lunes, 30 de junio de 2008

El espiario: Desembalaje vintage

Son muchos los correos electrónicos que recibimos cada día. Nos informan de rebajas, de descuentos especiales, presentaciones de producto y nuevas marcas. Los leemos y nos los guardamos. Pero hay ocasiones en las que recibimos alguno en el que se nos pide ayuda. Como siempre, es nuestra la opción de colaborar o no, siempre en función de la iniciativa. Yo he recibido ésta por parte de Fitniosis. Y siento la necesidad de colaborar. No sólo porque me parece una iniciativa nueva, diferente y muy divertida, también porque creo que no se podrá llevar a cabo si no nos esforzamos en darle la máxima difusión posible.

En tiempos de crisis (o desaceleraciones económicas) cada vez es más difícil hacerse con caprichos. O visto desde otro ángulo: miramos nuestro armario y lo vemos lleno de caprichos pasados que ya no usamos ni queremos. Pensamos: "una pena, ojalá pudiera venderlo". Ambas son las actitudes: la de búsqueda del capricho y la de deshacerse de lo que uno no quiere para poder comprarse sustitutos nuevos. Fitniosis ha pensado en ello.

Fitniosis es una plataforma de emergencias eventuales especializada en eventos creativos que nace en Sevilla. Están preparando un showroom que se nutrirá de la participación de todas las personas interesadas en poner a la venta los excedentes de su armario, así como las que estén interesadas en comprar. Es más que un mercadillo de segunda mano, de hecho, les gusta hablar de un outlet personal. Por eso lo llaman Desembalaje Vintage.

Vintage es un término que en moda hace referencia a algo único, irrepetible, con historia. Existen unos pocos afortunados que poseen en su armario un pedacito de grandes firmas que ya forman parte de la historia de la moda. Joyas inalcanzables para muchos. Pero también es cierto que al mismo tiempo hay muchas personas que tienen prendas con historia propia. Pertenezcan o no a grandes colecciones, tienen alma vintage porque están vivas, porque tienen algo que contar.

El Desembalaje Vintage será un espacio en el que pueden participar todas las personas interesadas en poner a la venta pequeñas joyas de su armario de las que se quieran deshacer. Más allá de un mercadillo de segunda mano, será un ambiente de intercambio, de compra-venta, de estilo personal. Un espacio singular y lleno de estilo en el que disfrutar de la historia a través de las prendas de cada participante

Pronto llegará a Sevilla (a finales del mes de julio, en un espacio especial en el centro histórico de Sevilla que irán desvelando). Necesitan nuestra colaboración, del boca-a-boca para darles la máxima difusión posible, ya que en esta primera etapa necesitan contactar con gente interesada tanto en vender como en comprar. El nivel de vintage lo pone el vendedor.

Es un buen momento para relajar el estado de nuestros agobiados armarios. Si leyendo esto nos damos cuenta de que queremos vender aquel bolso muerto de risa en el fondo del armario, o nos entran unas ganas terribles de curiosear entre prendas especiales y únicas, es el momento de contactar con Fitniosis. Recogerán nuestros datos y elaborarán una base de datos para ir explicándonos el proceso de actuación. Ellos tienen la llave para ese objeto de deseo. Prometen más capítulos. Ahora es nuestro turno de apuntarnos. Yo ya lo he hecho...

Escríbeles:
fitniosis@gmail.com
Llámalos: 666 71 84 85

viernes, 27 de junio de 2008

Vacaciones de verano

La mejor época del año para ponerse a hacer maletas es sin duda el verano. No sólo porque huele a vacaciones. También porque las prendas ocupan la mitad de lo que ocuparían en invierno. No hay volúmenes exagerados fruto de la lana y las plumas, tampoco botas. Nuestra única precaución residirá en prestar atención a no seleccionar prendas que puedan arrugarse demasiado. Con esto en mente y con la sonrisa en la cara, veamos cómo componer la maleta ideal para una escapada de verano a una ciudad con playa.
Si nos vamos de turismo a una ciudad en la que hay playa significa que combinaremos momentos en bikini saltando las olas con otros de colas en museo, cañas en terraza y posados de rigor con lo más resaltable del lugar. Para un fin de semana, llevaremos:
  • un bolso multidisciplinar. Es decir, uno que funcione tanto para ir a la playa como para pasear. Algo bandolera, en nylon o algodón, que no desentone con ninguno de nuestros estilismos. Tampoco están mal las cestas, como las fantásticas de diferentes tamaños que propone Lolita.
  • los trajes de baño. Tres serán suficientes. Debemos seleccionar aquéllos que mantengan cierta coordinación entre ellos para uniformizar y racionalizar los complementos.
  • Las chanclas. Un par de ellas estilo Havaianas son una magnífica opción, ya que podemos llevarlas a una terraza una vez que termine nuestra jornada de playa.
  • Un pareo o un par de ellos. De algodón y que combinen con los trajes de baño. Encontraremos buenas soluciones en La caja de Pandora o Natura.
  • Un sombrero. El que vaya con nuestro estilo: pamela grande algodón, de rafia, pañuelo grande, etc...
La ropa del día y de la playa puede ser semejante, salvo que el hotel esté a pie de playa. De ser así, las camisas amplias de algodón o las túnicas de seda ceñidas con un cinturón bajo son la mejor opción para bajar a la playa. Si la playa está en medio de la ciudad, puedes vestir de manera similar para la playa que para pasear para la ciudad. Las claves:
  • Un short de algodón, combinado con un blusón de algodón anudado a la cadera.
  • Un vestido marinero, como los de Fornarina.
  • Una camisa de cuello mao, en algodón, con hilo dorado y manga francesa. Preciosas las de la línea soft de Massimo Dutti. Combinada con una minifalda vaquera y collares largos de madera.
  • Un par de camisetas de algodón
  • Un pantalón vaquero
Para las noches de terraza, cenas, paseos y fiesta:
  • Un vestido largo, como los de Malene Birger o Comptoir des Cotonniers. Cuñas de esparto, brazaletes y cartera grande de rafia.
  • Un vestido corto o un top de seda con pantalones pitillo de color blanco. Sandalias altas o peep toe de ante. Pendientes grandes y maxi anillo.
Como siempre, el truco está en no llevar prendas que no estén coordinadas entre sí, que sean solamente de relleno. Fundamental analizar el número de días que pasaremos en nuestro destino, las jornadas de playa, de noche y de paseo cultural para optimizar los conjuntos, que siempre irán definidos desde el punto de partida. Y siempre dejar un hueco para la cámara de fotos y la protección solar. Que los recuerdos que nos traigamos sean siempre positivos.

