viernes, 29 de mayo de 2009

¿Cómo me lo pongo?: The Mexican

Aroa se compró este vestido de inspiración hippy-mexicana en Mango. Está encantada con él y le gustaría conocer alguna idea más para ponérselo, además de las que ya tiene. Vamos a proponerle pues alguna alternativa adicional para que le saque el máximo rendimiento posible.

Una prenda tan veraniega como ésta el único inconveniente que tiene es que al ser estampada pueda hacerse demasiado "vista". Para ello, vamos a intentar acoplarla a diferentes estilos con muy variados complementos para minimizar este riesgo. Según esto, las opciones:

1. Para el día a día y con un bolso de paja, un capazo grande:
  • Con un borsalino. Así, tan cual, y unas sandalias en T.
  • Con unas sandalias planas en color marrón o cuero y un cinturón en el mismo color, ancho. Para ello, le retiraremos el cinturón que trae.
  • Para días más fresquitos, con un pantalón pitillo y unas sandalias de cuña, altas.
2. Para la noche:
  • Como vestido, cortito. Lo acompaño de un botín peep toe, el cabello recogido y aros grandes.
  • También de vestido con sandalias de tiras anchas y una cinta en la cabeza, de inspiración muy hippy. Maxipulseras y una carterita de mano.
Una buena manera de echarle un poco de chile al día. Y ándele, ándele.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: este vestido sobre un pantalón capri. Ese extraño juego del ahora corto, ahora largo no tiene ningún sentido. Por no decir que te sentará como una patada en donde precisamente te sientas.
Con un zapato tipo brogue (es decir, un zapatito plano con los perforados en la piel de los típicos zapatos ingleses). Un choque de estilos demasiado fuerte.
Ponértelo para una boda o similar. Por mucho que tu estilo sea muy informal, para ir a un evento hay que arreglarse. Vale que lo hagas siguiendo las pautas de lo que te hace sentir cómoda, pero no vale confundir e ir de tirada, con los vestidos de la playa, los chándales y los taconses.
Acompañarlo de una pamela. A no ser que así se llame tu amiga.
Con un blazier. Bueno, y si quieres ya rematarla, con unas sandalias de tachuelas y una gorra de los Yankies.

Lo encontrarás en: el vestido de Aroa es de Mango.

miércoles, 27 de mayo de 2009

El espiario: BRD

No podía dejar pasar la oportunidad de hablar de una de las iniciativas más interesantes de esta primavera. La primera edición del Bilbao Reality Design que arranca este viernes 29 de mayo y estará abierto hasta el próximo 13 de junio, es la ocasión ideal no sólo de llenar nuestros armarios de maravillas para este verano, sino también de conocer marcas de ropa y complementos que están dando mucho que hablar y que más que darán.

El BRD es una acción promovida por Showloft. De hecho, será este espacio situado en la Travesía Tívoli 13 el que acogerá el evento. Un gran vestidor en el que perderse y probar con comodidad y libertad, con la oportunidad de conocer de primera mano a la mayor parte de los creadores de las firmas que participan. Sin ningún tipo de presión ni obligación, para pecar con calma.

La ropa de Llamazares y de Delgado, María Barros, Roberto Navazo, Define Romance, Trakabarraka... los complementos de PQ me lo merezco!, Macarena Gea, La Lantana de Paloma, El Jardín de Lulaila, El armario de Lulú, Olula se casa, Magerit Doll, El laboratorio de Maca, Lady Desidia... o ilustraciones como Píntame el día; para pasar una tarde divertida entre exclusivas y originales creativas.

Así que si eres de Bilbao, estás por allí o te pilla cerca, no dejes de pasar por allí y contármelo. ya sabes, BRD del 29 de mayo al 13 de junio, en la Travesía Tívoli, 13 de 11.30 h. a 20.30 h. No lo olvides.

Seguid tan guapas.

lunes, 25 de mayo de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Panamera

En varios comentarios a esta entrada se pedían ideas para llevar un sombrero panamá, para combinarlo con éxito y así sacarle más partido. Entre ellas, Jul y Vogue. Así que para ellas y para todas vosotras, va ésta de hoy.

