jueves, 31 de diciembre de 2009

Hasta dentro de un rato

Por segundo año consecutivo despido el año desde aquí. Me parece mentira llevar ya tanto tiempo pegada a las teclas, acercándome cada día un poquito más a los que leéis éste mi espacio. Por eso, no podía dejar de desearos mil cosas buenas (no todo van a ser "no se te ocurra"), mil y un infinito de cosas buenas a todos y todas. Tanto los que leéis y comentáis como los que sólo leéis. A fin de cuentas, sin vuestra presencia esto no tendría sentido alguno.

Se acaba un año para mí realmente bueno. Con muchas sorpresas positivas. Un año que podría incluir en los años de recuerdo. Y que deseo sea la antesala de otro al menos igual de bueno (que si eso no sucede y viene peorísimo, al menos sabré que lo bueno existe). Entre las cosas buenas que ha tenido, están las de poner cara a gente maravillosa que en ocasiones también se prodiga por aquí, como María, Baballa, Maca (con la que incluso compartí habitación!), Bea, Xavs, La Condesa, Andrea, Elle o Marta Mos con las que compartí algún que otro momento simpático. O la de encontrar a gente tan cercana sin saberlo como Di, Desideria, Luanova (las tres taaaan cerca), Noelia, Lina, Iria, Cloe o Patricia (que aunque sin blog, pude ponerle cara una mañana, en un stand); que estamos unidas entre otras cosas, por la tierra. Seguir hablando con otras que ya había conocido y con las que descubres que aún sin verte nunca, cuando lo haces tienes incluso esa confianza que te permite ser natural, como a Bea, Nimenos o Yose. Y cómo no, desear conocer en persona, reirte y hablar con otra gente con la que te emocionas y diviertes, como Patricia, Lusi, Anita, B* o Sandra, o que lees a menudo y admiras como Jose Airam, Mariona, Lujosa, Raquel, Ariadna, Mireia, Holly Go, Ro Melo, Maca, Miss at la playa, Bárbara, Carmeron, Lorentzo*, María, Trendy o Lorena. Y por supuesto, a mi gran Maba. Que es tal cual ella, en esencia, y que gracias a su diario puedo sentirme más cerca, como si habláramos cada día.

Estoy segura de que me dejo mil. Espero que me entendáis, no es intencionado. Aunque se me hayan olvidado, estáis también en mi día a día.

Y la mención final, no podía ser para que otra que no fuera ella. Con la que trabajo cada día, pero con la que también me río y mucho. Eres la mejor, chata.

A toooodo el mundo, feliz año. Feliz noche. Por muchas más y todas mágicas.


Besos,
Coco

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Bohemian like you

Lo sé. Le he cogido el gusto a esto del calzado cómodo. Tanto, que para final de año me despido con doblete. La ocasión en este caso, son un par de zapatos jazz de color morado, maravillosamente cómodos, que Mar quiere aprovechar al máximo. En ello pondremos nuestro empeño.

Los zapatos en cuestión son una pieza de lo más coqueta cuyo aire tendremos que explotar al máximo. Nos rodearemos en este caso de un aura de máxima inocencia para conseguir que su protagonismo sea el que merecen.
  • Los podremos lucir con un vestido de corte túnica y medias tupidas de color + trench en un día húmedo. Sin olvidar un borsalino de fieltro para potenciar el aire francés. No te olvides de colocarte un collar largo o un colgante. Collares maravillosos los tiene el Laboratorio de Maca (no te pierdas la colección de Alicia en el País de las Maravillas!) y colgantes geniales siempre los de Les Jumelles y Les Petites de El Jardín de Lulaila. En concreto, iría estupendo éste.
  • Para una noche divertida, créete Twiggy con un vestido recto de lentejuelas y también media tupida. Un abrigo de pelo es el complemento perfecto.
  • Un buen maridaje también lo es con pitillos de color gris y camiseta de rayas horizontales, en un talla superior a la tuya. Cerramos con bolso de colgar largo y una chaqueta corta de esmoquin.
  • Pero el top del aire ingenuo-bohemio lo tendrá con unos leggings, maxijersey de punto fino y capa, que es la reina de la temporada. El bolso, mejor de asa corta y en la mano.
Y a correr, a disfrutar y a vivir. Que de eso se trata. Para ello se nos abre delante todo un año nuevo.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con calcetines cortos y falda. Demasiado Grease, la verdad. Y a no ser que seas ferviente imitadora de Rizzo y amigas, olvídate del experimento.
Con calcetines over-the-knee. Nada de nada. Éstos van fenomenal con sandalias de tacón, así que obvio decir que con zapato plano de cordón como que no.
Nada de medias de plumeti. No me convencen. Puede ser que funcionen, que alguien me lo haga ver. Pero así en principio, no.
Combinarlos con faldas de tartán. Un choque. Para eso, mejor los brogue, que son más ingleses y acompañan al rollo Baltimore.
Ponértelos con un vaquero ancho. Si los cubres tanto, perderán la gracia que tienen.
Si los llevas con faldas largas de vuelo te regalaré unos cerditos y una granjita amish.