No se te ocurra: echarte perfume para ir a la playa. A no ser que quieras lucir manchas. Si quieres ir perfumada a la playa, hazte con una versión sin alcohol de tu aroma favorito. Muchas marcas ya lo desarrollan.
Meter en la maleta tejidos muy arrugables, como el lino o el ramio. La arruga bella se la dejamos a Adolfo Domínguez o a Issey Miyake. Ellos sí que saben.
Llenar la maleta de tu colección de bolsos. Con uno que sirva para el día y la playa, y otro para la noche es suficiente.
Recopilar toda tu colección de trajes de baño y llevártela de viaje. Con tres será suficiente. Salvo si nos vamos a un destino en el que solamente vayamos a estar en la playa.
Tacones para pasar el día. Sólo valen las cuñas de esparto si nos resultan cómodas.
Mil modelitos varios. Si combinamos playa y turismo de ciudad es difícil que dispongamos de tiempo para ir al hotel a cambiarnos. Así que lo mejor es que lo que elijamos sea lo suficientemente versátil para no dar el cante vayamos donde vayamos.
Cuidado con el tema chanclil si vamos a museo. Disfrazarnos de playa fuera de la playa es un horror. Así que si después de pasar una mañana en la playa vamos a ir de museos, sustituye las chanclas por unas sandalias planas de piel. Y olvídate de caftanes y prendas demasiado obvias.
No ponerte protección solar para que te coja antes. Ni de broma. Antes de cogerás otras cosas que poco tienen que ver con un buen bronceado.

Lo encontrarás en: el short es de H&M. El bolso, de Bimba&Lola.

miércoles, 25 de junio de 2008

Chulas en piscina

Lo mejor del verano es la versatilidad. No sólo de la ropa, también de los espacios. Resulta que la playa sirve para tomar el sol pero también para fiestas y conciertos. Pero si vivimos en el interior no significa que nos tengamos que quedar sin este tipo de diversión. La piscina se encuentra en igualdad de condiciones. Con el añadido de que el suelo es uniforme, no hay arena ni brisa marina con su correspondiente humedad. Razón por la que las fiestas en casas con piscina son de lo más habitual. Sin llegar a los extremos corruptos del videoclip Come undone de Robbie Williams, veremos cómo disfrutar maravillosamente bien vestidas, en una fiesta alrededor de una piscina.

Comodidad no ha de estar reñida con glamour. Fundamental conocer el tipo de fiesta al que nos dirigimos. Las opciones:
  1. si es algo informal: una blusa túnica, en algodón muy fino, cuello barco, de color blanco. Manga francesa con algún detalle al final de la manga, como la de la fotografía de la izquierda. La combinaremos bien con un short, con una minifalda o con unas bermudas (según gustos y cuerpos) también de color blanco. Para alegrar el conjunto, un fajín en beig y coral, colocado justo debajo del pecho. De accesorios, recomiendo un bolso pequeñito y unas horquillas de flor en el pelo. Magníficas las de Accesorize o incluso las de H&M. En los pies, o unas sandalias planas o unas cuñas de esparto. Especialmente recomendables las de Ras y por supuesto, Castañer. Tampoco están mal los zapatos de Pura López con suela de madera. El calzado, en beig o coral.
  2. como algo intermedio: un vestido o bien túnica, o con estampado floral. Largo o corto, como nos apetezca. Si es corto, con maxi pulseras. Si me decanto por el largo, con un collar exagerado, de cuentas grandes. ¿Que no encuentro un collar largo que me convenza? pues no tengo más que pedirlo. PQ me lo merezco! es una especialista en soluciones imposibles.
  3. si la fiesta es muy arreglada: un vestido como los de Paul&Joe con el hombro al descubierto, corto. Maquillaje con predominio de dorados, pelo recogido en una coleta alta (si lo tengo largo), pulseras y sandalias altas. Si de faldas no me veo, aprovecharé entonces para ponerme un mono pantalón también de Paul&Joe o de Jocomomola. Lo ciño con un cinturón ancho de ante marrón. Pendientes exagerados y cuello limpio, sin ningún adorno. En los pies, unas sandalias de ante y flecos y brazalete de madera.


El por si acaso aquí sí que vale. Así que llévate el bikini, que nunca se sabe cómo puede ir evolucionando la noche...


Seguid tan guapas.

No se te ocurra: ponerte un cinturón en el pantalón o falda si ya llevas el fajín. Si el elemento en cuestión te cae sin cinturón, entonces olvídate de ponerte un fajín. Pero ese juego de volúmenes ocultos bajo la camisa no es nada sugerente.
Llevar el fajín bajo el pecho si tienes mucho contorno. Si es así, colócatelo mejor a la cintura.
Sin depilar. Piscina y depilación olvidada es totalmente incompatible.
Si la fiesta es en un jardín, olvídate de los zapatos con tacones afilados o será un suplicio avanzar por el espacio.
Esos pieeees...
Bolsos grandes. Y si la fiesta es arreglada (no una cena informal entre amigos) ni hablar de cestos de madera con toallas y demás.
Cuidado con los complementos. No empieces a colgarte pulseras, brazaletes, collares, foulard, pendientes grandes y maquillajes dorados por cada una de tus esquinas corporales.
Mira tu cuerpo con objetividad. Las minifaldas y los mono-pantalón no están hechos para todo el mundo. Sólo hay que ser realista y asumirlo, lo cual no significa que tengamos que ser desgraciadas de por vida. Las posibilidades siguen siendo infinitas.

