lunes, 31 de mayo de 2010

Mi día B: Relax


Éste ha sido el color de mi fin de semana. Mi último fin de semana de soltera porque ahora sí, comienza la cuennta atrás: el sábado es mi gran día B.

Os podéis imaginar que a cinco días de mi boda estoy, cuanto menos, atacada. Todavía a 1000 kms. de donde se va a celebrar y con montones de cosas en el aire. Así que necesito fuerza extra para que esta última semana salga redonda. Por eso, mi cuñada (que es una rubia genial) nos llevó al chatín y a mí a disfrutar del mejor fin de semana que podíamos tener. Fundamental y recomendable para todos los novios. Rodeados de azul y de verde. A Chiclana de la Frontera. En realidad, al Hotel Barceló Sancti Petri, que es todo un lujo para los sentidos.

El Barceló Sancti Petri es una maravilla de hotel, en la playa de La Barrosa, inmerso entre exuberante vegetación. Tanto, que por momentos nos creíamos en el Caribe.


Cuidado al detalle, con una decoración exquisita de la que tomar nota de mil y una ideas para casa.


El tiempo en realidad se detuvo. Se detuvo tanto que no nos dio tiempo de disfrutar del SPA estupendo que tiene. Pero se estaba demasiado bien al sol. O simplemente en la terraza de la habitación mirando al mar con un Nespresso. No tenemos disculpa... pero entonces habrá que volver.


Aunque el viernes fue más relajado, el sábado ya teníamos más ganas de fiesta. Así que una cenita y unas copas posteriores parra celebrar nuestro último fin de semana... de solteros.


Para la cena (teniendo en cuenta que las noches de la costa de Cádiz todavía nos regalan un agradable fresquito que en Sevilla ya casi ha desaparecido), un vestido navy de manga larga, corto que se puede combinar:
  • Con un cinturón de eslabones dorados y sandalias planas en T.
  • Con un blazer negro remangado y botas de media caña.
  • Con un pañuelo de animal print en rojo (aunque ya sabéis que a mí no me van, pero reconozco con el navy funcionan) y sandalias de yute.

O como lo llevé yo: con sandalias de madera y dos brazaletes dorados colocados sobre la manga. Cartera de mano grande de piel blanda en cuero natural. Y un colgante de la colección La Plage. Una pieza única hecha con corales y arena de las Islas Similan de Tailandia: más navy imposible. Y adornado con un pequeño camafeo en negro. Una monada, que además me alegró un vestido que veía demasiado oscuro para la luz de Cádiz.

Seguid tan guapas.

Lo encontrarás en: el vestido de la izquierda es de Diabless. El de la derecha, de Blanco. Y el colgante pertenece a la colección a La Plage de El Jardín de Lulaila. Si te gusta, corre... ¡sólo queda uno!

viernes, 28 de mayo de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Bautizos inmediatos

La saga continúa. Y no porque hoy vaya también de bodas, si no porque va de lo que normalmente sucede inmediatamente después: los bautizos. Bea tiene uno inminente: mañana sábado. Y como soy muy maja (que me lo digo yo, que de vez en cuando me autosubo la moral) pues rauda acudo a echarle un cable. En concreto, con este vestido de corte romántico, en blanco roto. Le apasiona... pero no sabe cómo enfrentarse a él para este evento.

El vestido en cuestión es una pieza a la que se le puede sacar mucho partido. Puede funcionar perfectamente para el bautizo si explotamos al máximo su lado más romántico. Para ello, déjalo suelto, colócale una cadena dorada larga con un colgante final, zapatos altos con pulsera estilo Mary Jane, bolso de boquilla con cadenita corta y trenzas en el cabello. Además, Bea juega con la ventaja de su juventud, que hace este look plenamente apto para ella.

De todos modos, el vestido podrá llevarlo en mil ocasiones más:
  • De noche: con una blazer remangada negra, oversize; sandalias muy altas en color flúor a juego con el bolso de cadenas.
  • De tarde: con un cinturón fino en color cuero natural, chaqueta de punto y sandalias de suela de madera o zuecos.
  • De día: con un pañuelo anudado a modo de cinturón y sandalias planas u oxford de cordones, planos. Y un sombrerito de paja.
Eso sí, para el bautizo no lo informalices ni lo encanallices. Teniendo en cuenta que es algo de aire infantil, es mejor que te conviertas en una ninfa y no en un ángel del infierno.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: prisas de última hora. Nunca son buenas. Salir a la calle a la caza del vestido de nuestros sueños la tarde antes no suele, por regla general, tener un final feliz. Es mejor echar mano de fondo de armario.
Comprarte algo si sabes que ya te estás arrepintiendo. Preferible pasar un poco más de tiempo en el probador e intentar ser objetiva.
Llevar unos zapatos de plexiglás a un evento de este tipo. No los acabo de ver para algo formal.
Botas moteras o algo similar. Que no. Que ese aire de incomprensión que lleva a saltarse los protocolos a la torera sin orden ni sentido, está bien para la pubertad. Pero punto.
Cazadoras vaqueras. Vale que los bautizos sean algo muy familiar pero no exime de intentar hacerlos festivos, como merece la ocasión. Así que tampoco te digo que te plantes el visón, pero una chaquetita de punto ya es mejor que algo en denim.
No renuncies a la rafia si te encanta. Llévala en cartera de mano.
Tampoco te cortes y si te apetece ponte un tocado. Búscalo pequeño, no exagerado. Tanto diademas como tocados son admisibles.