Lo encontrarás en: la capa de la derecha es de Rützou.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Androginy

Después de estos días de exceso (y antes de los que aún nos quedan) no hay nada como hacer ejercicio para depurar esos malos hábitos momentáneos. No hay por qué meterse en el gimnasio, o ponerse el bañador y las gafas de natación. Un simple paseo largo diario es suficiente para que las cosas vayan volviendo a su sitio. Meter el ejercicio en la cotidianeidad, sacrificando coche, es gratificante y sano. Así que disponer de calzado sin tacón nos ayudará a decidirnos a bajar al centro de compras sin pensar en dónde dejar el coche.

De las opciones existentes de zapato sin tacón, el masculino de cordones en todas sus variables, es de lo más atractivo. Muy cómodo y estupendo para la espalda, es apto para un millón de estilismos diferentes. Personalmente, os recomiendo uno de lo más masculino que encontréis. Las suavidades del zapato jazz han evolucionado hacia el brogue inglés. Y con ellos como protagonistas, jugaremos con las ideas:
  • Para un día a día cualquiera, una tarde de paseo largo y sano, combínalos con un boyfriend jean remangado en los tobillos. Camisa de cuadros con jersey de cuello vuelto por debajo, y chaqueta estilo militar. El punto lo pone un borsalino y los calcetines de colores.
  • Para el trabajo: busca un pantalón baggy tobillero. Blusa de seda de lazada al cuello, o de cuello mao con manga francesa y minitrench con un maxifoulard.
  • Para la noche: en realidad, nos podemos atrever con casi todo. Como un vestido de lentejuelas y medias tupidas y biker negra. Con un LBD. O un vestido de flecos, o con una falda de plumas y medias de plumeti.
Tanto con faldas como con pantalones, este estilo de zapato funciona a la perfección. Siempre sin olvidarnos de que hay que jugar con él, atreverse y mezclar. Con mesura, pero mezclar.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con medias de cristal si tus piernas son muy delgaditas. Se te verán dos pequeñíisimos palillitos. Mejor con medias tupidas.
Con vaqueros de pata de elefante. Nada, no van nada.
Con una falda lady. Solamente en el caso de que ésta sea supercorta, pero nunca de largo a la rodilla en plan formalita. Estos zapatos tienen un ligero aire canalla que es preciso explotar.
Vale que combinen con facilidad pero no hagas burradas como llevarlos con un vestido largo de fiesta. Puede parecer que te has olvidado de cambiarte en casa.
Existen muchos modelos de brogue, así que hazte con el que más vaya con tu estilo: con la suela de goma, con la punta afilada, negros, marrones o de colores.
Limitarte a combinarlos única y exclusivamente con trajes de chaqueta. Sus posibilidades van más allá y con ellos podrás convertirte tanto en Camilla Parker-Bowles como en Agyness Deyn.
Nada de ponértelos con medias sobre la rodilla.

Lo encontrarás en: los zapatos son de Pepe Jeans. El look de la derecha, de Paul & Joe Sister.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Mis Mitos: Coco Chanel


Sin duda este año que está a punto de terminar ha sido el año Chanel. Películas y libros dedicadas al alma de la gran casa francesa, han hecho que volvamos a pensar y que curioseemos en la vida de una de las mujeres más trasgresoras de la historia: Coco Chanel. Y no podía por supuesto deja de incluirla en esta sección.