Antes de nada, el requisito fundamental es perderle el miedo, aparcar la sensación de ridículo cuando nos lo pongamos. Si lo conseguimos, entonces nos va a resultar mucho más fácil lucirlo. De hecho, el sombrero panamá se convertirá el imprescindible de los estilismos informales de verano, aportándoles un toque ideal. Veamos algunos recursos:
  • Con camisa XXL. Bien con la camisa a solas y sandalias planas anudadas al tobillo, bien con la camisa y unos leggings.
  • Con un vestido corte túnica, estampado (geométrico o tribal) y unas botas estilo Frye. Si además tienes unas Wayfarer, mejor.
  • Con vestidito blanco, de algodón. Sin mangas, escotado, muy informal, con aire playa. Con unas sandalias de cuña de corcho y un maxi bolso estampado.
  • Con unos pantalones tobilleros y una sandalia de tacón de tiras cruzadas. Una blusita de casa de seda y maxi pulseras.
  • Con un vestido de algodón orgánico, de manga corta. Una especie de maxicamiseta de algodón y sandalias planas, en T.
  • Con un mono corto y sandalias de esparto, altas.
  • Con un short y camiseta de algodón. También con una blazier en flúor.
  • Con aires navy.
  • Con un vestido de algodón y una blazier nude más sandalias planas.
Y así casi hasta infinito. No te cortes. Que además es comodísimo para proteger el rostro del sol, ocultar ojeras y resaltar la mirada. ¿Más razones para sentirte atractiva?

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: comprarte uno si no te vas a atrever a ponértelo. Óbvialo por tanto.
Ponértelo con un trench. Nada de sentido que tiene esto. Es como ponerse un visón con una gorra de beisbol.
Llevarlo con un traje formal, muy serio, para ir a trabajar. Bueno, a no ser que te contraten en un espectáculo remembering Michael Jackson.
De noche. Que no, que es lo más hortera que hay. Un rollo así muy pretendiente de "Mujeres y hombres y viceversa".
Con un mono largo. No le acabo de ver el punto.
Elegir un vestido largo, de gasa de seda para ponértelo. O llevarlo a una boda. O yo qué sé qué aberración más.
Combinarlo con un estilo lady. El sombrero panamá tiene el punto masculino perfecto como contrapunto a un look femenino. Pero siempre y cuando éste no sea muy extremo. ¿O es que alguien se imagina a Olivia Newton-John en "Grease" con un sombrero de este estilo?

Lo encontrarás en: la camisa XXL es de Zara. El look de la derecha de By Malene Birger.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Antes de ver el sol

De mañana, de tarde, de noche. La temporada de bodas está a punto de alcanzar su punto álgido: el verano. Y vestirse para acudir a una de ellas se puede convertir en todo un problema (principalmente cuando tenemos más de una y los invitados coinciden). Salir del paso resultará extremadamente fácil si cumplimos dos premisas fundamentales: somos prácticas y conocemos muy bien nuestro cuerpo y nuestro estilo.

Luanova pidió una entrada sobre el tema. Le interesaban opiniones para eventos de este tipo tanto de mañana como de tarde. Son dos momentos un tanto dispares en cuanto a estilo pero con ciertos rasgos en común. Vamos a ver opciones:

1. Si la boda es de mañana: el protocolo está un tanto relajado y ya podríamos hablar de un "(casi) todo vale". Opciones:
  • La más habitual pasa por un vestido corto, de gasa de seda, muy veraniego. Si lo eliges estampado liberty, aprovecha para darle toques naïf como una flor en la muñeca o en las sandalias. O si no, un tocado pequeño o una diadema en el pelo y un bolsito en forma de bombonera. Para cubrirte los hombros o mitigar el fresquito, un bolero de punto, sencillo, es el toque ideal.
  • La rompedora pasa por ir de pantalones. Un pantalón de excelente caída, ancho, con un top de corte halter puede crear un conjunto fantástico. Eso sí, lo fundamental es que los tejidos sean ricos, como la seda, para darle un toque más festivo. El complemento perfecto será un gran broche que colocarás a la altura del hombro o en la cintura del pantalón. Un brazalete original y una cartera de mano maxi.
  • La nueva es la del vestido largo. Ya no está relegado a la noche. Eso sí, presta atención al corte y a los tejidos que eliges ya que en ellos está la clave para que se diferencie del seleccionado para una ceremonia vespertina. Utiliza cortes túnica, bien de manga francesa bien recogidos al cuello en tejidos que van desde la gasa de seda al algodón. Acompáñalos con un bonito peinado, de cabello suelto con aire bohemio y un gran anillo en el dedo índice. Puedes llevar incluso unas sandalias planas.
2. Si la ceremonia es de noche:
  • Puedes ir de corto, si te apetece. No hay ningún tipo de norma que obligue a ir de largo. Eso sí, has de elegir un vestido con apliques en paillettes o con un estampado más colorista. No tienes por qué renunciar a un tocado. Hazte con uno pequeño o con una diadema para personalizar y adaptar a tu estilo el vestido que hayas elegido.
  • Puedes ir de largo, como suele ser lo habitual. Eso sí, modernízate. Y decántate este año por uno asimétrico: más largo por detrás que por delante. Que si ya el año pasado asomaba, este año es tendencia protagonista. Un raso de seda, un corte palabra de honor o asimétrico enseñando uno de tus hombros... y siempre con tacón.
  • Y si no renuncias a desprenderte de los pantalones, también puedes llevarlos de noche. Por ejemplo, un pitillo tobillero con sandalias de mucho tacón con una blusa de seda de corte asimétrico y peinado de tendencia andrógina.
Siempre tomando como punto de partida nuestro propio estilo, que si sabemos escucharlo nos guiará divinamente hacia el punto adecuado. Aquel en que nos sentiremos cómodas y reinas de la fiesta.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: ir de blanco. Salvo que la boda sea en Ibiza o se te exija en la invitación, es una falta de respeto para con la novia. Por muchas modernidades que haya.
Un mono. Y no hablo de Amedio. Los monos están muy bien en plan informal o como reina de las fiestas nocturnas. Pero no acabo de verlos para una boda.
Un vestido largo, lleno de lentejuelas, brillitos, volantes... salvo que la invitación venga por parte de la familia de Farruquito.
Organzas, organdíes, tafetanes y demás tejidos para olvidar que sólo deberían de ser utilizados para fabricar prendas de las princesas Disney.
Los chales. Son muy difíciles de ver, y más de llevar. Evítalos.
Limitarte con el uso de tocados. Son más fáciles de llevar de lo que piensas, personalizan un estilismo, siempre favorecen porque siempre hay uno adecuado a tus rasgos y te hacen sentir especial. Ya sabéis cuáles son mis favoritos.
Improvisar estilos. No eres ni Keira, ni Penélope ni Eva Longoria. Eres tú misma, y como tal irás. Porque no se trata de ninguna fiestas de disfraces.
Sólo mirar vestidos en las tiendas de marcas y boutiques variadas. Te sorprenderían las maravillas que te puedes encontrar en Mango, Zara y similares.
Ir mini mini mini mini. Que es verano y no hay medias hiper tupidas que vayan a cubrir vergüencitas variadas. Así que por precaución, decoro y para evitar que llegado el momento Massiel de la noche te hagan fotos y vídeos para el YouTube cual Britney Spears y compañía, vigila el largo de tus prendas.
Llevar el bolso de diario. No vale ninguna disculpa, ni siquiera la de que vas con niños y tienes que llevarles los gusanitos, y los potitos y los y los. Utiliza una bolsa para eso, y el bolsito de mano adecuado para lo imprescindible.
Los tacones de cada día. No. Jamás. Eso es un claro caso de G.I.R. (gran insulto retinal). Si te resultan hipercómodos y tienes miedo de hacer el ridículo encaramada a otros tacones, pues vete de plano, que ya no hay nada que afortunadamente te lo impida.
Cuidadín con los tocados más pendientes. Si llevas lo primero, afina lo segundo. Dos protagonistas en la misma escena sólo puede tener un final: pegarse.
Pamela o sombrero de noche. Otro G.I.R. Es un complemento que exige sol por un lado, y cierto código de vestimenta con otro. No hagas experimentos raros. Además, a diferencia de los tocados, sí que hay que saberlo llevar.