Lo encontrarás en: el vestido de Bea es de Mango. El de la derecha, de Andersen&Lauth, a la venta en H.A.N.D.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Mi super mejor amiga

El tema nupcial me rodea. Lo tengo encima de la mesa, en la agenda (con un listado enorme de cosas que cerrar), en mis fines de semana (maravillosa la despedida con mis amigas de Coruña y maravilloso el restaurante), en mis conversaciones... y en los correos electrónicos. Es tiempo de bodas, ahí no hay duda. La duda común está en salir airosa de ella.

Elena tiene una muy especial. Una boda en un sitio cálido, de mañana. Una boda civil en un entorno precioso. Sus dudas giran en torno a dos vestidos: uno largo y otro corto. Antes de profundizar en cada uno, nos quedaremos, sin duda, con el corto. Vamos por partes.
  1. El vestido largo: para tu silueta los vestidos largos no son los más adecuados, ya que desdibujan tu perfil. Intenta marcar la cintura de alguna manera siempre que puedas. Por otro lado, para una boda por la mañana es desaconsejable llevar un vestido largo. La única opción es buscar una prenda con aires ligeramente informales, que no se vea un vestido de fiesta.
  2. El vestido corto: es el apto. Te queda fenomenal y es adecuado para una ceremonia del estilo a la que acudirás. Aunque se habla de que el color negro no se lleva a las bodas, al ser ésta civil el protocolo es algo más relajado. Los complementos ideales jugarán tanto con el rosa empolvado como con el plata. Por ejemplo, los zapatos en rosa empolvado y el bolso en plata (un clutch pequeño). Y el tocado, con ambos tonos. Elige un tocado que no sea ancho, pero sí alargado y alto de modo que te estilice. Si hace frío (que lo dudo, siendo donde va a ser) lo mejor es una estola ancha (como las de piel del invierno) pero en una seda ribeteado de raso. La seda en negro con el ribete en plata, por ejemplo.
Y baila, baila mucho. Disfruta, pásalo genial. Al menos, ¡eso es lo que yo deseo para mis invitados!

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: renunciar a vestir bien e ir elegantemente y ser el alma de la fiesta sólo por no obedecer a un estándar made in Vogue. El estándar lo marcamos nosotras mismas con nuestro carisma.
Los cortes imperio son peligrosos si estamos gorditas o tenemos una cadera desproporcionada con respecto a la parte superior. Es prácticamente aconsejable de modo único para las de caderas rectas y siluetas muy largas y delgadas.
Nada de boleros para siluetas gruesas. Libertad de movimiento ante todo. Además, la impresión óptica con una chaquetilla tan corta es negativa. Es preferible un chal.
Evita los tacones excesivamente altos. Mejor los cuadrados y llevables.
El cabello suelto te dará un aire más juvenil. Retíralo de la parte delantera, pero no te lo recojas de todo.
Los tocados mejor que te alarguen la silueta. Por eso, nada de piezas anchas y enormes.

Lo encontrarás en: A Elena le gustaban los zapatos de Unisa, que se pueden encontrar en zapaterías como Nicolás (Almería, Cádiz, Huelva, Málaga, Sevilla y Madrid) o Vinca (A Coruña).

lunes, 24 de mayo de 2010

Como yo lo hago: mi cabello para el Día B

Hoy un remix. Porque es algo que yo hago pero que además que hago con el objetivo B. Que por cierto, me queda nada, nada.

Una de las cosas en las que rápidamente me puse a pensar el día que decidimos casarnos fue en mi cabello. Lo llevaba corto, y disponía de 8 meses para que me creciese lo suficente. Con la contrapartida de que mi pelo es fino y quebradizo, con tendencia a secarse en las puntas. Vamos, una joya preparada para pasarse 8 laaargos meses sin cortarse. En realidad, sólo me corté las puntas una única vez.