Coco Chanel (o Gabrielle Bonheur) fue una mujer que revolucionó una moda femenina altamente encorsetada de los años 20. Que tradujo sus emociones y sus ansias de libertad a través de tejidos y cortes de líneas rectas. Empresaria, luchadora y segura de sí misma a pesar de todos sus tormentos, peleó por lo que deseaba y no dejó de hacerlo hasta que murió siendo una anciana.

Gracias a ella, la historia ha disfrutado de envidiables sombreros, divinos perfumes (como su mítico Chanel nº5), perlas, pantalones, cabellos cortos, tocados, collares infinitos y mucha feminidad. Y si todo el mundo sigue suspirando cada vez que escucha Chanel o 31, Rue Cambon de París, es gracias a ella, a la menuda y grande Coco Chanel.

Y es así que El Jardín de Lulaila dedica la segunda de sus ediciones especiales de La Mytique Lu a Coco Chanel. Una Lulaila más que especial, vestida de perlas bicolor y con un tocado de lo más evocador.

Además, esta edición se esmera por Navidad y los primeros 15 encargos la recibirán en tan sólo una semana: justo a tiempo para Reyes. La manera más elegante de empezar el año, sin duda.

Para tenerla, sólo vete a la boutique on-line de El Jardín de Lulaila. En un clic y una semana, estará ya contigo en casa.

Más información: aquí. Y para hacerte con ella, aquí.


Y en un día tan especial como hoy, no podía dejar de felicitaros las fiestas. A todos los que siempre me leéis y comentáis, a los que lo hacéis en la sombra, a los que me animáis, a los que creéis en esto. A las que consultáis, a las que contratáis las asesorías on-line. A todo el mundo que pasa por aquí, desearle una muy feliz noche. Y recordad siempre que da igual lo que digamos cada día, da igual los miles de "no se te ocurra" que cumplamos al minuto, lo realmente importante siempre será la percha. Eso es lo que cuenta. Besos mil y hoy más que nunca, seguid tan guapas.
(Clic para verla más grande)

miércoles, 23 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Imaginación contenida

Podemos echarle imaginación a las cosas, darles la vuelta e incluso llegar a verlas de manera diferente a como son realmente. Pero cuando algo es evidente, no hay más vueltas que darle. Sucede exactamente igual con prendas que por sí mismas ya tienen poder suficiente y que apenas necesitan nada más para manifestarse como divinas. No son como los vestidos negros, que precisan de adornos varios para adquirir una u otra personalidad. Hablamos de vestidos especiales como éste de Begoña.

Un vestido sin mangas, corto y con un ligero evasé. Muy estampado. Y en ésta última está la clave para poder combinarlo con éxito: sabes que es muy estampado. Con ello, vamos a darle ideas a Begoña para lucirlo a la perfección:
  • Si lo queremos llevar para un día a día, tendremos que mitigar el problema del frío. Lo ideal es hacernos con una chaqueta de punto larga, de manga francesa holgada, en gris antracita. El trozo de brazo que queda descubierto lo arreglamos con unos guantes de piel de color granate. Medias tupidas también en gris antracita y bailarinas del verde del vestido. Un abrigo negro por encima y listo.
  • Para días de paseo: con un jersey de cuello vuelto negro, muy pegadito, medias tupidas y botas de charol planas rollo homenaje Twiggy. Un abrigo capa y el cabello suelto, lacio, con la raya al medio. O con calcetines a la rodilla en gris y zapato brogue o mocasines.
  • Si la idea es deslumbrar en una cena, busca unas medias verde oscuro y unos zapatos oxford de tacón, en ante. Lo ideal es que sean del mismo color que las medias (también vale el granate). El único complemento permitido será un brazalete. Y el más importante, un cabello muy muy cuidado.
La clave está en comprender al vestido. Entender que es el protagonista de esta película y que no podemos pasarnos buscando actores secundarios. Si sabemos que lo único que hay que hacer es apoyar al vestido con los complementos elegidos (muy comedidamente) no habrá límites.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: ponértelo con unas botas over-the-knee. El punto naïf sesentero del vestido no va nada con el rollo quasi-canalla de estas botas. Además, el evasé riñe bastante con las botas que sobrepasan la rodilla.
Las biker o cualquier cazadora de piel a la cintura. La única piel que admite es en abrigos con cinturón. Y si éstos tienen pelito (no peluche), mejor.
Chalecos de pelo... no termino de verlos con él. Me dan la impresión de un todo muy recargado.
Cuidado con los collares. Con mucha cautela y siempre piezas muy sencillas. Nada de gargantillas de perlas ni ñoñeces extrañas que nada tienen que ver con el aire del vestido.
Medias de plumeti, ni de cristal. Sólo de encaje si hay valor y voluntad para saber llevarlas con el estampado del vestido.
Olvidarte de la cabeza. Ahora con el frío, colócate una boina negra de paño o de punto. Pero con este vestido nada de pana ni borsalinos de cuadros.