Lo encontrarás en: el primer vestido es de Diane von Furstenberg. El segundo, de Paul&Joe.

lunes, 18 de mayo de 2009

El espiario: Dermalook



El Espiario ataca de nuevo. No es para menos, después del descubrimiento que he experimentado este fin de semana.

La semana pasada, en una óptica a la que acudí a renovar mis gafas de sol (concretamente, una Óptica 2000 en Sevilla) descubrí una máscara de pestañas, de la que ya había escuchado hablar de ella en otros blogs, que me llamó la atención. En primer lugar, por su diseño (me pierden los colores) y en segundo lugar, por estar en una óptica y no en una perfumería. Se trata de un nuevo producto comercializado por Dermalook en ópticas porque son productos cosméticos hipoalergénicos, adecuados para la salud de nuestros ojos, por muy delicados o fácilmente irritables que sean.

En la actualidad Dermalook nos ofrece dos productos de estas características: un lápiz de ojos disponible en azul, negro y marrón; y una máscara de pestañas. Ambos son ligeros, de fácil aplicación y no irritan los ojos. Además, se desmaquillan con extraordinaria facilidad.

La gran ventaja de Dermalook con respecto a otros productos reside en que están compuestos por sustancias vegetales que no afectan a nuestros ojos. Es más, han sido testados por la Clínica Barraquer, lo que supone cierta garantía de seguridad.

La máscara de pestañas Soft Silicon de Dermalook está compuesta por sustancias naturales y silicona. El acabado es maravilloso, ya que consigue separar las pestañas de manera espectacular además de alargarlas. Sin pegotes. El aspecto final es soberbio: una mirada enmarcada por largas pestañas pero muy naturales. Ideal para un día a día. Y lo mejor de todo es que se retira con mucha facilidad. Yo estoy encantada con ella.


El lápiz de ojos Dermalook Eyeliner es la gran sorpresa. Exactamente igual que mi lápiz con difuminador de Dior, ya que posee un lateral con lápiz de intenso color y otro con una esponjita para difuminarlo. No se emborrona y no pica en los ojos. Simplemente genial.

Lo mejor de todo ello es que aún con ser productos tan especiales, su precio es más que razonable. Totalmente accesible y sin nada que envidiar a otras marcas habituales. Sólo decir que el de la máscara de pestañas ronda los 15,90 euros.

En su web disponen de información ampliada y detallan los puntos de venta en su apartado de contacto. Están en toda España. Ahora sólo queda esperar a que pronto comercialicen las sombras y los desmaquilladores de ojos que están actualmente testando. Me alegra saber que por fin alguien se preocupa por idear productos que aúnen belleza y salud. No hay por qué lucir unas pestañas estupendas a costa de la salud de nuestros ojos.

Seguid tan guapas.

viernes, 15 de mayo de 2009

¿Cómo me lo pongo?: Para frescas

No es ningún insulto, ni tampoco va de ligerismos de cascos ni nada por el estilo. Simplemente se trata de referirnos a la prenda fresquita por autonomasia. La que nos salva el estilo aún a altísimas temperaturas. Es el tejido estrella del verano: el lino.

El lino es una tejido ligero, muy cómodo que posee la única desventaja de arrugarse con facilidad. Sin embargo, desde que Adolfo Domínguez enunciara la famosa máxima de "la arruga es bella", ya no es un problema. Además, siempre vienen. Un pantalón de lino es un básico estupendo en nuestro armario que solucionan problemas de vestimenta en un día a día de trabajo, que son los más complicados en temporada estival.