Los milagros, señoras, existen. Yo me los encontré de tres en tres. Este trío es al que le hago la ola cada vez que entro en el baño. Os cuento:
  1. El primero es el champú de I.C.O.N. "One soul" libre de sulfatos. No es nada agresivo y te permite lavarlo cada día sin que se te reseque el cuero cabelludo.
  2. El segundo, es la mascarilla hidratante "Transformational Infusion" también de I.C.O.N. Una vez aclarado el cabello, se aplica y se espera sólo un minuto. 60 segundos de nada. Se aclara nuevamente y os aseguro que el pelo queda suave y desenredado. Y lo mejor de todo, es que protege las puntas para que no se abran. Os prometo que después de 6 meses sin pasar por la peluquería, mis puntas están perfectas. Con sesiones de planchado incluidas.
  3. Y el tercero y último es otra de las sorpresas de Mercadona. Los productos Deliplus son un descubrimiento, y la línea de cuidado capilar Stylus, más. Es el spray de keratina líquida. Se aplica una vez lavado el cabello. Le retiramos la humedad con la toalla y lo vaporizamos sobre las puntas. Desenredados y secamos como habitualmente. Ayuda a engrosar el cabello fino, y si se hace de manera constante ¡funciona!
Por eso les hago la ola. Porque además de todo, lo puedo hacer sin necesidad de perder tiempo, ni de planificarme una mañana de fin de semana para dedicarme a hacerlo. Me acordaré de ellos el gran día B desde la primera hora de la mañana hasta la última de la noche.

viernes, 21 de mayo de 2010

Comodín: EDITADO


Descubrir la prenda que será nuestro imprescindible es fundamental cada temporada. Lo es porque supone un salvavidas maravilloso para mañanas con prisa o para días de cerebro atorado. Esta temporada mi comodín es un pantalón baggy y una blusa de manga francesa, de color blanco. Todo, en algodón. El tejido por excelencia.

Con estas dos prendas me hago miles de conjuntos. Que van a la perfección para salvarme de situaciones variadas. Así, el baggy lo combino:
  • Con una camiseta navy. Sí, de esas de las que hay miles. Que a veces esto de "ponerse de moda" hace pupita cuando nos gusta algo que nos ponemos de siempre. Pero en fin, aunque se vea hasta debajo de las piedras yo recomiendo no olvidarse de ella. Y lo combino todo con unos zapatos jazz de cordones, de color blanco.
  • Con una camiseta blanca + camisa denim. Un look muy cómodo y muy fresco. Cierro con unas bailarinas y un bolso de piel blanda con un pañuelo de seda anudado en una de sus asas.
  • Con un top de seda. Para tardes más especiales, me pongo unas sandalias de suela de madera y una cartera de mano maxi, en color natural.
  • Con una blusa floreada, de escote halter, en algodón. Para momentos de chiringuito, de tardes con mojito. Con unas Havaianas. O con náuticos.
Y mi blusa blanca favorita cada vez lo es más gracias a mi última adquisición. Maca os enseñó la suya ayer... y yo lo hago hoy. Mi colgante Petite Lu Martine.

Estoy encantada con él porque desde que lo tengo me he dado cuenta de que LO NECESITO. Me hace falta para que no se me vea tan sosita la blusa... o cualquier camiseta blanca o vestido de temporada.

Además, me permite llevar a mis adoradas Lulailas también en verano.

Negrita
Están hechas y pintadas a mano. Son unidades limitadas, totalmente exclusivas y... ¡sólo quedan 3! Si te das prisa, una puede ser tuya... Las tienes aquí. Y luego me cuentas si las necesitas tanto como yo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: los baggy de algodón en un color neutro como éste no son muy aptos para salir de noche a muerte, arrasando por lo oscuro. No, mejor para looks más tranquilitos.
Según lo anteriormente expresado, nada de ponértelo para eventos formalinos.
Con botas. Las botas en verano son para llevar con las piernas al aire. Unas piernas morenas y torneaditas con botas y short o botas y vestido son maravillosas.
Si tienes frío, lo ideal en este caso es abrigarte con una cazadora vaquera. No hagas experimentos con blazer. Prendas tan largas te harán parecer más bajita.
Olvídate de estos baggy si tienes las piernas cortas. No tiene nada que ver con la estatura, pero sí con la longitud de tus piernas.

Lo encontrarás en: los pantalones son de Zara. La blusa y el look de la derecha, de Comptoir des Cotonniers.

P.D. Y esta noche... rumbo a Galicia para mi segunda despedida de soltera. Al final esto de casarse va a tener ventajas...

EDITO: siento deciros que La Petite Lu Martine está AGOTADA!! Si os dáis prisa, aún podréis disfrutar de La Petite Lu Claudine y de la La Petite Lu Marie. ¡Sólo queda una de cada!

miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Con tus lunares

Creo que son las entradas más numerosas, las de las bodas. Menos mal que los quebraderos de cabeza estilísticos quedan compensados con lo bien que se pasa, si vamos con gente conocida y no es una boda de compromiso, claro.

