para coger o no. No es una normal, que conste.

Lo encontrarás en: los zapatos de Leticia son de Stradivarius. El look de la derecha, de Andersen&Lauth.

lunes, 2 de agosto de 2010

Como yo lo hago: Bizcocho mármol

A nadie le amarga un dulce. Este bizcocho puede ser el cierre perfecto a una cena de verano, de terraza, justo antes de los mojitos. Un bizcocho dos colores o bizcocho mármol.

Ingredientes
(para 6 personas)
175 grs. de chocolate negro para postres
225 grs. de azúcar
175 grs. de harina
175 grs. de mantequilla
5 huevos
1 sobre de levadura en polvo

Preparación
1. Precalentar el horno a 180ºC.

2. Batir las yemas con el azúcar hasta que se quede muy cremoso. Lo fundamental es que no queden los granitos de azúcar.

3. Añadir 100 grs. de mantequilla (tiene que estar a temperatura ambiente), la harina tamizada y la levadura. Mezclar bien.

4. Batir las claras a punto de nieve. Incorporarlas batiendo lentamente y siempre de abajo hacia arriba.

5. Dividir la mezcla en dos partes.

6. Fundir al Baño María el chocolate troceado y los 75 grs. de mantequilla restantes. Hazlo removiendo continuamente.

7. Echar la mezcla del chocolate y la mantequilla en una de las mezclas. Remover bien.

8. Coger un molde y untarlo concienzudamente con mantequilla. Después, enharinarlo, para evitar que se pegue la masa. Sacudirlo para eliminar la harina sobrante.

9. Echar las mezclas en el molde de manera alterna para que al cocer se combinen los dos colores.

10. Meter el bizcocho en el horno a 180ºC durante 45 minutos. Introducir una aguja para saber si está listo. Lo estará cuando la aguja salga limpia.

11. Desmoldar, dejar enfriar y decorar con azúcar glass.

El acompañamiento
Ideal con una bola de helado de vainilla.
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