Ilanis y Noelia* son habituales usuarias del pantalón de lino, de corte recto. Y piden ideas para llevarlo a trabajar. Las opciones son múltiples:
  1. Las más clásicas pasan por ponerlo con sandalias planas, camiseta navy y bolso de ratán. Un look muy cómodo también para un paseíto por la tarde si le añadimos una pamela de algodón.
  2. Las más arriesgadas exigen remangarlo en los bajos para darle un toque boyfriend. Con sandalias de tiras y plataforma de madera. El punto lo puede poner un pañuelo grande, amplio, colocado alrededor del cuello e ideal para salir temprano a trabajar en el norte. Con un bolso largo, colgado de un hombro.
  3. Si es de cadera, con una blusa corte túnica, de manga corta. Un chaleco abierto, más corto que la blusa. Maxibrazaletes y una cinta alrededor del pelo.
  4. Si es de cintura alta, con sandalias de plataforma, tank top y un collar espectacular, especialmente recargado.
  5. Si es estrecho, bajo un minivestido de escote halter.
  6. Si quiero ir más formal, con una blusa de manga corta y unas sandalias estampadas, de cuña.
Y así hasta mil millones de opciones. En realidad, un pantalón de lino es el híbrido ideal entre vaquero y pantalón sastre, por lo que puede beber de todas las aplicaciones que usaríamos con cualquiera de los dos.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: hacer el cochinil. Llevarlo guarrete guarrete y así bien rozadito sólo por no echarlo a lavar para no tener que plancharlo después.
Llevar un pantalón de lino ancho con cardigan largo. Te hará una figura muy gruesa.
Con alpargatas de tiras cruzadas que suben por la pierna. Una pena que no se vean. De todos modos, y ya que las nombramos, estas tiras son para atar en tobillo y alrededores. No para hacer el romano en cuádriga. Ojito hasta dónde las subes.
Ponértelos con un mocasín de piel de invierno o con botas. Matan a la vista humana.
Con cazadora de piel. El lino ha de ir con tejidos frescos, veraniegos y preferiblemente naturales. No hagas mezclas extrañas.
Con un calzado con el que te tengas que poner calcetines. Qué difícil de ver.
Ponéterlos para un evento. Valen para ir a trabajar, pero si el evento es muy formal, no son apropiados.

Lo encontrarás en: el conjunto de la izquierda es de American Retro. El de la derecha, de By Malene Birger.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Operación triunfo

B* sugería una entrada versando sobre las inversiones rentables para esta temporada de verano. Allá voy, pues, con mis humildes sugerencias sin ánimo de sentar cátedra ni de determinar los armarios de todas las lectoras. Son solamente mis pequeñas aportaciones. Que luego se levantan susceptibilidades y no hay por qué.

En todos los especiales de verano 09 proliferan las grandes tendencias de la temporada, que van desde el estampado de serpiente, los colores flúor, a las blazer nude o los pijamas. Con este amplio abanico en la mano, yo recomiendo:
  1. Cubrirte la cabeza. Los sombreros son maravillosos no sólo para proteger nuestro rostro del sol, sino también como complemento de lo más estiloso. Decántate por un panamá, bien con la cinta clásica negra bien con ella en color flúor. Este corte de sombrero resalta la mirada y es especialmente cómodo.
  2. Cubrirte los tobillos. Este verano es especialmente versátil en materia de calzado, ya que va desde las sandalias planas, las jaula, las cuñas... pero sin duda el triunfo será elegir aquéllas que de alguna manera cubran tu tobillo: bien con cintas, bien abotinadas. Imprescindibles planas. También son una inversión las sandalias con tacón de madera y tiras anchas cruzadas y las cuñas, que siempre vuelven.
  3. Las blazer diferentes. Nada de blazer negras que ya hemos tenido bastante en invierno. Las tienes de paillettes, de algodón gris, en tono flúor, en blanco... pero sin duda la inversión será en nude.
  4. Un mono. El año pasado lo recomendé, así que si lo tienes ya, aprovecha para sacarle el máximo partido. Y si no, hazte con uno porque volverá.
  5. Navy. Siempre está ahí, así que es siempre una buena inversión.
  6. Un vestido azul. Da igual el tono de azul. Si el año pasado era el blanco, este año el it será el vestido azul.
  7. Unos vaqueros descosidos. Si quieres que permanezcan, no te pases con los rotos y mejor pitillo.
  8. Un short amplio, una talla más que la tuya habitual. En algodón o denim.
  9. Un pantalón de cintura alta. Ya sea en denim, de corte harem o en lino de pata ancha.
  10. Un vestido de lentejuelas en color nude.
  11. Unos zapatos corte salón, cerrados, de tacón alto, en color maquillaje.
En cuanto a los colores, irán desde lo más ácido al pastel. En general, recomiendo el nude, los azules, el fucsia, naranja y corales.