Lo peor de las bodas es la cantidad de presupuesto que se va en eso de ir de invitada. Te pones a sumar y se descontrolan los números. Pero no tenemos que renunciar a ir monísimas por muy apretada que tengamos la cartera. Es mucho más necesario el ingenio y el estilo. Una sabia combinación de estos dos elementos nos llevan al éxito (económico) seguro.

Marian tiene una boda en junio, de mañana, en algún lugar en el que no hará especialmente calor. Como siempre, el problema está en cómo abrigarse sin perder el glamourazo.

Su idea es llevar un vestido de escote halter, en negro con lunares blancos, ceñido a la cintura con un cinturón elástico también negro. Zapatos y cartera de mano igualmente negros. Y tocado blanco y negro. Para el fresquito tiene dos opciones: o un bolero blanco o un chal negro. Y de medias duda si llevarlas transparentes o negras. Vamos a ir por partes, que aquí hay miga:
  • En primer lugar, nada de medias negras. ¡Ni por asomo! Es junio, es primavera, y por muy malo que esté el tiempo no podremos llevar ya unas medias negras, aunque sean finísimas. Si no queremos ir de piernas al aire, lo mejor será llevar unas medias transparentes sin brillo y del mismo tono que la piel.
  • Entre el chal y el bolero... si no queda más remedio, en este caso, el chal. No le va el bolero porque son demasiados cortes: por un lado, el vestido es muy cerrado en el escote, por otro, de repente corta en el cinturón y queda un efecto extraño. Si hay que elegir entre esas dos opciones, mejor el chal que así se te verá el escote halter del vestido. La opción perfecta sería un abrigo del estilo que aparece en la fotografía de arriba a la derecha: tres cuartos, estilo capa, de manga corta o francesa. Una pieza coqueta que va mucho con el estilo del vestido y le da un aire más arreglado.
  • Huye del binomio blanco/negro tan cerrado. Es demasiado sobrio, demasiado espeso. Te recomendaría que le dieses un punto eligiendo algún complemento como el tocado y la cartera de mano en rojo sangre, que con los lunares va muy propio. O con violeta, verde, fucsia...
  • Buscas unos zapatos peep toe en negro, no demasiados altos. Busca el modelo Nómada de Unisa. Lo hay en muchos colores y son cómodos y fenomenal de precio.
Pero es sólo una opinión. La única verdad verdadera es la que tú veas en el espejo: si te sientes cómoda y guapa, entonces adelante.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: medias oscuras más allá del invierno. Pueden valer en abril en ciudades frías, pero en junio ya no son admisibles.
Bolsos grandes, de colgar al hombro. En una boda sólo tienen espacio las carteras de mano, los bolsitos de mano, las cositas discretas y monas. Por muy auténtico que sea tu Neverfull de Louis Vuitton, lo siento en el alma, prenda, pero en la boda rien de rien.
Cortarte con el punto. Bien elegido tiene también cabida en una boda. Podemos buscar una chaqueta de punto con seda, con hilos de lamé... que pueda resultar especial y complementar un look de primavera a la perfección.
Ni renuncies a tu estilo ni nagas un corta-pega sin sentido. No te vayas a los extremos. Analiza pacientemente lo que ves ante el espejo y haz que se adecúe a lo que tú buscas. No tienes por qué parecerte a nadie, pero la disculpa de "es que es mi estilo" no excusa pequeñas barbaridades estilísticas. La idea es seguir mejorando.

Lo encontrarás en: el vestido de Marian es de Vero Moda. El look de la derecha, de D-Due.

P.D. Os presento el nuevo pecado. Son una monada. ¡¡Y se están acabando!!

lunes, 17 de mayo de 2010

Como yo lo hago: Gazpacho

Mientras esperamos a que el buen tiempo sea ya algo habitual y cotidiano y no pequeños espejismos semanales, ya va apeteciendo comer fresquito. Las ensaladas son comunes en estas épocas del año, pero como alternativa el gazpacho funciona igualmente bien. Tanto como primer plato como aperitivo, es muy sabroso y además ayuda a potenciar nuestro moreno de cara al veranito, por todo ese beta-caroteno que nos aporta el tomate.

Hoy vamos a comer gazpacho. Soy adicta al gazpacho. Y éste que os presento está suave y muy muy rico.