Lo encontrarás en: la blusa es de Zara. El cinturón, de Cortefiel.

lunes, 23 de junio de 2008

El espiario: H.A.N.D. Have a Nice Day

Hace algún tiempo H.A.N.D. fue protagonista de nuestra columna de la derecha. Descubrimos una tienda multimarca magnífica, en Sevilla, decorada con suma elegancia. Hoy volvemos a hablar de ella. A los lugares maravillosos es agradable volver porque siempre encontramos lo que nos gusta y porque disfrutamos de una compra tranquila, bien asesorada. Sus colecciones nos satisfacen y nos sorprenden gratamente.

Hoy H.A.N.D. vuelve a ser protagonista por dos razones: la primera, porque han inaugurado recientemente un espacio en Lisboa, que se suma a los que ya tienen en Madrid y en Sevilla. La segunda porque podemos disfrutar, con más razón, de las maravillas que cuelgan de sus perchas, que cuentan con un 30% de descuento desde hoy lunes.

Nada más entrar en H.A.N.D. comenzamos a disfrutar. Su cuidada decoración nos transporta y nos sumerje en un enorme vestidor por el que pasear tranquilas. Se respira diseño. Diseño en el interior y en cada una de las perchas de las que cuelgan tops, camisas, pantalones capri, mono-pantalón, y sobre todo vestidos. El vestido es la prenda estrella. Una gran variedad que soluciona cualquier problema de estilismo tanto para los momentos cotidianos como para las ceremonias o eventos sociales tan comunes a lo largo del verano.

En H.A.N.D. predominan las marcas francesas, y así encontramos a Les Petites, Sonia Rykiel, Stella Forest, Paul&Joe Sister. Además de otras como la diseñadora danesa Malene Birger, Day o muchos más. Razones de más para acercarse a los alrededores de la Plaza de la Maestranza de Sevilla y aprovechar el 30% de descuento para lucir nuestras adquisiciones en el recién estrenado verano.

¿Con qué me quedo? Con el vestido de Day, en shantung, de tirantes, levemente plisado. Con aplicaciones en rosa salmón en el pecho. Para llevar con unos peep toe altos, con plataforma delantera en color salmón o plateado y grandes gafas de sol. O con una enorme pamela y un capazo al codo y bailarinas con tira al tobillo. O sobre unos pantalones de muselina en color crudo y sandalias planas y aros grandes en las orejas... Todas las prendas de H.A.N.D. son absolutamente versátiles. Nos solucionan cualquier tipo de problema y siempre son una excelente inversión.

H.A.N.D. Have a Nice Day está en Sevilla, c/Adriano, 22 (tel. 954 229 226); Madrid, c/Hortaleza, 26 (tel. 91 5 215 152); y Lisboa, Rúa Ivens, 2 (tel. +35 1 213 479 064). Más información en www.hand-haveaniceday.es

viernes, 20 de junio de 2008

Noches de bohemia

En pocos días podremos decir que es oficialmente verano. Con ello, llega la fiesta de inauguración de la temporada estival, que es San Juan. En algunos puntos de España es especialmente relevante. Una noche mágica, en la que las meigas salen de paseo. Si lo vamos a pasar en un lugar con playa es un plan más que interesante y muy recomendable. Por lo tanto, si te van a invitar a una velada de San Juan en la playa, veamos cómo vestirnos para la ocasión. Valga además, para una noche de chiringuito-fiesta. De las tan habituales en el sur y en la isla de Ibiza.

Como siempre, dos opciones:
  1. la primera: para una noche de fiesta en la playa de las de verano, de las que en el norte escasean. Sin humedad, con una temperatura maravillosa. Si es así, lo ideal es un vestido largo, de seda, palabra de honor o con tirante fino. Corte imperio y estampado floral como tantos que pueblan nuestras tiendas este año. Lo personalizamos con un cinturón ancho, a la cadera, con monedas o apliques metálicos que encontramos en Cortefiel o en Zara, por ejemplo. Si hace algo de fresco, una chaqueta de punto fino, en color berenjena (en Loewe encontrarás una divina). Para los pies, unas sandalias romanas muy sencillas, de tiras muy finas. O flip flop en color negro. Si no nos gustan los cinturones, elige collares exagerados, de cuentas, largos. Si eres bajita y te apetece ponerte el vestido largo, entonces no te desprendas del cinturón. Romperá la figura y te desharás del efecto taponcillo. El bolso, bandolera pero colgando sólo de un hombro, sin cruzar.
  2. la segunda: en el norte las noches de verano al lado del mar son raras o inexistentes. Así que si tu noche de fiesta es en alguna de las playas más septentrionales de nuestro país opta entonces por unos pantalones pitillo y unas zapatillas Adidas Marathon Vintage Grün Natural, como las de la fotografía. Sobre el vaquero, una camiseta sin mangas en azul claro, como la de Bimba&Lola. Para el frío, un cardigan gordito, largo, de botones delanteros, en color arena. En Zara. Una pashmina alrededor del cuello y solucionado.

Prendas y estilismos aparte, lo fundamental de una fiesta en la playa es pasarlo bien. Y si es una noche de San Juan, dejad que por un momento os invadan las meigas y sed las malas, las más malas de la noche...

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: tacones. Bueno, llévalos si lo que pretendes es quedarte clavada en la arenita sin moverte en toda la noche. Si lo haces porque eres bajita, hay trucos para no parecerlo sin recurrir a los tacones. Como con los cinturones en la cadera, por ejemplo.
Las gafas de sol. Puestas ni de broma. En la cabeza, tampoco. El cabello no las necesita nunca, de noche menos.
Faldas en el norte. A no ser que resistas bien el frío.
Calzado preciado o apreciado. La arena es una destroza suelas, así que siempre y cuando no sean zapatillas (que la resisten mejor) no lleves nada que sea nuevo o que te guste mucho mucho mucho.
Zapatillas sin calcetines. Aunque el Devor Olor haya sido inventado y funcione, da igual. Las deportivas siempre con calcetín (para eso están los calcetines taloneros, que no se ven pero actúan).
Pies sin arreglar. Lo sé, soy muy pesada. Pero es que los veo todos los días en la calle. Si llevamos los pies al aire han de ir impecables. Impecables no significa sólo con uñas pintadas. Significa impecable, limpio, arreglado, perfecto. Si no es así, entonces tápalos. Llevar unos pies estropeados y asquerosillos al aire es como llevar las muelas llenas de caries en la mano, enseñándoselas a todo el mundo. El efecto es igual de repulsivo.