Lo encontrarás en: el vestido es de Desigual.

lunes, 21 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Doble vida

Un vestido negro es el salvavidas ideal. Y más para estos días de fiestas variadas, de cenas y comidas. Si nuestro vestido negro además se trata de una magnífica pieza, entonces más partido aún le sacaremos y durante muchísimo más tiempo. Pintureras lo sabe, y se ha hecho uno a medida. De manga al codo, escote a la caja, levemente entallado y con un lazo colocado en el medio a la altura del pecho. Una pieza confeccionada con mucho detalle y cuidado que desea utilizar tanto para una comida con amigos como para una cena más elegante.

Lo primero que hay que pensar es que este vestido está muy cuidado por lo que añadiremos complementos con mesura. Con esto:
  1. Para comer con amigos: lo ideal es elegir unas medias especiales, como las tupidas que llevan una leve aplicación de brillantina, para enriquecer el conjunto. Una bailarina negra y un abrigo igualmente negro. Para alegrar el conjunto, un foulard grande, de seda. Otra opción es una media tupida negra y una bailarina de color. El abrigo intentaremos que sea del mismo color que la bailarina. El bolso ideal, será un midi, de mano.
  2. Para una cena más elegante: en este caso, olvidamos la media tupida y nos decantamos por la media de cristal, muy fina, también negra. La atención derivará hacia el zapato, cuya elección tendremos que cuidar. Mejor uno abotinado, bicolor (tanto el típico crudo/negro como negro/jade, por ejemplo), con cordones y tacón muy alto. Un abrigo con cinturón, de color negro, y cartera de mano rígida y pequeña. Y el punto maravilloso, unos guantes cortos, de piel y a juego con el otro color del zapato (o crudo o jade).
Y si algún día nos aburrimos de verlo demasiado, sólo tenemos que quitarle el lazo del pecho y añadir collares largos o broches de pedrería. Lo que interesa es que envejezca con nosotros.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: vulgarizarlo. Con cosas como medias flúor, por ejemplo. Un vestido tan elegante no va con experimentos.
Brillantina a saco. Vale que elijas unas medias un pelín adornadas, pero no que parezcas un espumillón con vida propia.
Mientras el vestido lleve ese lazo en el frente, olvídate de collares y broches. En cambio, las pulseras son totalmente bienvenidas.
Medias de rejilla y menos si es grande. Y de las medias transparentes ya sabes que ni de superbroma, ni siquiera el día de los Santos Inocentes.
Con un jersey de cuello vuelto debajo. Si hace frío, pues te compras una Damart, pero nadie tiene por qué enterarse de que vas forradita.
Nada de botines. Una cosa es un zapato abotinado, y otra cosa muy distinta y terrible es ponerle a este vestido tan coqueto un calzado tan canalla.
Combinarla con una cazadora de cuero. La biker no está hecha para esto.

Lo encontrarás en: el look de la derecha es de Pedro del Hierro.

viernes, 18 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Coquetísimas

Tocaba recopilación. Hace algunas semanas que he recibido un par de consultas sobre los broches Lulaila de El Jardín de Lulaila. Y como me toca de cerca, ya sabéis, no podía menos que dedicarle una entrada a esta maravilla de pieza que tan sólo Marta sabe componer con esa maravilla de manos que tiene.