Los ingredientes:
(para 4 personas aproximadamente)
100 grs. de pan duro, de días anteriores
100 grs. de pimiento verde italiano o pimiento de freír (el que es alargadito y estrecho)
La mitad de un diente de ajo
1 kg. de tomates para gazpacho, maduros (tanto la variedad en rama como pera)
Agua
Aceite
Sal
Vinagre

La preparación
1. Pon el pan duro dentro de un bol grande. Pártelo todo lo que puedas y mójalo con agua. Déjalo reposar hasta que el pan esté blandito. El exceso de agua tírala. Llegará con la que el pan haya absorbido.
2. Corta los pimientos verdes en rodajas. Retírales las semillitas y las partes blancas de dentro. Échalos en el mismo bol en el que tienes el pan.
3. Corta los tomates en dados. No hace falta que les retires ni la piel ni las semillas. Mételos también en el bol con los pimientos y el pan.
4. Retira la parte interior del diente de ajo. Echa la mitad en el mismo bol junto a los otros ingredientes.
5. Bate la mezcla con la batidora. Hazlo hasta que no queden trozos enteros.
6. Coge un pasapuré y otro bol. Pasa la mezcla por el pasapuré para separar las pieles de los tomates y las semillas. Que quede un gazpacho suave.
7. Echa sal, un chorrito de aceite de oliva y otro de vinagre (según tu gusto. Te recomiendo que lo hagas con mesura y lo vayas probando). Bátelo con la batidora para que se aliñe bien.
8. Déjalo enfriar en el frigorífico un par de horas. Conviene que esté fresquito pero no helado, ya que perderá el sabor.

Aviso: se puede convertir en un auténtico vicio...

La guarnición:
Puedes simplemente beberlo o tomarlo como primer plato. Para ello, acompáñalo de una guarnición compuesta de diferentes platos con huevo duro, pan, pepino, tomate o cebolla; todo picado pequeñito. A elegir.


P.D. Hoxe é o día das Letras Galegas, ¡parabéns, Galicia!

viernes, 14 de mayo de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Qué frío, señoras

Las bodas en primavera son una lata. Y como a mí me gusta ser p*******, pues me caso en primavera, y en Galicia. Con lo que me imagino que las invitadas a mi día B estarán pensando lo mismo que Patricia: ¿y qué me pongo yo encima si hace fresquito? Un vestido super bonito no nos lo podemos cargar con cualquier cosa que elijamos.

Patricia está invitada a una boda de mediodía que se celebra en breve, en Galicia, y probablemente en la que hará bastante frío. Tiene este vestido en nude y marrón, y un tocado maravilloso con plumas de faisán... pero busca el QUÉ para abrigarse. Vamos a ver alguna opción.

La espalda del vestido determina bastante el tipo de prenda que podemos llevar. Es decir, no podemos decantarnos por un bolero y dejar al descubierto la mitad de la filigrana trasera. Queda una especie de despropósito. Así que lo ideal será buscar:
  • Una chaqueta entallada de largo a la cintura con la manga francesa. El cuello puede ser chimenea (que es el fantástico para el escote del vestido) o de solapas. Si no la encuentro entallada, puede ser también estilo capa. El color perfecto será el crudo, y los zapatos irán en idéntico color, frente a la cartera de mano que iría en chocolate.
  • Un abriguito tres cuartos en tejido ligero que deje al descubierto un par de centímetros del vestido. Con los cuellos redondos y botones de bola para mantener el aire coqueto del conjunto. Puedo escogerlo en algún color oscuro, y si es liso, ponerle un pequeño broche.
El no se te ocurra desde luego es casi único: pasar frío está prohibido. Siempre hay una pieza adecuada que nos libra del congelamiento terrible.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: en este caso, el bolero no tiene cabida tanto por la espalda descubierta del vestido como por la manga del mismo. ¿Dónde piensas meter tal cantidad de tela en un trozo tan pequeño de prenda? Que los churretes funcionan, claro que sí, pero pasarse la cena en modo plisado obligado no mola pero nada.
Un chal tampoco va nada de nada de nada. Es mortalino total.
Bueno, y si te plantas un mantón de Manila, llámame para poner a prueba mi ritmo cardíaco. Si no muero asincopada entonces estoy preparada para lo que sea.
Cuidadín con las medias... Si el vestido es corto o tiene vida propia con tendencia a trepar por la pierna, olvídate de las de muslo. Es superfatal ver a mujeres en proceso descocado con la puntillita de la media + morcillita al aire.
No te pongas a jugar con oros y platas y cobres. El vestido ya tiene color suficiente, intenta que los accesorios sólo lo apoyen, que no haya más protagonistas.
Ojo al bolso. Esos inventos de finales de los 90 que eran unos bolsitos cuadraditos con dos asitas y pedrerías probablemente vuelvan (vuleve todo, nunca se sabe), pero no ahora. Así que déjalos en donde están. Ponte una cartera de mano o una bombonerita con boquilla.