Lo encontrarás en: el vestido es de Zara TRF. El cinturón, de Blanco.

miércoles, 18 de junio de 2008

La reina del verano

La chica más guapa del norte me ha pedido un consejo de bikini para este verano. Lucía, que así se llama, es una chica rubia, de melena ondulada y larga, piel clara, y muy bien proporcionada, con un cuerpo de escándalo, del estilo de JLo. Y además, es inteligente y muy simpática. Con estas cualidades veremos cómo encontrar el bikini adecuado para ser la reina de la playa.

Hay dos aspectos a tener en cuenta para elegir el bikini más apropiado:
  1. Con un cuerpo proporcionado, con curvas, lo mejor es una parte superior corte halter. Este tipo de corte, además de cómodo, recoge muy bien el pecho y el escote resultante es muy favorecedor. Es ideal para tallas grandes, porque en tallas pequeñas acentúa la escasez de pecho (como sucede en la fotografía). Con una cintura marcada y cadera ancha, es mejor una braguita baja de ancho intermedio. Similar a la de la fotografía. Si la braguita es muy pequeña nos acentuará el ancho de la cadera. Tampoco demasiado ancha, porque el efecto no será muy favorecedor. Si queremos adornos, no quedan mal los que estén colocados en el centro del escote de la parte superior del bikini.
  2. Por otro lado, no olvidarnos de seleccionar el color más apropiado. Para rubias de piel clara, los más favorecedores se encuentran en las gamas de los verdes y los azules. Los azules en toda su amplitud (lisos o dibujados) son especialmente recomendables. Si eres muy joven, no te pongas estampados geométricos demasiado marcados que te harán mayor. Mejor estampados florales o naïf. Si lo eliges liso, busca que lleven algún fruncido o aplicación de madera o metálica sobre la tela.
Una vez que te hayas decantado por el tipo de bikini más adecuado a tus formas y a tu piel, será entonces el momento de pensar con qué lo vas a llevar. La toalla, la bolsa de la playa, los complementos que elijas han de ir acorde a los tonos de tu bikini, para contribuir a crear un conjunto más armonioso. Eso sí, nunca olvides lo fundamental: una sonrisa de lado a lado. Ése es siempre el mejor y más acertado de los accesorios.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: elegir bikinis blancos ni plateados. Te harán parecer más pálida.
Los bikinis de braguitas minúsculas o con lacitos laterales. Si tu cadera es ancha, la desfigurará y le dará unas dimensiones que no tiene.
Las bragas muy anchas o tipo culotte. Por la misma razón: marca demasiado.
Partes superiores de triángulos o muy escuetas. El pecho grande es mejor llevarlo recogido. Ese look Pamela Anderson sólo favorece en un calendario.
Comprarte un pareo a juego con el bikini, de su misma tela. Los pareos de algodón o de lino, jamás de lycra.
Ponerte al sol sin protección solar. Tan importante como elegir un buen bikini es protegerse antes de la exposición al sol.
Olvidarte de las gafas de sol, o de un sombrero. Sobre todo si eres de piel muy clara, para evitar quemarte.
Salir a la calle o al chiringuito en bikini. Por muy bonito que sea o muy bien que te quede es necesario cubrirse con un pareo, un vestido o un short. Lo que sea menos en bikini.

Lo encontrarás en: el bikini de la fotografía es de Melissa Odabash.

lunes, 16 de junio de 2008

El espiario: Larrana


En todos los cuentos infantiles encontramos finales felices, príncipes y princesas encantados y mucho color. Y un apuesto príncipe que alguna bruja malvada convirtió en rana.

El estilo no es sólo cuestión de adultos. Los más pequeños también pueden. Larrana lo ha entendido y concibe y diseña sus prendas pensando en ello. Una firma de moda infantil española que vende en espacios propios decorados con sumo cuidado, en el que encontrar prendas, calzado y complementos fabricados íntegramente en España, con tejidos naturales y mucho color. Ingredientes fundamentales para construir un cuento perfecto.

En Larrana encontramos prendas para bebés y para niños y niñas hasta la talla 12. Una confección y selección de los materiales muy cuidada que da como resultado una colección muy bella y actual. Entrar en Larrana es adentrarse en un espacio de colores vivos, de rojos, naranjas, turquesas, amarillos, rosas y verdes con el blanco como protagonista. Desde los más pequeños hasta los mayorcitos disfrutan de prendas tendencia: como caftanes, mocasines, abrigos, camisas, bermudas o polos entre un sinfín de combinaciones posibles. Tanto para niño como para niña.

Ideales para pasar una tarde de playa, para un ceremonia o un día especial, o para una tarde de paseo, los niños y niñas que vistan en Larrana saldrán totalmente equipados, ya que a sus colecciones de ropa se suman líneas de calzado, complementos de playa, sombreros o ropa interior. Prendas que combinan estética y moda con la comodidad que demanda el niño.

¿Con qué me quedo? Difícil cuestión… Con todo, en realidad. Con las camisas y los mocasines de colores, las bermudas y los polos para los niños. O con los abrigos estampados, caftanes con aire ibicenco, vestidos marineros y sombreritos de playa para las niñas. Descubrir que hay marcas que piensan en moda para los niños es realmente alentador.

Larrana en Sevilla está en la c/Blanca de los Ríos, 4 (tel. 954 215 280). En Córdoba, en la c/Conde de Gondomar, 5 (tel. 957 480 509). Más información en www.larrana.com

viernes, 13 de junio de 2008

A la orillita del mar

La playa es maravillosa y versátil. Relaja (o crispa, según opiniones), divierte, es sana, aumenta nuestros niveles de optimismo. Además de todo ello, es el espacio ideal para pasarlo bien, tanto de día como de noche. Por eso es habitual que algunos de los conciertos de verano se celebren en ella. Veamos cómo estar estupendas en un concierto de playa.