Isabel y L. G. preguntaban cómo combinarlas y en qué ocasiones llevar este broche con propiedad. Así que, como es habitual en los "¿Qué me pongo?", vamos a ver cómo sacarle el máximo partido a la pieza.

Con un chaquetón: es la opción más habitual y más sencilla. Un chaquetón tres cuartos, de solapa ancha, en lana con grandes botones, puede alegrarse magníficamente con una Lulaila como Roberta: con un tocado de plumas de divertidos colores para que un look de invierno basado en negros y grises tenga un punto de contraste. La colocarás en la solapa más ancha para que las plumas puedan fluir con libertad hacia el hombro.




En un foulard: en un look informal, y más con este frío, un foulard es el complemento ideal. Una Lulaila de aguja servirá para que los foulard amplios colocados de un modo casual, tengan ese punto diferente. Si tu estilo es bohemio, no te pierdas a Alexia con su tocado de crochet y sus perlas. Ideal si te la pones en esa parte en la que foulard queda más ancho, antes de que caiga sobre el pecho, como una especie de sujección del mismo.


Para ir a trabajar: ¿por qué no? Los Casual Friday o los trajes de chaqueta más aburridos adquieren una nueva dimensión con una Lulaila en la solapa. Si es un traje de chaqueta, obviamente en la solapa, pero si es un jersey de punto, colócala en el hueco justo bajo la clavícula. Anita es la elegida. Además, por esa magia que desprenda, ya que está inspirada en Anita Delgado, Princesa de Kapurthala. Con toda su aura de lujo hindú.


Y si tengo una fiesta: las Lulailas, tan coquetas y orgullosas ellas, están encantadas si te las llevas a cualquier lugar elegante, de cena o a la ópera. Piezas como Matilde con la pasamanería y las plumas de gallo negras nos dan el aire chic que nos distinguirá donde vayamos. Cualquier vestido negro se convierte en más importante gracias a ella. Recuerda ponértela en ese hueco justo bajo la clavícula.


Con tu gran y maravilloso abrigo: sin duda, disfruta de la edición especial La Mytique Lu, que en su número 1 es Naty. Déjate empapar de su elegancia con su tocado de rafia y plumas como ha hecho Maca, a la que queremos y admiramos, y que ya la tiene en su lista de regalitos navideños. Si el abrigo tiene las solapas pequeñas, ya sabes, en el hueco bajo la clavícula.


Y mil opciones más... como con una falda de tartán y botas Hunter. O en tu blazer de terciopelo. Incluso en una boina. Lo ideal es que te mires al espejo y que la que hayas elegido la sientas ya como tuya.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: colocarla sobre un estampado demasiado estridente. Se perderá en el abismo del colorín.
Hacer mezclas extrañas de tejido. Sobre la gasa quedan en ocasiones extrañas.
Con estilismo muy veraniegos. Un choque muy intenso.
En una cazadora de cuero. No hagas sacrilejios y te vayas a cargar el tejido.
Tampoco con abrigos peludos, ni chalecos de ídem. Con los tejidos tan gruesos es complicado colocarlas de una manera cómoda, y tampoco es cuestión de que se vean estranguladitas.
Cortarte. Juega con ellas todo lo que desees y ponlas no sólo en solapas, también en la cintura, en los sombreros e incluso en el cabello.

Lo encontrarás en: las Lulailas están disponibles en la Boutique on-line de El Jardín de Lulaila. Si no la has encargado para Navidad, no te preocupes, estás a tiempo para Reyes, ya que el tiempo de entrega se ha bajado a tan sólo 15 días. Aprovecha y elige ya la tuya.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Tweed and shout

Que sí, que sí, que la canción no se titula de este modo. Pero la tontería viene al pelo para la consulta que formula Beatriz sobre esta chaqueta suya, en blanco y negro, de tweed. La idea es exprimirla al máximo en este invierno que se presenta frío frío en esta semanita.