Lo encontrarás en: el conjunto de la derecha es de Carolina Herrera.

jueves, 13 de mayo de 2010

Un día excepcional


Es un día excepcional porque se trata de un jueves y estoy publicando, que sabéis que no suele ser algo habitual. Pero no es para menos, ya que no podía dejar de anunciaros la salida del número 3 de la Revista Atelier.

Con un contenido super completo (dos editoriales sorprendentes), una portada de infarto y la maravillosa entrevista a través de la que podemos conocer a Carmen de El diablo se viste de Zara, Atelier se hace mayor. Y al hojearla se siente la supercalidad de todos los que colaboran en ella.
clic para verla más grande

Mi Entrevista con el Armario está también presente. Y para mí sigue siendo un honor compartir páginas con grandes, muy grandes. En este caso, los imprescindibles serán para la playa: una camisa masculina, un traje de baño, un cesto de rafia y unos náuticos.

Si queréis ver bien la revista, sólo tenéis que pasar por su página web. Podéis incluso bajárosla como PDF.

Como siempre, darle las gracias a Bea, a su profesionalidad y a sus ideas maravillosas. No me cansaré de agradecerle que me deje formar parte de este proyecto.


Y ya que estamos, que sepáis que mi humilde cortijo también está entre los que podéis votar al mejor blog de moda de Marie Claire. Así que si queréis que servidora sea un pelín más rica y que de paso os podáis ir a Marruequitos, pues dadle al clic. En lo más profundo de mi ser os daré las gracias.

Seguid tan guapas.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Mi día B: Despedida a la mediterránea

Me gustan las sorpresas. Me encantan. Jamás he sentido tentación de abrir los regalos de Reyes antes de tiempo aún sabiendo en dónde estaban escondidos. Así que cuando mis amigas me anunciaron la fecha de mi despedida de soltera entré en modo-ilusión al segundo uno. Y la verdad es que se llevarían el premio máximo de preparación de fin de semana sorpresa.

El viernes recibí unas escuetas instrucciones. Tan sólo me anunciaban que preparase una maleta con un bikini+trench+ropa de primavera y que me acercase al aeropuerto de Sevilla. Sin más. Podría ser cualquier sitio. Al llegar a San Pablo, otro mensaje con un localizador de Iberia. Y la maquinita de auto check-in hizo el resto... La verdad es que se lo habían planificado. Me llevaban a Valencia. Sorpresón genial.


En Valencia no me esperaba nadie. Tan sólo otro mensaje con otras instrucciones para acudir a un punto de encuentro... en el que tampoco había nadie. Pero había una caja en el suelo con el inicio de la fiesta. El primer guiño a esos 14 años que hace que nos conocemos. Y de cómplice+gancho+testigo, alguien de por aquí: Sandra. Qué ilusión me hizo verla, aunque fueran unos minutos. Y no será la primera blogger que tiene presencia en este fin de semana, además de Maba, una de mis grandes amigas, habría otra más...

El hotel estaba en el centro de la ciudad. El Hotel Boutique SH Inglés fue testigo de los encuentros, las risas y las bromas. Totalmente recomendable, está situado en el Palacio de los Duques de Cardona, un edificio histórico del siglo XVIII a un paso de los sitios más emblemáticos de la ciudad.

Playa de El Saler

Paseos por la Playa de El Saler en el Parque Natural de la Albufera, con arrocito y fideuá en la Arrocería Duna con un sol maravilloso.


Además escogieron un fin de semana de fiesta. Ese fin de semana se celebraba la fiesta de Nuestra Señora de los Desamparados, con música, falleras, flores y fuego.

Restaurante LaLola

Lo mejor sin duda fue la noche del sábado. Una cena en el Restaurante LaLola, con un DJ amenizando la noche. Y una carta... de escándalo. Nada de perderse el foie laminado con pan especiado y los mojitos.

Mi hadita novia con algo azul de Macarena Gea

Pero todavía quedaban sorpresas. En forma de recopilación de años de fiestas variadas... y de hada. Sí, la tercera bloggera. Una de las maravillosas haditas de Maca, vestida de novia y con algo azul. Un detalle que mis amigas quisieron para mí en una noche tan especial.

Sin duda, el fin de semana será para recordar. Todos y cada uno de los detalles estaban pensados y organizados, todo previsto. Con mucha discreción: sólo nosotras sabíamos que estábamos de despedida. Así todavía resultó más mágico.

Y como no me olvido de la temática de este blog, vamos a ver cómo sería una maleta ideal de fin de semana en primavera.