Si en algo estaremos todos de acuerdo es en que la playa cansa. Y mucho. Estar de pie en la arena, caminar por ella resulta agotador. Con esto en mente, pensaremos en dos posibles estilismos:
  1. El concierto es de noche y queremos estar divinas. Un pantalón de algodón, ancho, con caída. Bajo en la cadera, con doble pliegue. De color oscuro. Combinado con una camiseta de algodón, un tank top blanco. Collares largos, una pulsera ancha de madera y otra dorada, y sandalias romanas en dorado. Para el frío, una chaqueta de punto fino, en beig y larga. El pantalón lo podemos sustituir por uno de estilo thailandés para llevar con chanclas Havaianas.
  2. El concierto empieza por la tarde y somos más atrevidas. Un mini vestido ablusonado, de tirantes y con cinturón en la cadera. Estampado en colores claros. Si es muy escotado, podemos llevar un tank top bajo el mismo. Con leggings a la rodilla y flip-flops. También unas bailarinas en plástico como las de Melissa. Para el frío, una chaqueta de punto y manga francesa.
De nuevo, el bolso es simplemente cuestión de supervivencia. Es decir, no es el accesorio estrella. Tiene que ser muy funcional, pequeño, cómodo. Así que las opciones en tela y bandolera (aunque lo llevemos sólo en un hombro, dejando que caiga largo -como en la primera de las opciones) son las más apropiadas.

No es momento de pensar en las agujetas del día después. Ya llegarán. Que la arena no empañe nuestros sueños de divinidad y de glamour bajo la luz de la luna.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: por supuesto, nada de tacones. Horror esa imagen de mujer luchando contra los elementos areniles, queriendo avanzar sin conseguirlo.
Sedas. ¿Y si terminas el concierto en el agua? La seda no debe mojarse, se estropea.
Objetos de valor, o joyas. La arena se lo traga todo. Así que es el momento de ir divina de chatarra. Al menos que no te duela en el alma perder algo.
Ultramaquillarte. Es un concierto, pero además es en la playa. No ha lugar a exceso de potingue.
Ponerte zapatos a los que tengas especial cariño y no quieras estropear. La arena los va a rayar, así que no calces tus intocables.
Llevar los pies sin arreglar. No es que sea horrible, es que es una guarrada.
Confundir rollo hippy con rollo cochino. Ser alternativo es perfectamente compatible con una ducha, con el desodorante y con los demás útiles higiénicos.

Lo encontrarás en: el pantalón de la izquierda es de Oysho. El vestido, de Pepa Karnero.

miércoles, 11 de junio de 2008

Hey, mister DJ

El verano. Bendito verano. Con sus playas, sus chiringuitos, sus terrazas llenas, sus magníficas noches y sus conciertos. A partir del mes de junio se disparan los festivales de música y los grupos comienzan sus giras. Son muchas las opciones y de muy diversa índole, de estilos muy variados y diferentes. Sin embargo, intentaremos tipificarlos en solamente dos. Ésta es una de las entradas dedicadas al tema. Y versará sobre los conciertos y los festivales de pop-rock-indie en recintos (cerrados o al aire libre, pero no en playas) a los que asista un número considerable de personas.

Tendremos en cuenta dos aspectos: el calor y la masa humana. Con esto en la mente, vayan pues, dos opciones:
  1. Un pantalón vaquero ancho, grande (es decir, de al menos una talla más que la nuestra habitual) y con aspecto desgastado. Lo combinaremos con una camiseta de algodón estilo tank top y una chaqueta de punto fino, corta, nunca más abajo de la cintura. En los pies, algo muy cómodo y cerrado, como unas babuchas de abalorios. El pantalón podemos llevarlo caído o mejor aún, ceñido a la cintura con un cinturón. Con todas las arrugas que genera colocar un pantalón de talla superior a la nuestra en la cintura. Y si nos travemos, podemos remangarlo también en los bajos.
  2. Un pantalón vaquero pitillo. Con una camiseta grande, amplia, con la manga corta remangada levemente. Metida dentro de los pantalones (Miss M las lleva como nadie). O una de las originales camisetas de Morphine Generation, de manga corta, cuello redondo y frontal serigrafiado con algún estampado original. En los pies, unas All Stars en color flúor (o unas bailarinas con pulsera en el tobillo). Si nos decantamos por una camiseta más ceñida, en lugar de amplia, podemos complementar con un foulard estrecho colocado dos veces alrededor de nuestro cuello, de manera asimétrica; y una chaqueta de punto fino, larga.
Lo habitual es que haya mucha gente, que pasemos calor, que estemos mucho tiempo de pie y saltando, disfrutando. Así que el bolso no puede ser el problema. Si tenemos un cinturón con bolsillo será perfecto. Si no, una bolsa bandolera (de tela o de punto) no demasiado grande es la opción más cómoda.

Por último, disfrutar. Mucho. Reir, cantar y vivir el momento único que supone cada concierto. Siempre irrepetible. Son cosas del directo...

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: colgarte muchos collares, pulseras, pendientes de aro y abalorios varios. Los puedes perder. O peor aún, pueden engancharse y hacerte daño.
Llevar tejidos que no transpiren. Mejor algodón. Si va a hacer calor, no te autoimpongas un extra de castigo.
Ponerte una chaqueta larga con un pantalón ancho o grande. El modelito saco de patatas no favorece.
Los tacones. Estarás de pie mucho tiempo, puede llegar a ser insufrible. Y ya no te digo nada si es en césped o en el monte bravo... Eso sí, facilitarás las siembras venideras.
Chanclas. Esos pies negros-uñas negras no quiero ni imaginármelos. Son visiones escabrosas que no deberían ser recreadas jamás.
Cargar con tu maxibolso. No es el momento, la verdad.
Extrarremaquillarte. Arreglarte sí. Pero esos chorretones de máscara de pestañas y cal viva no están nada bien.