Hay otras tendencias que personalmente no recomiendo como inversión. Sí como capricho económico pero no como aprovechables para lo próximo. Así son el rollo tribu, los pijamas, el estampado pitonil o los volantes múltiples.

Distribuir nuestros ahorritos es ahora lo realmente difícil. Siempre pensando en que lo que compremos que sea o al menos que lo aparente, de buena calidad. Porque de no ser así, lo más probable es que le cojamos manía mucho antes de sacarle partido.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: gastarte una millonada en algo que no va contigo sólo porque lo has visto en una revista. Hay que tener un estilo boom como para poder defender un pijama en la calle. El resto de los mortales, dejémoslo para los elegidos.
Comprarte un mono sin analizar tu cuerpo. Es importante que el corte que elijas resalte tu figura y no todo lo contrario. Es una prenda complicada: para chicas con mucha cadera, se evitará aquéllos de corte bajo, mejor con cinturón.
Si tienes las piernas torcidas, evita descaradamente las tiras al tobillo, que si no te acentuará los paréntesis.
Plastiquetes, polipieles, lycras y materiales varios para el olvido. No es necesario que vacíes de cocodrilos el Amazonas, pero que al menos que lo simule bien.
Los leggings de vinilo o de cuero. Porque de paso, ponte la faja Vulcan y a ver si así te da un mareo. Déjalos para el invierno.

Lo encontrarás en: el sombrero es de Blanco. Las sandalias, de Zara.

lunes, 11 de mayo de 2009

Colegiala

Hace algunos días Lucía me escribía un mail pidiendo ideas para un día a día como estudiante universitaria. La eterna disyuntiva en casos como éste es el de no ir a clase demasiado arreglada, pero tampoco caer en todo lo contrario. Básicamente, un chic cómodo. Vamos a ver algunas ideas para este fin de curso.

En primer lugar, veamos prendas fetiche:
  1. El vaquero es sin duda el gran aliado de todos los estilismos. Bien elegido será una prenda cómoda y muy versátil que con los acompañantes adecuados nos informalizará cualquier elección. Sin embargo no significa que nos debamos olvidar de otro tipo de prendas, ya que un harem o un vestido pueden tener igual poder.
  2. Las chaquetas de punto fino, largas. O lo que es lo mismo, los maxicardigan. Tienen ese toque bohemio que va perfecto tanto con bailarinas como con zapatillas deportivas.
  3. Los pañuelos foulard. Si son grandes, mejor. Ideales alrededor del cuello, de manera asimétrica sobre cualquier cosa que nos pongamos: un vestido, un trench, una chaqueta torera...
  4. El calzado plano. En cualquiera de sus versiones: desde las bailarinas, las sandalias hasta las deportivas. También se admiten los tacones, máxime cuando vivimos el boom de las cuñas de corcho y esparto.
  5. Los maxibolsos. De piel blanda y arrugada, o de tejido estampado, como los que propone Orla Kiely.
  6. Las camisetas de algodón. Fundamentales. Tanto maxicamisetas estampadas como tank tops. Siempre alguna blanca.
  7. Las camisas XL. Remangadas al codo van fenomenal con vaquero pitillo y sandalia plana. También con cinturón estrecho a la cadera.
Con estos básicos en el armario, vamos a componer diferentes estilismos de primavera estudiantil:
  1. Vaquero pitillo + blusa amplia + tank top + maxicardigan. Un pañuelo foulard al cuello para evitar esos frescores mañaneros. Con bailarinas o con cuña de corcho.
  2. Vestido túnica + sandalia plana + maxicollares + cazadora vaquera.
  3. Vaquero ancho + cuña de madera + tank top + trench.
  4. Camisa XL + bermuda denim + cinturón estrecho a la cadera + sandalia plana romana.
  5. Harem + cuña de corcho + camiseta estampada.
  6. Baggy (pantalón masculino) + All Stars o Victoria + blusa corte túnica.
Mil y un millón de ideas más que no son más que el resultado de jugar con los básicos de nuestro armario. Eso sí, no te olvides los apuntes. Que con lo poco que queda de curso vale la pena un último apretón.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: miles de millones de pulseras de madera y pasta. Son incomodísimas para coger apuntes.
Un vaquero 18 tallas más pequeñas que la tuya. No apto para tantas horas sentada. Bueno, a no ser que quieras montar un criadero de celulitis.
Ropa hipercorta. Que sí, que en Gossip Girl van así y todo eso. Pero es una serie, alma mía... ¿te habías creído que tenían 17 años?
Trajes de chaqueta. Aunque estés estudiando Derecho. Salvo que te obligen por código de vestimenta (que entonces tendrías que respetar e ir impecable, nada de tuneados de trajes ni socializaciones extrañas), es exagerado acudir así a clase. Ya te cansarás en el futuro.
Lentejuelas y brillitos. Una cosa es la ropa nocturna y otra la diurna. No conviertas tu clase en una discoteque.
Tacones infinitos con mega plataforma delantera, botas de punta y tachuelas y demás exageraciones. Repito: no vas a protagonizar un editorial de moda. Vas a tomar apuntes.