Tal y como están las cosas, cada vez es más recomendable viajar en avión con equipaje de mano. Cuanto más pequeña sea la maleta, menos quebraderos de cabeza en el aeropuerto y también en el destino. Lo ideal será:
  • Un par de trajes de baño por si el tiempo es bueno. Con un pareo y unas sandalias planas o Havaianas ya tenemos modelito posible playa.
  • Un trench. En primavera puede ser habitual el tema lluvia. Y si no, un blazer o cazadora en denim. Según nuestro estilo.
  • Un pantalón vaquero pitillo + dos camisetas de algodón básico + un jersey de cuello pico en punto muy fino.
  • Un pantalón estilo baggy + camiseta o blusa de manga corta + chaqueta de punto fino.
  • Dos foulard para las noches frescas.
  • Un par de vestidos para la noche; o falda y top; o pantalón y blusón.
  • Dos pares de zapatos de tacón.
  • Un par de bailarinas o zapatos de cordones sin tacón.
Y las recomendaciones de siempre en cuanto a maletas.

Lo prometido es deuda, así que seguiré dando datos hasta que mi día B llegue. Que cada vez estoy más nerviosa... y falta menos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Como yo lo hago: A vueltas con las revistas

Seguramente más de una de las que pasáis por aquí sois habituales consumidoras de revistas varias. Y seguramente también os pase que no las queréis tirar: os gusta conservarlas y con el paso del tiempo, volver a verlas, repasarlas. Yo aún tengo mis Ragazza del año 92... Qué tiempos aquéllos, en los que Vanessa Lorenzo aún era una jovenzuela elegida The Model of the Year. En fin, que no las tiro ni muerta. Son joyas de mi incipiente interés adolescente en los libros de caballerías, como las llamaba mi madre.

Pues si a esas primeras Ragazzas les seguimos haciendo un infinito suma y sigue de revistas variadas, de un no parar de editoriales, entrevistas, ideas, consejos... encuadernados en hermoso papel, tenemos como resultado un problema grave de alojamiento. Lo lógico es empezar por estanterías. Pero existen otras maneras de poder conservarlas sin limitar el espacio para los libros. Y que además, quede bonito.

Yo las convierto en muebles. Son columnas sobre las que reposan cuadros o fotos. O patas de una mesita auxiliar con un cristal encima. La irregularidad de tamaños y grosores las hace ideales para este juego, que además vale para cualquier estancia de la casa.

Sácalas ya de los cajones, de los armarios, de las estanterías, y dales uso. Así además las tendrás a mano siempre que quieras.

viernes, 7 de mayo de 2010

Mi día B: Momento pedida

La primavera es terrible. La salva el hecho de que nos acerca los deseados primeros calores, pero por lo demás, es un auténtico engorro: alergias, defensas bajas, tiempo inestable, cansancio... y al mismo tiempo, los días más largos, las nuevas colecciones, el sol al mediodía. En fin, que es una estación bipolar. Y elegir un estilismo para un día primaveral se torna en ocasiones complicado.

En esta tesitura me encontraba hace un par de fines de semana, en la jornada previa a mi pedida. Un fin de semana fresco y muy lluvioso pero en estación primaveral. Por lo que recurrí a un mix de elementos que recordaban al momento del año pero que además me permitían no morir congelada y empapada. Así que voy a compartir con vosotras mi look momento pedida, que además puede servir para cualquier otra situación de primavera.

Mi pedida (por cierto, qué denominación tan sumamente hortera) se celebró en el campo, en un entorno totalmente rural, a mediodía. Un día lluvioso con intervalos de maravilloso sol: lo que se conoce por primaveral o bipolar. El lugar, maravilloso, en pleno Camino de Santiago (en un año especial para Galicia, por cierto) rodeados de campo, piedra y de montaña. La elección, por tanto, fue la siguiente:
  • Un vestido de seda, estampado en piedra y granate, de manga francesa y cuello mao, con un leve fruncido en la cintura. Combinado con zapatos de tacón bajo, estilo Mary Jane y color granate. Cartera de mano grande, en piel, de MO by María Roca; y para la lluvia gallega, un trench-capa. Como único complemento, un colgante.

Y risas, y nervios, y emoción. Un día del que guardo un grato recuerdo. Y en el que al final, salió el sol.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: pantys de lana para ocasiones algo formales. Está claro que el grado de formalidad a un evento de este sitio se lo dan los protagonistas y el entorno, pero aún con todo, nada de pantys de lana.
Tampoco se te ocurra aparecer en el medio del campo con unos taconazos de la muerte. Ni son apropiados ni nada prácticos.
Sandalias joya. ¿Al mediodía? Lo mínimo que puede parecer es que acabas de llegar, desde la noche anterior, claro.
Pasarte de informal. Que sí, que es entre familias, que incluso hay cierto grado de confianza, pero solemnicemos las cosas en la medida en que lo merecen.
Si es algo a mediodía, tampoco vayas como si fuera una cena. Los códigos son totalmente diferentes.