Lo encontrarás en: los pantalones son de Zara TRF. Las babuchas, de un mercadillo de Tenerife.

martes, 10 de junio de 2008

El espiario: Fashion Freak Festival

Sonriendo. Dos personas que aun con el cansancio acumulado por tanto trabajo, con agendas repletas de entrevistas, ruedas de prensa y detalles que pulir antes del estreno, llegan sonriendo. Es de esperar que si dos personas así le han dado vida, el evento Fashion Freak sea, cuanto menos, mágico.

Fashion Freak Festival es un evento atípico que conjuga moda, danza, música electrónica y creación. Lo ha hecho en Sevilla el pasado sábado día 7, y lo hará en Barcelona (Sala Razzmatazz y Convent de Sant Agustí) desde el día 11 hasta el día 13; para terminar en el Cabaret Sauvage de París. Una idea nueva, un soplo de aire fresco que nace de la mano de Felipe Ibáñez y Virginia Rivero.

Felipe y Virginia. Dos argentinos afincados en Barcelona. Él, diseñador gráfico. Ella, actriz y estilista. Pero bien podrían haber sido paracaidistas o escaladores del Himalaya porque no conocen el miedo. Porque se atreven, porque luchan, porque disfrutan y aman lo que hacen. Porque no se imponen límites. Entre los dos mantienen un equilibrio perfecto y generan una atmósfera agradable, confortable, con el tiempo absolutamente detenido. Y así, y sonriendo, comienza un diálogo con ellos, sentados en los sofás del Hotel Catalonia Giralda (en el que se alojaban). Un diálogo refrescante... al menos en ello se empeñaba la fuente que actuaba como banda sonora.

Una conversación con ellos deja más que clara que se trata de dos visionarios, de dos personas que combaten la normalidad. Ya en el año 2002 proyectan la revista Tela Magazine, la única revista en formato no convencional del mundo (galardonada incluso por ello), que se puede encontrar en muy pocos puntos de venta de nueve países del mundo, o en su web. Con el tiempo, perciben necesidades que no se pueden cambiar solamente con la revista. En ese punto nace Fashion Freak. Fashion Freak Festival es la manera inesperada. Es no hacer las cosas como se supone que se tienen que hacer. Desprenderse de prejuicios, jugar y aprender a potenciar la individualidad, el discurso de cada uno. Interconectarse. El público importa. Pero no como masa, sino como conjunto de individuos que se manifiestan de múltiples maneras. A ellos quieren escuchar. Al YO de cada uno. A los "placeres compartidos" que diría Felipe. O más aún "queremos que la gente deje de ser corderos de Dios, que se dé cuenta de que no son corderos, ni de Dios. Que son de ellos mismos. Que se den cuenta de su propia individualidad y que de este modo, se comprometan", así lo resume Felipe. Hablan de democratizar la moda, que no es más que romper el actual sistema de acceso a las diferentes opciones creativas. Abrir el abanico de posibilidades con una nueva oferta, más fresca.

Está claro que sin compromiso no puede haber cambios. Y que la moda necesita ese cambio. Necesita romper estructuras. "Desfrivolizarse". "Cada vez que uno dice que se dedica a alguna actividad relacionada con la moda, percibe cierto rechazo en algunos sectores de la sociedad". Dignificar el mundo de la moda, las actividades conectadas con ella. "La difusión y promoción independiente, la fusión de las distintas artes que habitualmente están separadas en diferentes espacios".

Tanto Felipe como Virginia dedican gran parte del año a preparar cada edición del Fashion Freak. Son muchas las horas destinadas a que todo salga bien. Nada es al azar. Los días en los que el evento está en la calle son sólo la cabeza del alfiler. El trabajo que está por detrás es muy intenso y riguroso. Ejemplo de ello es que se esfuerzan en seleccionar minuciosamente a los diseñadores que participan en las pasarelas o en el Freak Democracy. El criterio que siempre siguen es el de la fidelidad del creador para con unos principios, además de que su colección aporte nuevas soluciones a la realidad existente. Los seleccionados pasan a formar parte de una base de datos. A lo largo del año, contactan con ellos para ayudarles a resolver sus necesidades, a construir su identidad como marca, les imparten formación específica y workshops (Escuela Freak), incluirlos en circuitos o promocionar sus colecciones (han conseguido vestir a las presentadoras de Cuatrosfera con prendas de los creadores que impulsan). O la imagen de cada Festival. El leitmotiv de este año es la revolución. El trabajo de producción para la sesión fotográfica ha sido increíble (recomiendo el making of de Hans Hansen) y es el desarrollo de un concepto más que potente...

Una vez que termina la edición comienzan ya a trabajar pensando en la siguiente. Han observado al público, su reacción, cómo ha ido transformándolo todo. "Fashion Freak se genera por demanda, ya que la gente ayuda a construirlo", afirman. Se irán satisfechos si "el público se apropia de la filosofía de Fashion Freak", que no es otra que la libertad de pensamiento. Trabajan siempre sin límites. Incluso en momentos en los que se sienten menos respaldados por las instituciones, o en los que son abandonados sin razón por colaboradores o patrocinadores. La fuerza del evento es tal, y las ganas de intentar aportar algo nuevo y diferente, de unir sinergias entre disciplinas para dar ideas, que al final (con pesadillas, dudas y problemas típicos de la organización de un evento de esta envergadura) consiguen que el show continúe. Así que ahora nos toca a nosotros aceptar el desafío y comprobar que todo esto es cierto y acercarnos a disfrutar de su magia, de su entrega, dedicación e imaginación. Quieren hacernos sentir. Sintamos, pues.

Más información: Fashion Freak Festival
No te pierdas su fotonovela.

Si quieres ver las fotos de la entrevista... aquí.

sábado, 7 de junio de 2008

Es el momento de jugar: Fashion Freak Festival


Cinco. Cinco ediciones ya dando que hablar, revolucionando los cimientos de lo establecido, mezclando disciplinas y apostando por lo nuevo. Así es Fashion Freak Festival. Un evento revolucionario que apuesta por el cambio. Una manera completamente nueva de entender la moda. Una coctelera en la que se introduce moda, diseño, música electrónica, danza, circo, fotografía, teatro y mucha, mucha creatividad. Se agita con ganas y el resultado es un nuevo formato de pasarela, alejado de convencionalismos ni frivolidades y en el que todos participan.