La chaqueta es muy versátil y sobre todo, camaleónica. Se adaptará a la perfección sea cual sea el estilismo que busquemos. Por ejemplo:
  • Para ir a trabajar: combínala con un pantalón tobillero negro, calcetín de plumeti, salón negro alto y blusa de seda con lazada al cuello y manga larga japonesa en crudo (como las que propone Zara).
  • Para pasear una tarde: con un pantalón vaquero de tiro alto. El denim que sea oscuro. Con una camisa de cuello alto de aire romántico, en azul claro. Y zapatos oxford de tacón.
  • Para una noche informal: con unos shorts vaqueros, medias de plumeti o tupidas (según gustos y temperatura) y camiseta navy. O con medias tupidas y botas over-the-knee. Ponle un colgante de Les Jumelles para darle un aire vintage.
  • Para una noche elegante: con un vestido negro, entallado o semientallado (y si es de piel, mejor) adornado por un cinturón-fajín de plumas en verde. Los zapatos, unas cuñas geométricas exageradas.
El frío es la disculpa perfecta para ponerle un poco de color al conjunto. Los foulard muy grandes, colocados de manera informal, podrán ser en color berenjena, verde oscuro, azul, teja o fucsia. Lo mismo con los broches. ¿Qué tal una Lulaila?

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: combinar la chaqueta con azul marino. Es muy agradecida con todos los colores del universo, pero con el azul marino se lleva mortalmente mal.
Ponértela con vestidos abullonados y ceñidos a la cadera, estilo años 20. Un trocito ahí suelto en el medio en modo saco bastante poco favorecedor.
Ser una aburrida de los vaqueros y las faldas lápiz. Juega con un vestido de piel, pantalones pitilleros, shorts, faldas de tul...
Con un vestido de paillettes. No la termino de ver...
Llevarla con un vestido de flecos en beig. Esas mezclitas, esas mezclitas.
Nada de botas de punta afilada. Están hipermuertas. Y las over-the-knee con clase, por favor. Que hay cada experimento de pseudoante que daña la vida.
Quedarte en un simple jersey de cuello vuelto. Si quieres tirar de un básico, apuesta por otro lado, y entonces ponte unos pantalones masculinos de talle alto.

Lo encontrarás en: la chaqueta de Beatriz es de la línea U de Adolfo Domínguez. El look de la derecha, de Zara.

martes, 15 de diciembre de 2009

Pista nº1

De un atelier siempre han salido grandes cosas...

lunes, 14 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: La vie en rose


Si en verano proliferan los "¿Cómo me lo pongo?" sobre bodas, en diciembre toca fiestas de fin de año y otras varias. En este caso, Lau quiere combinar sus maravillosos salones color fucsia y de gran plataforma para sentirse la reina de la noche. Como tiene que ser.

Con ellos vamos a poder construir diferentes estilismos, según nuestras ganas y el tipo de fiesta. Casi todos con el dúo fucsia-negro que tanto da de sí esta temporada. Por ejemplo:
  • Soy la más canalla del lugar: entonces me los pongo con unos pantalones pitillo negro y aplicaciones de tachuelas. Un top de hombrera marcada de aire Balmain, y una cazadora de piel biker negra. El mítico 2.55 de Chanel será nuestra compañía vip. Y si es fucsia, mejor.
  • Me va más lo clásico: pues un vestido negro entallado, de manga francesa con medias de 15 den. y guantes de piel fucsia. Un clutch de piel negra, y si es cocodrilo (bueno, pseudococodrilo), mejor.
  • No quiero llamar la atención pero sí que mi look tenga un punto: atrévete con un vestido asimétrico en negro. Puede ser corte túnica o entallado. Y las medias, de encaje.
  • Lady Gaga a mi lado es una ridícula: si lo tuyo es que la gente te mire, no te cortes. Combínalos con unas medias de vinilo, falda de tul muy cortita (o de plumas), chaqueta esmoquin corta y top estampado. El cabello que acompañe, así que cárdatelo, dale todo el volumen que puedas.
Y si lo que quieres es que vivan más allá de la noche de fin de año, combínalos con un vestido gris entallado, de manga corta, y chaquetón coordinado. Ponle la cara de buena al conjunto y nadie dirá que has quemado la noche.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: Comprarte unos zapatos como éstos si eres un pato caminando con tacones. Hace falta soltura para encaramarse al andamio.
Si los pones con pantalones pitillo, nada de bajar la parte de atrás del pantalón para que cubra el tacón del zapato. Ese efecto zancudo es de lo más vulgar.
Ya sabéis el peligro que tienen las medias de encaje. No hagáis el loco, por favor. Con muuucha mesura y autoanálisis.
Plantarte con el super bolso de cuero natural en la fiesta, o peor aún, con el plastiquete con olor a refinería. Es mejor que lo lleves de tela.
Si eres muy bajita, de piernas cortas y gorditas, nunca elijas zapatos con un tacón tan exagerado. En contra de lo que crees, te hará parecer más chiquitina todavía.
Descalzarte en medio de la fiesta. Si te duelen los pies, cámbiate de calzado. Lleva unas bailarinas en el bolso, lo que sea. Pero descalza, never.