Lo encontrarás en: el vestido es de Massimo Dutti. El conjunto de la derecha, de Andersen&Lauth, una marca que puedes disfrutar en las tiendas HAND.

P.D. Por cierto, hoy me voy de despedida de soltera. Maba sabe bastante más que yo, que no tengo ni idea... ¡qué ganas! ¡y qué nervios!

miércoles, 5 de mayo de 2010

¿Cómo me lo pongo?: Bodas urgentes

Si te invitan a una boda con sólo 15 días de margen para buscarte la vida, la verdad es que te hacen una pequeñita faena. No te queda otra que poner el armario patas arriba, salir a la calle como las locas o revolver armarios de amigas en busca de la solución. Pero el resultado será siempre el mismo: irás estupenda y maravillosa. Todo a la vez.

Verónica se encuentra en semejante situación. Tiene este vestido en blanco y negro para una boda pero necesita alguna idea para complementarlo. Vamos a ver si le da tiempo a solucionarlo:
  • La opción más sencilla es combinarlo con negro. No hay fallo. Unos zapatos negros, cartera de mano negra y una chaqueta corta de escote a la caja idénticamente negra con un broche de pedrería en plata vieja.
  • Pero podemos darle un punto combinándolo con algún complemento en color, como el rojo. Por ejemplo, en la cartera de mano y el tocado. Manteniendo el equilibrio en negro pero detalles en otro color.
  • O personalizarlo añadiéndole un lazo en gros-grain en color topo o incluso champagne, que puede ir coordinado con el tocado e incluso con los zapatos, de tacón alto, abiertos en el talón y forrados en satén. La cartera de mano, en rafia, rígida.
  • Y por último, ¿qué tal una chaqueta estampada: del flores o golondrinas (como las que propone Miu Miu)?
No te quedes en el negro y dale un detalle personal para que responda siempre a tu estilo. Que se vea que el vestido lo llevas tú, y que sólo lo llevas tú.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: complementos en blanco. De ninguna manera. Pero peor aún el tema zapato blanco. Cuidado con el efecto ajedrez.
Sandalias de suela de rafia. Con un tejido tan festivo no metas un calzado tan informal.
Tampoco las cuñas tienen cabida. Ni los zuecos, ni las suelas de madera. Que las cosas se lleven o estén de moda no significa que valen para todo.
Abusar de los boleros. Me da la impresión de que se estáan convirtiendo en el nuevo chal. Elígelos minuciosamente, que se parezcan más a una chaqueta que a un bolero.
Cuidado con las medias. Si no te queda más remedio que llevar mis temidas medias transparentes, haz que sean precisamente eso: transparentes. Nada de brillos, ni de piernas morenas y brazos blancos. Qué horror el cuerpo rollo Nancy.
Bolso de dos asitas, así colgado en la mano. Cartera de mano, por favor. Y mucho menos, el shopping bag gigantón de Bershka con todo su olor a petróleo.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Hoss Intropia.

lunes, 3 de mayo de 2010

Vuélveme loca

No podía dejar de compartirlo. Como para no volverse loca. Por dos razones:

1. Porque El Jardín de Lulaila ha abierto una sección outlet en su tienda on-line con descuentos en una selección de piezas. Tanto, que yo me he puesto nerviosa y he atacado literal. Está mal que yo lo diga, pero he atacado. Y además, con LOS GASTOS DE ENVÍO GRATUITOS durante todo el mes de mayo.

2. Y además, también entre el 3 y el 31 de mayo, puedes comprar a Tolentina también sin gastos de envío. Sabemos que éste es un mes importante en la lucha contra el cáncer, y como Tolentina es nuestra pequeña aportación en esta batalla, este mes LOS GASTOS DE ENVÍO EN LA COMPRA DE TOLENTINA SON GRATUITOS en el mes de mayo. Cómprala en nuestra tienda on-line y llévatela sin pagar nada por su envío. Otro granito de arena más para que todas gritemos yo también. Recuerda que de tu compra, el 30% lo destinaremos a la AECC. Y que Tolentina le pone cara a todas las mujeres que cada día luchan contra el cáncer de mama. Como tantas otras que lo han superado con éxito.

Así que ya sabes:
  • Outlet con precios estupendos y sin gastos de envío. Lo que comúnmente se conoce como chollo.
  • O nuestra querida Tolentina sin gastos de envío. Que nada te impida aportar en la lucha conra el cáncer.
Aprovecha. Tienes un mes para llenar tu armario de los complementos más ideales de la temporada. ¿Quieres echar un vistazo?: http://laboutiquedeljardindelulaila.bigcartel.com
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