Lo encontrarás en: el pañuelo es de Dayaday. El conjunto de la derecha, de Purificación García.

P.D.: por fin... os lo debía. En este post os he puesto las respuestas a preguntas que planteábais. Si es que os merecéis un cielito de cosas bonitas.

viernes, 8 de mayo de 2009

No se te ocurra: dulce melonar

Que el dicho popular está muy bien y lo más probable es que tenga toda la razón del mundo, por mucho que nos pongamos en plan feminista a defender que la inteligencia ha de estar por encima de todo. Así debería de ser, pero en muchos casos, tristemente, no funciona. Aún con todo, debemos de mantener la calma cuando de escotes se trata.

Sugerir es el verbo ideal para aplicar al vestir. Insinuar, nunca darlo todo en bandeja. No por nada, sino porque nos convierte en auténticas chabacanas de la sabana urbana. Eso de llevar las dos piezas en la más absoluta de las presiones, una contra otra sin espacio ni para al aire, no es elegante. En absoluto. El wonderbra, en su justa medida y para arreglar o embellecer, no para clonarnos en pequeñas Yolas Berrocales en potencia.

Lo exagerado nunca ha sido bello. Y lo que no deja lugar a la imaginación ni a la reflexión, tampoco. Así que guardemos nuestra potencia y dejémosla tranquila, no la convirtamos en la gargantilla que no llevamos.

Seguid tan guapas.

miércoles, 6 de mayo de 2009

El mejor partido

Que no estamos para tirar cohetes, eso lo sabe todo el mundo. Así que vamos a seguir con las ideas para sacar partido a todo lo que tenemos en el armario y así convertir en imperecederas nuestras compras variadas. Para que no nos duela lo que nos gastamos.

En invierno asomaron tímidamente, pero ahora en verano son unos de los protagonistas de los pies estivales. Hablo de los botines peep toe. En estos días de primavera, irán bien:

Para noches de fiesta:
  • Con una minifalda y una blusa de gasa de seda. Si hace todavía fresco, con unas medias tupidas. Para piernas ideales, con medias de encaje.
  • Con leggings de vinilo, camiseta blanca amplia y una blazier remangada al codo. Un foulard estrechito alrededor del cuello.
  • Con blusón ceñido a la cadera con un cinturón ancho, de remaches. Chaqueta esmoquin y minibolso.
Para un día a día:
  • Con un vaquero pitillo y una camisa blanca amplia. Maxicardigan y bolso largo, al hombro.
  • Con pantalón pitillo tobillero, blusa de cuellos claudine y chaquetón cortito, de corte torera.
Y en el verano:
  • Con un vestido amplio, corte túnica, sin medias.
  • Con un vestido de rasgos infantiles, como los estampados liberty o los cuadros de vichy.
  • Con short vaquero, deshilachado. Blusa sin mangas y maxipulseras.
La lista es interminable y ante todo maravillosa, porque estaremos rentabilizando al máximo una prenda que se convertirá en imprescindible en nuestro verano.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: con medias transparentes. Y no vale decir que es que son sin costuras. La sola imagen de esos deditos de los pies en modo atracador de banco, me estremece.
Llevar botín si tienes las piernas cortas.
Con pantalones anchos. No es que queden mal, es que es una pena que no se vean bajo tanta tela.
Con calcetines por la rodilla o calzas. No los acabo de ver, con tantas estaciones de parada antes de terminar la pierna.
Con faldas de corte lápiz en un look muy formal. No sé, casi prefiero las zapatillas de casa con marabú y todos sus avíos varios que esta mezcla extraña poco favorecedora para las piernas en general. A las ideales ya sabes que les va bien todo.
Cuidado con los leggings de vinilo. Hay que tener unas piernas maravillosas y largas para llevarlos a gusto. Nada de muslos prodigiosos ni celulitis rebeldes: lo marcan todo.