Habitualmente se ha celebrado en Barcelona, pero este año se expande, crece, y llega además a París y a Sevilla. Hoy sábado tenemos el privilegio de fundirnos con este espacio que se estrena por primera vez en nuestra ciudad. Desde la apertura de puertas a las 22.30 h. se nos ofrece una manera nueva de entender la noche y de disfrutar la moda. Con performances, sorpresas, y moda. Con la oportunidad de deshacernos por un momento de nuestro rígido molde y adoptar una nueva carcasa. Para ello, en el Fashion Freak Festival de esta noche en Sevilla, habrá peluqueros, maquilladores y fotógrafos decididos a trabajar para todo aquél que lo desee. Construirán la imagen que te apetezca tener. Interactividad pura en la Sala Emporio, en la Isla de la Cartuja. Un momento ideal para divertirse y conectar con otra dimensión de la creación.

Recomiendo a todo el mundo acercarse a la Sala Emporio, esta noche a partir de las 22.30 h. Para ver moda, para sentir moda, para ser moda. Sin frivolidades. Sin estereotipos. Desde la libertad y el yo de cada uno.

Así que si finalmente te atreves, que el vestuario no sea el problema ni suponga el freno para quedarte en casa. Una ocasión como ésta no se presenta en Sevilla todos los días. Por lo tanto, es momento de mirar tu armario con ojos nuevos y animarte a acercarte a la Sala Emporio, al Frashion Freak Festival.

Recomiendo dejarse los límites en casa. Eso también para la ropa. Inaugura una nueva mirada hacia las prendas que pueblan tus perchas e intenta sacarles un nuevo partido. Juega con ellas. Para ello, piensa en un personaje. Disfrázate en cierto modo. En el espacio Make Freak podrás jugar con tu imagen mientras dejas que te maquillen y te peinen (o te corten el pelo. Es el momento de arriesgar) Para pasar luego por el Flash Freak y ser modelo por un momento. Un espacio en el que cuentan con excelentes fotógrafos que sacarán lo mejor de ti.

Teniendo en cuenta que el verano ya está aquí, veremos las posibles opciones:
  1. Un vestido marinero, de algodón y palabra de honor, como el de la fotografía. Puedes ser una pin-up y ceñirte un fajín y colocarte unos altos peep-toe con platafoma delantera. Deja que allí te pongan un tocado, te maquillen, te conviertan en una diva. O ser un francesita guapa. Baja el vestido y conviértelo en una falda larga, que recogerás en la parte delantera, hasta la rodilla y fijarás con un broche grande. Ponte una camiseta blanca, de algodón; y en los pies, unas sandalias de cuña de madera no demasiado altas.
  2. Una falda de flores que llevarás como un top, como la de la derecha. Para ello, póntela alrededor del torso y lleva los cordones (antes cinturón) al cuello, desde en centro del escote. Si tienes un broche con algún motivo del estilo de una mariposa, colócaselo. Como la falda te quedará a la altura de la cadera, combínala con unos short en beig. Unas cuñas en color coral y si te atreves, una varita mágica.
Existen sin duda más opciones. Puedes ser un lord inglés y llevar tu chaleco con reloj de cadena y un pantalón de talle alto. O ser una princesa fuera de un cuento con tu falda lady de tules. Sólo es cuestión de dejar los estereotipos en casa, de divertirse, de jugar. Todo con el objetivo de descubrir caras nuevas, propuestas interesantes y sobre todo, el fruto de un gran y profesional trabajo.

No se te ocurra: dejar de ser tú. Eso siempre ante todo. Si no te atreves a disfrazarte, no te preocupes. Lo importante es no ponerse límites y disfrutar siempre siendo uno mismo. El estilo consiste precisamente en eso: en el valor de la propia individualidad.
Llevarte un bolso enorme. No te ates, te impedirá poder moverte con libertad y disfrutar del evento.
Ponerte unos zapatos infernalmente incómodos. Por la misma razón.
No ir por creer que vas a hacer el ridículo, que no vas a estar a la altura o que es algo sólo para especialistas o gente muy moderna. En absoluto. Es un evento para todo el que quiera aprender, divertirse, empaparse de cosas nuevas y sobre todo, abrir su mente y su percepción sobre el mundo de la moda.

Lo encontrarás en: el vestido marinero es de Pull&Bear. La falda... mmm... de alguien que paseaba vendiendo su arte por una playa de la costa de Tarifa.

Fashion Freak Festival: esta noche, en la Sala Emporio de Sevilla. La apertura de puertas es a las 22.30 h. A partir de las 23.00 h. comienzan los desfiles con modelos que son bailarinas y danzan sobre la pasarela, se abre la zona Make Freak para que cambies tu imagen (para siempre o sólo de manera efímera), Flash Freak (para que dejes que te fotografíen) y el Fashion Freak Vitrina, en el que entrarás en contacto con jóvenes diseñadores que presentan sus propuestas. Mientras, música electrónica de calidad, performances, danza, y noche. Mucha noche.
Más información: Fashion Freak Festival

miércoles, 4 de junio de 2008

Esperando un respiro

Jugársela a una sola carta es muy complicado. Terrible, diría yo. Un examen, la presentación de un proyecto fin de carrera o la lectura de una tesis forman parte de esos minutos que cambian nuestra vida. El trabajo de tanto tiempo puede lucir o todo lo contrario, siempre dependiendo de nuestro temple, del dominio del tema, de la suerte, del jurado. Son muchos los factores que entran en juego y que determinarán el desenlace de tan complicado momento. Por eso, nuestra apariencia externa no ha de ser un problema más. Debe contribuir a reafirmar nuestra seguridad, nuestro carisma ante un grupo de personas que leerán nuestro trabajo pero que también nos observarán y analizarán nuestros gestos y movimientos. Nunca debemos descuidar este aspecto en una exposición. Por esta razón, vamos a estudiar el look adecuado para un examen oral de oposiciones, la presentación de un proyecto fin de carrera o la lectura de una tesis.