Lo encontrarás en: los zapatos de Lau son de Mango. El look de la derecha, de Stella McCartney.

Noticias:

No os perdáis el mercadillo que Modamáscool ha montado en Facebook... Un mercadillo de moda de primeras marcas. Lo podéis ver en la página de Facebook MASMODACOOL. No tienes que estar dada de alta en Facebook para ver todo.
Hay varias categorías: vintage, bolsos y accesorios, calzado, sport... hasta 9 albumes diferentes.
En la primera foto de cada artículo hay una descripción y el precio, y para cualquier consulta no dudéis: masmodacool@yahoo.es
La entrega es en mano en Madrid, y envía a cualquier punto de país a cargo del comprador a través de Correos.
Sólo espero que os guste y encontréis alguna ganga, alguna pieza anhelada, algún regalo para estas fiestas...


Y a otra cosa: no os perdáis la monada de camafeo que se ha comprado Hannah en nuestra boutique on-line. ¡¡Gracias, guapa!!

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Dancing queen


Aunque la cosa esté muy mala no tenemos por qué resignarnos a quedarnos en casa. Lo que tenemos que hacer es agudizar el ingenio y explotar nuestros recursos al máximo. Prendas olvidadas en el fondo del armario de repente cobran nueva vida y pueden ser reinterpretadas con éxito. Sabrina tiene esta chaquetita de punto y paillettes que quiere disfrutar para estas fiestas. Así que vamos a darle alguna idea para que la exprima al máximo estos días.

La prenda en cuestión es una chaquetita de punto en gris, corta y con la manga francesa, adornada con paillettes. Disfrutaremos de ella tanto si la fiesta es muy elegante como si se trata de una celebración más íntima. Por ejemplo:
  • Si quieres ser la reina de la noche, entonces enfúndate en un vestido palabra de honor (o con cuello barco y sin mangas) del mismo tono que la chaqueta. Zapato salón de ante negro, con plataforma delantera y medias tupidas negras. De este modo la pierna queda estilizada y muy bonita. Recógete el cabello en un moño bajo, estirado, y maquíllate los labios en rojo.
  • Si te apetece estar cómoda en una fiesta más tranquila, busca una blusa de seda sin mangas con lazada al cuello, en color blanco o crudo. Un pantalón baggy negro (también es válido un simple pantalón masculino negro) de cintura alta y oxford de tacón acharolados. Un anillo grande es el complemento perfecto.
  • Si lo que te apetece es disfrutar sin ningún tipo de códigos, en casa con amigos o de un modo más informal, entonces combínala con un pantalón vaquero pitillo (o negro), botín de taconazo de ante negro y camiseta blanca con alguna ilustración en el frente. Ahuma los ojos y canalliza el cabello.
Y si no te apetece romperte la cabeza, sabes que con un simple LBD y unas medias de plumeti, siempre funciona.

Seguid tan guapas.
No se te ocurra: con más lentejuelas. Corres un serio peligro de que te cuelguen del techo y te hagan girar mientras suena la BSO de Studio 54.
Con una falda lady. Demasiado ñoña.
Caer en la maldición de bolso gigante para fiestas varias. ¿Para qué se han inventado las carteras de mano?
Si llueve a mares, no vayas a cenar a casa de nadie con las Hunter. Las alfombras te mirarán mal cuando te vayas. Y tus anfitriones no te digo nada.
Combinarla con algo estampado de cuadros. Creo que ya no hace falta ni el juego de palabras.
Si tienes barriguita, póntela con partes de arriba que te queden flojas y no la abroches. No pasa nada aunque la parte superior sea más larga que la chaqueta siempre que ésta sea floja.
Dejarla sólo para las fiestas. También te la puedes poner para un día cualquiera. Es un punto ideal con unos vaqueros.
Nada de leggings con ella. Ni de lejos ni de broma ni de nada.