Lo encontrarás en: los botines son de Zara. El vestido blanco de la derecha, de Masscob.

lunes, 4 de mayo de 2009

Fuera de casa

El gran caballo de batalla de nuestra ropa no es el armario y la elección de cada día. Es la llegada de un puente o de unas vacaciones y tener que hacer la maleta. Esta acción tan aparentemente simple se convierte en una auténtica locura agotadora que termina con nuestro vestidor completamente desordenado y la cama llena de ropa. A lo que hay que añadir la mayor de las incertidumbres.

Ahora que comienza el buen tiempo, las escapadas de fin de semana son planes muy apetecibles. Para combatir el síndrome de la maleta rebelde veamos algunas ideas.

Teniendo en cuenta que el clima no es en absoluto estable, nuestra maleta tiene que ser fundamentalmente versátil. Con prendas que sirvan para un mediodía cálido y con noches más frescas. Así, tendrá:
  1. Chaquetas de punto. Los cárdigan son la tendencia más socorrida que haya existido jamás. Perfectos de día con un panntalón pitillo, bailarinas y una camisa blanca. Bolso midi y un sombrero para proteger el rostro del sol. Y si refresca, un foulard al cuello.
  2. Camisas. Son muy cómodas, y además ideales para planes que comienzan por la mañana y derivan en una cena tranquila sin haber pasado antes por el hotel. Un collar largo es el complemento ideal.
  3. Camisetas de algodón. Maravillosas para viajar en el avión porque el algodón es un tejido natural muy cómodo. Perfectas para el calor y el frío.
  4. Un trench. Si llueve, nos salvará. Si refresca demasiado de noche, igualmente.
  5. Pantalones. Con un pitillo y uno ancho será suficiente.El ancho podemos llevarlo de noche con el tacón y una chaqueta de punto.
  6. Un vestido. Corte túnica sirve tanto para el día con pantalón pitillo como para la noche con unos tacones.
  7. Calzado. Con unas bailarinas y unos zapatos de tacón. Fundamental que las bailarinas (o si la ciudad que vamos a visitar no es demasiado calurosa, unas botas moteras, que adoro) sean muy cómodas.
  8. Bolso. Con uno basta. Un modelo midi que nos sirva para planes diurnos pero también nocturnos.
  9. Complementos. Con un par de foulard, un collar y unos pendientes ya está lista la maleta.
  10. Si vamos a un lugar en el que haya playa, con un par de biquinis, unas chanclas y un pareo ya está. Ya que las camisetas de algodón el problema de bajar a la playa está resuelto.
Por descontado, pijama y ropa interior. Una cámara de fotos y muchas ganas de conocer sitios y gente nueva.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: un maximegahiperbolso. No contribuyas a la desviación de tus vértebras.
Colección de foulard, collares, zapatos, bolsos y demás. Es una maleta, no el baúl de la Piquer.
Ocho millones de vaqueros y jerseys. Ya sabéis lo que pienso de los "por si acaso". Nunca te los vas a poner, y para lo único que servirán será para que tengas que pagar por facturar.
Estrenar calzado. Es una genial ideal de faquir.
Dejar la maleta para el último momento. Así te olvidarás cosas, llevarás las que no te hacen falta y no te dará tiempo a pensar en qué te pondrás y cómo, lo cual facilita el no engrose acelerado de la misma.
Botes grandes. Hazte con miniaturas y olvídate de todos los botes grandes de champú y demás. Por dos días que te desmaquilles con toallitas no pasasrá nada. Miles de noches lo has hecho y tu cutis sigue siendo el mismo.
El Quijote en edición especial coleccionista de 30 kilos de peso. Mejor algo ligerito, ¿no?

Lo encontrarás en: ambas chaquetas son de Zara.
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