En primer lugar es necesario establecer dos categorías que vienen determinadas por la disciplina que tengamos que defender. No es lo mismo una presentación relacionada con el derecho, la ingeniería o la economía que con la enseñanza, la creatividad, arquitectura, periodismo, o cualquier otro campo menos estricto que los anteriores. En función de esto, marcaremos dos opciones:
  1. la más seria: si tienes que defender un examen oral, tesis o proyecto relacionado con materias con un código bastante estricto y cerrado, es mejor no arriesgar. Lo cual no significa monotonía en el vestir. Optaría por un traje de chaqueta y pantalón en color beig (si no te atreves, decántate por uno azul marino con raya diplomática muy fina en tostado), con un cinturón fino de color marrón oscuro. Combinado con una camisa de color blanco, doble puño y gemelos. El zapato, de tacón, cerrado o peep toe a lo sumo. En color marrón. Si quieres personalizar de alguna manera, lleva zapato color coral con el cinturón del mismo tono. Cuidado con los complementos. Mejor unos pendientes pequeños, discretos. Como mucho, un anillo no demasiado grande o un colgante.
  2. la más permisiva: las actividades que implican creatividad suelen ser menos rígidas a la hora de juzgar la apariencia externa. De hecho, es algo que normalmente valoran. Podemos decidir si llevar pantalones o falda. Los pantalones pueden ser de cintura alta, estilo sailor como los de Comptoir des Cotonniers; o pitilleros, rectos como los de Zara. En beig o en gris claro. Los combinamos con una camisa de manga corta o manga larga remangada al codo. La camisa blanca con algún tipo de relieve del tejido, en algodón. Si elijo falda, no tengo por qué llevar la siempre socorrida falda lápiz, si no me apetece. Una falda abullonada, como la de la derecha, en color piedra (también de algodón), coordinada con una blusa de manga corta, de lino, colo blanco roto, con pechera de encaje. En los pies, un zapato cerrado, peep toe como excepción. Si no quiero arriesgar mucho, lo llevaré marrón. Y si me atrevo, puede ser azul tinta. Tanto con falda como con pantalón, puedo llevar una blazier por encima. Tampoco exageraré en los complementos.
Está claro que sólo con una bonita apariencia no nos van a aprobar. Pero si controlo a la perfección los temas que tengo que defender, ayudará a que guarden una buena impresión de mí. Y siempre, siempre, que hablen de mí. Pero bien.

Seguid tan guapas.

No se te ocurra: cargarte de pulseras. No dejan escribir bien, se mueven y hacen ruido. No son serias.
Recargarte. Con maquillajes exagerados o complementos múltiples. Elige los accesorios con mesura.
Llevar tejidos malos. El poliéster es un horror y su pésima caída se nota. No hace falta que te arruines en un traje. Sólo vigila que esté fabricado con tejidos naturales. Lo mismo con las camisas y blusas. Sí, se arrugarán más, pero transpiran mejor.
Los tirantes, ni escotes, ni wonderbrás, ni minifaldas. Que no te vas a montar en ningún coche de choque.
Ponerte sandalias. Los pies al aire, no. Los pies completamente desnudos con sólo unas tiras que los protejan, no dan una idea de demasiado decoro. Es incluso como un pelín... guarrete. Impensable por supuesto, el rollo chancla.
Llevar cualquier cosa que no te resulte cómoda. No te disfraces. La inseguridad que genera la situación te desconcentrará y afectará al resultado.
Ir de reina del colorín. Siempre mejor llevar tonos neutros. Es difícil que causen rechazo óptico. No así con un fucsia o un verde demasiado intenso.
Descuidar la ropa interior. Sin comentarios esas braguitas de lunares bajo un pantalón beig.
Llevar las manos hechas un desastre. Forman parte de la comunicación no verbal, que también se tiene en cuenta.

Lo encontrarás en: la blusa es de Massimo Dutti 07. La falda, de Comptoir des Cotonniers.

martes, 3 de junio de 2008

El espiario: Rosario


Sevilla es una ciudad de rincones. Rincones de descanso, de belleza, de sorpresa. Y de estilo. Como la calle Rosario. Escondida en pleno centro de la ciudad, es de obligada visita si lo que buscamos es elegancia y originalidad. Una calle de nombre racial, potente y tan andaluz que denomina del mismo modo a una tienda de ropa y complementos de la que es inevitable salir sin las manos vacías.

Abierta desde el pasado mes de septiembre, Rosario es una tienda decorada con delicadeza, un rincón adorable, tan confortable que te sientes como en el salón de tu casa. Paseando cómodamente entre sus prendas de Skunk Funk, Sinéquanone, Farhi o Jocomomola. Maravillosas colecciones de zapatos como los de Mellow Yellow, o complementos. Desde un maxibolso de Jordi Labanda hasta una cartera de mano, pasando por pulseras, collares, anillos, broches, foulard o tocados.


Ropa y complementos de lo más hermoso y original para sentirse diferente sin perder el estilo. No hace falta una disculpa ni una ceremonia para darse un paseo por entre sus percheros. Nos ofrecen soluciones para cualquier situación. El día a día, el estilo cotidiano, también tiene cabida: vestidos fresquitos con originales estampados, camisetas o blusas de manga corta que siempre nos salvan del terrible "qué me pongo". Salir contentas de allí siempre es posible. Y en ello se esmeran Tatiana y Silvia.


¿Con qué me quedo?
Con el mono pantalón, y palabra de honor, de seda, de Jocomocola. Estampado en verdes, beig y fucsia. Ideal con las sandalias de cuña de madera tallada y tiras, de color negro, de Mellow Yellow. Un maxianillo y un tocado divertido. Perfectas para cualquier tarde-noche de verano. Y si lo prefieres para una fiesta de playa y puesta de sol, combínalo con las sandalias planas y pañuelo en el pelo.

Rosario -Ropa y complementos- está en Sevilla, en la calle Rosario, 14. Más información en el teléfono 954 218 96
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