Lo encontrarás en: la chaquetita de Sabrina es de Zara. El look de la derecha, de Ángel Schlesser.

Noticias:
Antes de nada, disculpadme por haberos abandonado estos días. Pero se ha juntado el puente, mi recién estrenado sobrino (que no puede ser más guapo, y no, no es amor de tía. Es que es guapísimo) y temas laborales importantes. Espero que sepáis perdonarme.

Recordad que hay cosas nuevas en nuestra tienda. Las nuevas piezas de Les Petites (desde 19 euros) están literalmente volando, y son unidades limitadas.

Finalmente, para las que sois de Sevilla, recomendaros que os paséis por el mercadillo de Navidad que organiza Charfal, en el que encontraréis prendas de esta marca desde 20 euros (si te gusta Desigual, te encantará) o bolsos de piel de Dal-Bat desde 25 euros. O de marcas como Les Petites..., Locking Shocking o Manoush al 50%. Estará hasta el sábado en la c/Pastor y Landero, 22.



miércoles, 2 de diciembre de 2009

¿Cómo me lo pongo?: De gala

Esto es un no parar. Cuando nos demos cuenta, ya nos estamos atragantando con las uvas y los cuartos y las uvas. Y brindando y qué bonito todo, ole ole. Cuando nos demos cuenta, ya estamos dándole vueltas al armario para saber qué hacer con nuestro cuerpo serrano en la noche de fin de año. Y si no nos apetece gastar, desde luego que el uso de un vestido negro corto o LBD es el recurso más socorrido. Pinup Shoot lo sabe y desea ideas para aprovechar el suyo.

Su vestido negro es corto, de tirante ancho y compuesto por dos capas: una ceñida y otra con vuelo por encima. Las maneras de ponerlo serán tantas como ideas nos vengan a la cabeza:
  • Con unas medias de encaje y botines. Para el frío, una biker de piel.
  • Con un zapato en T y un clutch de color ácido, como el fucsia. Para el frío, una capelina de pelo, en color negro. El cabello en un recogido estirado, los pómulos sonrosados y los labios marcados.
  • Con un pañuelo en el cabello, de seda y medias de color. Para el frío, un abrigo de largo tres cuartos, recto, y manga francesa. Guante midi de piel del color de las medias.
  • Con un fajín a la cintura para resaltar el vuelo de la capa superior, medias de 15 den (o incluso de plumeti, para gustos) y oxford de tacón y charol. Guante mini de piel y capa para el frío.
Aprovecha que es la noche de Fin de Año (cómo me gusta eso de New Year's Eve, es tan guay) y atrévete un poquito. Que empezar con ganas lo que viene, nunca está de más.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: quedarte en lo típico. Atrévete algo más, que para ponértelo con medias negras y salón ya tienes todo el año.
Ponerle un vaquero por debajo. Si hace frío, cambia de estilismo, pero no hagas barbaridades extrañas. Demasiadas capas con este vestido.
Salir con un jersey de cuello vuelto. ¿Cómo? A ver, o te arreglas o vas cómoda, como de estar en casa. Pero un mezcladillo, ni hablar.
Con Hunter. Si llueve a mares, busca una alternativa. Y si no, te las quitas al llegar a la fiesta.
Ponerle una camisa o blusa por debajo. Me parece una opción estupenda pero para un lunes cualquiera. Si uno va de fiesta, tiene que ser muy consciente que va de fiesta. No vale hacer remenditos ni experimentos de diario.
Por la misma razón, tampoco nada de panties de algodón ni lana. Repito, si el frío puede contigo, busca otra alternativa.


Noticias: hay cosas nuevas en nuestra tienda on-line. Corre, que las unidades son limitadas.
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